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Acerca de
Y la cabeza sigue dando vueltas. Y cada vuelta que da, encuentra un motivo para dar otra. Con el impulso de las dudas y el propósito de elegir lo correcto ¿y eso que es? Muchas veces se detiene a inventar historias, dejando la mía a medio escribir. No sé qué haría yo sin mi cabeza. Donde la vida es más interesante que fuera de ella.
Sindicación
 
El nacimiento de una Langosta



No todos los días se tiene el orgullo de asistir a un acontecimiento como el que os voy a presentar. Todo blog mítico tiene sus comienzos. Y es precisamente ahora, que tiene lugar el nacimiento de este blog-gazine sobre cine, tv, música, actualidad y demás absurdeces varias, que dos prometedores jóvenes (y muy atractivos, todo hay que decirlo) han decidido ofrecer al mundo. Hasta han prometido actualizar a menudo...

No os lo perdáis, tunantes. Los canapés son gratis. Con todos vosotros...

LA CABEZA DE LA LANGOSTA
 
Esperando al Rey Gorila...
Últimamente, escribir sobre mi día a día resultaría bastante aburrido. Lo más emocionante que me ha pasado ha sido una contractura en los músculos pectoral/romboide (duele un huevo, que no se ría nadie). Sin embargo, la Cabeza no está vacía. Afortunadamente. Y en estos días pre-navideños, hay algo que está tomando protagonismo, de tal modo que, de vez en cuando, puedo oir un estruendoso rugido en el interior de esta Cabeza. El día se acerca. Por fin voy a poder disfrutar de mi personaje cinematográfico favorito.

Desde bien niño he admirado King Kong. No recuerdo qué edad tenía cuando la ví por primera vez. Pero sí recuerdo dónde la ví. Fue en la casa de campo de mis abuelos. Todos los fines de semana se reunía la famila al completo para comer juntos. Tíos, primos, padres, abuelos... todos juntos alrededor de una paella. Los mayores en la mesa de los mayores y los pequeños en la mesa de los pequeños. Y después de comer, no podíamos faltar a nuestra cita con la tele. No recuerdo qué solíamos ver, supongo que lo típico: dibujos, series y películas para niños. De lo que sí me acuerdo es de mi encuentro con el mono. Era una película en blanco y negro, hecha con marionetas cutres, pero a mí se me quedó grabada. Desde entonces, toda película en la que salieran monos gigantes, me enganchaba al televisor. Por supuesto, ninguna estuvo a la altura de aquella primera.

Supongo que le tengo cariño a la película en cuestión porque me trae recuerdos de un tiempo donde fui bastante feliz, y que no duró mucho. Pero también he encontrado algo en la historia que me convierte en fan absoluto de King Kong. Y es que me parece la mejor historia de amor jamás contada. Cómo una criatura única, extraordinaria, encuentra el amor en los ojos de una rubia minúscula a la que podría destrozar tan sólo apretando la mano un poquito. Pero no sólo no la destroza, sino que la cuida, protegiéndola de los peligros de una selva inhabitable. Luego es separado de ella y obligado a viajar a un lugar que no es el suyo, y sometido a las peores torturas. No es de extrañar que el bicho se vaya a buscar de nuevo a su capricho dorado. En la última escena, en la que muere por salvar la vida de ella, nos quedamos con las lágrimas de la muchacha, a la que ha enternecido el comportamiento del monstruo. Una historia de amor imposible con un final triste. No podía ser de otra manera. Aún así, hay tiempo para la ternura en esta historia entre la bella y la bestia.

Al final, la muerte de Kong se convierte en la mayor injusticia. Un tipo incomprendido en un mundo que no está pensado para él y anhelando un cariño que no está hecho para él. El caso es que tengo ganas de volver a ver esta historia. Hace tiempo que no la veo, y creo que he mezclado un poco las dos películas anteriores a mi antojo. De la nueva versión del tío Peter, pues... no sé qué esperar, la verdad. Supongo que, como siempre que tengo espectativas para una película, me acaba defraudando. De momento el trailer promete. A poco que no hayan tocado la historia mucho, sólo por ver a ese gran King Kong digital y a la bellísima Naomí Watts como reencarnación de la hace poco desaparecida Fay Wray, valdrá la pena. Lo malo: que habrá que tragarse la incursión de todo tipo de dinosaurios (seguro que por necesidades argumentales, no lo pongo en cuestión), y que ya me sé el final. Por lo menos esta vez será en el Empire State de nuevo, como en los viejos tiempos...

Edito: este post se merece que enseñe (creo recordar que le dije a alguien que lo haría...) mi fondo de pantalla:



Chema's Head - OST: "King Kong Song" de Abba
 
Estrecheces y brevedades (9)



Cuando pasa el tiempo sucede el olvido. Aquellas sensaciones que creíamos únicas se mezclan, tocándose unas con otras, confundiéndose en una masa heterogénea, de la que cuesta obtener cada recuerdo por separado. Son muchos sentimientos diferentes, y una sola memoria para guardarlos.

Han pasado casi tres años y, aunque no la he olvidado, me cuesta recordarla. Cierro los ojos y veo su boca, su pelo... pero no es lo mismo. Por suerte, aún puedo recordar lo que me hacía sentir. Sólo tengo que calentar un poco de agua. Y es que no he vuelto a tomar té con nadie más.


Chema's Head - OST: "Eco" de Jorge Drexler
 
Me gusta el fútbol...

Nunca me he considerado un fororo del fútbol. Por lo menos no hasta el punto de discutir con alguien por temas futboleros. Me lo suelo tomar con bastante filosofía. Para mí el fútbol es un motivo para pasarlo bien. Ni más ni menos. Cuando mi equipo gana, disfruto como el que más. Pero cuando pierde... también. Bastantes preocupaciones tengo ya en la cabeza como para que once tíos que no conozco me den alguna más. He pasado diez años trabajando en un estadio y he visto demasiadas cosas como para ahora volverme loco por culpa del fútbol.

Sin embargo, este último fin de semana, el balón se ha convertido en protagonista absoluto. El acontecimiento principal, sin duda, el partido de la selección española. No era algo que antes de ver me llamara la atención. Sigo pensando que la selección volverá del Mundial con las orejas gachas y casi que mejor que no se clasifique. Pero noches como la del sábado... hacen que me lo vuelva a pensar.



Tres cosas recuerdo del partido: el buen resultado, lo bien que me lo pasé y el aqua que me eché encima. También son ganas de estar de pie más de dos horas bajo la lluvia... Pero lo volvería a hacer. Y las cervezas de antes, también. Supongo que en parte fueron la causa de mi diversión.

Bueno, comenzaré por el principio. Todo esto no habría sido posible sin la participación de un buen amigo, que se está convirtiendo en el Padrino levantino. Pronto, quién quiera conseguir algo por tierras alicantinas, tendrá que dirigirse a él. (Por si me estás leyendo, en cuanto acabe te envío tu pasta, ;-) ) Su visita, junto con la de mi bestfriend ilicitano, ha tenido como resultado un fin de semana grande. Y por si había poco fútbol de por medio, no se nos ocurrió mejor idea que ponernos a apostar por Internet. Con la victoria de la selección, y las de los equipos de nuestras ciudades, habríamos amasado una fortunaza, suficiente para pegarnos una cena-homenaje. Gozo al pozo: el Hércules empató y mi Elche cayó goleado en mi segunda casa: Madrid. Partido que habría ido a ver si no hubiera sido por el otro gran acontecimiento deportivo del finde... En la tercera jornada de un prestigioso torneo local, mi equipo se enfrentaba al segundo clasificado...

Si, efectivamente. Además de ver fútbol, también lo juego. Aunque la gente que me ha visto no ha sabido calificarme como futbolista, debido a mi alta inoperancia en el terreno de juego. Y como no podía ser menos, mi equipo es en estos momentos, vicecolista. Pero el domingo no jugamos mal, que conste. Aguantamos heróicamente perdiendo 4-3, hasta que en cinco minutos nos hicieron 4... Por si fuera poco, tengo unas agujetas en el pecho que me llegan hasta la espalda (a ver si alguien me explica por qué carajo tengo agujetas en el pecho de jugar al fútbol, ya me vale...)

Y así acabó mi fin de semana. Mojado, cansado, arruinado, derrotado y magullado... pero feliz. Masoca que es uno. Anda que ya me podría haber guardado algo de actividad para los fines de semana que me quedo sólo...

Chema's Head - OST: "We are the champions" de Queen
 
Un trabajo que da gusto
Bueno, por primera vez y sin que sirva de precedente, no voy a hablar de mi trabajo. Aunque el día de hoy ha sido verdaderamente para contarlo, prefiero hablar de otro trabajo. No el que me hubiera gustado tener, tan sólo uno que me resulta curioso.

Lo explicaré mejor a través de una historia: Imaginemos a Francisco Madrigueras. Su nombre es lo de menos, porque es inventado. Bueno, la historia también. Pero es algo que puede haber pasado. Resulta que Francisco Madrigueras cierto día se decidió a estudiar una carrera para ser algo en la vida. Sus padres nunca habían creído mucho en él y sus amigos bromeaban con su gran capacidad para hacer... el vago. Francisco (Paco para los amigos) tenía muchas y variadas aficiones. A menudo le tiraba a la cerveza, no le hacía ascos a la marihuana, era un fenómeno de la Play Station y una enciclopedia andante del cine porno. Sí, ya lo sé, es demasiado estereotipado, pero es que así tiene más gracia.. Así, tras barajar varias opciones, y descubrir que se había informado mal acerca de la Escuela de Camioneros Jumbo, encontró los estudios que más se acercaban a lo que él quería ser en la vida: iba a hacer periodismo. La risa de sus amigos cuando se lo contó estuvo a punto de batir algún estúpido record del mundo. Record que fue superado cuando se enteró su padre. Cuando se recuperó de la torsión lumbar provocada por la risa, el padre de Paco se ofreció a pagarle la carrera y el piso de estudiantes. La idea era tener a su joven y emprendedor retoño lo más lejos posible de su lado.
Paco comenzó su andadura como universitario en un piso que compartía con dos chicos de Cuenca que eran unos gambiteros, y nunca paraban por casa. Pero él siempre se las ingeniaba para estar acompañado. Cuando no estaba con Brianna Banks, estaba con Jeena Jameson, o con Kobe Tae. Pronto se ganó la amistad de la gente de su clase. Al fin y al cabo, era un buen muchacho, que no tenía maldad. Así, se ganó la amistad de su clase y, sucesivamente, de cada nueva generación de estudiantes de periodismo. Pero Paco estaba seguro de que un día cumpliría su sueño. Y luchó duro para que ese día estuviera cada vez más cercano.
Y por fin, antes incluso de lo que sus padres hubiesen apostado, y antes de provocarse una atrofia muscular en la muñeca, lo que le habría impedido ser periodista, Paco cumplió su sueño. Bueno, no exactamente en el momento de licenciarse, sino un poco después.

El sueño de Paco se cumplió el día que consiguió el trabajo que actualmente desempeña. Está felizmente contratado en una prestigiosa revista de cine, donde hace las delicias de sus lectores con su prosa ágil y sus críticas meticulosas. Ahora, Paco siente que es útil, porque puede aprovechar sus conocimientos para ayudar a la gente a planificar mejor su tiempo de ocio. Trabaja en la sección de estrenos de DVD. Pero aunque su sección sea la última de la revista, él sabe que tiene lectores fieles que confían en él para dar rienda suelta a sus aficiones cinematográficas.

A continuación dejo un extracto de la sección de Francisco Madrigueras. Es el único trozo real de esta historia, sacado de una revista real. Por favor, si hay niños delante, apartadlos de la pantalla:

"Dominación, sumisión, fetichismo, látex, azotáinas, flagelación (light) y apogeo sodomita (especialidad de la casa) refulgen en (Título Omitido), un festín de inflamadas pasiones, entrechoque de miradas y de cuerpos, un panteón de hembras voraces y torneadas y varones de músculos firmes. (...) Porno cañí, auténtico, casero y correoso, es la premisa de (Título Omitido), cumplida número a número. Y lo hace en la entrega 24. La primera pareja tiene madera y tatuajes, coitean afanosa y abrasivamente, (...) y la tercera un apunte del natural (carnal), habitado por el desparpajo y la concupiscencia, enlaza a señorita mollar y muelle y jubilado de la mina, en un mañoso ajetreo. (...) La música cañera a escena, orquestadora de polvos a tutiplen. Mr (Omitido) y la DJ (Omitido), dan a luz en (Título Omitido) a un machohembrismo sin palabras, bien lubricado y ejecutado por beldades canónicas y ardorosas, turbulentas, emotivas y esenciales, como (nombres omitidos), amantes de la fornicación frenética. (...) Taladraciones salvajes y señoras cualificadas. Asistencia bucal, órdago vaginal, esplendor anal..."

Lo sé. Es un lenguaje demasio crudo. Pero a Paco le ha servido para triunfar en la vida. La moraleja de esta historia es que nunca se debe renunciar a los sueños, aunque ese sueño sea el de trabajar de crítico para la sección de DVD erótico. Bueno, o a lo mejor esta historia era sólo una excusa para introducir contenido pornográfico en mi blog, quién sabe. Pero eso sí, si a alguien le ha despertado la curiosidad y quiere conocer el título de las películas comentadas, no tiene más que decírmelo...

Chema's Head - OST: Rocco, de Circodelia
 
Back to work

Bueno, cinco días se pasan rápido, la verdad. La maleta ya está hecha. Esta tarde se acaba este mini puente. Vuelta al tajo. Lo bueno es que es una semana de dos días. Cuando me quiera dar cuenta, otra vez fin de semana. Entonces, a descansar y a disfrutar. Y a animar a la selección. Espero que pueda ser desde el propio campo.... y si no, no pasa nada. Será un buen fin de semana, seguro.

Estos dos días pueden ser decisivos para mi futuro como madrileño. Confío en que mañana me digan en el curro algo parecido a: "en enero comienzas tu contrato indefinido. Las condiciones van a ser estas..." Hasta ahora me lo habían casi asegurado, pero con los cambios que está habiendo, hasta que no me den la confirmación "oficial", no me lo termino de creer. Sería una gran noticia, digna de celebración.

En cuanto a estos días de puente, se puede decir que en conjunto han estado bien. Aunque haya sido más culpa del lunes y el martes que del sábado y el domingo. En fin, que me voy con las pilas cargadas. Sólo un único lunar negro: ver cómo mi madre se ha visto obligada a volver a trabajar. Y es que la cosas por aquí no van todo lo bien que deberían. Y el que yo me haya ido a hacer un master fuera, no acaba de ayudar... ¿o sí? espero que llegue ese contrato indefinido y pueda hacerme cargo de mis propias deudas, que ya soy mayorcito.

Así, la banda sonora de hoy, esta dedicada a mi madre. Una gran mujer a la que debo más de lo que seré capaz nunca de hacer por ella.

Chema's Head - OST: "La madre" de Pablo Carbonell
 
Cansado

Cansado de la monotonía.
Cansado del Reino de las Apariencias.
Cansado del "mírame pero no me toques".
Cansado de fingir que lo paso bien.
Cansado de Chema el gilipollas.
Cansado del reggeton.
Cansado de esta puta sensación de recibir menos de lo que doy.
Cansado del "quiero y no puedo".
Cansado del "puedo y no quiero".
Cansado de las conversaciones vacías, de los días vacíos y de la cama vacía.
Cansado de ver el camino, pero no saber dónde me lleva.
Cansado de cansarme...

La verdad es que hasta ahora, el cansancio nunca me ha impedido seguir andando. Aunque una máquina de Aquarius de vez en cuando no vendría mal...

Chema's Head OST: Bright Side of the Road, de Van Morrison
 
Dialogo entre dos sujetos a las tres de una tarde soleada de verano en una parada de autobús
3 de la tarde, un sujeto que espera el autobús advierte la llegada de otro sujeto (diferente de este primero). El sujeto 1, es decir, el que estaba primero en la parada, gira la cabeza para seguir su trayecto (del otro sujeto). El sujeto 2, que es quien llega después a la parada donde se encontraba el otro sujeto (el sujeto 1), saca un paquete de tabaco del bolsillo que tenía a la derecha de la chaqueta y le ofrece un cigarro al primer sujeto:

SUJETO 2: ¿Quiere?

SUJETO 1: No fumo.

SUJETO 2: Pero, ¿Quiere un cigarro?

SUJETO 1: Si le he dicho que no fumo.

SUJETO 2: Ya, pero no me ha dicho si quiere.

SUJETO 1: Le he dicho que no fumo, ¿no es bastante?

SUJETO 2: Bueno, el que no haya fumado hasta ahora no quiere decir que no vaya a hacerlo nunca.

SUJETO 1: Todo lo que le puedo decir es que no he fumado hasta ahora, no voy a fumar ahora tampoco, ni tengo pensado hacerlo en lo que queda de día.

SUJETO 2: Está bien, ¿esperará el autobús, por lo menos?

SUJETO 1: Sí, eso sí. Trabajo en las afueras y es el único medio que tengo para ir.

SUJETO 2: ¿Y cuánto tiempo lleva?

SUJETO 1: El mes que viene va a hacer dos años.

SUJETO 2: ¿Dos años que espera el autobús?

SUJETO 1: No, dos años que trabajo en las afueras. ¿Es qué usted no tiene bastante con una respuesta?

SUJETO 2: ¿Y en la parada?

SUJETO 1: En la parada, ¿qué?


SUJETO 2: Que cuánto tiempo lleva en la parada.

SUJETO 1: Ah, eso. Unos diez minutos antes de que usted llegara.

SUJETO 2: ¿No podría hacer el favor de darme fuego? He debido olvidar el mechero en los otros pantalones que he dejado en casa.

SUJETO 1: ¡Pero si yo no fumo!

SUJETO 2: No le pregunto si fuma, le pregunto si tiene un mechero que me preste, que me he olvidado el mío en los otros pantalones que he dejado en casa.

SUJETO 1: Si no fumo, ¿cómo voy a tener mechero?

SUJETO 2: No es necesario que fume usted para llevar o no llevar mechero, ¿no llevará uno por casualidad? Es que me he olvidado el mío en los otros pantalones que he dejado en casa.

SUJETO 1: No, no llevo mechero. ¿Vale?

SUJETO 2: Mire, allá a lo lejos viene el autobús. ¿De verdad que no quiere un cigarro?

SUJETO 1: Ya le he dicho que no fumo, que no llevo mechero y que no quiero un cigarro. ¿Me puede dejar en paz de una vez?

SUJETO 2: Pues debería probar a fumar, le ayudaría a relajarse y.. ¡Anda! Pero si este paquete está vacío. Oiga, ¿no tendrá por ahí un cigarro?