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El Gurú Callejero
Crítica social humorística de nuestro diario vivir.
Acerca de
Terrícola siquiátra convencido de que la sociedad se está pudriendo . Que vivimos a base de unas mentiras milenarias que embotan nuestro entendimiento,dandole lugar a unos pocos a manipularnos como le venga en gana. Que mientras nos destruimos, otros cohabitantes de este planeta hacen lo contrario.
Sindicación
 
Dolor de culo
Aquella noche infernal no parecía acabar. Melanie sentía un ardor en el mismo roto del culo que no podía soportar. Se recriminaba de no haberle hecho caso a los muchachos.
Una semana antes habían ido de "camping" a una finca.
Para su sorpresa al probar por primera vez el fruto del guayabo notó que su líbido aumentaba. Curiosamente a Paco le pasaba lo mismo.
Una noche y sentados todos frente a una fogata comenzaron a jugar el juego de las verdades. La idea era decir la verdad de como te había ido en el camping. Al llegar el momento de Melanie ésta confesó que al comer guayaba su cuerpo sufría cambios.
Dijo que se le paraban los pezones y que sentía un calor inmenso y ganas de meter. Así pasaron los turnos y al llegar a Paco este dijo una mentira.
Al otro día Paco se presentó a la casa de campaña de Melanie con una canasta de guayabas. Allí le confesó que el también sufría del mismo problema y la invitó a comer guayabas.
Allí se formó el rumbón y estuvieron metiendo y comiendo guayaba todo el día.
Melanie le contó a sus amigas lo sucedido y fué advertida de no comer tanta guayaba, no por la jodedera ,pero porque la guayaba tapa.
Melanie siguió ingiriendo guayabas por 3 dias más y metiendo por igual número de noches.
Al llegar a la ciudad trató de ir al baño y no pudo. Estuvo casi 2 horas pujando y ni un peo emitió. Llamó a Paco y le explicó la situación. Le preguntó si se atrevía atacarla por la retaguardia. Necesitaba urgentemente un destape.
Paco le respondío que era imposible,que él estaba pasando por lo mismo y que en la última pujada se le llenó una bola de aire y sentía un dolor inmenso.
Melanie llamó a su madre que le recomendó sobarse la barriga con aceite.Luego de medía hora de sobo Melanie se sentó en la vacineta.
Sentía un dolor cabrón y la excreta que amenazaba con rajarle el culo era dura.
Ahí se le cagó mil veces a la madre de las guayabas , y cansada dejó de pujar.
Aquel animal que había salido era de como nueve pulgadas. Del el ancho ni hablar. Lo malo era que todavía quedaba una mitad dentro.
Dispuesta a todo Melanie se incorporó y untandose del mismo aceite donde termina el rabo, pujó. Las lagrimas se le salían al igual que aquel abusador. Luego de una hora al menos par de libras de desperdicio amenazaban con tapar el inodoro. Un hilo de sangre testificaba que aquel Joyito había sufrido más que en una tortura china.
Ahora era tiempo de baños de aguas tibias y preparación H
Por casi una semana Melanie no pudo sentarse.

Moraleja: Hasta el sexo hay que tomarlo con moderación. Recuerdate que a Melanie solo se le atravezó un gigantesco mojón, provocandole un dolor de culo.
Con la viagra lo que te va a doler es el corazón.


 
Comentario:
Y ¿Cómo le fue a Paco? A ver si nos lo cuentas.
No