Los cuernos no dejan ná
Jacinto era un hombre de 35 años de edad,casado ,padre de unos gemelos de 5 años. Su esposa Laura era un joven de 29 años y abogada.
Jacinto era dueño de su propio negocio que por los últimos tres años había dejado atrás a su competencia.
Desde que se casó con Laura vivía una vida hogareña y no fue hasta el año pasado cuando salió empresario del año que empezó a cambiar.
Ya no llegaba a su casa a las 6 y más de tres veces por semana tenía reuniones de negocios.
Su ambición se lo estaba comiendo.
Nuevos amigos lo frecuentaban y cuando Laura le recreminaba formaba largas garatas.
Hace 6 meses atrás fué de viajes de negocios a NY y por más que Laura le advirtió que no había necesidad de expandir el negocio, se fué comoquiera.
Estando en NY se reunió con grandes magnates de la industria .
Cada reunión terminaba en bacanal pero Jacinto se mantenía firme y no participaba.
La última noche se presentó a la reunión una mujer joven,sencilla,fina y bonita. Su vestimenta no era como las demás llamativa,al contrario se podía decir que era conservadora.
Al ser presentados notó que era tímida y que no ingeria alcohol.
La chica no mostró ningún interes en Jacinto y éste convencido que era una mujer limpia y no busconas como las otras la invitó a bailar.
Afinity era su nombre y emanaba una esencia cautivadora. Cada vez que se movía se le marcaba un cuerpo escultural en aquel traje suelto y sencillo. Jacinto quedó cautivado y la convenció que se fueran del lugar.
Ya en su habitación trató de seducirla pero ella se negó.
Jacinto recordó que al llegar a NY otros de los empresarios le dió una pastilla tumba crica. Así le llamaban. Supuestamente si una mujer la bebía no podía decir que no.
Jacinto decidido se la hechó en el trago a la joven y no pasó media hora cuando ya la llevó a la cama.
Ahora de regreso a casa se preocupaba de no haberse protegido, se justificaba diciendo que aquella chica era limpia y que solo la pudo poseer porque la violó bajo los efectos de un químico.
Al cabo de 5 meses Jacinto se enfermó. Le daban fiebres y escalofrios, no comía y las diarreas eran tremendas.
Como te imaginas el diagnostico no falló. Había sido contagiado con el virus del VIH. No solo eso, Laura también se contagió.
Ahora era cuetión de tiempo. Pues el dinero no te salva del sida,solo lo pospone.
Moraleja. EL SIDA Sí Dá.
No seas pendejo,cuidate y tu si eres mujer cuidate tu también.
Recuerda que lo único que evita el SIDA es el aceite.
El aceite la paja.
Jacinto era dueño de su propio negocio que por los últimos tres años había dejado atrás a su competencia.
Desde que se casó con Laura vivía una vida hogareña y no fue hasta el año pasado cuando salió empresario del año que empezó a cambiar.
Ya no llegaba a su casa a las 6 y más de tres veces por semana tenía reuniones de negocios.
Su ambición se lo estaba comiendo.
Nuevos amigos lo frecuentaban y cuando Laura le recreminaba formaba largas garatas.
Hace 6 meses atrás fué de viajes de negocios a NY y por más que Laura le advirtió que no había necesidad de expandir el negocio, se fué comoquiera.
Estando en NY se reunió con grandes magnates de la industria .
Cada reunión terminaba en bacanal pero Jacinto se mantenía firme y no participaba.
La última noche se presentó a la reunión una mujer joven,sencilla,fina y bonita. Su vestimenta no era como las demás llamativa,al contrario se podía decir que era conservadora.
Al ser presentados notó que era tímida y que no ingeria alcohol.
La chica no mostró ningún interes en Jacinto y éste convencido que era una mujer limpia y no busconas como las otras la invitó a bailar.
Afinity era su nombre y emanaba una esencia cautivadora. Cada vez que se movía se le marcaba un cuerpo escultural en aquel traje suelto y sencillo. Jacinto quedó cautivado y la convenció que se fueran del lugar.
Ya en su habitación trató de seducirla pero ella se negó.
Jacinto recordó que al llegar a NY otros de los empresarios le dió una pastilla tumba crica. Así le llamaban. Supuestamente si una mujer la bebía no podía decir que no.
Jacinto decidido se la hechó en el trago a la joven y no pasó media hora cuando ya la llevó a la cama.
Ahora de regreso a casa se preocupaba de no haberse protegido, se justificaba diciendo que aquella chica era limpia y que solo la pudo poseer porque la violó bajo los efectos de un químico.
Al cabo de 5 meses Jacinto se enfermó. Le daban fiebres y escalofrios, no comía y las diarreas eran tremendas.
Como te imaginas el diagnostico no falló. Había sido contagiado con el virus del VIH. No solo eso, Laura también se contagió.
Ahora era cuetión de tiempo. Pues el dinero no te salva del sida,solo lo pospone.
Moraleja. EL SIDA Sí Dá.
No seas pendejo,cuidate y tu si eres mujer cuidate tu también.
Recuerda que lo único que evita el SIDA es el aceite.
El aceite la paja.
Comentario:
Bravo Miguel! ojalá el Gobierno, o los jefes de publicidad descubrieran éste mesaje y lo dejaran pasar en la
TV mínimo dos veces al día, detrás de las noticias. Pues a veces la falta de "conciencia de un problema" es el mayor problema. Saludos y "flores"
Antonia M.
TV mínimo dos veces al día, detrás de las noticias. Pues a veces la falta de "conciencia de un problema" es el mayor problema. Saludos y "flores"
Antonia M.
Comentario:
Hola, veo que estás metido hasta el cuello en esto de las bitácoras. Muy bien. Tienes talento para divertirnos con tus historias.
Animo! y te seguimos.
Saludos
Animo! y te seguimos.
Saludos
Comentario:
Comentario:
Hola amigo, un cuento con moraleja. Muy bien. Exitos.





