La espinita...
Un día me dijo: –eres igual que todas, y aquel día comprendí que como tantos otros, tenía el poder de hacerme daño. Después me odió y yo me convertí en sal.
Desde entonces la idea incoherente de ir a la isla me ronda la cabeza, como un tsunami, tan destructiva y poderosa como la peor de las ideas.
Luego desperté confusa debajo de la cama y, los demonios, disfrazados de bolas de polvo me dijeron que yo podría cambiar la vida de cualquier hombre.
Desde entonces la idea incoherente de ir a la isla me ronda la cabeza, como un tsunami, tan destructiva y poderosa como la peor de las ideas.
Luego desperté confusa debajo de la cama y, los demonios, disfrazados de bolas de polvo me dijeron que yo podría cambiar la vida de cualquier hombre.
Pica!!!
No paro de rascarme, no lo puedo remediar, así que tengo los pies hechos un poema.
Aaaaaaggg!!
Me autoputeo…
Sí. Me autoputeo. Como ando con la cabeza loca, no me administro bien la hijoputez. Así que cuando quiero estar moderada con la cháchara, hablo como una cotorra, cuando quiero hablar y ser certera, enmudezco o solo digo carajotadas. Me autojodo. Me automolesto. Y con todo ello me alejo abismalmente de todo el mundo. Porque claro, resulto incomprensiblemente molesta… incluso incómoda.
Y yo, desde dentro de mi misma, me observo impotente. Me veo cagarlo todo con mi postura antitodo. Tengo un puñetero humor aleatorio.
Es que estoy muy aburrida. Nada es suficiente. Ni estar sola, ni dejar de estarlo. A veces, simplemente preferiría no ser yo… o ser gilipollas… o dejar de serlo (?).
Total, que me he apuntao al Meetic.
Y yo, desde dentro de mi misma, me observo impotente. Me veo cagarlo todo con mi postura antitodo. Tengo un puñetero humor aleatorio.
Es que estoy muy aburrida. Nada es suficiente. Ni estar sola, ni dejar de estarlo. A veces, simplemente preferiría no ser yo… o ser gilipollas… o dejar de serlo (?).
Total, que me he apuntao al Meetic.
Pasando página…
Después del desahogo creo que ya va siendo hora de seguir con lo mío.
Antes de desaparecer os prometí fotos y una crónica de mi escapada con Anita Dinamita, pero ella y el Filili me han pedido que no “los saque” en el blog, debido a que me lee hasta el apuntador. Esto hace que os perdáis un buen puñado de anécdotas muy graciosas, pero tampoco me voy a poner en plan “Aquí hay tomate”.
Resumiendo, este último mes, cada vez que alguien me proponía irnos, yo me apuntaba como las locas, todo lo que sea quitarme de la "cochinera" está bien... Esto me ha llevado de camping a Los Coños de la Meca, Málaga, Nerja y Granada.
Estando en el camping con Anita Dinamita, nos ocurrió algo completamente insólito. Estábamos ya acostadas y en fase de sueño rem, cuando de repente Egorti (el peor amigo de Anita y nuevo personaje para el blog), irrumpió en nuestra tienda y se puso en pelotas reclamando un trío a gritos. Imaginaros el descontrol y la risa. Solo al rato conseguimos despertarnos por completo y grabar la escenita con la cámara digital, por desgracia no conseguimos espabilarnos lo suficiente como para entender que para que se viera algo en la grabación, hacía falta encender una linterna. De un modo u otro, os pongo el videoaunque no se vea nada, porque creo que vale la pena aunque solo sea por la contagiosa risa de Anita Dinamita.
Escuchando: Incredible Sound, Gilles Peterson.
Antes de desaparecer os prometí fotos y una crónica de mi escapada con Anita Dinamita, pero ella y el Filili me han pedido que no “los saque” en el blog, debido a que me lee hasta el apuntador. Esto hace que os perdáis un buen puñado de anécdotas muy graciosas, pero tampoco me voy a poner en plan “Aquí hay tomate”.
Resumiendo, este último mes, cada vez que alguien me proponía irnos, yo me apuntaba como las locas, todo lo que sea quitarme de la "cochinera" está bien... Esto me ha llevado de camping a Los Coños de la Meca, Málaga, Nerja y Granada.
Estando en el camping con Anita Dinamita, nos ocurrió algo completamente insólito. Estábamos ya acostadas y en fase de sueño rem, cuando de repente Egorti (el peor amigo de Anita y nuevo personaje para el blog), irrumpió en nuestra tienda y se puso en pelotas reclamando un trío a gritos. Imaginaros el descontrol y la risa. Solo al rato conseguimos despertarnos por completo y grabar la escenita con la cámara digital, por desgracia no conseguimos espabilarnos lo suficiente como para entender que para que se viera algo en la grabación, hacía falta encender una linterna. De un modo u otro, os pongo el videoaunque no se vea nada, porque creo que vale la pena aunque solo sea por la contagiosa risa de Anita Dinamita.
Escuchando: Incredible Sound, Gilles Peterson.
La tortura…
Mi padre murió el 17 de febrero de este año. Desde entonces mi vida ha sido un infierno. Más aún de lo que ya era.
La relación con mi madre se ha deteriorado tanto que a penas puedo contener las lágrimas cuando hablo con ella.
Con mi hermano menor, la cosa es aún peor. Desde que vivimos solos se ha vuelto literalmente salvaje. Al principio era soportable, solo tenía problemas con la música alta todo el día, con lo desordenado que era y poco más. Pero luego ocurrió que mi madre retiró la pensión alimenticia de mi hermano (la misma que le pasaba a mi padre desde que se separaron ya que el niño vivía con él), que era el dinero con el que yo hacía la compra, pagaba los gastos de la casa, las lentillas del niño y cosas así. Yo estoy en quiebra absoluta y no tengo un trabajo estable, por lo que decidí desentenderme de todo lo que no fuera mi estricta supervivencia. A partir de ese momento mi hermano se desbocó, por decirlo de alguna manera…
Como no tenía suficiente dinero, empecé a ir a comer a casa de mi tía al medio día, comprando solo lo imprescindible para hacerme la cena en casa. Mi hermano va a comer a casa de mi madre, eso si ella consigue sacarlo de la cama. Empezó a dejar absolutamente todo por medio, platos sucios, ropa sucia, etc… dejando la casa como una pocilga. Esta casa es muy grande, tiene cinco habitaciones y tres baños, además de una cocina comedor y un salón grande. Si ya es complicado mantenerla limpia yo sola, se vuelve imposible si vives con un cerdo.
De no hablarme pasó a no respetar absolutamente nada. Un día descubrí que se limpiaba el culo con mi toalla. No es nada agradable encontrar un turruño de mierda donde vas a poner la cara, así que decidí poner un candado a mi puerta, que él inmediatamente rompió. Yo ya era pura psicosis, todo me daba asco.
Ha convertido mi casa en un club de ocio para sus amigos, que pronto también dejaron de respetar nada. A cualquier hora hay 4 o 5 tíos fumando porros y escuchando música a toda hostia, imposible dormir. Ha convertido el salón en su habitación, desde la que emana un olor a sudor concentrado que a veces llega hasta la mitad del pasillo. Como los estaba destrozando, tuve que sacar mis sofás del salón, así que el contraatacó poniendo un par de colchones en el suelo. No se ve muy bien, pero este es el aspecto del salón:

Me he encontrado varias veces la freidora encendida con el aceite a punto de salir ardiendo, olvidada. Lo mismo ha pasado con el horno aunque éste es eléctrico. También ha dejado encendida a tope el radiador de aceite de mi habitación, en agosto, en plena ola de calor, usándolo para secar su ropa y de paso caldeándome el ambiente. Se emborracha con los amigos y vomitan por todas partes, incluso por el balcón encima de las mesas de los bares. Siempre se va y deja encendidas las luces, el ventilador y la tele.
Limpiar el suelo resulta inútil, porque enseguida se llena todo de pisadas. La cocina siempre tiene pilas de vasos, platos y cacharros sucios. Se come la comida que yo compraba, por lo que muchas veces me quedo sin cenar. Su ropa sucia se amontona por todas partes y el baño de uso común parece el de un bar después de un fin de semana bestial.
Tengo suerte si tira de la cisterna después de cagar. Un día encontré la bañera llena de mierda, por alguna razón que desconozco decidió cagar en ella y dejarla allí por si desaparecía sola por obra divina.
Al principio, cada vez que alguna de estas cosas que os cuento sucedía, iba a hablar con el y había una discusión fuerte. Luego solo discutía con él cuando ya no podía más, o trataba de buscar ayuda llamando a mi otro hermano, a mi madre o a quien fuera. Casi nunca he recibido ayuda alguna. Frustración total: impotencia.
Hace un par de días tuve que llamar a la policía. Mi hermano estaba con los amigotes en la azotea armando jaleo y no me dejaban dormir, yo estaba desquiciada porque al día siguiente tenía que ir a trabajar temprano así que subí con mi cabreo a echarlos a todos a patadas. Les dije que se fueran inmediatamente pero ni pestañearon. Estaban haciendo el imbécil colgándose de los cables tensores del tubo de la chimenea, hasta el punto de que uno se partió trayéndose consigo un trozo de pared. Yo desde mi habitación pensaba que la casa se venía abajo así que empecé a llamar a todo el mundo en busca de ayuda pero como nadie lo cogía llamé a la policía. Dijeron que me mandarían la patrulla que anda por la zona, así que me vestí y bajé a recibirlos a la puerta. Estuve esperando mucho tiempo, mi hermano salió con los amigos, borrachos, riéndose de mí y la policía no vino (menos mal que no me estaban violando) y yo me pegué más de media hora llorando como una loca, colgada en la puerta de mi casa hasta que conseguí que se me pasara. Al día siguiente me llamó mi madre al ver las llamadas perdidas y tras hablar con ella me dio un ataque de ansiedad en mitad del trabajo, me puse a llorar si poder controlarlo. Por fin he conseguido que obligue a mi hermano a vivir con ella. Estoy contando los días…
cuando se vaya me enfrentaré sola a los gastos de la casa, mi madre ya me ha prohibido alquilar habitaciones, muy en su línea dictatorial, obviando por completo que la casa también es mía y que soy yo quien vive en ella. Siempre habla y habla de que me quiere ayudar, pero lleva toda su puñetera vida poniéndome trabas y haciéndome sentir como una mierda.
Todo esto es solo un resumen diminuto de todos estos meses que, como podréis imaginar, me ha pasado factura. Debido al ruido (música, voces y jaleo), nunca duermo bien. A veces sin venir a cuento me pongo a llorar como una loca. Me da vergüenza traer amigos a casa, ya que está todo muy sucio. Estoy bastante deprimida. Cada vez que puedo me largo por ahí, pero absolutamente siempre me encuentro algún tipo de caos al volver. Económicamente es simple: nunca llego a fin de mes. Me siento totalmente sola. No tengo pareja, no me como un rosco desde hace meses. Mis niveles de necesidad de cariño están en rojo, si no fuera por mis amigos ya me hubiera suicidado. Esta tortura diaria me está llevando al límite, es un maltrato psicológico constante, no tiene que ver tanto con que mi hermano sea un salvaje o que mi madre y yo no consigamos entendernos, se trata de que son mi familia y me desprecian continuamente. No es que mi hermano no me quiera, es que me odia. Mi madre prácticamente se avergüenza de mi, aunque ella jamás lo diría así. Es muy fácil estar orgullosa cuando tu hija tiene éxito, pero la cosa cambia mucho cuando las cosas van mal, para ella yo tengo la culpa de mi situación, de haber perdido mi empresa, cuando todo ha sido el resultado de la maldad y el daño que me han hecho otras personas. Llevo diez años luchando por reponerme, económica y mentalmente, y seguiré luchando sola.
Se que esto no es a lo que os tengo acostumbrados, pero se que muchos me echáis de menos, pero con todo lo que estoy sufriendo, me resulta imposible sentarme a contaros las payasadas de siempre. Tengo toda esta mierda atrapada, como un nudo en la garganta y necesito soltarla. Se que hoy estoy haciendo daño a ciertas personas, pero esa misma gente me está torturando desde el odio o la indiferencia. Nosotros no somos una familia, estamos desarraigados, solo somos un puñado de desgraciados muertos de miedo.
Os pido perdón por este pedazo de quijote que os he soltado.
La relación con mi madre se ha deteriorado tanto que a penas puedo contener las lágrimas cuando hablo con ella.
Con mi hermano menor, la cosa es aún peor. Desde que vivimos solos se ha vuelto literalmente salvaje. Al principio era soportable, solo tenía problemas con la música alta todo el día, con lo desordenado que era y poco más. Pero luego ocurrió que mi madre retiró la pensión alimenticia de mi hermano (la misma que le pasaba a mi padre desde que se separaron ya que el niño vivía con él), que era el dinero con el que yo hacía la compra, pagaba los gastos de la casa, las lentillas del niño y cosas así. Yo estoy en quiebra absoluta y no tengo un trabajo estable, por lo que decidí desentenderme de todo lo que no fuera mi estricta supervivencia. A partir de ese momento mi hermano se desbocó, por decirlo de alguna manera…
Como no tenía suficiente dinero, empecé a ir a comer a casa de mi tía al medio día, comprando solo lo imprescindible para hacerme la cena en casa. Mi hermano va a comer a casa de mi madre, eso si ella consigue sacarlo de la cama. Empezó a dejar absolutamente todo por medio, platos sucios, ropa sucia, etc… dejando la casa como una pocilga. Esta casa es muy grande, tiene cinco habitaciones y tres baños, además de una cocina comedor y un salón grande. Si ya es complicado mantenerla limpia yo sola, se vuelve imposible si vives con un cerdo.
De no hablarme pasó a no respetar absolutamente nada. Un día descubrí que se limpiaba el culo con mi toalla. No es nada agradable encontrar un turruño de mierda donde vas a poner la cara, así que decidí poner un candado a mi puerta, que él inmediatamente rompió. Yo ya era pura psicosis, todo me daba asco.
Ha convertido mi casa en un club de ocio para sus amigos, que pronto también dejaron de respetar nada. A cualquier hora hay 4 o 5 tíos fumando porros y escuchando música a toda hostia, imposible dormir. Ha convertido el salón en su habitación, desde la que emana un olor a sudor concentrado que a veces llega hasta la mitad del pasillo. Como los estaba destrozando, tuve que sacar mis sofás del salón, así que el contraatacó poniendo un par de colchones en el suelo. No se ve muy bien, pero este es el aspecto del salón:

Me he encontrado varias veces la freidora encendida con el aceite a punto de salir ardiendo, olvidada. Lo mismo ha pasado con el horno aunque éste es eléctrico. También ha dejado encendida a tope el radiador de aceite de mi habitación, en agosto, en plena ola de calor, usándolo para secar su ropa y de paso caldeándome el ambiente. Se emborracha con los amigos y vomitan por todas partes, incluso por el balcón encima de las mesas de los bares. Siempre se va y deja encendidas las luces, el ventilador y la tele.
Limpiar el suelo resulta inútil, porque enseguida se llena todo de pisadas. La cocina siempre tiene pilas de vasos, platos y cacharros sucios. Se come la comida que yo compraba, por lo que muchas veces me quedo sin cenar. Su ropa sucia se amontona por todas partes y el baño de uso común parece el de un bar después de un fin de semana bestial.Tengo suerte si tira de la cisterna después de cagar. Un día encontré la bañera llena de mierda, por alguna razón que desconozco decidió cagar en ella y dejarla allí por si desaparecía sola por obra divina.
Al principio, cada vez que alguna de estas cosas que os cuento sucedía, iba a hablar con el y había una discusión fuerte. Luego solo discutía con él cuando ya no podía más, o trataba de buscar ayuda llamando a mi otro hermano, a mi madre o a quien fuera. Casi nunca he recibido ayuda alguna. Frustración total: impotencia.
Hace un par de días tuve que llamar a la policía. Mi hermano estaba con los amigotes en la azotea armando jaleo y no me dejaban dormir, yo estaba desquiciada porque al día siguiente tenía que ir a trabajar temprano así que subí con mi cabreo a echarlos a todos a patadas. Les dije que se fueran inmediatamente pero ni pestañearon. Estaban haciendo el imbécil colgándose de los cables tensores del tubo de la chimenea, hasta el punto de que uno se partió trayéndose consigo un trozo de pared. Yo desde mi habitación pensaba que la casa se venía abajo así que empecé a llamar a todo el mundo en busca de ayuda pero como nadie lo cogía llamé a la policía. Dijeron que me mandarían la patrulla que anda por la zona, así que me vestí y bajé a recibirlos a la puerta. Estuve esperando mucho tiempo, mi hermano salió con los amigos, borrachos, riéndose de mí y la policía no vino (menos mal que no me estaban violando) y yo me pegué más de media hora llorando como una loca, colgada en la puerta de mi casa hasta que conseguí que se me pasara. Al día siguiente me llamó mi madre al ver las llamadas perdidas y tras hablar con ella me dio un ataque de ansiedad en mitad del trabajo, me puse a llorar si poder controlarlo. Por fin he conseguido que obligue a mi hermano a vivir con ella. Estoy contando los días…
cuando se vaya me enfrentaré sola a los gastos de la casa, mi madre ya me ha prohibido alquilar habitaciones, muy en su línea dictatorial, obviando por completo que la casa también es mía y que soy yo quien vive en ella. Siempre habla y habla de que me quiere ayudar, pero lleva toda su puñetera vida poniéndome trabas y haciéndome sentir como una mierda.
Todo esto es solo un resumen diminuto de todos estos meses que, como podréis imaginar, me ha pasado factura. Debido al ruido (música, voces y jaleo), nunca duermo bien. A veces sin venir a cuento me pongo a llorar como una loca. Me da vergüenza traer amigos a casa, ya que está todo muy sucio. Estoy bastante deprimida. Cada vez que puedo me largo por ahí, pero absolutamente siempre me encuentro algún tipo de caos al volver. Económicamente es simple: nunca llego a fin de mes. Me siento totalmente sola. No tengo pareja, no me como un rosco desde hace meses. Mis niveles de necesidad de cariño están en rojo, si no fuera por mis amigos ya me hubiera suicidado. Esta tortura diaria me está llevando al límite, es un maltrato psicológico constante, no tiene que ver tanto con que mi hermano sea un salvaje o que mi madre y yo no consigamos entendernos, se trata de que son mi familia y me desprecian continuamente. No es que mi hermano no me quiera, es que me odia. Mi madre prácticamente se avergüenza de mi, aunque ella jamás lo diría así. Es muy fácil estar orgullosa cuando tu hija tiene éxito, pero la cosa cambia mucho cuando las cosas van mal, para ella yo tengo la culpa de mi situación, de haber perdido mi empresa, cuando todo ha sido el resultado de la maldad y el daño que me han hecho otras personas. Llevo diez años luchando por reponerme, económica y mentalmente, y seguiré luchando sola.
Se que esto no es a lo que os tengo acostumbrados, pero se que muchos me echáis de menos, pero con todo lo que estoy sufriendo, me resulta imposible sentarme a contaros las payasadas de siempre. Tengo toda esta mierda atrapada, como un nudo en la garganta y necesito soltarla. Se que hoy estoy haciendo daño a ciertas personas, pero esa misma gente me está torturando desde el odio o la indiferencia. Nosotros no somos una familia, estamos desarraigados, solo somos un puñado de desgraciados muertos de miedo.
Os pido perdón por este pedazo de quijote que os he soltado.
La informática es una mierda!
A parte de estar hiperdepre de la muerte, mi ordenador decidió morirse definitivamente, así que he tenido que comprar un disco duro nuevo. Entre lo que he tardado en conseguir las pelas, lo que he tardado en instalarlo, recuperar datos y recomponer todo, pues no he podidoactualizar. Lo siento, os he echado de menos.
Aún os pido un poquito de paciencia, porque necesito un par de días más para terminar unos diseños que estoy preparando para un concursito, a ver si cae el premio, que me hace muuuucha falta el dinerito, porque si ahora estoy de vacas flacas, las que se avecinan son famélicas.
Tengo muchas cosas que contaros y muchas ganas, espero hacerlo muy pronto. Solo os adelanto que es muy posible que a más de uno/a se le caigan los palos del sombrajo. Estoy muy cansada de aguantar mierdas... y hace mucho tiempo que en este blog no me sale la vena canalla/conspiradora, estoy pensando que igual me animo y uso el blog a modo de terapia. Ya veremos.
Os quiero, nos vemos pronto.
Aún os pido un poquito de paciencia, porque necesito un par de días más para terminar unos diseños que estoy preparando para un concursito, a ver si cae el premio, que me hace muuuucha falta el dinerito, porque si ahora estoy de vacas flacas, las que se avecinan son famélicas.
Tengo muchas cosas que contaros y muchas ganas, espero hacerlo muy pronto. Solo os adelanto que es muy posible que a más de uno/a se le caigan los palos del sombrajo. Estoy muy cansada de aguantar mierdas... y hace mucho tiempo que en este blog no me sale la vena canalla/conspiradora, estoy pensando que igual me animo y uso el blog a modo de terapia. Ya veremos.
Os quiero, nos vemos pronto.