Me engañas con el tabaco
Sueño con el día en que, cuando estoy contigo, se te olvide que el tabaco existe. Que tu síndrome de abstinencia sea el anhelo de mis besos, ¡y no otro! Que tus venas no precisen cigarrillos. Que mi saliva sea el antídoto de ese cáncer que te estás metiendo. Que tus pulmones me respiren a todas horas. Que mi olor de hombre te distraiga del hollín alquitranado. Que no quieras nicotina sino la miel embriagadora de mi boca. Que no busques sucedáneos. Que no me traiciones, quemando instantes con pitillos. Porque te quiero viva. Y cuando, por ese absurdo placer del humo, flirteas con la muerte, me dices: "me estoy odiando". Me dices: "ya no te quiero".
Y yo, que ya no soporto el tabaco, que lo he visto matar a más de uno, no obstante sigo muriéndome por tus huesos.
Ven, que quiero desbordar tu boca con el sabor de mi beso.
-------------------------------------------------
Autor: Eros.
Blog: Ardibeltza
http://ardibeltza.blogia.com/
fecha: 06/02/2005





