<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/rss20.xml"><title><![CDATA[LA COSECHA DE LAS PALABRAS]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Pan del alma la lectura]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_68.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_67.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_66.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_65.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_64.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_63.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_62.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_61.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_60.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_59.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_68.htm"><title><![CDATA[Cuentos de la tradición Sufi]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_68.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/>« Ayunar es una forma de ahorrar en comida.<br/>La vigilia y la oración son labores para la gente vieja.<br/>El peregrinaje es una ocasión de hacer turismo.<br/>Dar pan de limosna es algo para los filántropos.<br/>Enámorate:<br/>¡Eso es hacer algo! »<br/>Ansari<br/><br/>Bahlúl el Sabio Tonto, se encontró casualmente un día con el Califa Harún al-Rashíd.<br/>- ¿De dónde vienes así, Bahlúl? - le preguntó el gobernante.<br/>- Del infierno - fue la pronta respuesta.<br/>Harún, asombrado le hizo otra pregunta:<br/>- ¿Qué estabas haciendo ahí?<br/>Bahlúl explicó:<br/>- Se necesitaba fuego, señor, así que pensé en ir al infierno para preguntar si les sobraba un poco. Pero el individuo que estaba a cargo ahí dijo: "No tenemos fuego aquí". Por supuesto pregunté "¿Cómo va a ser? ¿No es el infierno el lugar del fuego? Su respuesta fue: "Te digo, en verdad no hay fuego aquí abajo. Cada uno trae su propio fuego consigo cuando viene".<br/><br/>En completo asombro, Harún al-Rashid hizo aún otra pregunta:<br/>- Dímelo, Bahlúl ¿qué debería yo hacer para no llevar fuego allí abajo?<br/>Bahlúl, el Sabio Tonto, desapareció a toda prisa gritando "Justicia... justicia... justicia..."<br/><br/><br/>Sheikh Muzaffer<br/> <br/><br/>Nasrudin, el mulah [otro sabio tonto], fallecía de hambre cuando pasó por una aldea y escuchó que un rico terrateniente agonizaba.<br/>- Soy doctor - les dijo a los aldeanos -, llevádme a su lado.<br/>Una vez ahí, le tomó el pulso al enfermo y pidió una comida con pasas, pan y queso de cabra frescos. Los sirvientes se la trajeron y se fueron. Nasrudin comió los alimentos y rogó a Dios por el viejo.<br/>Justo cuando dejaba la villa, el hombre murió.<br/>- Tu remedio resultó contraproducente - le increparon los aldeanos.<br/>- Agradeced - replicó Nasrudin -, si no hubiese sido por mi remedio, serían dos los que hubiesen muerto.<br/><br/><br/>***<br/><br/>Otro día Nasrudin llegó a un pequeño pueblo donde fue invitado a dar un sermón. Él, que en verdad no sabia que decir, se propuso improvisar algo y así salir del atolladero. Entró muy seguro, se paró frente a la gente, abrió las manos y dijo:<br/>- ¿Cuántos de ustedes saben lo que tengo yo hoy que decirles?<br/>Nadie dijo nada porque nadie tenía idea. Entonces Nasrudin dijo:<br/>- Si ustedes vinieron hasta aquí sin saber qué es lo que yo vengo a decirles, entonces no están preparados para escucharlo - y se fue.<br/><br/>La gente quedó sorprendida y le dio la razón. Así que le solicitaron que diera un segundo sermón.<br/><br/>Nasrudin, después de mucho empeño de los que insistían, accedió. Al día siguiente regresó, se paró frente a ellos y preguntó:<br/>- ¿Cuántos de ustedes saben lo que tengo yo hoy que decirles?<br/>Todos levantaron la mano esta vez.<br/>- ¡Bien! Si todos ya saben qué es lo que tengo que decirles, no veo la necesidad de repetirlo - y se volvió a ir.<br/><br/>La gente quedó estupefacta. "¡Brillante!", dijeron y se propusieron invitarlo una tercera vez.<br/><br/>Una delegación de los notables fue a ver a Nasrudin, quien dijo que no, que de ninguna manera, que él no tenia conocimientos para dar tres sermones y que, además, ya tenia que regresar a su ciudad de origen. Pero al final lograron persuadirlo y Nasrudín fue ante ellos al siguiente día por última vez.<br/>- ¿Cuántos de ustedes saben lo que tengo yo hoy que decirles?<br/>Esta vez la gente, puesta de acuerdo, levantó la mitad la mano y la otra mitad, no.<br/>- ¡Maravilloso! - dijo Nasrudin - En ese caso, los que saben... cuéntenles a los que no saben - y dicho esto se fue a casa.<br/> <br/><br/>El sufismo es una religión mística de origen persa con raíces en el Islam, aunque hay quienes lo consideran incluso anterior a éste.<br/><br/>Es la religión de la inmediatez. Su filosofía es la de lo relevante en el aquí y el ahora. Son devotos de lo absurdo y detractores de los dogmas. Su búsqueda es la de la verdad que sólo se encuentra mirando adentro de uno mismo, porque nada está afuera, aunque se esté en el mundo.<br/><br/>Conscientes de la imposibilidad de transmitir su sabiduría mística en lenguaje común, adoptaron el uso de la parábola poética para indicar que la verdad de La Vida yace detrás de sus múltiples apariencias. Los personajes de sus historias son casi siempre los mismos maestros que han corrido siglos de aventuras. Nasrudin, por ejemplo, el malhumorado mulah, fue en la realidad un maestro que vivió en el s.XIII en Persia y que se convirtió en uno de los más típicos de los llamados "Sabios Tontos": independientes, ingeniosos, surrealistas, cuyo talento es la supervivencia, porque para sobrevivir se requiere estar atentos a La Vida.<br/><br/>El sufismo es rico no sólo en cuentos y parábolas, también lo es en poemas. Mawlana Jalal'ud-Din Rumi es uno de los más importantes y antiguos. <br/><br/><br/>« La brisa de la mañana guarda secretos para ti<br/>No te vayas a dormir.<br/>Debes pedir lo que realmente quieres<br/>No te vayas a dormir.<br/>La gente va y viene a través del umbral<br/>Donde los dos mundos se tocan<br/>No te vayas a dormir. »<br/>Rumi<br/><br/><br/><br/>El Amor es el Vino, libro en línea sobre sufismo del mismo Sheikh Muzaffer Ozak Al-Yerrahi Al-Halveti.<br/><br/><br/>----------------------------------<br/><br/><br/>Autor: Patricia Arevalo<br/>Blog: Asakhira<br/>http://asakhira.blogspot.com/<br/>Fecha: 24.2.05  <br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_67.htm"><title><![CDATA[Cristina se ha vuelto loca]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_67.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/><br/><br/><br/>Cristina tiene veintiocho años y se ha vuelto loca. Luego de dos semanas sin poder digerirle las palabras, a causa del cabreo monumental que cogió por mi pequeña incursión exploratoria a lo “think & broadcast”, en la que, según ella, la traté de modo denigrante... después de dos semanas, decía, se vino a pasar el fin de semana en el piso. Me estuvo mirando a destiempo con un aire temeroso-reflexivo, cocinó mi plato preferido, me cortó las uñas de los pies y los pelitos asomados por la nariz, me sacó algunas espinillas y me aceitó los codos porque a según, los tenía resecos. Y en una de esas, cuando ya había dejado de extrañarme la situación, ¡zas!, me apuñaleó a traición mientras me bebía un café volcánico a sorbitos. ¿Sabes qué? – me dijo – creo que deberíamos formalizar lo nuestro.<br/><br/>Seguí sorbiendo como para disimular, pero como los hombres no podemos sorber café y pensar simultáneamente, no alcancé a fraguar una contra-defensa inteligente. Así que con ademán desenfadado le pregunté: ¿A qué te refieres con formalizar, cariño? (ese “cariño” actúa como sufijo atenuante en la mayoría de los casos) ¿Qué más va a ser, pues? respondió (ese “pues” con retintín, actúa como reproche implícito ante la ausencia de una respuesta harto evidente) formalizar... enseriarnos, completó.<br/><br/>La cosa más compleja que se ha inventado con el lenguaje hablado, es la metáfora afectivo-vinculante. Aunque viéndolo detenidamente, no inventamos nada, lo que hizo el homo sapien fue trasladar pelo a pelo, la intencionalidad difusa de las señas y los gestos de cuando no tenía aún desarrollado el aparato fonador, a un conjunto de frases y palabras sobre las que se espera que la contraparte haga interpretación. Es decir, lo que Cristina deseaba evaluar era si yo interpreto formalizarse y enseriarse de la misma forma que ella.<br/><br/>Tengo un amigo colombiano en el trabajo, y de él tomé prestado un comodín aclaratorio, que antes me ha funcionado muy bien. Dejé la tacita vacía encima del posavasos y le pregunté: Amor, ¿¡cómo así!? (ese “Amor” ya no sirve de nada ante tanta rehuída, pero bueno, lo usé por si colaba). Se incorporó serena del sofá, y mientras recogía la tacita para llevarla de vuelta a la cocina, me dejó una frase, dicha mirando hacia atrás con vocación de lapidaria. Cariño, yo te comprendo, pero deberías ir pensado en desprenderte de ese miedo al compromiso, típico de todos los hombres... y siguió, desde la cocina, con un tratado de madurez y sentido de la vida, del cual perdí la pista luego de haber entrado en shock.<br/><br/>¡Por la ceguera de Borges! Cómo puede decirme que le tengo miedo al compromiso, si he firmado una hipoteca con ella por los próximos treinta años y que gracias a eso, vivo una vida de riesgo limpiando cristales todos los días. Definitivamente, en el diccionario van a tener que hacer hueco para otra acepción, porque el compromiso, al menos en el protocolo de los afectos, se ha convertido más bien, en un estado de ánimo íntimamente ligado a las expectativas del ego.<br/><br/><br/>------------------------------------------<br/>Autor: Ocatrapse<br/>Blog: Cartas Jeroglíficas<br/>http://www.ocatrapse.org/b2evo/blogs/<br/>Fecha: 17/02/2005 <br/> <br/>Reflexiones, Divertimento reflexivo]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_66.htm"><title><![CDATA[MAMÁ YO QUIERO SABER...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_66.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/><br/><br/>Por allá, por el año 1.923, el Trío Matamoros puso de moda un Son cubano, cuya primera estrofa va así:<br/><br/>Mamá yo quiero saber<br/>de dónde son los cantantes<br/>que los encuentro galantes<br/>y los quiero conocer<br/>por sus trovas fascinantes<br/>que me las quiero aprender.<br/><br/>Y es que en aquellos tiempos, toda muchacha de buen ver, no hacía preguntas que podían resultar inapropiadas en labios de una dama. Ese Son, no refleja más que la moral y los valores del momento.<br/><br/>Pero los tiempos cambian. ¡Y en qué forma!<br/><br/>Estaba yo, como de costumbre, sumergido en la vida de otros. Es decir, curioseaba blogs. Yo, que después del encontronazo con LITA, me creía curado en salud y libre de espantos, me ví sacudido por el planteamiento que encontré en un blog de connotada tendencia femenina: CALDERO DE BRUJAS.<br/><br/>En el mismo, la joven LEANAN plantea a los 4 vientos una inquietud. Es algo que la intriga. Al parecer, no sólo le quita el sueño, sino también el apetito. De comida, se entiende.<br/><br/>La verdad, me resulta difícil decirlo. Me corto todo. Nuestra LEANAN quiere saber...¡caramba! ¿cómo decirlo? Bueno, voy a tener que recurrir a la sabiduría de mi abuela. Una mujer analfabeta, pero con Magíster y PhD. en las cosas de la vida. Mi abuela diría que lo que LEANAN quiere saber es: ¿por qué los hombres son... bolicheros?<br/><br/>Acudí pues al oráculo de Itaca y le dije:<br/><br/>- tú, que eres conocida por tu alto pensamiento y limpia emoción, dime por favor, ¿qué atormenta a las dueñas de este blog?<br/><br/>A lo que MALÉFICA respondió, con un no disimulado mohín:<br/><br/>-“se ve que estas mozas, todavía no han compartido lecho con mancebo”. (sic)<br/><br/>Este...bueno. Yo sé perfectamente el peso, por no decir el valor, que tiene la palabra de MALÉFICA en VENEBLOGS. Pero hay cosas que...Allá por los años de 1.925, García Lorca, recitaba con elegancia (en su Romancero Gitano) la desventura, de la ya difícil empresa, de conseguir doncella:<br/><br/>Y yo me la llevé al río<br/>creyendo que era mozuela<br/>pero tenía marío.<br/><br/>Pero, debemos tener presente que: De todo hay en la Viña del Señor. Recordemos que en VENEBLOGS tenemos EL BLOG DE UNA VIRGEN. ¿Por qué, no podemos tener entonces, un grupo de brujas con “caldero” no contaminado?<br/><br/><br/>A decir verdad, MALÉFICA tiene razón. Toda mujer, descubre con estupor (después de la luna de miel) lo allegados y bien avenidos que resultan ser, su esposo y la “caja de herramientas” de él. A partir de ese momento, la cónyuge desarrolla un maniático y exagerado control por la higiene. Si su esposo intenta abrir el refrigerador, ella le espetará: -¿te lavaste las manos? Si va a acariciar al perrito de ella (malditas las ganas) que más parece un felpudo: -¿te lavaste las manos? Si va y se antoja de ponerse cariñoso con ella: -¿te lavaste las manos?<br/><br/>Otra de las facetas, que la nueva desposada descubrirá en su cónyuge, es la fuerte dependencia que tiene el hombre de “su herramental” para lograr mantener una rica y fluida comunicación conyugal. Veamos el siguiente ejemplo, de todos conocido:<br/><br/>Noche del jueves. Juego de béisbol en la TV. El señor de la casa se encuentra en shorts, cómodamente sentado en el sillón reclinable. Es el ciere del noveno. Hay 2 outs en la pizarra, las bases están llenas y el bateador de turno está en 3 y 2.<br/><br/>-Mi amor, dice su media naranja, ¿te puedo hacer una pregunta? (¿acaso no es eso ya, una pregunta?)<br/><br/>-Sí, responde él nerviosamente, dando lugar al primer toque de bola personal. Ojo, no del juego.<br/><br/>-¿Te acuerdas de Yaritza? Dice su mujercita.<br/><br/>-Sí, responde él rápidamente, previo tanteo de la ubicación de sus corotos, y sin importarle o tener la más remota idea de la mentada Yaritza.<br/><br/>-Chico, dice su intuitiva esposa, la hija de la señora Mercedes que vive al final de la calle.<br/><br/>-Sí...sí, nueva respuesta evasiva, con apoyo emocional de su preciado equipo. Ojo, el propio. No el del juego.<br/><br/>Entre toque y toque de bola, tanto por el cónyuge, como por el juego de béisbol, transcurrirá la conversación. ¿El resultado? Bueno...el juego terminará, sin que nuestro amigo sepa quién ganó el partido. Como si fuera poco, le aparecerá una horrible irritación cutánea, a nivel del escroto.<br/><br/>Todo profesional de la dermatología, sabe muy bien, que detrás del prurito genital de un hombre casado, se encuentra oculta una parlanchina y (en extremo) preguntona esposa.<br/><br/><br/>Llegarán los niños y la nueva madre verá como los bebes varoncitos pasan todo el día con el “pirulín” en la mano. Ella se lo achacará a lo que los psicólogos han dado en llamar la fase exploratoria anal. Pero, pasará el tiempo y la madre descubrirá horrorizada que eso de la fase anal era un bodrio. El niño (al cual ya no le va esa denominación) llegará y, en el lugar más inadecuado y en el momento más inoportuno, hará gala del dominio de su habilidad motora fina.<br/><br/>Les voy a ser sinceros: el planteamiento de LEANAN, no encierra mas que una situación de envidia o exacerbado complejo por los genitales masculinos. Sí.<br/><br/>A las mujeres les choca que el hombre no tenga la necesidad de agacharse para hacer pipí. O que, llegado el caso, puedan hacerlo en una botella de las del Oso Pedroso. Les molesta, sobremanera, que no tengan un refrán (para hablar de la hermandad del gremio femenino) como aquel de los hombres, que ilustrativa y pedagógicamente señala que: “entre bomberos no se pisa la manguera”<br/><br/>A las mujeres les resulta insoportable que nuestro, bueno...que el Presidente hable en términos beisbolísticos. ¿Razón? Bueno, es que cuando Radio Prestao’ arranca con su monserga, las féminas se imaginan al catcher, agachado, manoseándose las entrepiernas en todas las formas habidas y por haber, y encima, al camarógrafo de TV desesperado por hacer close up (toma cerrada, que le dicen) sobre esa zona tan masculina y personal.<br/><br/><br/>Y si creen que lo que digo no es verdad, me tomo la libertad de citar al poeta del pueblo venezolano: Andrés Eloy Blanco. El padre de Juan Bimba.<br/><br/>En la época de Rómulo Gallegos le tocó ser diputado por “el partido del pueblo”. Si...si, el populismo no es un fenómeno de hoy en día. Ya existía desde hace décadas. Decía..., que siendo Andrés Eloy diputado por AD, dio en ensayar unos versos en donde se hacía mención al carácter godo (por ser blancos, y solventes económicamente, en su mayoría) de los copeyanos, en contraposición al carácter “popular” de AD.<br/>No recuerdo en qué momento, ni dónde fue que los dijo, pero los mismos van así:<br/><br/>Dos cosas que son un fiasco<br/>y que jamás habrás de ver:<br/>mujer orinando en frasco<br/>y negro inscrito en COPEY.<br/><br/><br/>-------------------------------------<br/>Autor: Kbulla    <br/>Blog: KBULLA<br/>http://kbulla.blogspot.com/<br/>fecha: martes, febrero 15, 2005<br/><br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_65.htm"><title><![CDATA[El viaje]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_65.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/><br/>el viaje <br/>yo era la partida y el destino<br/>y<br/>el ayahuasca era el camino<br/>partimos tarde por la noche<br/>con los perfectos cánticos de aquel hombre pequeño<br/>protegiendo la travesía,<br/>primero fueron las luces y los brillos,<br/>la sensación desagradable de despegar a la velocidad de la luz,<br/>me abrí de tajo el pecho,<br/>y solo me quedó rebuscar,<br/>trozos desperdigados,<br/>mi propia historia,<br/>cuando llegué<br/>me encontré con un desierto<br/>amplio y sanador,<br/>mi viaje recién empezaba<br/>y<br/>sentia mis dedos penetrar mi carne,<br/>me encontré contigo,<br/>te abracé,<br/>te hablé,<br/>nos perdonamos las ausencias,<br/>nunca me sentí tan bien<br/>y en armonía con las cosas,<br/>yo era las cosas,<br/>las piezas del rompecabezas<br/>reordenandose a lo largo de la noche,<br/>la mañana<br/>me pescó<br/>hablando sola en la sala.<br/><br/>el viaje había terminado.<br/><br/>------------------------------<br/><br/>Autor: hope<br/>Blog: Rebotes en mi habitación<br/>http://malditaflorecita.blogspot.com/<br/>Fecha: Friday, February 04, 2005<br/> <br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_64.htm"><title><![CDATA[La escritura de Bohumil Hrabal]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_64.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/><br/><br/><br/>Me enamoré de la escritura de Bohumil Hrabal cuando leí Una soledad demasiado ruidosa de la que ya les platiqué hace unos meses, en julio del año pasado para ser precisa (¿recuerdan al sensible Hanta, el prensador de libros?), y ahora he terminado Yo que he servido al rey de Inglaterra y no puedo más que reiterar que es un extraordinario escritor que parece conocer tan bien la condición humana que al ir leyéndolo se estremece nuestro ser. Para mí esta es literatura justamente, en todo lo que esta palabra significa. En Hrabal los argumentos toman vida, desde la primera página logra introducirnos a lo entrañable de lo que narra, es como si caminaramos junto a Ditie, el joven protagonista, y gozáramos de lo que goza y sufrieramos con él los momentos difíciles que vive (son los años antes de la Segunda Guerra Mundial). Mucho me gustaría hablar de lo que percibo en este autor, podría escribir hojas y hojas intentando describirlo desde mi ángulo de fascinación por su obra, les puedo asegurar que si a alguien no le gusta la literatura y lee a este autor, nunca dejaría ya de leer. Si no lo han leído, léanlo por favor, en verdad que es un autor para sentirse, y si ya lo leyeron ojalá que nos dieran su opinión para aprender más sobre Bohumil Hrabal. Les daré un ejemplo, Ditie es un jovencito, un "pequeño aprendiz de camarero" en un hotel checo que nos cuenta su vida. Va por primera vez a Casa Paraíso (junta dinero cada semana para poder ir), una casa donde hay prostitutas y elige a una chica rubia. Están en su habitación:<br/><br/><br/>[...] cuando estaba tendido desnudo y miraba el techo, la rubia acostada a mi lado, mirando igualmente el techo, de buenas a primeras me levanté y saqué del florero una peonía y quitándole los pétalos, cubrí el vientre de la señorita, todo él, aquello era tan hermoso que me sorprendí y la señorita se levantaba y miraba también su propio vientre, pero las peonías se caían, así que la volví acostar tiernamente, para que quedase tendida, y fui a coger un espejo colgado de una escarpia y lo puse de tal manera que la señorita pudiese ver qué hermoso era su vientre decorado con los pétalos de peonías, le dije que sería hermoso, que siempre que viniese y hubiera flores a mano, le cubriría la tripita con ellas, y ella dijo que esto aún no le había sucedido nunca, semejante honor a su belleza, y me dijo también que se había enamorado de mí por aquellas flores y yo le dije que sería hermoso que, cuando en Navidades cortase ramitas de abeto, le cubriese la tripita con aquellas ramitas, y ella dijo que sería más hermoso si le decorase el vientre con muérdago, pero que lo mejor de todo sería, y esto lo tenía que encargar, que hubiese un espejo colgado desde el techo justo sobre el canapé, para que nos viésemos acostados, sobre todo ella, para que pudiera contemplar qué hermosa es cuando está desnuda con la corona de flores en torno al conejito, corona de flores que variaría según las estaciones del año y las flores típicas de cada mes, qué hermoso sería cuando más adelante la cubriera con margaritas y lagrimitas de la Virgen María, crisantemos y dalias y también con hojas de colores otoñales... y entonces yo me levanté y la abracé y me sentía grande [...] comprendí que con dinero no sólo puede adquirirse una bella muchacha, sino que con dinero también es posible comprar poesía.<br/><br/><br/>-------------------<br/>Autor: Magda <br/>Blog: El blog de Magda<br/>http://magdadm.blogspot.com/<br/>fecha: martes, febrero 08, 2005 <br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_63.htm"><title><![CDATA[Me engañas con el tabaco]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_63.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/><br/><br/><br/>Sueño con el día en que, cuando estoy contigo, se te olvide que el tabaco existe. Que tu síndrome de abstinencia sea el anhelo de mis besos, ¡y no otro! Que tus venas no precisen cigarrillos. Que mi saliva sea el antídoto de ese cáncer que te estás metiendo. Que tus pulmones me respiren a todas horas. Que mi olor de hombre te distraiga del hollín alquitranado. Que no quieras nicotina sino la miel embriagadora de mi boca. Que no busques sucedáneos. Que no me traiciones, quemando instantes con pitillos. Porque te quiero viva. Y cuando, por ese absurdo placer del humo, flirteas con la muerte, me dices: "me estoy odiando". Me dices: "ya no te quiero".<br/><br/>Y yo, que ya no soporto el tabaco, que lo he visto matar a más de uno, no obstante sigo muriéndome por tus huesos.<br/><br/>Ven, que quiero desbordar tu boca con el sabor de mi beso.<br/><br/><br/><br/><br/>-------------------------------------------------<br/>Autor: Eros. <br/>Blog: Ardibeltza<br/>http://ardibeltza.blogia.com/<br/>fecha: 06/02/2005<br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_62.htm"><title><![CDATA[Epílogo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_62.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/><br/>Mi nombre es Claudia, tengo 25 años y escribo.<br/><br/>Hace no sé cuanto ya, empecé a escribir este diario un día cualquiera de agosto como un intento inocente de contar algunas cosas mías (hayan sido reales o no, todo lo contado aquí han sido cosas mías).<br/><br/>Pero a la larga esto pasó de ser inocente a convertirse en tinta vertida con malicia, con premeditación y alevosía, a sentarme frente a un folio en blanco e incendiarlo o llenarlo de golpes, o de guiños y saliva, esto entonces pasó a ser el lugar donde cometí crímenes perfectos y resucité muertos, doble cucharas, redimí asesinos; aquí he sido juez y parte, he sido exhibicionista y a la vez he visto por los ojos de la cerradura; he sido yo, he sido nadie, he sido dios y he sido una línea finísma de tinta en medio de mis propios borrones.<br/><br/>Escribir aquí ha sido una experiencia que disfruté mucho y alguna vez, al final y sin querer, (como todo lo bonito) resultó siendo algo que me ha servido tanto, casi como hacer un hoyo en el suelo y dar un grito de dolor o de desesperación, pero al fin y al cabo un grito al vacío, un grito como tantos que vuelan a nuestro alrederor a cada instante (recuerdo que una vez escribí sobre los gritos y era yo quien gritaba entonces).<br/><br/>Al escribir un diario -de ficción pero también con páginas de mucha realidad- he podido decir verdades a secas, pero también he mentido, he escrito entre líneas pero también he escrito las cosas clarísimas sin fondo ni revés.<br/><br/>Como esté epílogo: clarísimo, sincero, abierto, sin temblor en las letras, el primero que escribo yo misma, Claudia y no vesania.<br/><br/>Yo.<br/><br/>Cerrar este blog fue un portazo.<br/><br/>No pensé cerrarlo. De hecho lo dejé en hibernación pues pensaba escribir otra vez al volver de unas vacaciones las cuales esperaba que fuesen como cualquier otra.<br/><br/>Pero debí saber que no sería así.<br/><br/>Cada vez que hago un viaje, veo las cosas desde otra perspectiva, se me cambian mis propios esquemas personales, a veces llego convertida en otra persona, alguien a quien miro en el espejo y no reconozco o que quizás empiezo a reconocer y a meterme en su piel y de pronto soy yo la del espejo y dejo de ser la del otro lado. Quizás así fue cuando un buen día en mi adolescencia empecé a ser vesania y empecé a escribir.<br/><br/>Hacer un viaje es remover cajitas de recuerdos, de cristales rotos, de olores de madrugadas, de insomnios, hacer un viajes es vaciar esas cajitas, llenarse de otros nuevos, es un movimiento constante de todo a la vez, como todo viaje lo es en si mismo.<br/><br/>Embarcarte, hacer escalas, esperar, atravesar pasillos, volar, hacer maletas, despedirte, deshacer maletas, aterrizar.<br/><br/>Así pues me he movido por los aeropuertos de mi alma, me he deslizado por los pasillos del olvido, he hecho las maletas del reencuentro y he deshecho las maletas de la tristeza, he hecho escalas en la sorpresa, el impacto, la alegría intensa y me he saltado el control de la inmigración de mis pasiones más profundas e ilegales cruzando fronteras clandestinas y de paso, me he movido de un lado a otro, me he sentado en salas de espera con personajes que me han marcado, y he perdido el vuelo de la esperanza y por eso me he cansado y me he quedado hecha polvo pues me he despedido de pedazos de mi alma que se quedaron en tantas partes y en tantas piezas.<br/><br/>Por eso he dado un portazo. Un portazo no de salida, sino de llegada a la nada.<br/><br/>He volado muy alto, pero también he aterrizado, de esto hace no mucho y he tocado fondo.<br/><br/>Así, este último viaje caótico me cambió la mirada, la voz, el pulso, me cambió los adjetivos, el ritmo, las horas, el acento, me cambió hasta por un momento el color de mi tinta y las palabras.<br/><br/>Sin embargo sigo siendo la misma, la misma que escribía aquí.<br/><br/>Siento de la misma manera, hago las mismas cosas, tengo la misma vida, sigo tomando café en las mañanas y leyendo el periódico y pierdo la misma línea del autobus donde aún el chofer no me saluda pero ya me conoce.<br/><br/>Portazos he dado miles en mi vida. Me he ido de tantos lugares y tantas veces, algunas sonriente y sin equipaje otras hecha trizas y triste arrastrando toneladas de todo y de nada, pero cada vez que me he ido de algun lugar, cada vez que he cerrado una puerta, siempre he abierto otra nueva.<br/><br/>Así vengo viviendo de un tiempo a esta parte.<br/><br/>Decidí escribir este epílogo, esta noche y de pronto al volver tarde de ninguna parte; cuando releí algunas palabras dejadas a raíz del portazo que dí hace días–con el grito de Alberti- en este sitio, esas sus palabras las que releí hoy sólo las pude entender de una manera distinta: las sentí tan cercanas a pesar de las pantallas, las distancias, las ficciones y los anonimatos.<br/><br/>Este epílogo va para todos aquellos que me han venido leyendo, que me han dejado algunas palabras, visibles o invisibles, para todos aquellos que me ha hecho preguntas en voz alta o en silencio, este epílogo es una respuesta para todos ustedes.<br/><br/>Y este epílogo es también una respuesta a mis propios silencios.<br/><br/>Gracias.<br/><br/>Y ahora sí cierro esta puerta definitivamente y dejo abierta esta otra...<br/>sábado, febrero 12, 2005<br/>Epílogo <br/>Mi nombre es Claudia, tengo 25 años y escribo.<br/><br/>Hace no sé cuanto ya, empecé a escribir este diario un día cualquiera de agosto como un intento inocente de contar algunas cosas mías (hayan sido reales o no, todo lo contado aquí han sido cosas mías).<br/><br/>Pero a la larga esto pasó de ser inocente a convertirse en tinta vertida con malicia, con premeditación y alevosía, a sentarme frente a un folio en blanco e incendiarlo o llenarlo de golpes, o de guiños y saliva, esto entonces pasó a ser el lugar donde cometí crímenes perfectos y resucité muertos, doble cucharas, redimí asesinos; aquí he sido juez y parte, he sido exhibicionista y a la vez he visto por los ojos de la cerradura; he sido yo, he sido nadie, he sido dios y he sido una línea finísma de tinta en medio de mis propios borrones.<br/><br/>Escribir aquí ha sido una experiencia que disfruté mucho y alguna vez, al final y sin querer, (como todo lo bonito) resultó siendo algo que me ha servido tanto, casi como hacer un hoyo en el suelo y dar un grito de dolor o de desesperación, pero al fin y al cabo un grito al vacío, un grito como tantos que vuelan a nuestro alrederor a cada instante (recuerdo que una vez escribí sobre los gritos y era yo quien gritaba entonces).<br/><br/>Al escribir un diario -de ficción pero también con páginas de mucha realidad- he podido decir verdades a secas, pero también he mentido, he escrito entre líneas pero también he escrito las cosas clarísimas sin fondo ni revés.<br/><br/>Como esté epílogo: clarísimo, sincero, abierto, sin temblor en las letras, el primero que escribo yo misma, Claudia y no vesania.<br/><br/>Yo.<br/><br/>Cerrar este blog fue un portazo.<br/><br/>No pensé cerrarlo. De hecho lo dejé en hibernación pues pensaba escribir otra vez al volver de unas vacaciones las cuales esperaba que fuesen como cualquier otra.<br/><br/>Pero debí saber que no sería así.<br/><br/>Cada vez que hago un viaje, veo las cosas desde otra perspectiva, se me cambian mis propios esquemas personales, a veces llego convertida en otra persona, alguien a quien miro en el espejo y no reconozco o que quizás empiezo a reconocer y a meterme en su piel y de pronto soy yo la del espejo y dejo de ser la del otro lado. Quizás así fue cuando un buen día en mi adolescencia empecé a ser vesania y empecé a escribir.<br/><br/>Hacer un viaje es remover cajitas de recuerdos, de cristales rotos, de olores de madrugadas, de insomnios, hacer un viajes es vaciar esas cajitas, llenarse de otros nuevos, es un movimiento constante de todo a la vez, como todo viaje lo es en si mismo.<br/><br/>Embarcarte, hacer escalas, esperar, atravesar pasillos, volar, hacer maletas, despedirte, deshacer maletas, aterrizar.<br/><br/>Así pues me he movido por los aeropuertos de mi alma, me he deslizado por los pasillos del olvido, he hecho las maletas del reencuentro y he deshecho las maletas de la tristeza, he hecho escalas en la sorpresa, el impacto, la alegría intensa y me he saltado el control de la inmigración de mis pasiones más profundas e ilegales cruzando fronteras clandestinas y de paso, me he movido de un lado a otro, me he sentado en salas de espera con personajes que me han marcado, y he perdido el vuelo de la esperanza y por eso me he cansado y me he quedado hecha polvo pues me he despedido de pedazos de mi alma que se quedaron en tantas partes y en tantas piezas.<br/><br/>Por eso he dado un portazo. Un portazo no de salida, sino de llegada a la nada.<br/><br/>He volado muy alto, pero también he aterrizado, de esto hace no mucho y he tocado fondo.<br/><br/>Así, este último viaje caótico me cambió la mirada, la voz, el pulso, me cambió los adjetivos, el ritmo, las horas, el acento, me cambió hasta por un momento el color de mi tinta y las palabras.<br/><br/>Sin embargo sigo siendo la misma, la misma que escribía aquí.<br/><br/>Siento de la misma manera, hago las mismas cosas, tengo la misma vida, sigo tomando café en las mañanas y leyendo el periódico y pierdo la misma línea del autobus donde aún el chofer no me saluda pero ya me conoce.<br/><br/>Portazos he dado miles en mi vida. Me he ido de tantos lugares y tantas veces, algunas sonriente y sin equipaje otras hecha trizas y triste arrastrando toneladas de todo y de nada, pero cada vez que me he ido de algun lugar, cada vez que he cerrado una puerta, siempre he abierto otra nueva.<br/><br/>Así vengo viviendo de un tiempo a esta parte.<br/><br/>Decidí escribir este epílogo, esta noche y de pronto al volver tarde de ninguna parte; cuando releí algunas palabras dejadas a raíz del portazo que dí hace días–con el grito de Alberti- en este sitio, esas sus palabras las que releí hoy sólo las pude entender de una manera distinta: las sentí tan cercanas a pesar de las pantallas, las distancias, las ficciones y los anonimatos.<br/><br/>Este epílogo va para todos aquellos que me han venido leyendo, que me han dejado algunas palabras, visibles o invisibles, para todos aquellos que me ha hecho preguntas en voz alta o en silencio, este epílogo es una respuesta para todos ustedes.<br/><br/>Y este epílogo es también una respuesta a mis propios silencios.<br/><br/>Gracias.<br/><br/>Y ahora sí cierro esta puerta definitivamente y dejo abierta esta otra...<br/>http://septimamadrugada.blogspot.com <br/><br/><br/>Autor: Vesania<br/>Blog: Aqui cabe toda la Vesania<br/>http://vesania.blogspot.com <br/>sábado, febrero 12, 2005<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_61.htm"><title><![CDATA[Adusta 2]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_61.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/><br/><br/>En Japón, entre los 20 y 30 años te tienes que casar. Tienes que aportar a la sociedad por lo menos dos hijos (para que luego tomen tu lugar). Debes trabajar 25 años para poder jubilarte y durante ese tiempo tu sudor mantiene funcionando el sistema con la obligatoriedad de tus impuestos. Ocho, diez, doce... de las veinticuatro horas que tiene el día, discurren en una oficina o en una fábrica. El resto se reparte entre tu casa, tu mujer, tus hijos, el bar, el karaoke, los amigos, la amante, la puta, el sake y las cervezas. Para el rubro alcohol, tabaco y diversión destinas religiosamente el 5 por ciento de tu salario anual. Eso quiere decir que vives tapando huecos y pagando tarjetas de crédito. Vives (¿o te viven?) al día sin saber que cinco, diez, veinte años se pasan volando. Hasta que un día llegas a casa y te encuentras con una mujer que te mira como te mira ella (ver ilustración) y sólo entonces te das cuenta de que ella existe y que es tu compañera de toda la vida. <br/><br/><br/><br/><br/>Autor: Takeshi<br/>Blog: EGAKU, de dibujos e ilustraciones.<br/> www.egaku.blogspot.com/<br/>11/02/2005.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_60.htm"><title><![CDATA[abecedario]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_60.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/><br/><br/>Los aviones de papel aterrizan en la papelera mientras crecen mis ganas de conocer el último verso que duerme entre los pliegues de tu bufanda. Necesitamos un tendedero sin cuerdas y unas tijeras con la punta redonda, hojas sueltas de un calendario antiguo y una estrella que nos quepa en el bolsillo junto a tu mano y la mía. La tarde suena a carpetas amontonadas y caramelos flotando en una taza de café. Tu mano transmitiendo información a la mía a través de un centímetro de aire y preguntas sin respuesta. Recuérdame cada promesa que no voy a romper. Pídeme que te rapte y huyamos a ese bar en el que la última ronda es siempre gratis, al banco bajo el árbol de todos los inviernos de mi vida. Todavía no ha empezado a nevar y ya me apago sin ti; nunca entendí la lógica que encierra tu forma de aparecer en cada pequeña escena, como un marcapáginas en ese libro que tuvo demasiadas visitas y segundas oportunidades. Tengo una caja vacía de cuentos que contarte; cuando quieras regalarme consonantes, pídeme a cambio una vocal.<br/><br/><br/>----------------------<br/>Texto de jesus <br/>Blog: Abismo de tus labios<br/>http://abismodetuslabios.blogspot.com/<br/>Fecha:Nov iembre, 22 , 2004<br/>------------------------------ <br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_59.htm"><title><![CDATA[SOBRE LA ACERA]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/lacosechadelapalabra/c_59.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/><br/>Ocurrió esta tarde, a las 15.45 aproximadamente. Giré la calle hacia Paseo de Gracia y... lo vi todo. Una chica joven, de pelo largo, delgada, yacía sobre la acera. <br/>Será un desmayo, pensé. Pero pronto vi el revuelo de gente alrededor, que a su vez, miraban hacia las ventanas del edificio más cercano. Confirmado, esa chica, había decidido acabar hoy con su vida. Se había lanzado desde lo alto del edificio.<br/>Pronto llegaron ambulancias, polícia, enfermeros pero... ya no había nada que hacer .<br/>Y yo mientras, allí, un poco ajena a todo pero la vez asustada, preguntándome qué es lo que puede llevar a una persona a ese extremo, a acabar con todo, a no querer saber nada más de nadie y de nada.<br/>Muchas cosas se me han pasado por la cabeza en ese momento y durante toda la tarde: su familia, sus amigos, la gente que la quería, ella misma.<br/>Y pensar que este hecho ocurre a diario en cualquier parte del mundo me estremece, y no lo entiendo, o no lo quiero entender.<br/>Ella descansa, yo sigo con mi vida, que a veces no valoro, que a veces no vivo. <br/>Hoy he sentido más que nunca unas ganas locas de vivir.<br/><br/><br/>----------------------------<br/>Texto de TIRITA  <br/>Blog: La espuma de los días<br/>http://pupitas.blogspot.com/<br/>Fecha: Noviembre, 11, 2004<br/>-----------------------------------------]]></description></item></rdf:RDF>
