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LA COTUBÍA Una muestra de lo que puede hacerse gracias a la criogenización cerebral.
Acerca de
Sobre tu nave - un plinto verde de algas marinas, de moluscos, de conchas, de esmeralda estelar-, capitán de los vientos y de las golondrinas, fuiste condecorado por un golpe de mar. Rafael Alberti


Sindicación
 
El Triunfo de Don Carnal




Mientras mis dedos se llenan de escarcha y el corazón de telarañas, mientras reúno en este acto de miserable exhibicionismo, unas palabras para alicatar mi ruina, afuera resuenan silbatos, tambores. Don Carnal regresa de su fosa, desfila triunfal, entre los fuegos fatuos del cementerio, acompañado de su nutrida camarilla. Hombres deformes hacen sonar sus silbatos, hacen gestos obscenos, se retuercen en una danza orgiástica. Hay mujerucas lúbricas enseñando unos pechos ajados de amamantar a la sierpe del pecado. Es un desfile fastuoso. A su paso las viejas corren a encerrarse en los portales, las puertas de las iglesias se cierran a cal y canto, y un leve rumor de rezos se filtra tras los muros.

El averno se ha abierto y durante cuatro días en aquesta Villa, ninguna criatura podrá desprenderse del tufo del azufre, del ruido de la zanfona y la flauta travesera tocada por hábiles manos de súcubos.

Es la última fiesta pagana, la única que el cristianismo no ha sabido o podido manipular, es del pueblo y es el pueblo el que la hace grande. Gozad pues los que tengáis la suerte de poder disfrutarla. Vuestro amigo el Capitán, acuartelado con los Cerumitas, vela armas en su tabuco, y en el silencio de la noche, el ruido de los tambores presagia el triunfo de Baco.



 
Comentario:
Estimado capitán : "...las viejas se encierran en los portales, la gente y la lujuria se adueñan de la ciudad y LOS JEFES SE VAN DE PUENTE..." así que aprovechando la coyuntura laboral carnavalera no he podido resistirme a visitar de nuevo vuesa web. Confieso me estoy enganchando a la barroca retórica de tus aportaciones literarias, a tus agradecimientos personalizados a los que manchamos nuestras delicadas manitas para expresar nuestras humildes opiniones, y qué decir del glamour de los nuevos enlaces ...

Fdo: Yo misma.
No