SAUDADE
¡Abráceme madre!, no es su hijo quien se lo suplica, es el andamiaje retorcido, el nudo de músculo y arterias bajo la piel lechosa en que se ha convertido. No quiero estar aquí, no me seduce la idea de este confinamiento que me ata a esta locura. Busco en mi disidencia, en mi aversión a este lugar, un acicate para ahondar en mi obstinada idea de salir de aquí, aunque sea con los pies por delante.No aguanto el tufo a lejía de las salas vacías, el ruido de los vómitos al caer pesadamente en las cuñas de metal. No aguanto este frío que me reduce a un nudo que tirita y se aferra a unas piernas retorcidas como el tronco de un saúco.
Aquí me llenan la cabeza de aforismos, es como si todos fuesen oráculos de batas blancas sobre las que flota un tenue olor a vómito viejo. No soporto que no aguanten mi mirada cuando les pregunto cuándo saldré. Sé que me mienten, sé que no quieren que albergue un resquicio de esperanza. Sigo durmiendo mucho, demasiado, las drogas sumen mi cerebro en cavilaciones absurdas, en sueños persecutorios. Nunca está en ellos madre. Usted mira displicente desde el umbral donde empieza mi alucinación, como si le sorprendiera hallar tanta locura.
¡No me deje aquí, se lo imploro!, no quiero seguir coleccionando sus cartas que me hablan extrañamente de una vida que yo no conozco. Ni entiendo su empeño trasnochado de hablarme de días futuros, yo muero en mi presente, el futuro es para mí algo tan lejano que no alcanzo a verlo más allá de estas rejas.
No debió traerme cigarrillos, madre, casi había olvidado esa otra dependencia, tan absorto en salir de mi sueño inducido. El día que me dejó frente a la puerta de este “sanatorio” pensé que para usted era como entregar un hijo al enemigo. Noté en sus ojos la reverberación de las lágrimas y quise abrazarla. Desde entonces no he contado los días que llevo encerrado en este lugar, sería absurdo, como arrancar de cuajo el sueño y la esperanza que albergué durante todo este tiempo. No me deje aquí madre, porque cada día que pasa soy más diferente al hijo que usted conoció una vez.