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LA COTUBÍA Una muestra de lo que puede hacerse gracias a la criogenización cerebral.
Acerca de
Sobre tu nave - un plinto verde de algas marinas, de moluscos, de conchas, de esmeralda estelar-, capitán de los vientos y de las golondrinas, fuiste condecorado por un golpe de mar. Rafael Alberti


Sindicación
 
OPERACIÓN CALCETÍN CON TOMATE

Día D, hora H o viceversa. Son las 9 y media de la mañana. Lugar: Una gran superficie cuyo logotipo es un triángulo verde y cuyo nombre hace referencia a un corte de mangas anglosajón (circunloquios al poder!). El Comando de Operaciones Especiales “Viento das Fabes” integrado por: Capitán Cerumen ( al mando del asalto), Teniente Bofe (segundo de a bordo), el sargento invidente Skroto Míccico, la carne de cañón, siempre dispuesta a inmolarse, los soldados John Fritanga y Nick Eunuco, se disponen a introducirse en la gran superficie. Para ello se dejarán caer desde un edificio vecino y ayudados de unas cuerdas se introducirán por los conductos de ventilación de la gran superficie.

Objeto de la operación:

1º- Reventar las celebraciones del día de San Valentín para ello sustituirán la cabecera de discos de Luis Miguel por un expositor de casetes de gasolinera con todo tipo de casquería fina: El Junco, Camela, Calaitos, Andy, Lucas y el de la Peluca, etc.

2º.- “Aligerar” los estantes de la sección de perfumería y sustituir los frascos de costosísimos perfumes por botes de fabada Litoral.

Hora 9:35, el Capitán Cerumen da órdenes a través de un walkie talkie Fisher Pryce al Teniente Bofe para que empiece “La operación Calcetín con tomate”. John y Nick son los primeros en dejarse caer por la cuerda, como no había presupuesto para comprar un equipo de escalada, la soga empleada es de pita y está engrasada porque se la quitaron a un jamón presuntamente ibérico.

Nick a duras penas llega hasta el tejado de la gran superficie, el sudor baña su rostro rubicundo. Fritanga tiene menos suerte que su compañero y resbala con la grasa de la cuerda, cae de culo y se golpea violentamente el coxis, aúlla de dolor mientras se lleva las manos al trasero. Cerumen grita palabras gruesas a través del walkie y menta a la parentela más cercana de los dos soldados, pide silencio. Al sargento Skroto como es ciego le dicen que la distancia entre los dos edificios es corta y que de un salto. Tuvieron que utilizar un punzón del nueve para despegarlo del suelo de la azotea, pero salvo una inoportuna pérdida de masa encefálica por las orejas, parecía estar bien. Bofe con machete mata “jabalines” entre los dientes se deja caer por la cuerda en una pose de geyperman de tienda cien de chinos, finalmente Cerumen también baja hasta la azotea. Una vez allí reunidos retiran la rejilla de ventilación y se introducen uno a uno por el conducto. A la cabeza va Cerumen con una linterna en la boca, le siguen Bofe, Skroto, cierran el grupo Nick y Fritanga. Tras avanzar unos metros dificultosamente, (apenas hay espacio en el tubo para ir a gatas) a Cerumen se le escapa un cuesco, decide cortarle la cabeza para que el ruido no delate su posición. Una nebulosa inunda el tubo de ventilación. –Agggghhhh gas mostaza!!, grita Bofe llevándose las manos al cuello presa de convulsiones. Cunde el pánico. - ¡Retirada!. Grita Skroto que tentando la pared del tubo descubre una bifurcación y se deja caer. Es un tubo que lleva directamente a la picadora de carne de la sección de charcutería. Un ruido acuoso sube por el conducto.
-Fue un error el traerlo. Dijo pensativo Cerumen, -¡sigamos!.

El calor aumenta, el tubo de ventilación discurre paralelo al de la calefacción. - Según el mapa debemos estar justo debajo de la sección de música, ¡Bofe saque el berbiquí!.

Tras realizar un orificio de tamaño considerable ayudándose de sus propias dentelladas, el Teniente Bofe se deja caer por el tubo, aterriza junto a una estantería de música popular ucraniana. El resto le sigue colocándose detrás de él.

Ayudándose con un destornillador desmontan la cabecera de discos de Luis Miguel, pero cuando la cogen en volandas para ponerla en otro sitio, ésta roza con un corazón que hay colgado del techo con unas cuerdas de Nylon. El corazón se desprende y va a incrustarse en la caja torácica de Fritanga que empieza a imitar el movimiento de ojos de Marujita Díaz entre estertores. – ¡Demasiado corazón!, dice Cerumen circunspecto.

Tras esconder el cadáver de Fritanga tras una columna y colocar en el lugar de la cabecera el expositor de gasolinera que Nick llevaba en una mochila, prosiguen la marcha ocultándose tras los lineales expositores. Llegan a la sección de perfumería y maquillaje. Una empleada limpia el polvo con un plumero de plumas de avestruz sifilítica. Es prácticamente imposible que quede algo de maquillaje en exposición, ella lo lleva puesto todo encima.

Cerumen hace una señal y Bofe y Nick empiezan a retirar botes de perfume y a colocar latas de fabada Litoral en su lugar. Un movimiento torpe de Bofe tira al suelo un frasco de Diávolo de Antonio Banderas. La colonia se derrama y crea una nube tóxica que les alcanza de lleno. Ambos mueren entre horribles convulsiones. Cerumen que estaba a una cierta distancia se sabe solo, coloca unos cientos de botes de fabada y esconde los frascos de perfume detrás de un mostrador. Pero la cajera le descubre y chilla horrorizada. Cerumen corre hacia la puerta seguido de cerca por un guardia de seguridad que dispara su arma reglamentaria, pero falla reiteradamente. Falta poco para alcanzar la puerta, Cerumen avanza braceando más que Ben Johnson ante una maceta de maría. De repente, con un chirrido estruendoso, las puertas de la gran superficie empiezan a abrirse, una multitud agolpada en el exterior irrumpe como una avalancha. Cerumen en plena carrera no puede frenarse y es engullido por el tsunami humano. Unas azafatas ofrecían a los recién llegados unas salchichas recién hechas con un extraño color caqui.
Desde entonces, una placa de latón instalada en el Cuartel General del Orbe Cerumítico recuerda la hazaña de esos valientes, que quisieron salvar al mundo de una celebración tan estúpida. Descansen en paz.
 
Comentario:
Gooood. ¿Seguro que era el Cutre Inglés u os metisteis en un edificio de al lado, bastante más alto y os dejásteis olvidado un soplete de acetileno con 2 metros de llama?
Siiiii
 
Comentario:
En el buen entendido de que el capitán Cerumen, a su pesar, sobrevivió a la oleada humana, desde mi insignificancia quiero homenajear a tan aguerrida célula y hacer llegar a Captain Cerumen mis condelencias, reconocimiento y votos por su pronta recuperación. Emocionado, he leído esta mañana el relato de los hechos, heróicos, y sólo quiero reiterar mi total disposición a la colaboración a esta especie de Ejército de Defensa de la Dignidad de Occidente, eso sí, añadiendo que menda se presta en un plano intelectual, filosófico, como una especie de apoyo ideológico, pues el sobrepeso que me aqueja, sumado a las ya múltiples canas que adornan mis sienes, me imposibilitan, de facto, para misiones de campo.
Os sigo, compañeros y os difundo.
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