ANATOMÍA DE UNA OLA(*)
Ese dios que no existe, que revolotea en un hálito hediondo, tendría que plegarse ante tu sola presencia. Venerarte porque en ti, encontró el único ser que le superaba en belleza. Yo tuve la suerte de encontrarte en una ciudad que no era la mía, cuando estaba cansado de lanzar las redes y recoger solamente morralla, apareciste tú, mujer baliza en la cerrada noche oceánica.
Hay mujeres que se pusieron en este mundo para salvarnos de todas las tormentas. Encontrarlas es la mejor de las recompensas, porque no hay vil metal o piedra preciosa que comparárseles pueda.
Esa noche el reloj marcó mi hora, me llenó de minutos los bolsillos de la paciencia que suelen ser los que antes rebosan. Me diste un beso que ahogó un piropo en mi garganta y acariciaste mi rostro arrancado al bronce de una vieja estatua y me dejaste modelar el barro de tu cuerpo de ánfora, rescatado del pecio de mil noches de naufragio.
Y me mostraste tu lecho de río, y te abrazabas a mí como quien teme que venga a llevárselo la parca y susurrabas en un eco proferido mi nombre, que jamás sonó tan limpio. Cartografíe cada rincón de tu anatomía, apunté cabos, ensenadas, puse nombre a esas cumbres de nieve rosada donde mis manos hicieron cima. Recorrí cada nudo de tu espalda, cada peldaño de tu salomónica columna. Al fin bajé al valle poblado de un vello hirsuto, que más que bosque era bosquejo.
-No te pares,- me rogaste con un hilo de voz durmiendo en mis oídos y entregué mi corazón desbocado a la herrumbre del salitre de tus lágrimas. Tirabas de mis cabellos esperando soltar lastre y llevarme a tu dulce piélago de aguas límpidas. Quise abrir cada uno de tus poros, derramarme como vieja esencia sobre tu cuerpo de ínsula aislada. Y cuando jadeaba vi en tus ojos al niño que fui, despidiéndose alzando su mano, y una sonrisa vino a pintarle el gesto. Yo también me fui, sin salir de ti.
(*) Es el segundo título que tomo prestado del Maestro Antonio Vega, supongo que algo tendría que ver el que sonara de fondo esta canción mientras lo escribía y para que engañarnos, tampoco se me ocurría un título mejor.
Comentario:
Como una ola .·.·.·.·.·.·.·.·.
Comentario:
Ejem...
yo venía a invitarte a unas cervezas mientras veíamos el partido en el bar de abajo, pero veo que estás, digamos, ocupado. O que ocupas tú a alguien, más bien.
Evidentemente, con amantes como tú, capaces de prodigios como el que acabo de leer (me refiero, claro, a la forma de contarlo, que todavía no nos hemos acostado y no sé cómo funcionas... que nadie piense nada raro), dec´´ia que con amantes como tú, tu chica puede estar tranquila. Los amigotes sabemos desaparecer y no suponemos competencia...
Un abrazo y felicidades, cap. Pero,joder, me da en la nariz que algo raro flota en el ambiente...
yo venía a invitarte a unas cervezas mientras veíamos el partido en el bar de abajo, pero veo que estás, digamos, ocupado. O que ocupas tú a alguien, más bien.
Evidentemente, con amantes como tú, capaces de prodigios como el que acabo de leer (me refiero, claro, a la forma de contarlo, que todavía no nos hemos acostado y no sé cómo funcionas... que nadie piense nada raro), dec´´ia que con amantes como tú, tu chica puede estar tranquila. Los amigotes sabemos desaparecer y no suponemos competencia...
Un abrazo y felicidades, cap. Pero,joder, me da en la nariz que algo raro flota en el ambiente...
Comentario:
¿Cómo se podría fracasar con un título prestado por el maestro Antonio Vega y un contenido tan aterciopelado y vibrante a la vez, mon Capitain?
Desde luego, ha sido leerlo y empezar a desear ser una mujer, tu mujer-baliza.
Libertariamente tuyo.
Desde luego, ha sido leerlo y empezar a desear ser una mujer, tu mujer-baliza.
Libertariamente tuyo.
Comentario:
Capitán:
Ha logrado dejarme sin aire y mire que suele ser difícil. Tiene usted muchos matices, todos ellos de una calidad insuperable.
Me quito el sombrero ante usted.
Un abrazo
Ha logrado dejarme sin aire y mire que suele ser difícil. Tiene usted muchos matices, todos ellos de una calidad insuperable.
Me quito el sombrero ante usted.
Un abrazo
Comentario:
Devuelvo visita Capitán, espero compartir singladuras en el futuro.
Un saludo desde mi convento.
Un saludo desde mi convento.
Comentario:
Me hacía falta leer algo así antes de ir a dormir... me hacía falta. Soñaré con mares y al capitán que recorra mi escarpada geografía.
Beso oceánico.
Beso oceánico.
Comentario:
Hoy admito que ni resistencia puse a sus palabras...me deje llevar y termine atrapada en la magia que derrama usted en este espacio...
Un beso en la punta de la nariz!
Un beso en la punta de la nariz!
Comentario:
Capitán, a veces teje usted las historias en forma de redes lanzadas a la deriva. Y se siente uno como un pez al que le resulta imposible escapar de sus palabras.
Lo duro que resulta despedirse de ese niño que fuímos una vez, y lo bello que resulta en su mirada.
Lo duro que resulta despedirse de ese niño que fuímos una vez, y lo bello que resulta en su mirada.
Comentario:
Volvere a recorrer los acantilados, y mirare desde el faro, en busca del hombre baliza que me haga escribir palabras tan bellas como estas.
Un beso
Un beso