SEPTIEMBRE DE METÁFORAS
Septiembre campea en el calendario con el aroma de una vieja cocina donde se quema un guiso entre fogones. Con el ajetreo del tránsito de vehículos llenando de trombos las arterias de la ciudad. Con coches aparcados en doble fila con padres sudorosos leyendo las miasmas de la prensa deportiva, esperando la chiquillería vocinglera que vomitan las puertas de los colegios.Septiembre de días comprimidos en Winzip. De maletas que vuelven al exilio del fondo de los armarios. De absurdos coleccionables, de los más peregrinos temas, que atiborran las estanterías de los quioscos, anunciándose a precios de ganga los primeros números, destapándose en cruenta y rastrera mojada los ulteriores.
Septiembre con el tufo de cortinillas musicales de grandes superficies, anunciando a bombo y platillo la vuelta al colegio, las sangrantes "ofertas" en libros de texto que condenan a la usura a las sempiternas librerías de barrio.
Septiembre de repetidores con el regüeldo de las matemáticas y la física reverberando en la garganta. De viejos verdes que amarillean agarrados a las verjas de un instituto, esperando ver asomar el tanga de alguna Lolita con carpeta forrada de fotos de Brat Pitt. Septiembre con buzones llenos de recibos de bancos, que son como calendarios, donde los números rojos no son días festivos sino todo lo contrario.
Septiembre, el rico estrena zapatos y el pobre juanetes. Septiembre, tras un agosto de despertadores sin cobertura otros que vuelven a extender su lista de llamadas perdidas. Septiembre un diestro con traje de luces fatuas, que se cayó a última hora de un gran cartel y se conforma con dar cuatro pases a los días sobreros, sabiendo que el tiempo es un toro indultado, que se pasea por el ruedo llevando prendidas banderillas hechas con manecillas de reloj.
Septiembre, migajas tras el banquete. Septiembre, un loco con camisa de fuerza que cree que las cucarachas son la reencarnación de dátiles maduros que volvieron con patas para escapar del plato.
Digamos que no han sido las vacaciones más maravillosas de mi terca vida. O quizás sí, pero en otro aspecto. Digamos que de la colección de treinta días disponibles para el relajo de mente y espíritu, sólo he podido disfrutar plenamente de catorce. Un verso alejandrino suelto, esperando en la indigencia de su soledad, otro compañero con rima consonante para, al menos, resultar un pareado.
Ahora volvemos a saltar la alambrada de espinos que separa el fértil País de Nunca Jamás de la yerma campiña de la monotonía donde apenas asoma del suelo un manojillo de retama, un brezal achicharrado en un calvero, entre el bosque calcinado de días clonados, producto del sueño de gloria de un pirómano.
Por eso estos días llevo en el bolsillo de la camisa un frasquito con polvo de hadas y en algunas ocasiones cuando los legajos se extienden por la latitud y longitud de mi mesa, empeñándose en llenar de montañas lo que antes era llanura, lo agito en el aire y respiro fuerte hasta estornudar, luego en cuestión de segundos, mi mente atraviesa volando las ventanas y me lleva a esa playa donde se oye el arrullo del mar, de los vientos húmedos que se levantan con el velo de la tarde y arrastran nubes como pañuelos agitados de despedida. A esa cala de rocas horadadas por la saliva blanquecina de las olas, donde los cangrejos llevan entre sus pinzas el cadáver hediondo de un sol que pide su mortaja de olas.
Vuelvo a ver el vuelo de las gaviotas, suspendidas sobre el oleaje, acompañando las barcas de pescadores, esperando la criba de morralla que quedó presa en las redes. Vuelvo a andar descalzo sobre la arena, a dejar efímeras huellas de hombre que la mar se empeña en borrar diciéndonos - ¡tú te irás tarde o temprano, yo estaré aquí siempre!. Finalmente vuelvo a ver la silueta del faro dibujada en lo alto de un acantilado, escrutando la negrura de la noche con su ojo de cíclope.
El efecto dura poco, basta una llamada de teléfono para volver a clavar los ojos en el calendario que preside mi mesa y darme cuenta de que todo ha sido un sueño y vuelvo a la cruda realidad en la que Peter Pan sería un chapero, Wendy posaría desnuda para Playboy y campanilla no habría sobrevivido al fuego cruzado de una opa hostil entre compañías eléctricas. ¡ Después de todo, qué coño, esto es septiembre!!.
Comentario:
Mi Querido Capitán:
Cuánto le echo de menos !!! Significa la percha de Septiembre que ha colgado ud el hábito de escribir por estos mares?
Sepa ud que haga lo que haga le admiro muchisisísimo.
Un abrazo.
Cuánto le echo de menos !!! Significa la percha de Septiembre que ha colgado ud el hábito de escribir por estos mares?
Sepa ud que haga lo que haga le admiro muchisisísimo.
Un abrazo.
Comentario:
Está tardando mucho, capitán, como la lluvia que tanto se ha hecho esperar y nos ha renovado de golpe.
Comentario:
He vuelto a leer tu post de Septiembre, y me ha dejado soñando nuevamente.
Gracias, Cap, por tus letras.
Pero vuelve.
Un abrazo.
Gracias, Cap, por tus letras.
Pero vuelve.
Un abrazo.
Comentario:
Me gusta leerte Capitán, espero que sigas haciendome reír con cada post que leo.
Un miau.
Un miau.
Comentario:
se ha quedao desactualizao, Cap.
Vuelve, no seas cruel.
Vuelve, no seas cruel.
Comentario:
Alégrame el día, Capitain, que no me vendría mal.
Te echo de menos, camarada. Un abrazo.
Te echo de menos, camarada. Un abrazo.
Comentario:
Septiembre arrastrandose en el techo de mis dias, devorando las sombras de los instantes soleados, mermando la fuerza que sostiene nuestras sonrisas.
Saludos capitan.
Saludos capitan.
Comentario:
Captain, chacho, ¿qué pasa? Queremos más escritos, y ¡YA!, así que manos a la obra.
Molta salut y força al canut.
Ch. M.
Molta salut y força al canut.
Ch. M.
Comentario:
¿Te ha quedado algo en el tintero, para el pobre Septiembre?...
Un saludo, oh¡ mi capitan.
Un saludo, oh¡ mi capitan.
Comentario:
Ya lo sé.
No es que estés vago, es que has tenido la genial idea de dedicar un post a cada mes del año y estás esperando a octubre, isn't it?
Venga, vuelve...
No es que estés vago, es que has tenido la genial idea de dedicar un post a cada mes del año y estás esperando a octubre, isn't it?
Venga, vuelve...
Comentario:
Los clásicos, los verdaderos estáis un poco perezosos, ¿no?
Comentario:
Dura vuelta al cole.
Menos mal que queda atravesar ventanas y marcharse lejos.
Menos mal que queda atravesar ventanas y marcharse lejos.
Comentario:
Un post precioso. A mí me gusta Septiembre, suelo tener vacaciones y hace menos calor. Y, además, vuelven a escribir artistas como tú. Un saludo.
Comentario:
En este septiembre sus palabras suenan aun mejor. Aunque este mes insista en recordarnos que se acerca el triste otoño, abriendo paso al frio invierno. Aunque yo cobarde ante la rutina, huyo en octubre hacia una isla y me rebelo contra ellos.
Me alegra tenerle de vuelta con su prosa perfecta.
Besos
Me alegra tenerle de vuelta con su prosa perfecta.
Besos
Comentario:
Septiembre... es raro, ¿verdad? Hay que poner en marcha toda la rutina y que la cosa ruede para el resto del año.
Tiene cosas buenas: mis escritores favoritos vuelven a regalarme líneas llenas de magia.
Gracias por volver, Captain, a la orden.
Tiene cosas buenas: mis escritores favoritos vuelven a regalarme líneas llenas de magia.
Gracias por volver, Captain, a la orden.
Comentario:
Ya te he leído de nuevo, gran Cap. Soy casi feliz. Y sé que gracias a tí podré resistirlo todo. Incluso al mes de Septiembre, ... si se parece al que tú tan soñadoramente dibujas.
Bienvenido a bordo, mon Capitain.
Un abrazo escandalosamente efusivo ... si te dejas ;-))).
Bienvenido a bordo, mon Capitain.
Un abrazo escandalosamente efusivo ... si te dejas ;-))).
Comentario:
¿qué tienes polvos de hadas en el bolsillo? ¿qué ves cosas raras cuando hueles es polvo? ¿pero qué has estado haciendo este verando desgraciado...? Si es qué no te puedo dejar solo...
Comentario:
Me ha encantado esta descripción tan genial y tan tuya, de septiembre.
También yo, aunque tengo mar, añoro ya aquel otro del noroeste...
Un abrazo. Muralla.
También yo, aunque tengo mar, añoro ya aquel otro del noroeste...
Un abrazo. Muralla.
Comentario:
Septiembre es un poco menos malo... has vuelto. Y eso es para celebrar.
Bienvenido. Un beso.
Bienvenido. Un beso.
Comentario:
Por fin volviste oh mi capitan, algo bueno tenia que tener septiembre, espero que las narraciones de tus singladuras sean tan fantasticas como siempre.
Bendiciones conventuales
Bendiciones conventuales