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LA COTUBÍA Una muestra de lo que puede hacerse gracias a la criogenización cerebral.
Acerca de
Sobre tu nave - un plinto verde de algas marinas, de moluscos, de conchas, de esmeralda estelar-, capitán de los vientos y de las golondrinas, fuiste condecorado por un golpe de mar. Rafael Alberti


Sindicación
 
MENS SANA IN CORPORE SEPULTO
Heme aquí, rebozada en el olvido, como mota de polvo que busca un haz de luz para despegarse del sueño.
Las telarañas se han convertido en un telón espeso que se empeña en no dejar que empiece la función, en un hilo con el que remendar los rotos del silencio.

La vida de una bitácora es de un laconismo lacerante. Al principio, mi propietario se empeñaba en desgranar los ingredientes, en vigilar el fuego, en cocinar recetas con el aroma de guisos antiguos.

Fueron tiempos felices, de hojas preñadas de historias y la llegada del otoño - cuando todas las hojas se vuelven blancas- era sólo un eco, a miles de kilómetros, el sonido fugaz de la quilla de un barco rompiendo el oleaje.

Aquel extraño maridaje se ha vuelto mordaza y ha hecho del silencio adalid de vieja milicia, pertrechado tras armas herrumbrosas.

Una bandera blanca ondea en el pabellón de este bergantín goleta que una vez fue redil de galeote.

Quizás sea ese el problema; el anhelo egoísta e irrefrenable que al fin barrunta mi suerte. Ignoré los salientes de roca, navegué por aguas mansas unas veces y otras, prendí de mis mástiles el fuego de San Telmo, rúbrica de atroces tempestades, y estuve a un palmo de irme a pique

Una mañana de verano me trajo el sol del invierno. Yazco desde entonces acodada en el rincón de la memoria, abocada a echar mano de enmohecidas provisiones, a beber del agua turbia del recuerdo y a añorar los tiempos compartidos con el Capitán que ahora navega en pos de nuevos vientos y recela de la galerna de nuestra amistad.

Aquí sigo, no me resigno a mi sino cruel, ni a coger el hatillo y partir dejando buen puerto. Aunque luzca descarnada calavera, aún conservo en el gaznate el regüeldo de mejores pitanzas.

Aquí sigo, aquí seguiré.
 
Comentario:
Cuantísimo tiempo ha pasado desde la última vez que me acerqué hasta este lugar. Espero que el Capitán tenga a bien para regresar por aquí que existe gente que disfruta con su manera de escribir...

Espero que pronto retome el airoso arte de la escritura.

Buenas tardes tenga vuesa merced
la dama de Shalott
 
Comentario:
No recuerdo haberte conocido con tantos retruécanos y malabarismos lingüísticos cuando en las frías noches color caqui, les cantabas a los señores de la guerra y les horadabas los oídos con cantes apócrifos subidos en decibelios hasta el exceso y rebosantes de sapiencia. ¿Acaso te ha tratado mal la vida, o no aprendiste nada de aquella excelsa experiencia?. Relaja tus músculos faciales y borra tu estúpida sonrisa de recluta patoso...no sea que me aparezca en tus pesadillas más húmedas…te estaré vigilando….alerta….ya nos veremos….
 
Comentario:
Estimado capitán, no olvide que andamos por aquí, y de vez en cuando vigilamos sus escritos, venga de vez en cuando a regalarnos los oidos con sus historas imposibles. Le llamo, un día de estos le llamo, eso digo siempre, pero algún día lo haré. Szía!
No