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CARPE DIEM
RETALES DE MI VIDA: Con tibias gotas de sensualidad y una pizca de belleza erótica.
Acerca de
O mor henion i dhu: Ely siriar, el sila Ai! Aniron Undomiel
Sindicación
 
Sensualidad de madrugada
Y en una madrugada de sábado, ella se disponía dormir, piel dorada por el sol. El calor sofocante aprisionaba su alma. Más ella sabía que era otra su prisión. Desconocía en el fondo, cual era el sentido de su interior. Penetración de sentidos que la estremecían Hallaba preguntas que carecían de una respuesta tácita. Miraba a su alrededor. Rápidos Ojos verdes. Rápidas miradas aleteando el aroma intenso de una vela adormecida, casi expirando. Ofreciendo al cielo, los últimos alientos de su vida.
Ella seguía buscando respuestas. Miraba atrás. Volaba sobre sus recuerdos. Volaba hacia los deseos enfermizos que le provocaba recordar, aquellos momentos vividos junto a sombra gótica. Aquella habitación de hotel que, gemía sólo al intuir su presencia. Sin más alimento, que el propiciado por los aromas del instinto, del deseo y del sexo. Segundos, minutos que se convertían en horas, y horas en días sin más fluir que el fluir de los flujos de la vida. Néctar de mermelada, junto a un poderoso zumo lácteo, que ella bebía y bebía hasta rallar la extenuación.
Ella recordaba, y se dejaba embriagar por lo que él significo para ella, aunque ahora sea tan sólo un lejano recuerdo.
Recuerdos que ella nombraba uno a uno y que iban desde viejo amigo a ex nube, el más poderoso de los últimos vividos.
De repente, paró de recordar y volvió a su presente. Intento detenerlo un minuto. Y no supo hacerlo. Un presente, en el que sentía el fino cuchillo del desconcierto.
Su sensualidad a flor de piel. Su camisón de fino raso, rasgando su piel. Alborotando su corazón. Penetrando su alma. Caricias de finos dedos, que se posaban sobre su pecho desnudo y se alargaban hacia su suave pelo.
Ella miraba y miraba… y súbitamente sintió frío. Un frío estremecedor. Un frío helado que la recorrió desde sus ojos hasta su corazón. Hasta llegar al vigor de su sexo escondido, irradiando poros de hielo a cada paso.
Uno, dos pasos la separaban de la cama. Se tumbó. Miró. Observó. Acaricio la suavidad vacía de su piel. Se lleno del aire. Se emborrachó de él.
Segundos. Minutos. Instantes de reloj parado. Y ella volvió a levantarse. Sus ojos. Sus ojos vestían la dulzura de sus abrazos y sus dedos tejían livianos, ligeros palabras que se componían de notas de música de su sentido. Notas que tenían una cadencia ligera en su mente. Mente subyugada por el poder del aliento de una mariposa en su estomago. Esa que creyó encontrar entre sus recuerdos. Que creyó observar en el mar azul de unos ojos que día a día la siguen mirando. Ojos que tenían el poder de un embrujo a medianoche.
Y de nuevo un hielo recorriendo su espalda.
De nuevo el comienzo.
De nuevo una lágrima descendiendo , suave y tibia por su mejilla. Lágrima dulce. Lágrima de azúcar, con ligero sabor a melocotón. Con fino toque a madrugada. A noche a luna.
Con un fino toque a ti. A tu cuerpo. A tu piel. A tu pelo. A tus ojos. A tus manos. A tu voz…..A ti.

Donde estés…………
 
Prisión

Enjaularé mi corazón.
Si, en una nave de acero.
Fría.
Callada.
Lo protegeré del viento y de la lluvia.
Lo haré de acero.
De fina escarcha.
Para que no tiemble.
Para que no se estremezca
Se fundirá con el arrullo de la noche.

Eterno.
Solo.
Vacío.

Enjaularé mi corazón.
Para que no ame.
Para que no sienta.

Alma y corazón enjaulados.
Cuerpo sin alma.
Alma sin cuerpo.

Sólo besos y caricias por dar.
Solo gemidos por descubrir.
Solo jadeos sin viento.
Solo mi cuerpo desnudo.

Enjaulado está.


 
Ecos de voz..
Resuena como un eco lejano. Ua voz invisible, suave, cual tercipelo.
Intensa. Suena susurrante, dibujando palabras a mi oido. Dibuja mis sentidos y se cuela en mi piel
Hasta puedo sentir esa voz que me habla:

Encantadora mía, ten dulzura, dulzura...
calma un poco, oh fogosa, tu fiebre pasional;
la amante, a veces, debe tener una hora pura
y amarnos con un suave cariño fraternal.


Sé lánguida, acaricia con tu mano mimosa;
yo prefiero al espasmo de la hora violenta
el suspiro y la ingenua mirada luminosa
y una boca que me sepa besar aunque me mienta.

Dices que se desborda tu loco corazón
y que grita en tu sangre la más loca pasión;
deja que clarinee la fiera voluptuosa.

En mi pecho reclina tu cabeza galana;
júrame dulces cosas que olvidarás mañana
Y hasta el alba lloremos, mi pequeña fogosa.

( Paul Verlaine
Versión de Emilio Carrere)



 
Proximidad
Ven. Acércate. Más. Más aún. Un poquito más. Ya. Casi. Casi. Más. La rozas. Estás muy cerca.. ¿ Puedes verla?. Has vuelto a rozarla. ¿Has notado como se ha estremecido? Ha vibrado como una hoja movida por el viento de la mañana. Se ha vuelto a estremecer. Sobrecogida. Ha mirado hacia atrás, miedosa que la descubran. Suele ocultarse. Se refugia en el cobijo de la noche. Se protege en las llamas del silencio. Es liviana. Pluma ligera ondeada por el viento. A veces es calida y reconforta con su fulgor intenso, con el vigor de saberse libre y en cambio, otras, se muestra fría, distante, clavando puñales de frío a su compañero de juegos. Ese que late y bombea la sangre. Ay!! Casi. ¿La observas? Tiene ojos de fuego y de hielo. Boca de carne y pasión. Dedos de deseos pérfidos. Y a veces llora a mares de finas lágrimas.
¿La sientes? ¿Puedes sentirla en lo profundo de ti?. La has tocado. Corrientes de acero hacen que se erice. Erizada está. Como esos pezones que tantas veces has rozado con la yema de tus dedos, haciendo círculos de burbujas sobre ellos. Sumergida en las fuentes que le muestran notas de música. Notas de Yumeji´s theme. Vuela. Y vuelves a rozarla. A sentirla.
Te mira. Y comienza a perder el miedo que la rodea. Te roza. Como se roza, una caricia.
Como se roza a la lluvia. A las lágrimas. Al sabor de la miel de un beso en los labios. Al tacto de unos dedos suaves, sinuosos, frágiles, dulces, tibios y a la vez sordos rozando tu miembro viril. Tócala. Siéntela. Abrázala. Ahora es tuya. ¿ La sientes? Tienes que ir más profundo. Más hondo. Síguela. Más. Más. A lo profundo de tu ser. Al deseo callado. ¿ Notas como te mira con ojos de gacela?. Ahora Si. Acabas de descubrirla. Es mi alma desnuda. Mi alma, sin castillos de naipes, sin murallas de acero que la protejan. Mi alma pura. Mi interior más profundo. Ese lleno de miedos, a veces. De espíritus y fantasmas. De circunstancias que se escapan. Fuera de control. De lágrimas lanzadas al desamor. De éxtasis de orgasmos de palabras. Mi puro yo.
Sin artificios. Sin caretas. Sin máscaras que puedan protegerla. Te la ofrezco. Para que la mires. Exhausta de permanecer en la sombra. Atrapada en su supuesta seguridad. Te ofrece todos sus miedos y temores, toda su alegría, e intensidad. Para que la hagas tuya. Como hace suya la noche al día. Quiere volar. Ser libre. Llenarse de luz. Volverse intensa. Adentrarse en ti.
Dejar que te adentres en ella. Que te introduzcas. Más y más. Y más.

Es mi alma…mi alma pura, intensa. La que habla. Es ella.¿Puedes verla?
Creo que si.¿ Verdad?

 
Calma en un camino de sangre
Hoy he leído en tus ojos, el sabor calmado de la amistad.

Caminando tras tus pasos, he sentido la paz del sosiego, la calma de la brisa matutina acariciando mi piel.
Rodeaba mi cintura y me ofrecía un abrazo entusiasta, casi pueril. Liviano, ligero.
Gotas de rayos suaves, tibios, clavadas en mis ojos.
Y en mi mente, resonando las palabras, que ayer, auspiciada por el sabor de una gota de vino resbalando por mi garganta, se clavaron en mi piel como llamas de tibio acero.

Llamas, que espero encontrar a lo largo de un camino aún sin poblar.

Resuenan si resuenan muy hondo..

Mi sangre es un camino.
Me empuja a martillazos y a mordiscos,
me tira con bramidos y cordeles
del corazón, del pie, de los orígines,
me clava en la garganta garfios dulces,
erizo entre mis dedos y mis ojos,
enloquece mis uñas y mis párpados,
redea mis palabras y mi alcoba
de hornos y herrerías,
la dirección altera de mi lengua,
y sembrando de cera su camino
hace que caiga torpe y derretida (...)

Miguel Hernández

 
Aniversario: Hace un año...

Curiosa esta sensación,
la de no tenerte,
la de no encontrarte,
la de no sentirte.

Aunque me joda reconocerlo,
he vuelto a pensar en ti.
En tus risas, en tus palabras,
en tu ciudad escondida.

Aunque no quiera admitirlo,
he mirado hacia tus caricias lejanas.
Aquel sueño de mi imaginación,
Aquel deseo callado que no fue, que nunca estuvo.

Curiosa esta sensación,
la de verte cabalgando en la nube de mi mente,
la de mirarte paseando junto a un Gaudi estremecedor.
La de saber que me mentí.

Aunque vuelva a sentirme estúpida
he sentido tu risa galopando.
Caricia, sobre caricia,
Rostro que descansó en el hombre de tu piel.

Aunque duela reconocerlo,
he sentido el suave aguijón de la nostalgia.
De saber que hay una azucena de menta
que llena tu corazón, tu cuerpo y tu sexo.

Curiosa esta sensación,
la de ahora, la de este instante.
La de estar desnuda,
lanzando letras al vacío de mis senos.

Curiosa esta sensación,
la de la silenciosa brisa acariciando mi piel,
la del revoloteo del ángel rozando mi boca,
la del llanto de una melodía de caricias en mi sexo.

Curiosa esta sensación, si,
la del roce leve de las palabras,
la del tibio aleteo de las notas de música
la del sabor suave, agradable de mi humedad callada.

Aunque ya no estés...
Aunque reconozca, (no quiero, no)
que un día amé tu silencio.
Que esta alma ajena,
Ama al silencio y al imposible…
Al árbol y al fuego,
Al hielo y a la navaja.
Tal vez porque ellos, aunque fríos
no tienen fuerza para dañar una alma herida.

Curiosa, si muy curiosa esta sensación……




 
Batidora de chispas
Descanso. Pienso. Reflexiono en pequeñas gotas de tiempo.

Armonizo deseos interiores con realidades y fantasmas del pasado.
Trazo una línea equidistante entre los tres puntos. Los muevo a mi antojo .Aquí. Allí. Las líneas ondean. Se hacen más finas, más gruesas.Variando su intensidad por momentos. Por segundos. Ora realidad, ora deseo, ora fantasmas.
Intercambian su orden, haciendo gala de su axioma matemático. Batidora de ingredientes.
El cocktail resultante tiene un sabor indefinible. No es nostalgia, ni añoranza, ni miedo.
Ni plenitud, ni risa exultante. Es algo así como un medio tiempo.
Un punto entre la roca, el hielo y la palmera bañada por el dios del tiempo. Cronos. Una señal desde donde parte una línea aún sin comienzo. Una línea sin principio.
Busco en la batidora. Indago. Alecciono. Curioso – me digo-. Echo de menos un ingrediente. Debería estar en el fondo:
Una chispa. El aleteo del colibrí dando vueltas.
La mariposa revoloteando en la luz incandescente de la noche.
Más chipas.
Temblor de sensaciones. Miradas intensas. Ojos de humedades. Pieles de alabastro yaciendo en completo éxtasis de silencios. Cuerpos de fina escarpia fornicando con prisa, sin dar tregua a los instantes. Más chispas convertidas en llamas. Fuego de carnes trémulas. Cuchillos de saliva. Presión de tintas escribiendo con los dedos. Dedos. Más llamas.

Fuego sin control….Éxtasis. Lluvias de colores mojados…Chorreantes…

Detengo las revoluciones.

Y pienso, reflexiono. En el camino.
Sigo cogiendo miguitas de pan….

 
Sin Jaula
Ringg..ringg.. ..Suena una notable y sonora música que invade mis oídos. Somnolienta mis pies saltan de la cama, en movimientos casi mecánicos, sin ser consciente aún que el día ha llegado y que pese al atisbo pasado por mi mente: aún no estamos de vacaciones. Miro al espejo que devuelve el verde de unos ojos que medio dormidos se miran, se buscan como intuyendo la sal del día que les queda por ver, por observar.

Mis pasos siguen a mis pies.
Mis pies a cada paso recortan un camino ya tantos años andado.
Al fina de ese camino, tus ojos. Los veo, los observo. Pero esta vez aparecen ante mi distintos.
Mi interior se siente libre. Mi alma vuela sola, sin la necesidad de sentirse presa de ti. Ya no eres mi jaula. Tus barrotes han desaparecido. No aprisionas mi corazón.
Y Con la intensa calma, que me ofrece esa sensación, te miro, clavo mi mirada en la tuya y me siento como no: “ Tu colega”. Sonrío, sin censar.
Mi mente se llena de unas palabras que hace poco me dijo amigo cantante: “Tu eres diferente, eres, como un colega”.

Ahora, Vuelvo a sentirme, paloma sin dueño, que mira a su alrededor. Atenta a lo que le rodea.
Capaz de observar cada detalle, cada aspecto, cada centímetro de vida que aletea a su alrededor.
Reconfortada, me despido de ti. Besándote en la mejilla.
Sabiendo lo que se….
Sabiendo que a mi alrededor el día se mueve....

 
Calor de una mañana de Domingo.
Me he levantado sudorosa, mi camisón de encaje negro pegado a mi piel ardiente. Calor en instantes. En segundos. Deseos de bocas ardientes. Deseos de sudores... Imágenes de pasados. Imágenes de presente que no encuentran refugio donde asirse. Que no sienten el aleteo del placer. Pero que esperan. Esperan el encuentro furtivo, aunque seas tú, aunque aún no estés en mi realidad. Aunque aún estés por venir. Te espereo. Ven, ven, ven......y.....

Desnúdenme tus manos lentamente
sobrenadando senos y caderas,
y desliza tus dedos diligente
entre botones, lazos, cremalleras.



Mira mis ojos y ábreme la blusa,
y descuelga los pechos prisioneros,
que mi deseo nada te rehusa,
y ellos son del deseo mensajeros.

Se abren a ti como dos rosas tiernas,
esperando la lengua en los pezones,
y percibo temblores en mis piernas,
y un aire abrasador en los pulmones.

No hay en mi ofrecimiento ambigüedades,
va a ti sin desvergüenza o timidez,
y aunque con tinte de frivolidades,
parece siempre la primera vez.

Besa con humedad mi boca hambrienta,
y haz que ambas lenguas jueguen en contacto,
no ha de haber nada a lo que no consienta ,
mía es la voluntad, tuyo es el acto.

En la espalda hay insólitos caminos
que mi mano jamás ha transitado,
y de tus dedos brotan remolinos
erizando la piel de mi costado.

En breve y delicada sacudida
mis hombros de la blusa se desprenden;
semidesnuda estoy, y enardecida,
y alzo los brazos, que hacia ti se extienden.

Detente brevemente en la cintura,
rodéame en caricias circulares,
y explora el resto de mi arquitectura,
con paso franco a todos mis lugares.

Cae la falda a los pies..., al fin desnuda...
Qué libertad e independencia siento.
No queda en mí vacilación ni duda,
sólo serenidad..., y atrevimiento.

Están mis ojos en tus ojos fijos,
y tus manos me arropan insistentes;
suaves contactos causan regocijos,
lentas fricciones llegan más frecuentes.

Aproxímate más, cúbreme entera,
encadéname a ti, y abre mi rosa,
dame un beso total, de tal manera
que resulte en fusión voluptuosa.

Quédate en pie y recibe el doble abrazo,
y al rodear tu cuerpo con mis piernas,
introduce tu furia de un zarpazo
anegando mis cámaras internas.

El ímpetu, el gemido y los sudores
me dirán que soy tuya y eres mío;
seremos mutuamente posesores,
como el cauce y las aguas en el río.
Francisco Álvarez


 
Néctar
Aún resuena en mi sangre.
Aún siento el eco del embriagador néctar que ayer circulaba gota a gota por todo mi cuerpo.
Aún mi mente esta dispersa, sofocada, sintiendo el embrujo del ron, del contreau, mezclado con sabores a frutas exóticas.
Ambrosia para los sentidos.
Notaba su sabor al descender cálida, amorosamente por mi garganta.
Con tanto calor, como lo hacen unos dedos introduciéndose en la humedad sinuosa de
una vagina ardiente.
Embrujo de una noche que acabo dando vueltas, en constante movimiento.
Sentidos no controlados, risas desbocadas y pasos que no seguían una dirección concreta.

Transportada al mundo de la noche, ingiriendo el zumo de la vida, pensaba en muchacho de ojos azules… Me estaba tomando cierta revancha, lo sé, y no me importaba, solo sabía que durante pequeños instantes, necesitaba sumergirme en el sabor del descontrol. Necesitaba no pensar, sólo zambullirme en el espejo del alcohol. Ese que te da una verdad al revés. Una verdad disfrazada. Lo sé.

Esta mañana, medio dormida aún, cerca de la 1 del mediodía sentía el gusto agridulce de ese llameante néctar. Mi mente aleteaba, dando pequeños martillazos. Leve recuerdo. Noche de momentos.

Desconcertada aún, muevo mis pasos hacia el ordenador. Abro mi correo. Sorpresa. Recibo noticias de amigo cantante. Y una intensa sonrisa se desata en mis labios. Su coqueteo consigue siempre ese maravilloso efecto. Me gusta el hecho que allende los mares, en el otro continente, tuviera minutos destinados a provocar mi sonrisa. Mi mente ha recordado instantes...Momentos de complicidad y de deseos vividos.

Deseos que ahora, claman por ser liberados en un día vivido entre nubes....




 
De nuevo sin palabras...

Poesía de imágenes.
Visualidad de sentidos.
Catarata de sensibilidad.
Música de sensaciones.
Tules rasgados por un viento de colores
Gotas, tibias,azucaradas que resbalan, se dejan caer.
Sabores tenues.
Palabras de caramelo.
Delicadeza de gusto.
Porcelana de imágenes.
Música para los oídos.
Belleza para vista.
Ternura de movimientos.
Exaltación de valores.
Verdad única.
Verdad absoluta.
Sinceridad plena.
Magia...
Todo bajo el cielo...



Y de nuevo como aquella primera vez que la vi, casi hace un año, recostada en el hombro de ex-nube Hero ha vuelto a dejarme sin palabras. Es belleza en estado puro. Dejándome rodear por ella mi piel se erizó de nuevo . Catapultada a un maremoto de sensaciones que ahora mismo no puedo controlar.
Es curioso, como el recuerdo, avivado por la llama del tiempo se ensalza y se acrecenta.
Ahora mismo, el recuerdo de ex-nube es intenso, se percibe como el aroma que deja en el aire una gota de incienso.
Múltitud de sensaciones fluyen por mi cuerpo. Pero la más intensa es la del deseo.
El deseo del embrujo embriagador.El deseo de la magía.

Ven, fluye para mi.
Inroducete en mis venas.
En mi sangre.
En mi ser.





 
Sonrisa Callada
Los minutos de nuestro encuentro matutino se han esfumado de nuevo. Y ya no es que asuma, es que tengo la Total certeza de lo que somos. Sin castillos en el aire, sin sueños, ni deseos ni anhelos de paraísos.

Mientras desgranabas tu plan ibicenco de vacaciones, he mirado tibiamente al vagón y me he dado cuenta que no buscamos lo mismo. Que tus propósitos y los míos no coinciden. Ya no es el hecho que no veas en mi algo que va más allá de nuestra amistad, sino que yo misma -YO- soy consciente que no vamos en la misma dirección.
Direcciones de caminos opuestos. Direcciones de vagones que esta vez no se encontrarán. Parte de mi noche ya ha sido quemada. La tuya esta por quemar.
Miramos con ojos distintos. Observamos con ojos diferentes. Aunque los tuyos sean de un azul que embriaga, no son compatibles con el verde de los míos.
Son colores que esta vez no se fundirán.

Y aunque un leve atisbo de nostalgia asome a mis mejillas
Aunque algo de tibio aguijón se instale en mi corazón.
Esta vez no hay imagen de llanto.
Hay tibia sonrisa, que pese a quien pose no voy a perder.

Ya lo hice meses atrás, y no estoy dispuesta a sumirme en el desconsuelo en el que se instauro mi alma al quebrarse el sueño de ex-nube.
Sonreiré. Sonreiré calladamente. Tal vez porque hay algo de mi sonrisa que tiene magia. Amigo cantante solía decirme que era un placer verme sonreír.
Puede que sea así.

Esta vez es por mi.

Seguiré sonriendo calladamente, mientras mi mente se evade, hacia el destino de mis vacaciones. Volando entre diversos destinos.
Viajando entre nubes. Conmigo misma. Sola. Aunque sea un tibia soledad escogida.

Tal vez a la vuelta o quien sabe en cualquier instante, en cualquier segundo de vida aparezcas tu.....aunque aún no te haya conocido.

Desde mi reconfortado silencio: Sonrío. Si sonrío.
 
Friends

Lo asumo.
Hoy mientras volvía a fundirme en el azul de tus ojos
he comenzado a entenderlo:
Concepto erróneo el mío.
Concepto equivocado.
Lo que no dicen tus ojos me lo ha dicho hoy.
Soy consciente de ello.
De lo que ves en mi.
Al menos ahora.

Y lo asumo.
Me quedo con la sonrisa que provocas en mi .
Me quedo con el buen humor.
Con tu simpatía.
Con la luminosidad de tu mirada.


Me quedo con tu compañía.
Con tu leve tacto.
Con tu complicidad.

Sin fin.
Sin prisas.
Sin deseos inertes
que pueden no cumplirse.

Me quedo con tu realidad.
La mía. La tuya. La nuestra.

La de nuestra amistad. Al fin...


 
Extraño despertar
Día extraño. Será por las nubes que copan el cielo desde hace tres días.
Mi mirada necesita ver el sol, imaginarlo. Sentir la yema de sus dedos haciendo caricias en mi fina piel. Ver su sortija de colores. Planeando. En silencio. Callado. En callado silencio.

Día extraño decía. Me he levantado cansada, como si hubiera estado toda la noche montada en una montaña rusa. Arriba. Abajo. Sin descanso. Mente y cuerpo en constante y agitado galope.
Subida en una encina, mirando al cielo, desde arriba, sin querer posar mis pies en el suelo.

Mi mente absorta en pensamientos lejanos, baldíos, llenos del mar que ayer, a la salida de mi jornada laboral, miraban mis ojos atónitos.- en si es lo bueno que tiene trabajar en la torre de cristal, como yo la llamo- . El mar, cercano, calmado, tibio, bajo el aire ondulante. Subiendo al aire.

Pensaba en Muchacho de ojos azules, en lo que me confunden sus actos. Ora ausencia, ora sonrisa cómplice, tacto, mirada furtiva, penetrante, ligera, cálida...
Desconcierta mis sentidos. Deseos que desconozco. Carne impenetrable. Sensaciones impenetrables. Muralla que no logro abatir, o que no desea ser abatida.
Eso sea.

Nuevos instantes. Fugaces de rutina de sábado, que casi puedo medir, analizar, discernir.
Y mente que sigue, continúa devanando hilos. Madeja de nudos sin comienzo. Sin principio. Sin fin. Volando hacia pasos que no se donde me llevan.
Anhelo de vacaciones del alma. Vacaciones, que no se ni dónde, ni con quien. Conmigo. Tiempo. Un – Kit kat- como dirían por ahí.
Piel trémula. Carne trémula. Ojos trémulos. Caricias trémulas. Sueños trémulos.

Detengo un instante. Un pensamiento. Una palabra conversada, junto a aquella con la que me unen lazos de sangre inseparables. Interior. Alma. ¿Como resulta tan complicado llegar a palpar el alma de los que nos rodean? ¿Tocar el más profundo interior? ¿El deseo más callado? ¿ El miedo más hondo? Profundidad de gotas. De silencios numéricos. De pantallas de sombras. Ese que esta ajeno a sordos silencios.
Máscaras con las que todos cubrimos nuestro rostro a diario. Fingiendo realidades que se esconden tras el biombo del teatro de la vida.

Ahora, a minutos de volver a esa rutina de sábado. Transparente. Siento el aleteo de una caricia en mis hombros desnudos. Bajo el vestido ajustado que contornea mi figura. Suave.
Fina. Fugaz. Penetrante. Intensa.
Caricia que atenaza mis sentidos.
Gemido que flota en el ambiente. Se deshace, como los minutos de hoy.

Gotas de perfume Angel.

En un hoy.… un día un tanto extraño.



 
Un día lejano
Pasan por mis ojos notas de William Blake, dejándome embriagar por su aroma, repaso mentalmente un día que casi sin darme cuenta se me ha escapado entre las manos.

El día ha comenzando con otro desencuentro y una callada ausencia.
Muchacho de ojos azules, volvía a no aparecer. Una vez más, un día más. Tomando mi café diario, he vuelto a sentir la bruma de la soledad a mi alrededor. Era más ligera que otros día eso, si.
Creo que me estoy acostumbrado, a que lo nuestro sean tan sólo un breve encuentro. .. Dos almas que se han encontrado en momentos opuestos de vida. Él, clamando por una libertad, perdida. Yo envuelta en la magia del deseo, en la necesidad del beso y la caricia

Y así las cosas, ha continuado un día agotador, ajetreado, confuso, casi sin tiempo para pensar. Sin desgranar instantes.
Mente repleta. Sin análisis. Copada de asuntos laborales, intensos, frenéticos, casi....

Fluir de horas, que se han destilado, una a una, gota a gota como un fugaz Perfume.

Y ahora en estos instantes, con el sonido de fondo de la BSO de Hero, ( estoy enamorada de ella) recuerdo a sombra gótica, a ex-nube, amigo cantante, muchacho de ojos azules... y siento, siento, ligeras brumas de nostalgia, no llegan a tristeza pero se acercan a ella tibiamente, cálidamente.
No hay dolor ahora, como meses antes.
Hay tibio recuerdo.
Cálida sensación.
Bello aroma.
Notable sentido.
Poros de piel erizada.

Y deseo, mucho deseo...
Besos por dar.
Sentimientos por ofrecer.
Boca por besar.
Caricias por tocar.
Sexo por recorrer.
Por dar,
por r ecibir.

Tanto por sentir.....

Buscando torre erguida, donde aplacar mi humedad callada...

Sintiendo...deseando sentir....

 
Magia Blanca... como tu...
Y en el refugio del cobijo de mi habitación. Llena del aroma, a vainilla y miel. Iluminada por la tenue luz de unas cálidas velas. Mirando al aire. Intentando encontrar respuestas. Sintiendo la caricia del viento. Arañando caricias al espejo. Robando besos al calor.

Suena esto....

Es el agua, es el viento
es resumen de todo lo que siento
es la arena, es el sentimiento
es la tinta que no borra ni el silencio
es el aire de puntillas
es la calma cogiendo carrerilla
es el sabor de lo pequeño
es tocar un sueño

es el mapa de un suspiro
es lo que hay cuando te miro
es el duende del latido de tu corazón

magia es probar a volcar lo que hay en el fondo de ti
magia es verte sonreir
magia es probar a saltar sin mirar
es caer y volver a empezar

es el tiempo, es la hoguera, es la mano que mece la marea
es la tierra, es la bandera blanca
es la gota de una lluvia de esperanza
es el mundo de puntillas
es la vida cogiendo carrerilla
es el sabor de lo pequeño
es tocar un sueño (...)

es el agua, es el viento
es resumen de todo lo que siento
es la arena, es el sentimiento
es la tinta que no borra ni el silencio
es el aire de puntillas
es la vida cogiendo carrerilla
es el sabor de lo pequeño

Rosana

 
No puedo evitarlo
En el mar ajetreado de mi mente echo de menos a amigo cantante.
Me estoy dando cuenta de ello, aunque no quiera reconocerlo..
Añoro sus leves guiños, sus insinuaciones, su coqueteo...
Soy conocedora, de su realidad, de la mía, de la amistad que nos une..
Y así mismo le extraño , no puedo evitarlo.


Veo su imagen, su rostro, su protección,
las yemas de sus dedos en mi pelo,
en mis senos, acariciándolos,
en mi sexo.
y no puedo evitarlo....
Le extraño.

No puedo evitarlo..

( A la manera del Conde De Valmont)

 
Fluir de pensamientos
Mi mente está en constante ebullición.

Emergen palabras, situaciones, recuerdos a cada momento, a cada fugaz instante. No intento retenerlos, tal vez por que en el fondo, en el interior de mi alma deseo que fluyan, que emerjan a la superficie, y así hacerlos palpables a mis sentidos.
Aparecen en mi cama, recostada, bajo un suave olor a incienso
Están junto a mi trayecto diario, en mi trabajo.
Junto a la copa de vino de mi comida...
Pienso, analizo, discuto conmigo misma, el porque, la razón de muchas cosas:
Desde mi primer beso tardío, ese que se da envuelta en una nube y que simplemente se lo lleva el viento. Fugaz y a la vez intenso..
Pasando, por el sin fin de sensaciones experimentadas a lo largo de los últimos años:
Noches intensas de viento ardiente, complicidades, deseos, risas, lágrimas, desconsuelo, llanto..
Es como si mis sentidos, mi sensibilidad estuvieran a flor de piel, revoloteando , danzando sobre mi .
Casi siento el estremecimiento de mi piel a cada instante.
Casi siento, el olor de mis sentimientos: Su aroma es intenso, fuerte, y a la vez hay algo de reconfortante en él.

Tal vez.. deba sentirme yo misma.
Tal vez, deba aprender a ser Yo.

Sin Más.




 
Historia de un beso

Las alas de la noche ya cubren la ciudad,
bajo llameantes luces que esconden secretos.

Sin querer, casi como un encuentro furtivo,
dos bocas se miran con ojos hipnóticos.
Se observan, ajenas al mundo pueril,
que las rodea.

Tibiamente se acercan, como niños
que asustados, juegan por primera vez.
Se contonean. Se insinúan.

Un leve y fugaz sonido.
Esquirlas de viento, flotan en el aire:
Un instante.
Pieles estremecidas.
Boca presa, sinuosa, tibia.
Beso de boca, boca a beso.

Lenguas que bordean el paraíso.
Se rozan. Se tocan. Humedades,
que saben a mar y a sal, y a lluvia
y a tierra mojada de vida.
Siguen su curso. Anidándose.
Estrechándose en lazos de gemidos.

Saliva, generosa, resbaladiza.
Sonido de lucha.
De bocas que jadean al hacer el amor.
Se funden, se dilatan, se contraen.

Lengua quemada a vivo fuego,
que penetra en boca ardiente.
Penetración de sentidos.
Penetración de deseos.

Bocas, que al final,
atravesadas por el fino cristal
del llanto de las estrellas.
Gimen por el éxtasis alcanzado

Vuelven a mirarse.
Absortas.
Hasta que el rayar del día,
pueda separlas....si es que puede.


 
Ojos azules.. eso basta?

Hoy como cada lunes, medio somnolienta aún y con cierto aire de nostalgia, he vuelto a encaminar mis pasos hacia ese tren de cercanías que me transporta hacia tu ensordecido encuentro.

Tus ojos han vuelto a reflejar mi luz, mirándolos, absorta en ellos,. me he preguntado si esos ojos bastan para calmar toda la sed que clama dentro de mi . Y creo que tengo la respuesta. Tu mirada , me la ha dado entre relato y relato de tu fin de semana.... noche, baile y alcohol..

Tal vez, muchacho, me haya dejado llevar por el azul de tu mirada y por el ondular de tu pelo, acariciando tus hombros. Es algo innato en mi, siempre, me han atraído los hombres con pelo largo, resultan, como diría yo mucho más atrayentes.

Empiezo a darme cuenta, que quizás seas una pura atracción física y pese a que sé con certeza que tienes un alma cálida no se si tus inquietudes son las mismas que las mías...
O quizás necesite una noche de fiesta loca, como las tuyas.. Lo desconozco.

Aunque en el fondo sepa la razón de todo esto. En ti no veo ese halo halo extraño, que si tenian ex-nube, o sombra gótica.
Curioso creo ni he hablado de él. Después de compartir un año juntos y un viaje a la ciudad que por siempre me enamoró, casi ni le recuerdo ya.

Compleja resulta, la atracción hacia lo complicado.
Pero en mi es así. No hay vuelta de hoja, ni analítica que valga.

El caso es que sigo instalada en esta especie de noria que no deja de girar, y girar y girar.


 
Madrugada de Sábado
Madrugada de sábado.

Estrellas galopan en el aire, a lomos del viento del sur. Ese que ahora ya no sopla, dejando que el calor empape nuestra piel.
Piel húmeda, ardiente.
Miro el cobijo de las cuatro paredes que me rodean. Espacio coloreado por lápices de sonrisas.
Bailan. Danzan. Se dejan impregnar por un suave y tibio aroma a incienso. Sutil y a la vez penetrante. Reposo mi alma. Recostada
Rubén Darío sopla a mis oídos susurrantes palabras de amantes, amadas y muchachas que en pos de la inocencia pierden su virginidad.

Ojos que empiezan a vencerse al dueño de Morfeo. Aspiro el aire aromatizado. Me gusta. Me detengo en esa sensación. Cierto olor a vainilla con un suave reflejo de rosas. Intensidad de instante. Aspiro de nuevo. Humo tintineante. Asciende, desciende por el espacio. Vuela, libre, lento, con cadencia casi numérica. Miro, observo.

Un leve momento y la oscuridad se cierne sobre mí. Leve y ligero viento. Me acomodo. Mi piel sigue ardiente. Centellas de relámpagos ascienden por ella. Mis suaves dedos, dibujan sinuosas caricias. Piel estremecida. Más ardiente aún. Abrazo al aire, lo recorro. Pinto sobre él. Lo desgrano. Respiración que aumenta sinuosamente su ritmo. Dedos que no dejan de explorar. Pechos que desnudos al espacio, afloran en toda su plenitud. Líneas redondas que se tornan en erección piramidal. Muerdo el ambiente. Lo hago mío. Abrazo a mi único compañero. Edredón que hace cosquillas. Me cubre. Se monta sobre mí. Humedades que afloran al sentir que dedos no dejan de jugar: Uno, dos…

Respiración que se torna jadeante, envuelta en llamas. Un único y ardiente pensamiento.
Un único momento: Placer.
Todo lo denota. Besos profundos. Movimientos rápidos, rítmicos que fluyen auspiciados por el más preciado tesoro de deseo.
Jadeos, ahora ya que claman, se agitan y piden a gritos – SI; A GRITOS- el momento del éxtasis.
Segundos de silencio. Segundos, instantes, sensaciones...y el mar se desborda llenando el aire de gemidos sempiternos. Humedades que se vuelven chorreantes.

Respiración entrecortada aún, y de nuevo abrazo a mi amante nocturno improvisado. Dibujando en mi mente, tu imagen. Dibujando que eres Tú. Tú. Tú.

 
Pasado en dos instantes.

A veces, el pasado se destila a cuenta gotas.
Aparece. Fluye. Sin más.
Piel erizada de nuevo. Recuerdos.
Sensaciones en pequeños frascos.
Ayer: un leve instante.
Hoy: un frágil suspiro.
Una nube paseando en el viento.
Que se aleja. Se diluye.
Fina arena entre los dedos.

Una ciudad enamorada.
Que ya no es mía.
Lo fue un momento.
Un segundo y desee estar allí.
Contigo.
Bajo las luces y las sombras.
Deslizando dedos en el susurro
de tus palabras.
Notas de José Martí lanzadas al viento.
Aún las recuerdo.
Aún suenan. Pálidas. Intensas.

De nuevo un gemido.
Tu noche. Mi luna.
Que aún me mira.

Sensación inequívoca ahora.
Gotas de música.sonando.
Gotas que huelen a ti,
que tiene tu sabor.
Suspiro. Añoro.Tiemblo.
Casi jadeo.

Instantes que me han devuelto a ti.
Sólo dos segundos.

Ahora ya no estás.
Ahora eres ya sólo un recuerdo.