Del lenguaje no verbal
.... ese que no dicen las palabras, pero que a veces dice mucho más que toda una hora de conversación.
Dicen que todos tenemos como una especie de territorio vital que cedemos a medida que conocemos a una persona.
Eso nos está pasando.
El otro día me di cuenta de una cosa: cuando hablamos ya no estamos tan lejos el uno del otro. Tu boca al hablar está más cerca de la mía y tu cuerpo y el mio tan sólo saparados por esa mesa, que por segundos quisiera hacer desaparecer. Estamos más juntos y las barreras vitales se van eliminando. En un instante tu boca se quedó muy cerca de la mía y tus ojos me miraban atravesando los mios con un furgor que casi me hizo estremecer. Quise detener ese momento.
Y al salir de la cafeteria, caminabas a mi lado más cerca. Y en un cálido gesto, tu mano rozó mi brazo y desee en ese instante que tu brazo abarcara mi cintura.
Al despedirme de ti como cada día.tus labios volvieron a posarse en mi mejilla, bueno miento. Me los diste en la comisura de los labios.
Y me fui a trabajar bailando con las nubes, sintiendo el sabor de tu boca y soñando con que algún día tus labios se posen en los mios.
Dicen que todos tenemos como una especie de territorio vital que cedemos a medida que conocemos a una persona.
Eso nos está pasando.
El otro día me di cuenta de una cosa: cuando hablamos ya no estamos tan lejos el uno del otro. Tu boca al hablar está más cerca de la mía y tu cuerpo y el mio tan sólo saparados por esa mesa, que por segundos quisiera hacer desaparecer. Estamos más juntos y las barreras vitales se van eliminando. En un instante tu boca se quedó muy cerca de la mía y tus ojos me miraban atravesando los mios con un furgor que casi me hizo estremecer. Quise detener ese momento.
Y al salir de la cafeteria, caminabas a mi lado más cerca. Y en un cálido gesto, tu mano rozó mi brazo y desee en ese instante que tu brazo abarcara mi cintura.
Al despedirme de ti como cada día.tus labios volvieron a posarse en mi mejilla, bueno miento. Me los diste en la comisura de los labios.
Y me fui a trabajar bailando con las nubes, sintiendo el sabor de tu boca y soñando con que algún día tus labios se posen en los mios.





