Mis quejas.
Y si me quejo, ¿de qué serviría? ¿Para qué quejarme? Es más, de qué me quejo, si no me debería importar... De qué me quejo, si para los dos, esto es sólo una prueba, que se extendió y se enredó. De qué me quejo, si nunca me has prometido nada. De qué me quejo, si has compartido conmigo lo que tenés y lo que podés. De qué me quejo, si más bien me has dado tiempos extras. De qué me quejo, si yo no tengo derecho a quejarme.
Ah, sí... Ya sé de qué me quejo: me quejo de mí misma y de este corazón necio, que quiso quererte aunque fuera un poquito.
Ah, sí... Ya sé de qué me quejo: me quejo de mí misma y de este corazón necio, que quiso quererte aunque fuera un poquito.





