El galán impotente
Érase que se era un día
Que un galán enamorado y muy decente,
Muy bien compuesto pero impotente,
Cogió su laúd de abedul y su osadía,
Fue brincando hacia la casa de su prometida,
Y llegado a su balcón, se plantó en frente.
Comenzó a tocar su laúd con gran maestría,
Armando con su música una gran algarabía,
Y ante aquella sucesión de armonía y melodía
Su amada se asomó a mirar impaciente.
Pero hete aquí la ironía,
Que mientras sonaba aquella hermosa sinfonía
Varias malhumoradas notas estridentes
Gritaron enfadadas y chirriaron los dientes,
Y así decían:
“Has de saber, hermosa prometida,
Que éste quien nos molesta, don Jesús de Benavente,
A pesar de su apariencia y de su cortesía,
No te complacerá pues es impotente.”
Una gran sorpresa apareció en el rostro de Benavente,
Quien miró extrañado su laúd y, con cara de arenque,
Vio a don Fa Sostenido y doña La Menor cómo reían.
Pero hete aquí la ironía
Cuando la señora Sorpresa exclamó impaciente:
“¡Empinemos el codo, señores de la sinfonía,
Que los amantes ella ya los conoce y esto ya se sabía!”
...En honor a los poetastros...

Que un galán enamorado y muy decente,
Muy bien compuesto pero impotente,
Cogió su laúd de abedul y su osadía,
Fue brincando hacia la casa de su prometida,
Y llegado a su balcón, se plantó en frente.
Comenzó a tocar su laúd con gran maestría,
Armando con su música una gran algarabía,
Y ante aquella sucesión de armonía y melodía
Su amada se asomó a mirar impaciente.
Pero hete aquí la ironía,
Que mientras sonaba aquella hermosa sinfonía
Varias malhumoradas notas estridentes
Gritaron enfadadas y chirriaron los dientes,
Y así decían:
“Has de saber, hermosa prometida,
Que éste quien nos molesta, don Jesús de Benavente,
A pesar de su apariencia y de su cortesía,
No te complacerá pues es impotente.”
Una gran sorpresa apareció en el rostro de Benavente,
Quien miró extrañado su laúd y, con cara de arenque,
Vio a don Fa Sostenido y doña La Menor cómo reían.
Pero hete aquí la ironía
Cuando la señora Sorpresa exclamó impaciente:
“¡Empinemos el codo, señores de la sinfonía,
Que los amantes ella ya los conoce y esto ya se sabía!”
...En honor a los poetastros...






