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Delicias de chocolate y caramelo
De copas de champaigne, prostitutas y otros menesteres de la vida.
Acerca de
Entre moteles baratos y coches de lujo, entre gatos y perros, de la Luna al suelo. De esto y otros asuntos mundanos de la vida de ésta que escribe por afición, un arte que ni es su campo ni pretende que lo sea.
 
El galán impotente
Érase que se era un día
Que un galán enamorado y muy decente,
Muy bien compuesto pero impotente,
Cogió su laúd de abedul y su osadía,
Fue brincando hacia la casa de su prometida,
Y llegado a su balcón, se plantó en frente.
Comenzó a tocar su laúd con gran maestría,
Armando con su música una gran algarabía,
Y ante aquella sucesión de armonía y melodía
Su amada se asomó a mirar impaciente.
Pero hete aquí la ironía,
Que mientras sonaba aquella hermosa sinfonía
Varias malhumoradas notas estridentes
Gritaron enfadadas y chirriaron los dientes,
Y así decían:
“Has de saber, hermosa prometida,
Que éste quien nos molesta, don Jesús de Benavente,
A pesar de su apariencia y de su cortesía,
No te complacerá pues es impotente.”

Una gran sorpresa apareció en el rostro de Benavente,
Quien miró extrañado su laúd y, con cara de arenque,
Vio a don Fa Sostenido y doña La Menor cómo reían.
Pero hete aquí la ironía
Cuando la señora Sorpresa exclamó impaciente:
“¡Empinemos el codo, señores de la sinfonía,
Que los amantes ella ya los conoce y esto ya se sabía!”


...En honor a los poetastros...

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