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La Estantería
Vegana y buscando su lugar en el mundo.
Acerca de
Vegana y fuera de lo común. (¿Modesta? No Mamá, eso no lo pongo... ¿que por qué? Juer, pues porque no lo soy, anda que...) Preparando las maletas para viajar a todos esos lugares a los que mi evolución piensa llevarme y deseando, ante todo, ser feliz... siempre.
Sindicación
 
Ahora resulta que no sé inglés
Verás, no es que yo sepa sepa SEPA inglés. Digamos que me defiendo. No lo aprendí como casi todos mis compañeros viajando por países extranjeros, en academias o en la escuela de idiomas. Lo mío fué autodidacta, a base de ver series y películas en versión original, a base de sacar las letras de las canciones en inglés y luego comprobar si lo había hecho bien. Algo así como auto-deberes, y eso a la fuerza no me ha dado tanta seguridad en el idioma como supongo que tendrán ellos.

Mi acento es americano, mucha gente me pregunta si es que he pasado una temporadita por allí (más quisiera yo que no he salido de mi casa nada más que para comprar el pan), pero claro, ¿de dónde son las series? De los EEUU. ¿De dónde son los cantantes de los que saco las canciones? De los EEUU. ¿De dónde son las películas que veo en V.O.? De los EEUU. Conclusión: ¿De dónde es mi acento? De los EEUU.

El caso es que el otro día facturando (no lo había dicho, soy agente de facturación y embarque de una compañía aérea) a una pasajera irlandesa tuvimos un problemilla por el cual no la podía facturar. Bueno, pues he aquí la conversación (la hablada, no la escrita, que esa se me da mucho mejor):
YO - Sorri, bor ai quent. [Sorry, but I can't][Lo siento pero no puedo.]
ELLA - Oh, wonderful [Oh, genial]
(Yo, cara de pasmo total. Ella que se da cuenta.)
ELLA - Oh, yu min yu cant [Oh, you mean you can't.][Oh, quieres decir que no puedes.]
YO - ¿Cant?
ELLA - Yes, cant no quent [Yes, can't no ...][ Sí, no puedo no... lo que sea que yo dijera.]
Total, que yo de toda la vida diciendo quent cuando quería decir 'can't' y ahora me entero que no se dice así. Bajón total.

Día siguiente. Un pasajero irlandés (suerte que tiene una), va a facturar una pequeña caja de metal cuyo contenido por supuesto pregunto, a lo que el chaval me contesta:
ÉL - Pikah [esto de momento sin traducción, pero señalar que terminaba la palabra con un sonido sordo como el que se está quedando sin aire, que me fijé yo.]
YO - ¿Pikah? [le contesto yo imitándole lo mejor que puedo]
Esta superconversación se repite unas tres veces y ya yo que veo que el chaval no suelta prenda sigo:
YO - Sorri, wats a pikah? [Sorry, what's a pikah?][Lo siento, ¿qué es un pikah?]
Y el tío me mira con cara de 'anda que no eres tú subnormal' y me repite lo de pikah mientras hace el gesto de repartir cartas.
YO - Ahhhh, ¡póker!
Y el... caballero... erre que erre con lo suyo.
ÉL - Pikah, pikah...
Pos si te pica te arrascas chaval, que en mi pueblo eso es póker de toda la vida. Pero claro, otra vez bajón total.

Today... digo, hoy. Una inglesa (por fín cambiamos de país) que me pide asistencia, que venga un cochecito de estos que tenemos para recoger a su hija que está con la pierna escayolada y no puede llegar hasta la puerta de embarque. Yo aviso y le digo:
YO - Deyr comin bat yul jav tu wait cos deyr basi. [They're coming, but you'll have to wait cause they're busy][Vienen de camino, pero tendrá que esperar porque están ocupados.]
ELLA - ¿Basi?
Se lo piensa un segundo, yo no sé qué contestar porque en mi ignorancia total no encuentro cuál es el problema. Total, que la mujer por fín ve la luz.
ELLA - Oh, bisi, bisi.
Ea, otra más, yo de toda la vida diciendo 'basi', y ahora resulta que 'busy' se pronuncia 'bisi'. La mujer ahí la pobre diciéndome que no era su intención corregirme y yo que nada, que perfecto, que lo prefiero así. Sí, sí, lo prefiero así, pero juer, qué bajón otra vez.

Lo dicho, que a este paso no voy a saber pronunciar ni el bye... se dice 'bay' ¿no? Miedo me da la respuesta...
 
Abuela de Verano
Hay series que sabes que te van a gustar. No sé, ves el trailer, miras cómo está hecha, de qué calidad es la fotografía (vale, eso a lo mejor no lo hace mucha gente, mi madre dice que no sé cómo mirando tantas cosas me da tiempo de ver la serie), si los actores son buenos o no...

El caso es que cuando ví el trailer de Abuela de Verano supe que iba a gustarme, y no me decepcionó. El primer capítulo me llenó de paisajes verdes y tranquilos, de una masía en el Ampurdán, preciosa, una de esas que me encantaría tener (un poquito más pequeña por aquello que de noche las cosas no se ven con tanto encanto cuando hay tanto pasillo, tanta puerta y tanta sombra, quita, quita...).

Yo que suelo descartar las series con niños, (porque la vena maternal se me atrofió hace años, creo, que lo mismo ni la tenía ni nada), pero son niños interesantes, cada uno con sus cosas propias de la edad. Y Rosa María Sardá está que se sale, aún más de lo que nos suele tener acostumbrados. Y los actores que interpretan a sus hijos, y a sus yernos y nueras, y a los que le ayudan con la casa. Todo parece calculado al milímetro, todo parece tan real e imperfecto que acaba por ser irrealmente perfecto.

Es verdad que este segundo capítulo me ha gustado un poco menos. Pero sólo porque pasaban cosas desagradables con animales, y eso por supuesto nunca me gusta. Pero es una gran serie, y eso cuando se trata de una española no suele ser común. Tiene trece episodios y está basada en un libro de Rosa Règas: "Diario de una Abuela de Verano". Gracias a El Corte Inglés he podido descargarme el primer capítulo de la novela, porque visto lo visto lo mismo me da por comprármela y leérmela.

Eso debería pasar con todas las series, que tuvieran una novela homónima, así al menos, cuando las retiran de la programación una no se quedaría con las ganas de saber el desenlace. Pero no adelantemos acontecimientos, que por lo visto la Abuela ha tenido muy buena acogida. Esperemos que dure lo que tenga que durar, o sea, que dure mucho y bien.

Yo desde luego la recomiendo, porque que tenga calidad es lo mínimo que deberíamos de pedirle a una serie, y ésta por suerte la tiene.
 
¡Mis Gilmore!
Hoy se estrena en los EEUU (suertudos que son ellos en esto de las series... sobre todo porque son ellos las que las hacen, claro) la sexta temporada de mi segunda serie favorita (la primera es 'Doctor en Alaska'): LAS CHICAS GILMORE (Gilmore Girls).

Gracias a una amiga-hermana (¡gracias Gala!), mi madre y yo pudimos disfrutar de las cinco primeras temporadas del tirón.Lorelai y Rory Gilmore Creo que tardamos algo así como un mes en ver todos los episodios... retrasamos el visionado del último episodio por aquello de que nos daba pena que acabara. El caso es que se quedó no interesante, no, ¡de escándalo! Y he contado los meses, los días, las horas, los minutos... y el momento ha llegado. Esta noche nuestros amigos americanos disfrutarán de la premiere y si internet y el bittorrent me lo permiten yo lo disfrutaré en tres días (ya os había hablado de mi línea lenta ¿no?).

Pero por si esa alegría fuera poca (que no lo es), a los de La2 se les ha ocurrido la brillante (cegadora) idea de repetir la serie desde el primer episodio, por las mañanas, a las 11, en capítulo doble y de lunes a viernes. El horario no es el más acertado, pero yo leo en el teletexto 'Las Chicas Gilmore' y ya me doy por satisfecha.

Aquí tengo las cintas preparadas, deseosas de contener todos los capítulos de mis Gilmore adoradas (a falta de que a alguien se le ocurra por fín sacar en España el pack de la 1ª temporada, que no sé a qué están esperando).

Yo no sé si conoces la serie, pero si te suena a chino por Dios y por la Virgen Santa (una amiga mía añadiría a la mula y el buey y seguro que algún pastorcito, pero yo lo creo excesivo, jeje...) ya puedes estar programando el video, o lo que sea que tienes (es que con esto de las nuevas tecnologías uno ya no sabe qué decir) y ponerte a verla, porque es una de las mejores series de la historia, porque tiene magia, tiene encanto, tiene originalidad, tiene amor, tiene comedia de esa que te hace reir hasta llorar y tiene esos diálogos que querrás apuntar para no olvidar nunca jamás.

¡Vuelven Las Gilmore! ¡Vivaaaaaaaaaa! ¡Vivaaaaaaaaaaaaaa!
 
El tema de los blogs
Llegan las seis de la tarde, conecto internet (sí, yo soy una de esas de línea lenta, de tarifa plana de toda la vida). Lo primero mirar el correo, nada, ochocientos mensajes de gente que no conozco que a saber por dónde consiguieron mi email y que no me hablan a mí, sino a un tal roque1411 (lo que va antes de la arroba de mi email). Así que a borrarlos todos.

Luego abro la carpeta de favoritos y vengo a visitar mi blog. Lo primero que hago es revisar los comentarios. Buf, vaya chasco otra vez, no se han movido, sigo teniendo los mismos. Eso me desilusiona y entonces empiezo a pensar: ¿Será que a nadie le interesa lo que cuento? Hombre, es que con la de blogs que hay la gente se aburrirá de tanto leer, ¿no? Me planteo borrar el blog, total está ahí para nada. Pero luego miro lo que he escrito... No, pero si a mí me gusta lo que he escrito.

Total, que lo dejo ahí y vuelvo a pensar: ¿Por qué esa necesidad de tener comentarios? Al fin y al cabo se supone que esto de los blogs es para desahogarse una. Pero claro, luego pienso otra vez (sí, lo mío es de juzgado de guardia), si fuera sólo por desahogarse lo escribiríamos en un diario, como se ha hecho siempre, y no lo publicaríamos en internet. Así que llego a la conclusión de que en realidad queremos que la gente sepa de nosotros, de lo que pensamos y sentimos, queremos que opinen de ello, queremos que les guste, queremos algo de fama, fama casi anónima pero fama al fin y al cabo.

¿Y todo esto para qué?, vuelvo a pensar. Pero no tengo la respuesta, sólo sé que el ego tiene algo que ver en todo este asunto. Y yo ya he reconocido que tengo un problema de ego, porque desde peque me he empeñado en agradar a todo el mundo, aunque no se note. De hecho una de mis mayores crisis fué el día que me dí cuenta de que mi vida había sido en su mayor parte una gran mentira, porque en mi afán por agradar me había olvidado de quién era yo en realidad.

En fin, que esto del blog puede ser una prueba de fuego, algo así como vencer la tentación, algo así como vencer al monstruo final, eso que tan bien se me da en los juegos de la PS2. Lo mismo, con intención, práctica y paciencia consigo ganar también en la vida real...
 
¿Qué hay?
Es que esto ya es una duda existencial. Y es que el otro día me cruzo con un compañero de trabajo, es uno de estos cruces en los que tú vas con prisa y el otro... bueno, no sé cómo leches iba el otro pero yo iba con prisa, que es lo que importa. Total, que me lo cruzo, me lanza una sonrisa, yo se la devuelvo y me suelta:
-¿Qué hay?
Mi respuesta:
- Aquí.
Entonces pone cara de pocos amigos, como si en lugar de "Aquí" le hubiera dicho "Vete a la mierda" y me suelta:
- Aquí también estoy yo porque he venido, anda que...
Y plás, se marcha dejándome más planchada que una corbata. Y yo de camino a lo mío, con mis prisas y tal, comiéndome el tarro pensando: ¿Pero qué le he dicho? ¿Qué es lo que le ha sentado mal?

Porque a ver, cuando alguien te hace ese tipo de preguntas, que no son ni preguntas ni nada, que son más bien otro modo de saludo, como los how do you do de los ingleses, ¿qué está esperando que contestes? Porque preguntas hay de muchas variedades: ¿Qué pasa? ¿Qué haces? ¿Cómo va? ¿Qué hay?... Pero, ¿y respuestas? Vamos, que yo es que no tengo ninguna, que yo siempre digo la misma, "Aquí" (que no sé por qué se me ocurre a mí eso, pero es lo que se me ocurre), e incluso a veces, si me pillas inspirada, te puedo soltar un "Aquí tamos", pero nada más.

Si alguien tiene la respuesta a mi duda existencial que no dude en comentarla, que lo mismo la próxima vez que me cruce a mi compañero le sorprendo y me perdona. Eso si está enfadado, que lo mismo eran gases, vete tú a saber...
 
La Teoría del Caos
Ya lo sé, llevo mucho tiempo sin escribir. Pero es que las cosas han estado más que revueltas, parecen estar revueltas por todas partes...

Fué un Lunes, yo iba a renunciar a mi empleo porque había encontrado uno mejor, algo positivo ¿no? Como dice el dicho "Bueno o malo ya se verá". El caso es que ese mismo día llevábamos a mi perro al veterinario porque parecía que estaba estreñido, no comía, estaba muy decaído y tenía la tripa hinchada. Pues lo que se suponía un simple estreñimiento resultó ser una pleurisma en el corazón que le había encharcado los pulmones y que haría que mi niño sólo me durara tres días. ¡Tres días! Mi niño, que es mi niño, por mucho que la gente no lo entienda, que entienden la desesperación de una madre cuando se le dice que a su hijo le quedan tres días de vida, pero no entienden la mía. Pues es la misma, lo entienda el que quiera o no lo entienda. Ese día cuando volví a casa del trabajo (que por supuesto dejé de inmediato porque pasó a ser prioridad ochocientas después de lo de mi niño) resulta que a la vecina de abajo se le incendió la cocina y tuve que salir de mi casa corriendo por las escaleras con un perro de 30 kilos en brazos y la desesperación propia del momento.

Por suerte yo no soy amiga del caos, no me lleva con él, casi nunca consigue atraparme. Lo del incendio al final fué mucho humo pero nada más, mi vecina y todos nosotros tuvimos suerte. Y lo de mi niño, aquí está, mucho mejor, perdiendo líquido a más no poder y aferrándose a la vida, porque sabe que aquí se le quiere hasta más allá del infinito, porque sabe que ni en el cielo recibirá más amor directo del corazón de su mami. Porque le mimamos, y le miramos, y le entendemos. Y porque lo que antes eran tres días se ha convertido en una medicación para el corazón que tendrá que tomar "de por vida". Como le dije al veterinario: "A mí lo de 'por vida' me suena muy bien".

Y con respecto al trabajo. Me quitaron 350 € por irme sin avisar, pero ahora tengo uno mejor que me hace feliz, que me da tiempo para vivir, para estar en casa con mi niño. Eso vale muchísimo más que esos euros. Bueno o malo ya se verá, pero la vida del minuto de momento está empezando a pintar de otro color, uno que me gusta mucho más, y de momento voy a disfrutarlo.

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