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La Estantería
Vegana y buscando su lugar en el mundo.
Acerca de
Vegana y fuera de lo común. (¿Modesta? No Mamá, eso no lo pongo... ¿que por qué? Juer, pues porque no lo soy, anda que...) Preparando las maletas para viajar a todos esos lugares a los que mi evolución piensa llevarme y deseando, ante todo, ser feliz... siempre.
Sindicación
 
Esas juergas en el vertedero
Esto va para largo... lo aviso por si te tienes que traer la merienda, o hacer un pipí... bueno, tú sabes, esas cosas.

No sé si conocéis la serie Monk. Bueno, pues va de un hombre (un detective para más señas, y de los buenos) totalmente maniático, paranoico e hipocondríaco. Un tipo genial y una serie divertida hasta desternillarse.

Bueno, pues mi madre dice que yo soy un poco Monk. Y todo porque me he pasado una semana mala de los nervios porque en las tabletas de las pastillas del perro las pastillas son pares, y hay que dárselas de dos en dos, pero a mi madre se le cayó una al suelo y aquello se quedó ya irremediablemente desparejado. Y yo mala deseando que se acabara el paquete de una vez y pensando que de cualquier modo seguiría desparejado, porque la última pastilla de la caja antigua tendría que hacer pareja con la primera de la nueva caja, y la nueva caja estaría desparejada también... y así eternamente yo desparejada, ains...

Total, que abro la nueva caja y me doy cuenta de que no hay despareje, que allí están los huecos de dos pastillas, todo perfecto. Mi madre había tirado la última pastilla de la otra caja (así contado, además de un lío total de cajas y pastillas es una paranoia total y absoluta, qué mal estoy...)

El asunto es que le digo a mi madre:
- ¿Y qué has hecho con la pastilla que sobraba?
- Pues la he tirado a la basura.
- ¡No hombre Mamá! ¡Que eso no se puede hacer! ¡Que eso contamina las aguas y las tierras! ¡Que había que haberlo llevado a la farmacia!

Y en eso mi madre muy tranquila (todo lo contrario de mí, como se puede apreciar) va y me suelta:
- No, lo que yo oí es que no se pueden tirar porque las ratas en el vertedero se las comen y se están haciendo más fuertes contra los virus y claro, luego los virus mutan en ellas y son virus más fuertes.

Total, que ahí me quedo yo con cara de "einnnnnnnnn" y me dió un ataque de risa que ríos de lágrimas me caían por los mofletes. Y mi madre que se contagia de la risa:
- Pero no te rías, que es algo malo, que es serio.
- Ay Mamá, es que me estoy imaginando a las ratas tomándose las pastillas y es que me meo.


Y ahí empiezo yo mi propia conversación con voz de rata, algo así como la de Alvin y Las Ardillas:
- Ay Mary, me duele un poquitín la cabeza, voy a roer un ratito la aspirina que se encontró ayer mi Paco a ver si se me pasa.
- Bueno Antonia, pero si tú ves que no la encuentras me buscas que mi Ramón tiene un Gelocatil por ahí que todavía no ha caducado.


- Juan, ¿qué te pasa?
- Pos nada, que esta mañana me he dado de bruces con una botella de cristal y tengo el rabo dolorido perdido.
- Nada, nada, ahora mismo vamos a que nos ayuden a sacar un poquito del tubo de crema del Voltarén de Manolo que oye, mano de Santo pa estas cosas.


Y allí que me pongo yo a imaginarme a ese ratón pasando pastillitas de contrabando (porque siempre tiene que haber un espabilao), y esos pobres ratones embonaos con tanta pastilla pa arriba, pastilla pa abajo. Y ese ratón que se echa colirio en los ojos y todos los demás ratones empiezan a meterse con él llamándole "falso hamster" por aquello de los ojos rojos.

Vamos, que me dió allí un descojone que yo sé que el tema es serio y que soy la primera que no quiero daño alguno, ni mucho menos para las ratas y ratones de esta tierra, y que soy la primera que se recoge las medicinas propias y ajenas pa llevarlas al punto Sigre de la Farmacia (que total, no cuesta nada) pero es que las ví así, tipo dibujos animados y qué queréis que os diga, así visto aquello del vertedero era toda una juerga...
 
Comentario:
Ahhhhhhhh, por fín no me siento sola, primero porque hablo de esta serie y nadie sabe cuál es, no veas tú lo que desmoraliza eso. Y segundo porque yo creía que eso de las manías mías las tenía que tener ocultas pa que no me mandaran de cabeza al manicomio. Lo del cuadro, lo de la pelusa, lo del cuello de la camisa... ¡todo eso lo he hecho!
Pero ya la repanocha es cuando me pongo a colocar a la gente en sus asientos en el avión. Yo no sólo pregunto lo de "ventana o pasillo" noooooo, lo mío es puro Tetris. Que si aquí va uno sólo mejor lo siento en esta ventana de la fila de tres por si luego viene una pareja que les pueda poner juntitos en el pasillo. Que si el fondo me está quedando vacío vamos a ir rellenándolo. Yo creo que si yo asignara los asientos solita me quedarían perfectos, pero claro, como somos muchos trasteando en el mismo avión luego me tienes que ver rellenando huecos con pasajeros.
Y luego con esto de los potingues. No soporto echarme crema porque se queda la cara untosa y se me pega la porquería invisible de la calle, jajaja, y me lavo las manos cada dos por tres por el polvo (también invisible, pero oye, que ahí está).
Total que lo voy a ir dejando porque tengo aquí a unos señores muy amables vestiditos de blanco que dicen no se qué de que me han traído un jersey monísimo todo lleno de correas a la última moda...¡Un besito guapa!
 
Comentario:
Ja-Ja, lo que me he podido reir, a mi también me encanta la serie Monk, y a mi también me dicen que soy tan maniatica como el. Lo del despareje en las pastillas es lo más pero alguna vez has puesto un cuadro bien o una figura en orden en casa de algun conocido o quitado un pelo o una pelusilla o poner bien el cuello de una camisa, un mantel, .... YO SI!!! no puedo evitarlo, por eso me encanta esa serie, soy yo y me rio de mi misma y mis manías!!
Besotes.
Pamina
No

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