¿Estrenamos princesa?
Pero bueno, ¿una princesa que se opera la nariz? ¿En qué cuento está escrito esto? Que yo recuerde en ninguno, claro que… ¿y por qué no va a hacerlo? Y no es tanto que lo haya hecho lo que levanta ampollas, lo que indiga al pueblo llano es que la Casa Real justifique la operación de cirugía de la princesa alegando que Doña Letizia sufría problemas respiratorios y que se ha sometido a una septorrinoplastia para ponerles solución.Y sí, la verdad es que suena a la típica excusa. Lo curioso, lo que me llama la atención es que así, a simple vista, yo no hubiese dicho que Doña Letizia encaje en el perfil de mujer que vive acomplejada por el tamaño o forma de su nariz, aunque… ¿de qué conozco yo a la princesa? Y sí así es, ¿qué problema habría en decir la verdad del asunto? No es un buen ejemplo para la sociedad, ¿de eso se trata?
Y como siempre, venga especulaciones por aquí y por allá. Venga periodistas con información de primera mano que confirman o desmienten la noticia, venga ‘paparazzis’ a la caza y captura de la instántanea que más ponga en evidencia el 'quid' de la cuestión… venga expertos que den su opinión… españoles que acusen a la periodista (y a la familia real por consiguiente) de gastarse el dinero de todos en lo que juzgan absolutas banalidades… y digo yo, ¿qué se puede hacer? Y concluyo: nada, creo. La polémica estaría servida en cualquiera de los casos, verdad hecha pública o excusa en medios, porque ella dará siempre que hablar. Y en este caso, no es sólo porque sea famosa, es por la razón por la que lo es: una auténtica princesa.
Comentario:
Me gusta más antes!!! Arriba las narices naturales.