COMIENZA LA CUENTA ATRAS
Hoy comienzan para mí oficialmente las vacaciones.
Pero por ahora no subo a la casa de mis padres, a mis raices, no voy a ver a mis amigos, porque ME QUEDO A ESTUDIAR. Si subo se que no voy a poder hacerlo y dentro de 20 días tengo que presentarme a unas oposiciones, así que ajo y agua... a estudiar que el futuro me va en ello.
Siento mucha nostalgia al pensar que podría estar en casa, y me agobia el saber que si no saco plaza habré desperdiciado 20 días de estar con mi familia.

Noble Villa de Portugalete, snif...
Esta mañana para despejarme he ido a dar una vuelta a la playa por la mañana tempranito y me he sorprendido de la cantidad de gente que sale a andar o a correr. Era raro ver a los equipos de limpieza quitando los restos del fin de semana (aquí la mayoría de los bares están en esta zona) junto con las señoras con playeras y los superdeportistas de pecho descubrierto y contador de pasos/calorias (si es que hasta para esto hay que gastarse una pasta).
Parece que no soy la única que iniciado las vacaciones, mi bloque ha empezado llenarse de gente que viene a veranear, tanto es así que he tenido que sacar los tapones de los oidos para poder concentrarme un poco: ha llegado el alboroto estival: niños, perros, gritos... y yo estudiando... snif
MAMA TE ECHO DE MENOS... y no sólo porque cocinas de p... m... (aunque por eso tambien).
Pero por ahora no subo a la casa de mis padres, a mis raices, no voy a ver a mis amigos, porque ME QUEDO A ESTUDIAR. Si subo se que no voy a poder hacerlo y dentro de 20 días tengo que presentarme a unas oposiciones, así que ajo y agua... a estudiar que el futuro me va en ello.
Siento mucha nostalgia al pensar que podría estar en casa, y me agobia el saber que si no saco plaza habré desperdiciado 20 días de estar con mi familia.

Noble Villa de Portugalete, snif...
Esta mañana para despejarme he ido a dar una vuelta a la playa por la mañana tempranito y me he sorprendido de la cantidad de gente que sale a andar o a correr. Era raro ver a los equipos de limpieza quitando los restos del fin de semana (aquí la mayoría de los bares están en esta zona) junto con las señoras con playeras y los superdeportistas de pecho descubrierto y contador de pasos/calorias (si es que hasta para esto hay que gastarse una pasta).
Parece que no soy la única que iniciado las vacaciones, mi bloque ha empezado llenarse de gente que viene a veranear, tanto es así que he tenido que sacar los tapones de los oidos para poder concentrarme un poco: ha llegado el alboroto estival: niños, perros, gritos... y yo estudiando... snif
MAMA TE ECHO DE MENOS... y no sólo porque cocinas de p... m... (aunque por eso tambien).
GRACIAS
Hace dos días me llamó un amigo que hace tiempo que no veía, me sorprendió. En realidad lo conocí gracias a mi ex, y después de lo que ocurrió sólo había hablado con él una vez.
Lo que ocurrió, bonita forma de decirlo… ¿Porqué siempre termino con personas que lo único que me hacen es daño?
En mi última discusión con el que iba a ser mi futuro marido fuí a urgencias, no era la primera vez, pero nunca había llegado a tanto, siempre pensé que eran los nervios, la boda, la familia y todo eso, que no era capaz de soportar la presión, supongo que podría encontrarle mil excusas, pero no, la última fue la definitiva. Después de esto él se fue de viaje durante dos meses, me dijo que había sido la idea de tener que dejarme durante tanto tiempo la que le había hecho perder la cabeza. Menos mal que se alejó de mí.
En urgencias dije que me habían agredido, no sé mentir, aunque no confesé quién había sido, las marcas de sus dedos en mi cuello y los moratones de mis brazos no había manera de esconderlos, ni de darles una justificación banal… pensé que tenía la mano fracturada, (tanto me dolía), y no podía respirar, (tosía continuamente): “esguince leve cervical y policontusiones”, en eso se resume el giro radical que dio mi vida.
A las dos semanas la Guardia Civil me llamó para declarar, al principio por teléfono: mentí, la boda continuaba adelante… incluso me probé vestidos de novia después de lo ocurrido.
Pero cuando me llamaron para que firmara la declaración con los datos que yo les había dado por teléfono, no pude continuar con la farsa… cuatro horas después de contestar a todas las preguntas sinceramente se cursó una orden de alejamiento de trescientos metros. Ahora después de la vista preliminar, tengo OA de doscientos metros y estoy a la espera de juicio.
Puestos en antecedentes, aquella vez este amigo intentó quitarle hierro al asunto y convencerme para que retirara la denuncia, lo que no se es si lo hizo a expensas de mi ex o a voluntad propia, prefiero no saberlo, lo que él no sabía es que yo no puse la denuncia sólo me tomaron declaración y con ella la fiscalía y la juez consideraron que había motivo suficiente para acusarlo formalmente.
Tras este primer encuentro pasó medio año y parece que se ha enterado de que yo no fui la primera, quedó conmigo para interesarse por mi estado emocional y darme ánimos para poder continuar adelante.
Hay veces que pienso que tal vez podría estar ahora felizmente casada, pero es otra forma de engañarme, lo único que temo es encontrarle, que será el día que pongan para el juicio, perder la compostura y, en fin: derrumbarme.
Ya he pasado muchas cosas en mi vida, también podré con esto.
Por cierto, desde aquí me gustaría agradecer a todos los que me ayudaron en aquellos difíciles momentos: a la Guardia Civil por toda su paciencia y por ofrecerse a ponerme protección, al SAVA por su atenta carta que me hizo no sentirme sola, a mi familia por su apoyo incondicional y a mis amigos que están a 1.000 kilómetros de distancia de donde ahora vivo y que querían fletar un autobús para darle su merecido (haciendo que pareciera un accidente...).
Y aunque a veces seamos desconfiados, las cosas en España funcionan la mayoría de las veces.
A todos un beso desde mi corazón que se recupera lentamente.
Lo que ocurrió, bonita forma de decirlo… ¿Porqué siempre termino con personas que lo único que me hacen es daño?
En mi última discusión con el que iba a ser mi futuro marido fuí a urgencias, no era la primera vez, pero nunca había llegado a tanto, siempre pensé que eran los nervios, la boda, la familia y todo eso, que no era capaz de soportar la presión, supongo que podría encontrarle mil excusas, pero no, la última fue la definitiva. Después de esto él se fue de viaje durante dos meses, me dijo que había sido la idea de tener que dejarme durante tanto tiempo la que le había hecho perder la cabeza. Menos mal que se alejó de mí.
En urgencias dije que me habían agredido, no sé mentir, aunque no confesé quién había sido, las marcas de sus dedos en mi cuello y los moratones de mis brazos no había manera de esconderlos, ni de darles una justificación banal… pensé que tenía la mano fracturada, (tanto me dolía), y no podía respirar, (tosía continuamente): “esguince leve cervical y policontusiones”, en eso se resume el giro radical que dio mi vida.
A las dos semanas la Guardia Civil me llamó para declarar, al principio por teléfono: mentí, la boda continuaba adelante… incluso me probé vestidos de novia después de lo ocurrido.
Pero cuando me llamaron para que firmara la declaración con los datos que yo les había dado por teléfono, no pude continuar con la farsa… cuatro horas después de contestar a todas las preguntas sinceramente se cursó una orden de alejamiento de trescientos metros. Ahora después de la vista preliminar, tengo OA de doscientos metros y estoy a la espera de juicio.
Puestos en antecedentes, aquella vez este amigo intentó quitarle hierro al asunto y convencerme para que retirara la denuncia, lo que no se es si lo hizo a expensas de mi ex o a voluntad propia, prefiero no saberlo, lo que él no sabía es que yo no puse la denuncia sólo me tomaron declaración y con ella la fiscalía y la juez consideraron que había motivo suficiente para acusarlo formalmente.
Tras este primer encuentro pasó medio año y parece que se ha enterado de que yo no fui la primera, quedó conmigo para interesarse por mi estado emocional y darme ánimos para poder continuar adelante.
Hay veces que pienso que tal vez podría estar ahora felizmente casada, pero es otra forma de engañarme, lo único que temo es encontrarle, que será el día que pongan para el juicio, perder la compostura y, en fin: derrumbarme.
Ya he pasado muchas cosas en mi vida, también podré con esto.
Por cierto, desde aquí me gustaría agradecer a todos los que me ayudaron en aquellos difíciles momentos: a la Guardia Civil por toda su paciencia y por ofrecerse a ponerme protección, al SAVA por su atenta carta que me hizo no sentirme sola, a mi familia por su apoyo incondicional y a mis amigos que están a 1.000 kilómetros de distancia de donde ahora vivo y que querían fletar un autobús para darle su merecido (haciendo que pareciera un accidente...).
Y aunque a veces seamos desconfiados, las cosas en España funcionan la mayoría de las veces.
A todos un beso desde mi corazón que se recupera lentamente.
COMPRAS, SUPERVIVENCIA Y COMIDA CHINA.
Ya estoy de nuevo en casa, finalizada la guardia sin pena ni gloria, con sueño, dolor de espalda (el colchón es una...) y varias picaduras de mosquitos.
Después de llegar he pasado por el supermercado, ya toca.
Es muy complicado para una mujer sola que no sabe cocinar hacer la compra: leche desnatada, yogures desnatados, un brick de gazpacho, espárragos de lata, atún al natural, pan de molde integral sin corteza, special K... y donuts (la cajera debe flipar).
Ya lo se mamá.. Ya se que tengo que aprender a cocinar, no es que no quiera, no tengo tiempo... mil excusas... mi madre me regaló: "cocina fácil" para mi cumpleaños, y "mil recetas al microondas" por Reyes, pero lo que no entiende es que vivir sola y cocinar solo para ti, es triste y aburrido.
Al principio lo intentas hasta que te pasas tres días comiendo y cenando lo mismo porque no controlas las cantidades. O las cosas se te estropean en la nevera antes de que puedas comértelas, así que ahora desayuno varias veces al día, o pido comida china, que los del restaurante de abajo ya me conocen. La última vez que volví de viaje (tres meses fuera) incluso me dieron la bienvenida y me regalaron pan de gambas...

Voy a ir calentando el pollo agridulce y a la camita a dormir un ratito que me duelen hasta las pestañas.
Después de llegar he pasado por el supermercado, ya toca.
Es muy complicado para una mujer sola que no sabe cocinar hacer la compra: leche desnatada, yogures desnatados, un brick de gazpacho, espárragos de lata, atún al natural, pan de molde integral sin corteza, special K... y donuts (la cajera debe flipar).
Ya lo se mamá.. Ya se que tengo que aprender a cocinar, no es que no quiera, no tengo tiempo... mil excusas... mi madre me regaló: "cocina fácil" para mi cumpleaños, y "mil recetas al microondas" por Reyes, pero lo que no entiende es que vivir sola y cocinar solo para ti, es triste y aburrido.
Al principio lo intentas hasta que te pasas tres días comiendo y cenando lo mismo porque no controlas las cantidades. O las cosas se te estropean en la nevera antes de que puedas comértelas, así que ahora desayuno varias veces al día, o pido comida china, que los del restaurante de abajo ya me conocen. La última vez que volví de viaje (tres meses fuera) incluso me dieron la bienvenida y me regalaron pan de gambas...

Voy a ir calentando el pollo agridulce y a la camita a dormir un ratito que me duelen hasta las pestañas.
HOY, OTRA VEZ GUARDIA.
Hoy estoy de guardia, así que no podré darme una vuelta por la blogosfera, lo echaré de menos.
Pero el sábado tendré dos dosis, creo que estoy enganchada.
Me recuerda al vecino de mi abuela, el del quinto: el "drogalisto", que al final murió de "dobledosis".
Pero el sábado tendré dos dosis, creo que estoy enganchada.
Me recuerda al vecino de mi abuela, el del quinto: el "drogalisto", que al final murió de "dobledosis".
CENA EXÓTICA
Este año tuve que viajar a Argelia por cuestiones de trabajo.
Era la única mujer del grupo.
Actualmente Argelia, nos lo explicó el embajador español allí, está en un período posguerra civil; es, en cierto modo, peligroso.
A todos nos invitaron a una recepción. Nos llevaron en autobús y fuimos escoltados por dos yeep blindados, tenían debajo de cada ventanilla un agujero para poder sacar los cañones del arma.
La recepción, a la que acudimos representantes de diferentes países, consistía en una cena tipo buffet, todo muy exótico. Mientras nos servían unas bebidas se me acercó un argelino, creo que era el secretario de alguien importante, me explicó cómo iba ha desarrollarse todo, y me dio unos consejos: que no cometiera mucho del “autoservicio” que después sacarían postres típicos y tenía que quedarme sitio para probarlos, pero el plato fuerte sería una sorpresa.
Y así fue, los pastelillos aunque muy dulces, estaban exquisitos.
El plato sorpresa se sirvió en la terraza, era cabrito asado, entero, los colocaron encima de las mesas de la terraza en la bandeja del horno, fue visto y no visto, todos se lanzaron encima como lobos cogiendo trozos a puñados con la mano, tanto era así que no se veía la fuente de tanta gente que estaba metiendo su zarpa allí.
Se me acercó el secretario y con gestos me llevó hasta una de las mesas para que comiera, no quería meter mi mano: podía quedarme sin ella, pero otro hombre de detrás de la mesa arrancó un trozo del lomo y me lo tendió, todo el mundo dejó de comer y me miró, menos mal que no me atraganté… estaba bueno pero eché de menos las sillas, los platos y los cubiertos.
Tras la opípara cena se dio paso a los bailes regionales mientras tomábamos té, dos horas de música chillona, velos, campanillas y sonidos guturales… una tortura.
Al final el Jefazo de los argelinos repartió unos obsequios a los Jefes de cada país, después de que pasaran todos el secretario me señaló y me llevó, delante de la prensa y de todos los invitados, hasta su Jefe que me entregó una rosa, nunca en la vida me he sentido tan observada.

Se que mi trabajo no es muy común y menos que lo haga una mujer, pero tan malo es la discriminación positiva como la negativa.
¿Cuándo se darán cuenta los hombres que no conseguiremos la igualdad hasta que dejen de vernos primero como mujeres y no como superiores o compañeros de trabajo?
Mi Jefe encantado, había conseguido que los españoles no pasaran desapercibidos.
Era la única mujer del grupo.
Actualmente Argelia, nos lo explicó el embajador español allí, está en un período posguerra civil; es, en cierto modo, peligroso.
A todos nos invitaron a una recepción. Nos llevaron en autobús y fuimos escoltados por dos yeep blindados, tenían debajo de cada ventanilla un agujero para poder sacar los cañones del arma.
La recepción, a la que acudimos representantes de diferentes países, consistía en una cena tipo buffet, todo muy exótico. Mientras nos servían unas bebidas se me acercó un argelino, creo que era el secretario de alguien importante, me explicó cómo iba ha desarrollarse todo, y me dio unos consejos: que no cometiera mucho del “autoservicio” que después sacarían postres típicos y tenía que quedarme sitio para probarlos, pero el plato fuerte sería una sorpresa.
Y así fue, los pastelillos aunque muy dulces, estaban exquisitos.
El plato sorpresa se sirvió en la terraza, era cabrito asado, entero, los colocaron encima de las mesas de la terraza en la bandeja del horno, fue visto y no visto, todos se lanzaron encima como lobos cogiendo trozos a puñados con la mano, tanto era así que no se veía la fuente de tanta gente que estaba metiendo su zarpa allí.
Se me acercó el secretario y con gestos me llevó hasta una de las mesas para que comiera, no quería meter mi mano: podía quedarme sin ella, pero otro hombre de detrás de la mesa arrancó un trozo del lomo y me lo tendió, todo el mundo dejó de comer y me miró, menos mal que no me atraganté… estaba bueno pero eché de menos las sillas, los platos y los cubiertos.
Tras la opípara cena se dio paso a los bailes regionales mientras tomábamos té, dos horas de música chillona, velos, campanillas y sonidos guturales… una tortura.
Al final el Jefazo de los argelinos repartió unos obsequios a los Jefes de cada país, después de que pasaran todos el secretario me señaló y me llevó, delante de la prensa y de todos los invitados, hasta su Jefe que me entregó una rosa, nunca en la vida me he sentido tan observada.

Se que mi trabajo no es muy común y menos que lo haga una mujer, pero tan malo es la discriminación positiva como la negativa.
¿Cuándo se darán cuenta los hombres que no conseguiremos la igualdad hasta que dejen de vernos primero como mujeres y no como superiores o compañeros de trabajo?
Mi Jefe encantado, había conseguido que los españoles no pasaran desapercibidos.
NOMINA
Acabo de mirar mi cuenta corriente: ME HAN PAGADO LA EXTRA. Me encanta el verano.

PD: Lo siento, tenía que decírselo a alguien.

PD: Lo siento, tenía que decírselo a alguien.
VEREDICTO: CULPABLE.
Muchas gracias a todos por vuestros comentarios, tal vez era lo que estaba necesitando.
No se puede sentir con la cabeza ni razonar con el alma y ahí está mi conflicto, se que lo que paso no fue por mi culpa, pero no puedo dejar de sentirme culpable.
Puede, que tal vez, después de que terminéis de leer estas líneas, no penséis lo mismo.
Yo empecé a recordar cuando tenía 19 años, la mente humana es increíble, es asombroso como podemos bloquear todo lo que nos hace daño.
Un día paseando por mi ciudad me encontré con la mujer de este individuo, y la saludé, estuvimos hablando, ella parecía muy feliz, y no pudo evitar hacerme partícipe de la razón de este estado de ánimo: estaba embarazada, y yo era la primera persona en saberlo.
Algo dentro de mí saltó, como una bomba, me invadió la angustia, no podía respirar y sentía un miedo atroz, comencé a recordar, primero fueron sensaciones, después visiones...

¿Y si tenía una hija?
¿Y si le hacía lo mismo que a mí?
Pasó el tiempo y nació la niña C., estuve meses luchando conmigo misma, era como deshojar una flor, dependiendo del momento del día decidía: lo contaré... no... No voy a decir nada... sería un monstruo si hace lo mismo con ella... y si lo cuento ¿quién me va ha creer?.. Y lo que es peor, si me creen ¿que pasará después?...
Al final opté por la opción de callar intentando convencerme de que si yo había salido adelante, ella también podría hacerlo.
¿Realmente estoy bien?
No tuve valor, soy culpable y con razón. Soy culpable por callar. No se cómo ha sido la infancia de esta niña, prefiero no saberlo.
En lo que se refiere al sexo hay ciertas cosas para todo el mundo normales que yo no puedo hacer. Muchas veces mientras hago el amor no somos sólo dos, se cruzan en mi mente imágenes del pasado... acabo odiando al hombre con el que estoy como si fuera él.
Y de nuevo sola.
No se puede sentir con la cabeza ni razonar con el alma y ahí está mi conflicto, se que lo que paso no fue por mi culpa, pero no puedo dejar de sentirme culpable.
Puede, que tal vez, después de que terminéis de leer estas líneas, no penséis lo mismo.
Yo empecé a recordar cuando tenía 19 años, la mente humana es increíble, es asombroso como podemos bloquear todo lo que nos hace daño.
Un día paseando por mi ciudad me encontré con la mujer de este individuo, y la saludé, estuvimos hablando, ella parecía muy feliz, y no pudo evitar hacerme partícipe de la razón de este estado de ánimo: estaba embarazada, y yo era la primera persona en saberlo.
Algo dentro de mí saltó, como una bomba, me invadió la angustia, no podía respirar y sentía un miedo atroz, comencé a recordar, primero fueron sensaciones, después visiones...

¿Y si tenía una hija?
¿Y si le hacía lo mismo que a mí?
Pasó el tiempo y nació la niña C., estuve meses luchando conmigo misma, era como deshojar una flor, dependiendo del momento del día decidía: lo contaré... no... No voy a decir nada... sería un monstruo si hace lo mismo con ella... y si lo cuento ¿quién me va ha creer?.. Y lo que es peor, si me creen ¿que pasará después?...
Al final opté por la opción de callar intentando convencerme de que si yo había salido adelante, ella también podría hacerlo.
¿Realmente estoy bien?
No tuve valor, soy culpable y con razón. Soy culpable por callar. No se cómo ha sido la infancia de esta niña, prefiero no saberlo.
En lo que se refiere al sexo hay ciertas cosas para todo el mundo normales que yo no puedo hacer. Muchas veces mientras hago el amor no somos sólo dos, se cruzan en mi mente imágenes del pasado... acabo odiando al hombre con el que estoy como si fuera él.
Y de nuevo sola.
MYLADY DE WINTER.
La idea del tatuaje surgió hace ya 7 años cuando viendo una película antigua de las que ponían en la primera cadena los domingos por la tarde, me sentí identificada con uno de los personajes. La película era Los Tres Mosqueteros y el personaje Mylady de Winter, que siendo acusada de adúltera la condenan a ser azotada y a marcar su piel a fuego con una Flor de Lis en el hombro.

Aún así el personaje tiene mucha fuerza. Utiliza sus armas para sobrevivir, y esconde entre suntuosos vestidos el estigma de su brazo.
Yo también fui marcada, y de la misma forma escondo entre la apariencia de una mujer de hoy, fuerte y decidida, el dolor y la impotencia de lo que ocurrió.
A veces tengo que hacer verdaderos esfuerzos y juegos de malabares para mantenerme serena en muchas situaciones a las que soy muy vulnerable. Aquí va, es difícil decirlo y difícil escribirlo: fui víctima de abusos sexuales hasta que tuve 8 años, no se cómo comenzó y la mitad de las situaciones están muy borrosas. Lo que recuerdo con gran nitidez es esa sensación de asco, blando, caliente y pegajoso… de saber que lo que está pasando no está bien, de sentirme sucia porque él se iba inmediatamente y comenzaba su ritual de lavarse y frotarse (no se si tal vez la culpa…).
Nunca pude contárselo a mi madre (que fue viuda desde que nací hasta que se caso por segunda vez 8 años después) y no es que me faltaran ganas… aunque siempre la situación era muy rara. No es fácil mantener la boca callada cuando en el telediario aparecen estas noticias y tu madre comenta: “Dios mío, que clase de padres tienen esas criaturas… esas cosas se saben, deberían matarlos a todos”. Y suponed que entonces me levanto del sofá y grito: “Padres como tú, que nunca supiste nada, que siempre fui una niña triste y tú no me protegiste”. Para qué, el daño ya esta hecho, el dolor ya ha pasado, tengo que aprender a vivir con ello.
He ido varias veces al psiquiatra porque a veces me deprimo y no soy capaz de salir hacia delante, sobre todo cuando empiezo una relación estable.
Aunque tal vez suene raro, el trabajo me ayuda, soy la única responsable de todo lo que hago, a veces incluso me paso, me llaman adicta, pero a mi alma le sienta bien esta medicina, el que me valoren por lo que hago y no me juzguen por lo que soy, también culpable, por callar.
Tal vez si… tal vez si… alguna vez… hubiera… señalado al hijo de puta que me…

Aún así el personaje tiene mucha fuerza. Utiliza sus armas para sobrevivir, y esconde entre suntuosos vestidos el estigma de su brazo.
Yo también fui marcada, y de la misma forma escondo entre la apariencia de una mujer de hoy, fuerte y decidida, el dolor y la impotencia de lo que ocurrió.
A veces tengo que hacer verdaderos esfuerzos y juegos de malabares para mantenerme serena en muchas situaciones a las que soy muy vulnerable. Aquí va, es difícil decirlo y difícil escribirlo: fui víctima de abusos sexuales hasta que tuve 8 años, no se cómo comenzó y la mitad de las situaciones están muy borrosas. Lo que recuerdo con gran nitidez es esa sensación de asco, blando, caliente y pegajoso… de saber que lo que está pasando no está bien, de sentirme sucia porque él se iba inmediatamente y comenzaba su ritual de lavarse y frotarse (no se si tal vez la culpa…).
Nunca pude contárselo a mi madre (que fue viuda desde que nací hasta que se caso por segunda vez 8 años después) y no es que me faltaran ganas… aunque siempre la situación era muy rara. No es fácil mantener la boca callada cuando en el telediario aparecen estas noticias y tu madre comenta: “Dios mío, que clase de padres tienen esas criaturas… esas cosas se saben, deberían matarlos a todos”. Y suponed que entonces me levanto del sofá y grito: “Padres como tú, que nunca supiste nada, que siempre fui una niña triste y tú no me protegiste”. Para qué, el daño ya esta hecho, el dolor ya ha pasado, tengo que aprender a vivir con ello.
He ido varias veces al psiquiatra porque a veces me deprimo y no soy capaz de salir hacia delante, sobre todo cuando empiezo una relación estable.
Aunque tal vez suene raro, el trabajo me ayuda, soy la única responsable de todo lo que hago, a veces incluso me paso, me llaman adicta, pero a mi alma le sienta bien esta medicina, el que me valoren por lo que hago y no me juzguen por lo que soy, también culpable, por callar.
Tal vez si… tal vez si… alguna vez… hubiera… señalado al hijo de puta que me…
SON COSAS QUE PASAN III.
Hace una semana me tocaba montar guardia en la enfermería, en sábado.
Normalmente me llaman antes para avisar pero esta vez debieron olvidarse de mí.
Yo lo siento por el chico que tuve que relevar, si empezamos nuestro turno a las 9 de la mañana él esperó hasta las 10 para llamarme:
- Hola buenos días, M.: ¿ha pasado algo?
- ¿Dónde estás?
- En casa, ¿por?
- ¿Sabes que hoy tenías guardia?
- Joder, ostias, me cagüen la…, lo siento, ¡ahora voy!
- ¿Cuánto tardas?
- Dame media hora y estoy.
- OK.
Mierda, decepción por partida doble: 1) guardia el sábado (con una resaca del quince); y 2) ¡seré tonta¡, pensé que tal vez me llamaba para salir…
Ducha a todo correr (tengo que quitarme este olor a alcohol de garrafón), una jarra de café frío (no hay tiempo para hacer más y tengo el microwave jodido), prepara la bolsa con todo: ordenador portátil, algo para estudiar, neceser, muda, ¡COMIDA¡
Hoy tocaba compra de víveres y no tengo nada en la despensa. Abro la nevera y pillo lo primero que hay: yogures desnatados y un melón, le añado un litro de puré en tetra-brick y una lata de espárragos.
Me presento en la guardia hora y media tarde con la cabeza empapada, ojeras y una bolsa de deporte que no soy capaz de trasportar.
Me disculpo y, para intentar que no piense en mí como la tía que llegó tarde, le cuento lo del murciélago mientras saco todo y lo coloco en la cocina. ¡Seré gilipollas!, ahora soy la tía que llegó tarde y cuenta historias rarísimas con un melón en la mano: SER O NO SER…

Aunque lo peor vino el día después, las tiendas cerradas y con diarrea (lógico con semejante dieta…). Y como los médicos somos los peores pacientes (no suelo tener medicamentos en casa), me pasé todo el domingo a dieta absoluta (a la fuerza ahorcan) dándole al “pause” del DVD y corriendo al baño.
PD: Lo siento, no tengo una foto mejor, es para despejar dudas sobre la naturaleza del objeto de mis cábalas... y de paso presumir un poco (ésta la hice en Omán).
SON COSAS QUE PASAN II.
Hace dos noches dejé las ventanas del salón abiertas, hace mucho calor y me cuesta dormir, de esta forma se refresca un poco el pisito.
Sobre la puerta tengo unas campanitas que suenan cuando llegas a casa. Aproximadamente a las dos o tres de la madrugada oigo: clín, clín, clín, y salgo de la cama aterrorizada pensando que tal vez había entrado alguien (¡¿ mi ex…?!, imposible: cambié la cerradura), me asomo: no hay nadie, intento tranquilizarme: ¿habrá sido un sueño?... y dormirme de nuevo.
Cinco minutos después…: clín, clín, clín; pego un bote, está claro: no estoy soñando, y de nuevo me asomo: DIOS MÍO, UN MURCIELAGO DANDO VUELTAS POR MI SALÓN, cada vez que se acercaba a la puerta rozaba las campanillas y las hacía sonar. Así que arrastrándome por mi alfombra quemada llego hasta las ventanas y las abro todavía un poco más con la esperanza de que el bicho haya cogido la indirecta y se largue con viento fresco.

Corro hacia mi habitación y me encierro hasta las 7 AM. Suena el despertador y mi invitado todavía no se ha ido !vaya cuadro¡: en camisón con todas las luces encendidas y blandiendo un trapo de cocina intentando dirigir al monstruo hacia el amanecer…
NO VUELVO A DORMIR CON LAS VENTANAS ABIERTAS NUNCA MÁS.
Sobre la puerta tengo unas campanitas que suenan cuando llegas a casa. Aproximadamente a las dos o tres de la madrugada oigo: clín, clín, clín, y salgo de la cama aterrorizada pensando que tal vez había entrado alguien (¡¿ mi ex…?!, imposible: cambié la cerradura), me asomo: no hay nadie, intento tranquilizarme: ¿habrá sido un sueño?... y dormirme de nuevo.
Cinco minutos después…: clín, clín, clín; pego un bote, está claro: no estoy soñando, y de nuevo me asomo: DIOS MÍO, UN MURCIELAGO DANDO VUELTAS POR MI SALÓN, cada vez que se acercaba a la puerta rozaba las campanillas y las hacía sonar. Así que arrastrándome por mi alfombra quemada llego hasta las ventanas y las abro todavía un poco más con la esperanza de que el bicho haya cogido la indirecta y se largue con viento fresco.

Corro hacia mi habitación y me encierro hasta las 7 AM. Suena el despertador y mi invitado todavía no se ha ido !vaya cuadro¡: en camisón con todas las luces encendidas y blandiendo un trapo de cocina intentando dirigir al monstruo hacia el amanecer…
NO VUELVO A DORMIR CON LAS VENTANAS ABIERTAS NUNCA MÁS.





