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ORIGEN DE UNA FLOR
Pasado y presente.
Acerca de
Mujer de treinta y uno para dos. Soltera. Con un trabajo que me encanta pero que fuera de él no puedo comentar. Con una vida privada que es un verdadero caos y de la que en el trabajo no debo hablar. Viajo mucho, por asuntos laborales, conozco mucha gente, pero no puedo intimar con ellos. Carne de psiquiatra. Llevo un tatuaje en mi hombro derecho, una flor de lis, que me recuerda diariamente aquello que no debo olvidar y lo que nunca me he atrevido a revelar. Me confieso culpable por callar. Sola siempre rodeada de gente. Así que esta es mi ruta de escape, mi catarsis.
Sindicación
 
SON COSAS QUE PASAN III.

Hace una semana me tocaba montar guardia en la enfermería, en sábado.
Normalmente me llaman antes para avisar pero esta vez debieron olvidarse de mí.
Yo lo siento por el chico que tuve que relevar, si empezamos nuestro turno a las 9 de la mañana él esperó hasta las 10 para llamarme:
- Hola buenos días, M.: ¿ha pasado algo?
- ¿Dónde estás?
- En casa, ¿por?
- ¿Sabes que hoy tenías guardia?
- Joder, ostias, me cagüen la…, lo siento, ¡ahora voy!
- ¿Cuánto tardas?
- Dame media hora y estoy.
- OK.
Mierda, decepción por partida doble: 1) guardia el sábado (con una resaca del quince); y 2) ¡seré tonta¡, pensé que tal vez me llamaba para salir…
Ducha a todo correr (tengo que quitarme este olor a alcohol de garrafón), una jarra de café frío (no hay tiempo para hacer más y tengo el microwave jodido), prepara la bolsa con todo: ordenador portátil, algo para estudiar, neceser, muda, ¡COMIDA¡
Hoy tocaba compra de víveres y no tengo nada en la despensa. Abro la nevera y pillo lo primero que hay: yogures desnatados y un melón, le añado un litro de puré en tetra-brick y una lata de espárragos.
Me presento en la guardia hora y media tarde con la cabeza empapada, ojeras y una bolsa de deporte que no soy capaz de trasportar.
Me disculpo y, para intentar que no piense en mí como la tía que llegó tarde, le cuento lo del murciélago mientras saco todo y lo coloco en la cocina. ¡Seré gilipollas!, ahora soy la tía que llegó tarde y cuenta historias rarísimas con un melón en la mano: SER O NO SER…



Aunque lo peor vino el día después, las tiendas cerradas y con diarrea (lógico con semejante dieta…). Y como los médicos somos los peores pacientes (no suelo tener medicamentos en casa), me pasé todo el domingo a dieta absoluta (a la fuerza ahorcan) dándole al “pause” del DVD y corriendo al baño.

PD: Lo siento, no tengo una foto mejor, es para despejar dudas sobre la naturaleza del objeto de mis cábalas... y de paso presumir un poco (ésta la hice en Omán).
 
 
Comentario:
Coincido con la divina, asi podras desahogarte en el blog, y.... casualidades de la vida, yo tambien llevo una flor de lys tatuada en el hombro derecho...
Besos de la familia
 
Comentario:
Me tienes mosqueada con lo del trabajo... ¿eres médico y no puedes hablar de tu vida personal? aquí hay gato encerrado...jejeje.
Si te organizas un poco, ya verás como puedes tener la nevera llena y no andar con tantas prisas :)
Un abrazo.
 
Comentario:
bienvenida a la blogosfera hermosa!!! asi que no puedes hablar de tu trabajo y en tu trabajo no puedes hablar de tu vida social jajajaj yo creo que me pasa eso y me muero!!! pero amos tampoco hablo mu cho jajaja se han librado gracias al blog!! que cuando hablo ya no me quedan ni fuerzas!!

besos

por cierto mi ex tambien lleva un flor de lis en la nuca..brfffff
No