EL PADRINO
Posiblemente sea la educación, el mayor problema con que se enfrentan los Padres a la hora de formar a los hijos en la tarea no menos árdua de prepararlos para el mundo que viene. Una buena educación, incluye estudios, valores, ética, moralidad, conducta, desarrollo intelectual, ejercicio físico, y cuantas variables queramos añadir. Está claro que se necesita de mucho dinero para llevarse a cabo, con ciertas garantias de poder ser competitivo en la actual estructura social . Mi pregunta incluye dos premisas:
1ª La educación pública, ¿tiene los suficientes recursos para formar personas con una cierta calidad humana e intelectual?. En atención al dinero que se está ganando en este país y a los impuestos que pagamos, así debería ser.
2ª ¿El sistema permite que un hijo de una familia de clase media (que paga religiosamente su hipoteca) con grandes capacidades, disponga de todo lo necesario para poder desarrollarse plenamente y alcanzar las metas más altas sin el apoyo de partidos políticos y entidades financieras?.
Si vuestra contestación es que nó, posiblemente vuestro hijo tendrá que emigrar a otras tierras, situación que es fiel reflejo del aire viciado de nuestra pretendida democracia, que sigue diferenciando entre pueblo llano y clase dirigente, con un ingrediente a añadir además, que siempre da mucho juego, “la envidia”, una de nuestras virtudes más reconocidas dentro y fuera de nuestras fronteras. Siempre he escuchado hablar independientemente de las tendencias políticas de cada cual, de una figura importantísima, tan importante que todo el mundo sabe que existe, pero que no aparece en la Constitución, y no es otra que la del “PADRINO”. Si tienes “PADRINO”, la igualdad, mérito y capacidad pasan a un segundo plano, el curriculum deja de ser importante, y la experiencia una cualidad menor. Yo le hubiera dedicado todo el “Preámbulo” de la Carta Magna.
La solución está en nosotros mismos, en cada uno, y en nuestro comportamiento, si diésemos el ejemplo necesario para que los que nos dirigen, sintieran vergúenza ante sus hijos por favorecer estas situaciones.
Y es que como dice el sabio refranero español “ el que tiene PADRINO se bautiza”.
1ª La educación pública, ¿tiene los suficientes recursos para formar personas con una cierta calidad humana e intelectual?. En atención al dinero que se está ganando en este país y a los impuestos que pagamos, así debería ser.
2ª ¿El sistema permite que un hijo de una familia de clase media (que paga religiosamente su hipoteca) con grandes capacidades, disponga de todo lo necesario para poder desarrollarse plenamente y alcanzar las metas más altas sin el apoyo de partidos políticos y entidades financieras?.
Si vuestra contestación es que nó, posiblemente vuestro hijo tendrá que emigrar a otras tierras, situación que es fiel reflejo del aire viciado de nuestra pretendida democracia, que sigue diferenciando entre pueblo llano y clase dirigente, con un ingrediente a añadir además, que siempre da mucho juego, “la envidia”, una de nuestras virtudes más reconocidas dentro y fuera de nuestras fronteras. Siempre he escuchado hablar independientemente de las tendencias políticas de cada cual, de una figura importantísima, tan importante que todo el mundo sabe que existe, pero que no aparece en la Constitución, y no es otra que la del “PADRINO”. Si tienes “PADRINO”, la igualdad, mérito y capacidad pasan a un segundo plano, el curriculum deja de ser importante, y la experiencia una cualidad menor. Yo le hubiera dedicado todo el “Preámbulo” de la Carta Magna.
La solución está en nosotros mismos, en cada uno, y en nuestro comportamiento, si diésemos el ejemplo necesario para que los que nos dirigen, sintieran vergúenza ante sus hijos por favorecer estas situaciones.
Y es que como dice el sabio refranero español “ el que tiene PADRINO se bautiza”.