INVASION
No sabía como titular la incensante llegada de inmigrantes, sin papeles, gente desesperada o como queráis llamarles, a las costas de Canarias y de nuestra península, pero creo que es la más apropiada y la que mejor describe lo que está sucediendo. Cuando en dos dias llegan 1.500 personas a tus fronteras con la intención de quedarse, es para empezar a preocuparse seriamente por distintos motivos que no tienen nada que ver con la mayor o menor solidaridad que puedas sentir hacia ellos.
Las preguntas que te empiezas a hacer son por ejemplo:
¿Que está haciendo el gobierno para frenar esta avalancha?.
¿Quién paga su estancia y posterior devolución (se supone) a sus paises de origen?.
¿Donde van a buscarse la vida y de qué forma?.
¿Hay suficientes recursos y quién los va a aportar?
¿Donde van a dormir?, etc, etc.....
Lo que está claro es que la desesperación con la que vienen es digna de la mayor compasión, pero lo que realmente me asusta es la posterior reacción de ellos, cuando se den cuenta de que esto no es el paraiso, de que les van a explotar, de que no todos encontraran un trabajo de mierda con un sueldo de mierda, y de que queriendo o nó, tendrán que delinquir para poder sobrevivir.
Se está creando un gran problema que no tardaremos en padecer, mientras el gobierno está más preocupado por mandar tropas a no sé cuantos sitios a miles de kilómetros, con el desembolso que ello supone, para saciar sus egofantasias psicosocialistas propias de una ONG, más que de un país serio, en vez de intentar solucionar un problema que nos afecta directamente a todos.
Las preguntas que te empiezas a hacer son por ejemplo:
¿Que está haciendo el gobierno para frenar esta avalancha?.
¿Quién paga su estancia y posterior devolución (se supone) a sus paises de origen?.
¿Donde van a buscarse la vida y de qué forma?.
¿Hay suficientes recursos y quién los va a aportar?
¿Donde van a dormir?, etc, etc.....
Lo que está claro es que la desesperación con la que vienen es digna de la mayor compasión, pero lo que realmente me asusta es la posterior reacción de ellos, cuando se den cuenta de que esto no es el paraiso, de que les van a explotar, de que no todos encontraran un trabajo de mierda con un sueldo de mierda, y de que queriendo o nó, tendrán que delinquir para poder sobrevivir.
Se está creando un gran problema que no tardaremos en padecer, mientras el gobierno está más preocupado por mandar tropas a no sé cuantos sitios a miles de kilómetros, con el desembolso que ello supone, para saciar sus egofantasias psicosocialistas propias de una ONG, más que de un país serio, en vez de intentar solucionar un problema que nos afecta directamente a todos.





