29. 09. 06 MI GOZO EN UN POZO, O... UN GOZO EN MI POZO
Ya me han confirmado que mi contrato termina el próximo día 1 de Octubre. No me coge por sorpresa, sabía que, tarde, o más bien temprano, esto sucedería. Me encuentro bien. Lo único que me preocupa es que vuelvo a mirar a atrás, hacia junio, cuando dudaba en tomar la decisión de venir aquí.
Si permito que los sentimientos salgan de mi pozo he de reconocer que una parte de mí se alegra de haber terminado. Notaba ya cierto agobio. Sólo han sido tres meses, que aunque sé que no es demasiado tiempo, los dos últimos han consistido en permanecer 22 horas en un piso, la mayoría de ellas con una persona con la que apenas he conseguido cruzar más de cinco frases. Salgo 2 horas por la tarde "para despejarme" y las invierto en hablar por teléfono y tomarme una coca cola sola mientras leo el periódico y trato de convencerme de que disfruto de esa soledad.
Esta situación ha ido poco a poco dejando huellas sobre mí, sí, disfruto menos de las cosas, de mis amigos, estoy triste. Me resulta difícil expresar mis sentimientos, hablar, todo esto es algo que siempre formó parte de mí, pero desgraciadamente he notado como aumentaba, como en estos últimos días me he alimentado de palabras, emociones, gestos, ilusiones… que tanto me habría gustado expresar.
Principalmente esta es la razón por la que me alegra terminar este trabajo. Por que soy consciente, aunque a alguna persona se lo he negado, de que mi estado de ánimo cambiaba de mis días libres a los laborables. Es más, desde que, volviendo a mirar atrás, decidí venir aquí no me he permitido ser totalmente yo. Y eso es lo que ahora deseo.
Si esta es la razón de más peso existen otras que quizá también merezcan algo de atención por mi parte, si eso sucede sin duda será en otro momento.
Si permito que los sentimientos salgan de mi pozo he de reconocer que una parte de mí se alegra de haber terminado. Notaba ya cierto agobio. Sólo han sido tres meses, que aunque sé que no es demasiado tiempo, los dos últimos han consistido en permanecer 22 horas en un piso, la mayoría de ellas con una persona con la que apenas he conseguido cruzar más de cinco frases. Salgo 2 horas por la tarde "para despejarme" y las invierto en hablar por teléfono y tomarme una coca cola sola mientras leo el periódico y trato de convencerme de que disfruto de esa soledad.
Esta situación ha ido poco a poco dejando huellas sobre mí, sí, disfruto menos de las cosas, de mis amigos, estoy triste. Me resulta difícil expresar mis sentimientos, hablar, todo esto es algo que siempre formó parte de mí, pero desgraciadamente he notado como aumentaba, como en estos últimos días me he alimentado de palabras, emociones, gestos, ilusiones… que tanto me habría gustado expresar.
Principalmente esta es la razón por la que me alegra terminar este trabajo. Por que soy consciente, aunque a alguna persona se lo he negado, de que mi estado de ánimo cambiaba de mis días libres a los laborables. Es más, desde que, volviendo a mirar atrás, decidí venir aquí no me he permitido ser totalmente yo. Y eso es lo que ahora deseo.
Si esta es la razón de más peso existen otras que quizá también merezcan algo de atención por mi parte, si eso sucede sin duda será en otro momento.
Comentario:
ei bixi tu no puedes cambiar porque siendo tu eres genial asi que a aprovechar el fin del curro para recuperar tu alegria habitual eh???y vente pal sur que seguro que nos reimos mucho juntas.Besiños
Comentario:
Tienes que volver a ser la curri, cheli. Sal del pozo y danos tu gozo, boba, que tú siempre has sido muy optimista. Además, está Charly, jejejeje!.
Besazos.
Besazos.





