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El Ave Fénix.
Dícese del animal mitológico que resurge de sus cenizas.
Acerca de
Hay que afrontar la vida tal y como se nos presenta. Luchar contra corriente sólo nos proporciona frustraciones.
Sindicación
 
FELIZ 2006!!!!
Para este nuevo año que empieza desearía muchas cosas a nivel mundial (como la paz del mundo, jejeje…), “gracias por elegírme a mí, era el gran sueño de mi vida llegar a ser MISS ESPAÑA!!!, juajuajua…”

Bromas a parte.

Desearía para este año que tenemos a las puertas de nuestra vida, más amor y menos envidia.
Yo he sido víctima del acoso moral que sufre mucha gente. Tanto por el lado masculino, como ahora por el lado femenino.
Desear que todo lo bueno que les pudiera pasar a esas personas llenas de odio, se convirtiera en la más profunda miseria que ser humano pueda sentir.
Creo que en esta vida no hay que desear mal a nadie, ya que se te puede volver en contra. Y aunque también sé que este post (te has fijado, eh?, drabru …) puede entonces resultar contradictorio, realmente pienso que la vida es una injusticia intrínseca.
¿Cómo es posible que haya gente tan mala a la que todo le vaya tan bien?
¿Cómo es posible que gente que se dedica día a día a que la vida sea más fácil, y el mundo, lugar en el que nos ha tocado vivir por defecto, un lugar más apacible frente a las dificultades que se presentan, no sean ni la mitad de felices de aquellos otros?.

Ante la evidencia de que los deseos de personas como yo no se vayan a cumplir, entonces me gustaría desear a cada uno lo que se merece y dejar que la vida ponga a cada uno en su sitio. Que al fin y al cabo es lo que nos toca vivir.

Pesimismos aparte, quiero desear a todo el mundo que ha tenido un momento en su vida para pararse y leer mi “rinconcito”, todo lo mejor que la vida les tenga preparado.


FELIZ AÑO 2.006!!!!!!
 
Tópicos.
Juer, sí que es difícil esto de empezar un blog sobre los tópicos.

Podría empezar haciendo referencia a las miles de frases que componen el gran refranero español: Malos principios, buenos finales, por ejemplo.

No sep, la verdad es que creo que soy una de las personas más indicadas para hablar de tópicos, ya que he sido un poco “trotamundos” desde muy pequeña.
Después de nacer (en Madríz, por supuesto) con un año mis padres se trasladaron a Reus (Tarragona) y allí pasé 10 laaargos años de mi vida.
Luego con 11 añitos nos mudamos a Sevilla donde estuvimos viviendo 2 años. Y transcurridos esos años, de vuelta al redil, jeje.

Bueno, en una temporada de 7 vidas aparecía el “hijo bastardo” de Sole que era catalán, en uno de los capítulos de dicha temporada, Carlota definía a tal elemento como pedante. Y es que es cierto, ahora trabajo para una empresa que tiene el mayor número de trabajadores en Barcelona, y es que son unos pedantes. Muy profesionales, pero pedantes a rabiar.
Yo también aportaría algo de mi propia cosecha (un reserva de 10 años, juajua) y es que además son unos prepotentes.
Lo de la “la pela es la pela, tú…" es toda una verdad (bueno ahora “l’euret es l’euret”, jeje). No hay más que hacer la prueba. Cuando uno se encuentra en la tierra del “pan tomaca” y va a una tiena sólo para echar un vistazo, te echan unas miradas de “aquí se viene a comprar” de aquí te espero.
Sin embargo, cuando te decides por algo y vas a abonar el importe, se les cambia la cara oye. Que te sonríen y todo cuando te vas…, increíble, jeje.
Madre mía si se entera mi jefe de este blog…(glups)

Vamos a destripar ahora a otro colectivo, jeje (cómo estoy disfrutando): los andaluces.
La mayor parte de mi familia es andaluza, mi pareja lo es, al menos una vez al mes voy para allá, en fíns que podría dar miles de razones por la que me veo “capacitada” para definirles.
El andaluz es “grasioso” de por sí. Tiene una foma de hablar con encanto. Aunque a veces, sus comentarios lleven un poco a confusión. Y es que parece que si de tres palabras que dicen, dos no son insultos o palabrotas, como que no se sienten ellos.
Así mismo, aunque su carácter por lo general es sociable y despreocupado, uno sí que verdaderamente no se tiene que despreocupar las espaldas porque en menos que canta un gallo, te encuentras que has sido víctima de ser tomad@ como diana de cuchillos envenenados.
Sí, sí, son un poco falsos diría yo…
Además, las grandes amistades tienen que pasar primero por un avatar de “estoy contigo mientras pueda sacar algo de ti…"

Sé que no está bien generalizar, y si además se le añade que yo tengo una visión de las cosas bastante pesimista, tenemos como resultado este blog.

Espero que nadie se dé por aludido, porque ya se sabe que “El que se pica, ajos come!"
Juas!.
 
Una De Piropos.
A veces me pregunto si los hombres realmente han evolucionado como dice la ciencia que lo ha hecho el ser humano.

Sé que suena a tópico (y a mí me encantan, ya escribiré un blog sobre ellos) pero es que los hombres tienen los instintos menos desarrollados que las mujeres. Me explico:

Pongamos el ejemplo del instinto de la reproducción.
Qué mujer no ha sufrido el resbalón por las babas de un hombre que a sus espaldas le ha importunado con sus palabritas.
Claro, juegan con el factor sorpresa. Una no va por la calle pensando que de un momento a otro va a recibir un piropo ( por llamarlo de alguna manera, porque hay cada uno…) o que un hombre le va a sonreir con la esperanza de recibir la susodicha a cambio.
Y qué felices se quedan ellos, ea, tanto si reciben respuesta como si no…, vamos que se les ilumina la cara.

Ayer, sin ir más lejos, cuando volvía al trabajo de comer en casa, en mi camino hacia el coche, pasó un tío que para llamar mi atención me dijo “eh!", y sonriendo hizo la señal del “ok” con el dedo pulgar hacia arriba.
En ese momento, lo que primero que hago es fijarme bien en la persona por si la conozco, aunque luego lo pienso bien y no conozco gente tan hortera, sinceramente (bueno y que una tiene ya la vista cansá, jejeje…). Así que cuando estoy segura de que no la he visto en mi vida, ya es muy tarde porque el hombre piensa (si es que vivir de ilusiones es muy bonito..) que ha ligado. Juas!, sí claro, caí rendida a sus pies por sus bellas palabras, notejode…

Entonces me doy cuenta, bajo la mirada como si no hubiera sido conmigo, y cuando la levanto, el amigo está mirando por el espejo retrovisor a ver si le sigo con la mirada o yoquésé…, entonces ya sí que me entra la risa, y claro, él hombre ya puede marchar en paz.
Ay!!! Qué bello es ser hombre….

Mi pareja sí que es original, vamos que le elegí a él por lo original del piropo. Bueno sí, y por muchas cosas más, jejeje
Como una es más chula que un ocho al revés (que hasta en internet me persigue la fama, jeje) pues una vez me soltó que yo era una “chulazomierda” (póngase el correspondiente acento andaluz para su mayor impacto), eso sí, con todo el cariño que el piropo pueda infundir, por supuesto.
Me quedé a cuadros…, yo creo que nadie en toda mi vida me había dicho un piropo semejante, en serio. Porque es un piropo, lo juro. O por lo menos eso es lo que él me dice….(aunque a veces dudo, no creais, jajajaja).
Y es que los andaluces tiene un don especial para darle “grasia” a ciertas cosas.
Un día por la calle me dijo un tío: “Niña! Estoy trabajando pa’ que no cazemo…”
Juer, es que me asustó y todo, que una va pensando en sus cosas y claro, desde entonces cada vez que voy a entrar en una iglesia escucho la sintonía de Psicosis y todo….

Hombre, luego pensandolo fríamente son anécdotas divertidas y que ojalá duren muchos años!!!!!.
 
Érase Un Hombre Pegado A Una Nariz...
Tengo especial debilidad por los hombres con nariz grande; o sea que me gustan casi todos (ay!!!!!, dios mío por qué…)

El elemento puede ser o no ser atractivo (that is the question), ahora que tenga nariz grande y estoy perdidita del to’….

En mi trabajo hay un compañero que está de tomapanymoja. Tiene nariz de boxeador y unos ojos verdes que quita el sentido.
Hace unas semanas se dejó perilla. Ufff, que un hombre lleve perilla me pone cardíaca.
Pues este chico estaba para lanzarse al cuello y acoplarse al cuerpo a modo de ventosa.
Medirá unos 1,85cm. más o menos (yo para las medidas y las edades soy muy mala, lo reconozco), pero es que con mi metro sesenta pues más o menos calculo eso.
Tiene unas manos que en vez de dedos tiene un manojo de p(íííí)as.

Es uno de los directores de venta y todavía no ha llegado a los 40.
Es el típico tío que tiene “soy un morboso” escrito en la frente. Bueno, eso y porque un día me dijo: “… a esta chica la atiendo yo porque está muy buena…

Hace unos días se quitó la perilla, una lástima.
Bueno, a él se lo perdonaremos, jejeje…

Entre él y yo noto que hay un pequeño “feeling” (juer, qué cursilada, jejeje…): me echa miraditas y sonríe, intenta asustame cuando pasa por el biombo que tengo al lado de mi mesa, me esconde las cosas, me desconecta todo tipo de cableado de mi pc… Cómo me pone este jugueteo…

Ayer estuvo reunido con un compañero que ha venido desde BCN. Otro que tampoco está nada mal. Lo único malo que tiene, es que es un poco pedante. Pero bueno, para un buen restregón no tiene ni que abrir la boca, jajajaja…, bueno sí, pero no para hablar, juas!.
El caso es que cuando se iban (a tomar unas cervezas, fijo) los dos juntos, el de BCN me preguntó un poco entre tartamudeos: “…¿tú también te quedas?....digo..¿también estás hasta las 18’30h….” (pues claro, anda que si no tuviera que pagar la hipoteca iba yo a estar aquí metida 8h., no te jode).
Mi respuesta: “sí…, claro…”
En ese momento saltó el “hombredemissueñosconnarizdeboxeador” y dijo entre risas: “Lo que quiere preguntarte es si te vienes a tomar unas cervezas..”
En ese momento me limité a echar una risita porque si hubiera dicho lo que se me pasó por la cabeza me tachan de putón berbenero, fijo…
No fui, claro. Es lo que tiene tener pareja y además serle fiel (hay veces que cuando la tentanción llama a mi puerta me lo repito unas 100 veces, no creáis....)

A veces cuando está trabajando, de repente cierra la puerta de su despacho.
Mi imaginación, en esos momentos, empieza a galopar de una forma desbocada. Me imagino que lo que hace realmente, en lugar de trabajar, es chatear o visitar páginas web porno, jajajaja…

No sería el primero.
 
El Que Tiene Un Amigo Tiene Un Tesoro.
En relación al blog que escribí sobre una compañera que me jugó una mala pasada os contaré la historia.

Mi vida en aquellos momentos estaba pasando por una mala racha, pero de las de verdad. Mi relación idílica con el hombre de mi vida se estaba deteriorando, acabando…, y yo por mucho que intentara hacer por evitarlo, era inútil.
Y como era incapaz de arreglar aquello cara a cara con mi pareja (claro, después de varios intentos fallidos y que él no quería darse cuenta de la situación real, pues a una se le quitan las ganas ya…), además que no es nada fácil decir a alguien a quien todavía quieres que lo vas a dejar, pues decidí aprovechar los 3 días que él estaba fuera por trabajo para buscar un piso de alquiler.
Estuve como loca buscando por internet, pero en aquel trabajo, tampoco tenía demasiado tiempo para dedicarle.
Un compañero natural de Segovia (otro al que también dedicaré un capítulo) me estuvo ayudando. Ayuda que en aquellos momentos no tenía ni idea de que me fuera a costar tan cara.

Mi excompañera (yo dejé de trabajar en aquella empresa donde la conocí) que por aquella época ya vivía sola, estuvo animándome y “apoyandome” en todo.
El último día que tenía de margen para “armarme” de valor, me invitó a su casa a cenar, y estuvimos hablando del tema. Yo estaba desesperada.
Ella se ofreció a acogerme mientras encontraba otra cosa para alquilar. Sin embargo, aunque fue ella la que lo propuso, algo me hizo dudar de que estuviera siendo del todo sincera.
En aquel momento no le dí ni la más mínima importancia.
Así que cuando llegué a casa, me puse a hacer las maletas con lo imprescindible (reconozco que también tenía la esperanza de que en algún momento volveríamos juntos y a estar como antes).
Al día siguiente por la tarde volvió de viaje. Le fui a buscar al aeropuerto y antes de subir a casa (yo tenía la maleta en el maletero de mi coche desde por la mañana que me fui a trabajar) le dije de ir a un bar para hablar.
Le dije que me iba de casa. Que no aguantaba más la situación y que así no podíamos seguir porque no iba a permitir que terminaramos peor.

Recuerdo que su cara, en lugar de ser de pánico (eso es lo que uno espera) fue de orgullo. Me hizo sentir culpable en aquel momento.
No se podía hacer una idea de lo que estaba sufriendo, pero él en lugar de intentar arreglarlo, me dejó ir.

Mientras hablaba con él, aunque tenía el teléfono sin sonido, notaba que vibraba: alguien me estaba llamando. Pero no hice caso.

Cuando terminamos de hablar, cogí el coche y mientras iba a casa de mi excompañera para instalarme, los ojos se me llenaron de lágrimas por el dolor que sentía en aquel momento y, sobre todo, por su actitud tan arrogante. No hubo un “no puedo vivir sin ti”, “no me dejes”, “a partir de ahora prometo que será mejor”…., no sé, ese tipo de cosas que uno espera oír.
Así que llegué al barrio de esta chica, y cuando había aparcado el coche me acordé de esa persona insistente que había estado llamando a mi móvil.
La sorpresa fue que tenía unas 10 llamadas perdidas y un mensaje. El mensaje era de mi excompañera, y decía: “Antes de que vengas a casa tengo que hablar contigo de algo muy importante”. Las llamadas perdidas también eran suyas. Así que la llamé.

Ella: “Hola lagranchula, ¿ya has hablado con él?"
Yo: “Sí, estoy aquí aparcada en tu calle para subir”.
Ella: “Ah, pues de eso te quería hablar”.
Yo: “Dime”.
Ella: “Mira lo he estado pensando mejor, y no quiero que te vengas a mi casa. Sabes lo mucho que me ha costado acostumbrarme a estar sola, y ahora mismo no quiero estar con nadie. Lo siento
Yo: "…., pues nada, ya te dije que si te ibas a sentir incómoda que no hacía falta. Además esto es temporal hasta que yo encuentre otra cosa."
Ella: “Ya. Pero es que no quiero que te vengas. Lo siento, con todo lo que te está pasando y ahora vengo yo también a fastidiarte”.
Yo: “Da igual. Hasta luego”.

Volví a coger el teléfono y marqué:
Yo: "¿Mamá?"
Mamá: “Hola hija!, dime”.
Yo: “Voy para allá…"
Mamá: "¿Ha pasado algo?."
Yo: “Te contaré cuando llegue. Un beso.”
Arranqué el coche y me fui.

Recuerdo que aquel día llovía…, todo a mi alrededor parecía estar llorando.
 
Juventud Divino Tesoro...
En las fiestas del dos de mayo una amiga y yo nos fuimos a la susodicha plaza a celebrarlo por todo lo alto.

Así que allí nos plantamos, cada cual con un mini de su habitual bebida nocturna.

De repente, mi amiga me dijo: “oye, creo que al chico ese le conozco de algo”. En total eran tres: el que decía mi amiga que le conocía (que estaba muy bien), otro que era pasable, y el tercero que llevaba el pelo engominado y tenía un perfil bastante atractivo.
De los tres el que más me gustaba era el supuesto conocido de mi amiga.

Así que mi amiga (esta era la auténtica “devorahombres”, creedme) empezó a echarle miraditas al grupo para ver si se acercaban a decirnos algo. Dio resultado.

El supuesto conocido se nos acercó, fue directo hacia mi amiga y le espetó la típica frasecita de “yo a ti te conozco de algo”, y entablaron conversación.
Al final, parece ser que se conocían, pero de vista en una macrofiesta de una amiga en común de los dos.

Luego se acercaron los otro dos integrantes del grupo y se realizaron las pertinentes presentaciones.

Estuvimos un rato bebiendo y charlando de esto y de lo otro. Resulta que el amigo pasable era gallego y surfero (pero vamos, porque me lo dijeron que si no el tío no tenía el aspecto ni por asomo). El otro, que no hacía otra cosa más que beber, empezó a tontear conmigo.
A mí el que me gustaba era el conocido así que intenté cruzar alguna que otra palabra con él y ligarmelo. Pero mi amiga es un poco pesada. Vamos que no dejó ni que hiciera un mísero inciso, la jodía..

Decidimos irnos a un garito que estaba yonosédónde y cogimos la furgoneta del gallego (la cual utilizaba para trasladarse de playa en playa con su tabla).
Nos sentamos en la parte de alante los siguientes: el conocido (que conducía), mi amiga en el centro y yo en el lado del copiloto. Atrás quedaron el gallego y el engominado.
Íbamos por las calles de Malasaña (en el atasco habitual), charlando y riéndonos.
El engominado venga a decirme que fuera para atrás con él, y yo que no. Así que el chaval, ni corto ni perezoso, se bajó de la furgoneta e intentó meterse delante con los tres que íbamos. El gallego le gritó que si estaba loco, que volviera atrás….
Y atrás que volvió pero con la insistencia de que me fuera con él atrás. QUE NO!!!, leñe…
Yo no sé qué mosca le picó al conocido (imagino que estaba harto de mi amiga que no paraba de hablar, el engominado que no paraba de molestarme, la música, el atasco, y el alcohol, que digo yo que también tuvo algo que ver, jejeje…) que de repente dio un frenazo tan fuerte, que si no llego a llevar el cinturón de seguridad me habría quedado pegada a la luna cual chicle bajo pupitre escolar.
El gallego sin salir de su asombro dijo (en tono gallego cuyo impacto fue mayor): “…pero hombre, casi nos mataste!!!!...”. Yo entre el susto que me llevé y la oportuna frasecita, estaba que me partía de la risa.

Luego todos calladitos y tranquilitos como buenos hermanos.

Llegamos al garito en cuestión y allí mi amiga me dijo que el conocido le gustaba mucho y que ella creía que ella a él también. Así que la idea de ligarmelo dejó de ser factible. Sinceramente, no soy de las que pelean por el ganado.
Poco a poco, se fueron separando de nosotros con sus conversaciones y risitas.

Así que allí me quedé yo con el gallego y el engominado (que parecía más tranquilo). Cuando ya hubieron caído varias copas y mi amiga estaba en plan íntimo con el conocido, apareció en mí la sensación de gilipollas integral que unido con el hambre que arrastraba pues me impulsó a ver al engominado de otra manera.
Así que me puse manos a la obra.
Empecé a charlar, bailar y tontear con él.
El gallego decidió irse.

En un momento, se me ocurrió la feliz idea de preguntarle al amigo la edad que gastaba, yo por aquel entonces tenía 25 recién cumpliditos.
Cual aparato que se le gastan las pilas y deja de funcionar, así me quedé yo cuando me dijo su edad: 20!!!!! Dios mío, en ese momento me entró complejo de Marujita Díaz.
Pero en qué me estaba convirtiendo!!!! En una asaltacunas!!!!! Yo, que siempre me he decantado por los maduritossss…(que para cambiar pañales ya están las madres, amos digo yo). Vaya ojo clínico que tuve con éste.

Cayeron más copas, y con ellas ese sentimiento estúpido que me entró de repente.
Y empecé a pensar: “¿Qué puede tener de malo?, pues nada, todo son ventajas: probablemente busque rollo de una noche y no me dé más el coñazo, además con lo joven que es hasta me lo puedo pasar de maravilla, que este tiene que tener un aguate….”
Así que me lancé a por él.

Llegó el momento de cerrar.
El gallego estaba “missing” y nosotros con las llaves de su furgoneta.
Decidimos irnos a casa del engominado.
Llegamos, nos acomplamos en el salón, nos tomamos otra copa, y como mi amiga y el conocido estaban a lo suyo, me dijo el engominado: “creo que aquí molestamos”. A lo que yo le contesté: “pues vámonos a otro sitio”.
Me cogió de la mano y me llevó a su cuarto, encendió velas, puso música, y (gracias Dios mío!!!! ) empezamos con el tema. El chaval estaba de muerte. Tuve la oportunidad de ver su cuerpo esculpido por el gimnasio y además, iba depiladito al completo!!!!!
Uffff…
Mi alegría y calentón duró poco.
El chaval tenía aquello más flojo que una gominola.

Me quedé a cuadros.
El chico me dijo que lo sentía, que no me preocupara que no era por mí, si no él y que no era la primera vez que le pasaba. Que estaba pensando en ir a un profesional, etc, etc, etc…En ese momento tuve unas ganas tremendas de meterme entre las sábanas y desaparecer.

Me dijo que podía quedarme a dormir e irme por la mañana, pero preferí irme.
Me vestí y me fui.

Cuando llegué a casa, todavía tenía en mis manos el olor de su cuerpo lleno de pasión que pude acariciar por unos momentos.

Así que decidí darme una ducha y mandar ese olor a tomar por culo por el desagüe…
 
El Neng.
Tengo un inquilino que es el “neng” pero en versión cutre porque este de gracioso no tiene na’, más bien no tiene ni puñetera gracia.

Hace un año me compré un piso en Málaga. Por invertir un poco de dinero, vaya.
Yo vivo en casa de mi abuela que, a sus 75 años, no me diréis que no habrá tenido tiempo la mujer de pagar completamente su hipoteca. Así que como aquí en Madrid vivo y habito “by the face”, pues decidí tener algo de mi propiedad y alquilarlo para que se pagara solo. Lo único malo de todo esto es que, aunque tengo piso en Málaga, siempre que bajamos a visitar a mis suegros nos tenemos que quedar en su casa, pero en fins…

En el mes de agosto de este año, vino la versión farruquito del neng a ver mi piso. Quedó encantado, y aunque sus pintas dejaban mucho que desear: pleno mes de agosto con la calima que se respira por esas tierras y el chaval con chaqueta de manga larga (¿?) y cremallera hasta arriba.
Después de despertar de semejante visión, el que fuera a ser mi nuevo inquilino se puso a soltar fajos de billete de 20€. A saber, el arrendamiento hacía un total de 650€.
Esta vez el que se quedó sin habla fue mi pareja. Es que es muy mosqueante.
¿Qué cajero automático te suelta una cantidad grande de más de cien € en billetes de 20?.
Ahí os dejo que cabiléis un poco acerca de la vida del neng.

Lo peor de todo fue cuando me llamó allá por el mes de octubre diciendo que me iba a retrasar el pago al día 15 porque tenía muchos problemas, entre los que se encontraba que a su suegro le habían metido en chirona…., así tal cual lo cuento me lo dijo el amigo, con toda confianza, vaya.
A mí no se me ocurre otra cosa que decirle ”vaya, pues cuanto lo siento…”, no te jode, como si la policía fuera por la calle “enchironando” a todo el que le diera por ahí, jajajaja….
Así que desde entonces estoy con un mosqueo de no te menees.

Lo mejor fue cuando me llamó a finales de noviembre porque ooootra vez quería retrasar el pago. Esta vez no fue por el suegro, de hecho ya ni tenía porque lo había dejado con la novia, y ahora tenía que pagar el piso, y además pasar la pensión de su hija….., esta vez sí que no tuve ni pajonera idea de qué decir…, bueno sí…., al final de la conversación le solté un tímido “ánimo….”

Sólo pienso en una cosa: ¿seguirá el televisor en su sitio cuando llegue el día en que se marche el “neng”????.
 
Qué Diríais Si...
Según transcurría la noche cada vez me sentía más intrigada con la actitud que había adoptado este chico.A mí estos cambios tan radicales me descolocan, y con algunas copillas de más, pues me lancé a preguntarle que qué coño le pasaba (pero en versión fisna, jeje).
Respuesta: de mutis por el foro.

No contenta con aquello pregunté al resto de amigos, entre los que estaba mi excompañero (por aquel entonces yo ya no trabajaba en esa empresa), y venga a dar rodeos…, y más rodeos…y ea, yo con complejo peonza.

Empecé a cansarme de tanta tontería y así lo debieron notar, porque al final me confesaron el porqué de esa noche tan rara.
Tengo que romper una lanza a favor de este chico, porque fue él el valiente que me dijo que el otro estaba tan raro porque él le había echado la bronca por haberse enrollado conmigo, cuando sabía que yo le gustaba.
Es decir, que mi excompañero estaba coladito por mí, su amigo lo sabía y se enrolló conmigo, aunque él creía que la que le gustaba era mi amiga (ahora que pensandolo bien, lo mismo se hizo el “longui”, jejeje; que ya se sabe: piensa mal….)

Bueno, el caso es que al final se me declaró, y oye, como el niño no estaba nada mal, pues qué demonios, jejejejeje…, pa’l saco.

Así estuvimos enrollados un tiempecín, y como no teníamos nada serio, pues cada uno por su cuenta tenía su propia vida.
Él estaba tambien enrollado con una ex suya, aunque a mí me decía que era ella la que le acosaba…, "pero chatín, que una no se chupa el dedo". Y como todos sabemos muy bien lo facilones que son CASI todos los hombres (que luego me echan bronca diciendo que generalizo). Pues aquí el amigo se la beneficiaba cada dos por tres. Pero lo peor de todo es que encima me lo contaba, y no digo “lo peor” porque me pusiera celosa, sino que con ella hacía de todo, y digo absolutamente TODO, pero a mí ni se acercaba el muy…., y claro, una no es de piedra leñe…

Total que un día me armé de valor y le pregunté que porqué conmigo no hacía ni el amago de tener una relación sexual y con su ex se montaba unas orgías que hasta los romanos se santiguarían…
Lo que voy a decir, ahora lo recuerdo con ternura, pero cuando me lo soltó, estaba tan necesitada de un buen roce que me hiciera olvidar la más que angustiosa ruptura con mi ex, que me sonó a insulto y todo. Me dijo que conmigo no quería follar…, quería hacer el amor y estar seguro de que yo también…

Claro, ¿uno qué se supone que debe decir en esos casos?. Si alguien tiene alguna idea que me lo comunique (toma, qué potito) porque a mí aparte de un “………..”, y sucedáneos, pues no me salió nada más.

Así que me fui a casa con un lío en la cabeza que no te quiero ni contar.

Si es que toooooodo me sale mal: si yo busco rollo, pues el resto conmigo algo serio; y cuando encontré al amor de mi vida, por mucho que hice para retenerlo, acabaron apartándolo de mi lado…

Al final ni le caté ni nada de nada (por dios qué burra, jejeje). Decidí distanciarme de él porque se empezó a enamorar de mí, así que decidí dejar de verle.

En esos momentos yo le tenía dada la espalda a una posible relación sentimental, así que…, a seguir buscando….

Ay!!! Que vida más dura….
 
Míra Por Donde....
Los hombres son como las setas: aparecen en cuanto menos te lo esperas.

Por lo general, cuando tengo pareja, a veces me asalta la duda de si estaré perdiendo atractivo, porque parece que soy invisible ante ellos.
Sin embargo, cuando por cualquier circunstancia mi relación se rompe, y esta noticia es conocida por la gente que me rodea, siempre me pasa que de repente me entero que este o el otro tienen cierto interés por mí.

Esto me sucedió con un compañero de trabajo de una empresa en la que estuve contratada hará cosa de tres años o así.
Yo apenas tenía relación con este chico, y como yo fui la última en llegar, pues no le dí ni la más mínima importancia de que conmigo fuera un sieso.
Dicho compañero hacía muy buenas migas con una compañera (la cual había roto con el novio con el que llevaba la tira de años, porque se había echado una cibernovia en sus propias narices). Vamos, la versión adulta de Al Salir De Clase.

Esta chica era la típica tontina (sin ánimo de ofender), ñoñona, con el tono de voz un poco escandaloso y cuya risa fácil provocaba más de un sonrojo entre los que la acompañabamos.

Esta chica me jugó una gran mala pasada, como no podía ser de otro modo, así que decidí no volver a tener relación con ella. Esto lo explicaré en otro blog (to be continued, jeje).

Un día, se me ocurrió que podíamos (una amiga y yo) quedar con este chico y sus amigos para salir por Huertas ya que lo frecuentaban bastante.
Cuando llegamos al sitio donde nos estaban esperando, hice un reconocimiento general de todos ellos, entre los que había uno que no estaba del todo mal.

Esa noche (y como todas las sucesivas a partir de ese momento) fuimos cerrando todo aquello por donde pasabamos. Aterrizamos en el último garito y empecé a tontear con el que al principio de la noche me hizo “tilín”. Al final, cuando el resto se dio cuenta de nuestro “buen rollo”, se fueron todos a casa y nos quedamos allí más pegados que una lapa.

Finalizó la noche (más bien amanecía ya) y llegó la hora de irse a casa. Me pidió el teléfono. Pero como no me apetecía tener a un tío subido a mi chepa todos los fines de semana (que sí, que me pasa, yo no sé qué tendré) pues le dije que me diera el suyo que yo le llamaría.
Cuando cogí el taxi para dirigirme a casa se quedó con cara un poco de decepción, como intuyendo que no tenía ninguna intención de llamarle.

Y así fue, pero al fin de semana siguiente volvimos a quedar con ellos. Esa noche, este chico mantenía una actitud distante conmigo. Yo en aquel momento no le dí importancia y pensé que se estaba haciendo el interesante o que quizás tenía el orgullo pelín jodido… Qué va! Nada que ver con la realidad.

Así que de momento, nos quedaremos con la intriga, jeje….
 
Andalucía, Te Quiere....
Es verdad que la gente de pueblo se aburre mucho.
Se sabe de esta especie que no sufren las mismas circunstancias que la gente de ciudad. Ellos no conocen el “stress”, los atascos, la contaminación, la comida precocinada, y todas esas cosas que caracterizan a una gran ciudad.
No conciben el hecho de que no te relaciones con los vecinos de tu misma planta, y no sepas ni siquiera de quién habita en el mismo edificio que tú.
A mí me gusta pasar desapercibida y perderme entre la gente. Y es por esto que me gusta tanto vivir en Madrid.
Sin embargo, mi pareja actual es de naturaleza andaluza. Exáctamente de Málaga.
Es increíble que en una ciudad más o menos grande, se perciban todavía los vestigios de un pueblo en la época de la postguerra.
Me explico: allí todos se conocen. Es una lata ir en fiestas más o menos señaladas, porque hacemos más paradas que Portillo, jeje.
Vamos, que ni la Macarena en Semana Santa.
Además de esto, se sabe y se conoce los pormenores que han ido sucediendo en la vida de la gente: si te casas, si te divorcias, si tienes hijos, si te has peleado con la portera…, absolutamente todo. Da la sensación de que tienen un especial de “Sucesos” en el periódico de más tirada de la región.
Yo cuando viajo allí, que suele ser más o menos una vez al mes para visitar a mis suegros, me siento un poco incómoda.
Es una tontería, pero es que el hecho de saber que la gente sabe quién eres, de donde vienes, en qué coche vienes, de quién eres, si fumas, si bebes…., pues como que no me hace gracia.
Pero lo que peor llevo, y de verdad, es el hecho de que la gente hable de dinero. Les encanta!!!!! No hay otro tema, porque de política ya ni hablemos, pues las raíces patentes de socialismo que se respira por esos lares es de película (del género cómico, claro está).
Allí se conoce a alguien más que nada por lo que tiene, “por los billetes” para ser claros.
Si tu curiosidad no está satisfecha con el árbol genealógico que te desprenden en un momento, pasarán a describirte todos aquellos bienes materiales en su haber con el correspondiente movimiento compra-venta de los mismos.

Quién dijo que en el campo no existe el stress….
 
Asturias, Patria Querida.
A veces me pasa que, la amistad no llega como algo natural, sino que hay que "obligarse" en cierta medida con determinadas personas para poder decir que hay una "amistad". Y ya se sabe, todo aquello que se fuerza corre el riesgo de que se pueda romper.
En mi caso aquello se rompió en miles de trocitos, y núnca más volvieron a juntarse.
Una semana santa decidimos subir a Asturias a hacer una visita a esta "pseudoamiga", y además para conocer aquello más en profundidad, que ya se sabe que ir a los sitios acompañado de alguien de la tierra es bueno para el bosillo sobre todo.
El viaje lo hicimos en total cuatro personas. El guaperito, su hermana, el novio de su hermana y yo. En mi coche, y con la gasolina que tuvimos que pagar entre mi chico y yo.
La hermana de mi chico es de la especie genuina "viborum viborae" de la planicie ibérica. Típica mujer envidiosa de todo lo aquello que ella considera bueno para sí y que, mala pata, siempre pasa a los demás. Amén de ser un personaje maleducado y ordinario.
Lógicamente, semejante ser no podía por menos que llevarse bien con el esperpento asturiano. Y así se pasaron el viaje: la una a las malas y la otra con desprecios.
Fue tal la hartura que tenía encima que la final estallé. Me enzarcé en una discusión con la asturiana, la cual, astutamente empezó a lloriquear. Y ya se sabe, en una discusión la que llora es la buena y la que grita la mala.
Hasta mi pareja se creyó la mentira. Y al final, la mella fue tal entre los dos que nuestra relación núnca fue lo mismo.
Me sentía rechazada y culpable por todo lo que había pasado, y eso me costó que mi relación idílica, con el hombre de mis sueños se fuera bien lejos.
El final de esta historia no es de película romanticona americana.
Aquí los malos ganan y los buenos pierden.
 
Por El Vino Me Veo Así...
Desde pequeñita siempre tuve una idea en la cabeza de cómo sería el hombre de mis sueños, mi príncipe azul... La persona de quien me enamoraría ciegamente.
Al principio yo no lo sabía, pero estaba más cerca de mí de lo que podría imaginar. Era el guaperito. Estaba considerado el líder del grupo, y ya sabemos el morbo que eso causa en muchas personas, sobre todo en las mujeres; admiradoras no le faltaban al muchacho. A mí más bien, siempre me han gustado que pasaran desapercibidos, pero chica, es que este era especial.
Y supongo que el hecho de que yo no estuviera babeando detrás de él le hizo fijarse en mí.
Después de aquella noche en que nos enrollamos, por supuesto que la noticia corrió entre los habituales del chat y se enteró hasta el portero de mi empresa.
El que a partir de entonces fuera a ser mi pareja, me costó más de un dolor de cabeza.
En el chat había una chica que estaba coladita por él, y la noticia le produjo una gran indigestión. De tal forma, que ella y yo núnca cruzabamos palabra.
Ella solía venir mucho a Madrid (es Asturiana), y lógicamente ella no iba a perder la amistad con el guaperito (que núnca se sabe, mujer). Así que, siempre que venía teníamos que "sacarla de paseo".
Su actitud hacia mí era distante, y hasta me atrevería a decir que desagradable. Sin embargo, con él era de lo más encantadora, y cual serpiente de cascabel, mantenía a mi pareja en un estado de hipnosis tal que aquella actitud que ella adoptaba hacia mí pasaba desapercibida ante sus ojos. De esta manera yo parecía una neurótica.
Su estrategia no quedó ahí, y como la gente del chat cada día nos conectabamos menos (quedamos unos pocos que estabamos en la misma ciudad, más la esperpenta asturiana) pues empezamos a "congeniar" y a forjar una amistad.

Sin embargo, me estaba metiendo en la boca del lobo.
 
Ay de mí!
Hoy es el primer día que escribo en mi blog personal, y me parece que fue ayer cuando aprendí lo que era eso de la "intenné".
Mi primer contacto fue a través de mi hermano mayor. Siempre tan interesado por esto de la informática, fue el que me introdujo en esa "otra dimensión" de los chats.
Con esa labia que le caracteriza (que si encima es a través de la web, no te quiero ni contar...) se las llevaba de calle. Y así pasó, que estuvo conociendo chicas a diestro, siniestro, del norte, del sur, etc, etc... Hasta que un buen día encontró el amor.
Una vez hecha la afición como si fuera parte mis genes, me "independicé" y me busqué la vida por esos lares de la net.
Hasta que un buen día dí con el sitio apropiado para mí (o al menos eso creía). Allí había de todo: gente buena, gente menos buena (o más bien cabrona), los guapos, los feos, los de aquí, los de fuera, ellos, ellas... Aquello más que un chat parecía un zoológico, jejejeje..., había mucha fiera en busca de presas.
Pero bueno, yo me sentía feliz.
Un buen día, se decidió hacer una kedada. Al final únicamente aparecimos tres personajes: el guaperas del chat, la abuela y la nueva (usease yop). Decidimos ir al cine, nos compramos chucherías, vimos la película, salimos, y nos dijimos las pertinentes frases tipo "a ver si nos vemos más a menudo, quedamos también con el resto" y cosas de esas.
Al día siguiente, no faltamos a nuestra cita en el chat donde, para mi sorpresa, el resto ya se conocían en persona y la única nueva era yo.
Todo esto no habría tenido ni la mínima trascendencia si el guaperito no hubiera comenzado a decir que yo, precísamente yo, era la más guapa del grupo. Y ya sabeis lo que a veces nos gusta "la novedad"
A los hombres se les puede "campear" fácil, para una mujer es fácil.
Pero amigo, cuando te topas con las del mismo sexo y que encima ven peligrar su status social, la cosa está más negra que el sobaco de un grillo.
Me asaltaron con tooooodo tipo de preguntas imaginables: que qué edad tenía, que donde trabajaba, que si esto, que si lo otro. Vamos que no me preguntaron si llevaba Diu o tomaba la píldora de puritito milagro.
¿Será posible que siempre tiene que pasarme lo mismo?
Lo peor no quedó ahí. Hubo más kedadas sí. Pero ninguna marcó tanto como la de aquella noche en que empezamos a brindar con Ribeiro y terminamos bebiendonos hasta el agua de la lluvia.
Ese día surgió el amor (o fueron mis más basicos sentidos¿?). Me enrollé con el guaperito. Sí, sí, cualquiera diría que me gusta el riesgo. La última en llegar va y se lleva el premio gordo, jajajajaja.

Y por hoy, hasta aquí puedo leer.