Los ángeles no dejan de llorar
La realidad es bruta y la vida PUTA. Crónicas de vidas ansiosas.
Acerca de
¿Llorar? ¡Sí, pero de pie y trabajando! --Alejandro Casona --
Visitantes
Banda Sonora
 
De mares

En otro tiempo recurrí a las palabras. Tuve que enamorarme a través de ellas, la realidad era demasiado inhóspita. Ahora las tengo miedo, no por enamorarme, sno por menospreciar mis sentimientos utilzándolas de nuevo, para algo que con el mismo nombre no puede ser más distinto.

El mar no es el mismo. No tiene el sabor amargo de la sal enmohecida; no está bravo ni ruge; parece más hondo, pero es cierto, que da el mismo miedo, quizás hasta más. Temí el naufragio en una travesía tumultuosa, lo temo ahora más que he descubierto un mar que está en calma.

¿Has llegado a tierra firme? A veces me lo pregunto y me obligo a contestarme que sí.
 
Pensamientos contradictorios

Me ha dado por pensar que si te dijera todo lo que he hecho para estar contigo, seguramente me dejarías...
 
Diablo
Cierto día le vendí mi alma al diablo. Tras probársela me dijo: Quédatela, demasiado torturada para mi gusto.
 
Peor

Quieres verme sufrir y no te das cuenta de que para eso no tienes que esforzarte. No nací para bailar al ritmo de los movimientos traslatorios. No nací con predisposición para la felicidad. Para mi todo es más difícil.

Tengo siempre las lágrimas como punta de fuga, fiel rimmel que pinta mi mirada. Nunca entiendo nada, ni acierto cómo querer. Convierto las victorias en derrotas nada más acariciar los trofeos. Me vanaglorian, mientras yo muero. Resuelvo operaciones y enseguida se esfuma el sentido con las incógnitas.

Estoy enferma y si me curo no soy yo.

Y puede ser peor, y lo sé...
 
Cuaderno
Compré aquel cuaderno para escribir en sus páginas vacías, pero fue él el que llenó de páginas en blanco mi vida.