Blogs.ya.com Quitar publicidad
Los ángeles no dejan de llorar
La realidad es bruta y la vida PUTA. Crónicas de vidas ansiosas.
Acerca de
¿Llorar? ¡Sí, pero de pie y trabajando! --Alejandro Casona --
Visitantes
Banda Sonora
 
PITÁGORAS, SÓCRATES Y YO
Me perdí por la tierra de Sólón, con la banda sonora de su aforismo resonando en mi cabeza: "Conócete a tí mismo".

Algún que otro matemático, con un teorema por ahí suelto, dijo que nada es nuevo, sólo que olvidamos tras cada reencarnación y nos cuesta otra vida recordar, justo antes de olvidar de nuevo. Quizás sea es la razón de que tenga tantos deya vus. Pero si todo se halla en nosotros, conocernos a nosotros mismos, será conocer a los demás y conocer todo en general.

Sin embargo, cuanto más me conozco a mi, menos te conozco a ti, extraño que me lee, alteridad encarnada en un cuerpo de dos brazos y dos pies, que se conoce tan poco como yo. Me cruzo contigo por la calle, te veo desde la ventanilla de mi coche, tu voz llega a través de mi teléfono (de los dos). Cuánto más sé, menos sé. Más me doy cuenta de mi ignorancia con delito repetida, como los errores que se achacan a los pecados.

Pero a pesar de todo, nada. Porque todo sigue en su sitio, como el beato sillón de Guillén. Porque el cosmos sigue siendo cosmos, orden en el aparente caos. Todo sigue en su lugar. Yo en el mío, tú en el tuyo. Pase lo que pase no te retiro nada, extraño. Ni una sola palabra. Porque en el fondo tú eres yo y yo soy tú, y de alguna manera extraña, tu y yo extraño, nos queremos.