El muerto de tu armario
Le miro y yo no veo sus ojos preciosos. Yo veo la traición, pero he de morderme la lengua porque es la misma traición del cuerpo que produce mi sombra. Quizás por eso yo no lo veo hermoso, ni inteligente, ni agradable ni misterioso. Quizás por eso yo lo veo turbio, tonto, desagradable y traidor. Aún así..una fuerza me atrae hacia él, una fuerza de gravedad que me indigna aún más si cabe. Algo me dice que tengo que quererle, porque de no ser así, la única acción coherente sería la de odiarme.
¿Por qué le niego la posibilidad de expiarse? Quizás porque me he creído todos esos cuentos morales de que para obtener perdón, hay que confesar la culpa.
Por mi culpa, por mi culpa... y también por tu gran culpa..Apenas me conoces y ya cargo con ella, como si no tuviera suficiente con la mía..Pero es que es la única acción coherente para no odiarme
¿Por qué le niego la posibilidad de expiarse? Quizás porque me he creído todos esos cuentos morales de que para obtener perdón, hay que confesar la culpa.
Por mi culpa, por mi culpa... y también por tu gran culpa..Apenas me conoces y ya cargo con ella, como si no tuviera suficiente con la mía..Pero es que es la única acción coherente para no odiarme
SIN OJOS
Siempre me sucede lo mismo. Pierdo la voz. Abro la boca para gritar y ni tan siquiera alcanzo a respirar. Disimulo por si me necesitas, aunque no te necesite para disimular. Yo ¿qué necesito? Necesito no necesitar. Que mis risas y mis lágrimas se desborden sea invierno o primavera y poder caminar sobre el hielo bajo los rayos de un sol ardiente.
¿Te has fijado que siempre miro al suelo? Estoy buscando mi valor. Mis bolsillos tienen agujeros y cada paso tengo menos. Abro la boca para gritar y.. tan siquiera alcanzo a respirar. Debería ser más liviana con los bolsilos vacíos..debería pero en su lugar tengo el pecho hendido del peso de mis suspiros. Sordos, pero suspiros.
En lugar de pedirte ayuda, estoy esperando a que me remates. A veces casi hasta con impaciencia. Espero el día que aparezcas y pueda por fin llorar y echarte la culpa. Y celebrar dos muertes el mismo día para ahorrar en el funeral. Las lágrimas se han puesto por las nubes y no es cuestión despilfarrar.
Y ahora dime que no me entiendes: me harías un favor. Hace tiempo que no me permito tener sentimientos, o al menos no me permito verlos. Por eso me asusto tanto cuando lloro...sin saber que tenía ojos.





