Agua salada
Puede que no sea lo que tú pensaste que yo era. Puede que yo tampoco sea lo que pensé que yo era. Pero aquí me tienes con las manos preparadas para dibujarte una sonrisa. Porque hace tiempo que mi alma se confundió entre tu caperuza roja y las letras que tejías entre escaleras y universos infinitos. Porque de alguna manera, somos almas alegres, que un día se dejaron invadir por la tristeza pero que aquí aguantan, con la cabeza alta y las piernas dispuestas para seguir andando.
Al menos no mentimos con falsas sonrisas y al menos llevamos nuestro dolor con dignidad, no lamentándonos de nuestro desitno sino destinando nuestros lamentos a construirnos un mañana, donde no sé que habrá pero sé lo que sobrará. Sobrarán las risas irónicas, las miradas que matan, la sangre que mana de nuestro corazón roto.
Las palabras se clavan como espadas en la espalda. Mírame a los ojos cuando me dispares. Dispárame a mi, si hace falta. Pero ni una lágrima más desperdiciada, como diamantes que se tiran al agua del mar. Agua salada con agua salada. Nada. No es nada. Nada hacia la orilla.
Al menos no mentimos con falsas sonrisas y al menos llevamos nuestro dolor con dignidad, no lamentándonos de nuestro desitno sino destinando nuestros lamentos a construirnos un mañana, donde no sé que habrá pero sé lo que sobrará. Sobrarán las risas irónicas, las miradas que matan, la sangre que mana de nuestro corazón roto.
Las palabras se clavan como espadas en la espalda. Mírame a los ojos cuando me dispares. Dispárame a mi, si hace falta. Pero ni una lágrima más desperdiciada, como diamantes que se tiran al agua del mar. Agua salada con agua salada. Nada. No es nada. Nada hacia la orilla.
FE
A veces no lo reconozco. Me cuesta porque tiene tantas caras como personas hay en el mundo. A veces desconfío de sus disfraces, aunque en realidad desconfío de mi, porque no soy otra que yo quien lo viste para la ocasión. Cómo si desconfiar sirviese de algo, cómo si desconfiar me hiciese invulnerable.
Es diferente esta vez, aunque comparte siempre el riesgo en todos sus rostros. No hay red de seguridad. Es un salto a ciegas, aunque tenga los ojos abiertos. Es un salto en solitario, aunque salte contigo. Es cansado, aunque juntemos tus fuerzas y las mías. Es casi irreal, aunque bronten de mis labios las más desgarradoras verdades.
El tiempo es una línea contínua, donde pasado y futuro conforman el presente: sueños del ayer y sueños del mañana. Me esfuerzo por creer que no hay más que lo que hay hoy, pero mi vista mira al frente, adonde aún no hemos llegado y a veces miro atrás para intentar tener presente lo que se me escapó en el pasado.
Me dejo caer en tus hombros aún cuando eres mi mayor miedo. Y eso.. tiene un nombre. FE.
Es diferente esta vez, aunque comparte siempre el riesgo en todos sus rostros. No hay red de seguridad. Es un salto a ciegas, aunque tenga los ojos abiertos. Es un salto en solitario, aunque salte contigo. Es cansado, aunque juntemos tus fuerzas y las mías. Es casi irreal, aunque bronten de mis labios las más desgarradoras verdades.
El tiempo es una línea contínua, donde pasado y futuro conforman el presente: sueños del ayer y sueños del mañana. Me esfuerzo por creer que no hay más que lo que hay hoy, pero mi vista mira al frente, adonde aún no hemos llegado y a veces miro atrás para intentar tener presente lo que se me escapó en el pasado.
Me dejo caer en tus hombros aún cuando eres mi mayor miedo. Y eso.. tiene un nombre. FE.
La fuente
De pequeña había una fuente en el patio del colegio. Pronto aprendías que de la misma manera que no estaba bien tragarse el chicle, tampoco estaba bien beber tocando el grifo con los labios. Asi que aprendías por imitación e imitabas a las chicas mayores, que cogían el agua entre sus manos, formando con ellas una forma cóncava.
Mis manos eran pequeñas, lo siguen siendo ahora. Y por más que luchaba por juntarlas, el agua huía entre las grietas que quedaban y nunca conseguía beber lo suficiente para calmar mi sed.
Me gustaría detener el tiempo. Por eso a veces me quedo muy quieta e intento absorber el presente y hacer que se me haga largo, ya sé que no es posible que sea eterno. Y el recuerdo siempre queda, pero el puto presente se escapa entre mis manos como el agua de la fuente del patio del colegio. Y adhiero mis labios para ver si así mi sed se sacia pero, cuando abro los ojos simplemente ya es otro día.
Mis manos eran pequeñas, lo siguen siendo ahora. Y por más que luchaba por juntarlas, el agua huía entre las grietas que quedaban y nunca conseguía beber lo suficiente para calmar mi sed.
Me gustaría detener el tiempo. Por eso a veces me quedo muy quieta e intento absorber el presente y hacer que se me haga largo, ya sé que no es posible que sea eterno. Y el recuerdo siempre queda, pero el puto presente se escapa entre mis manos como el agua de la fuente del patio del colegio. Y adhiero mis labios para ver si así mi sed se sacia pero, cuando abro los ojos simplemente ya es otro día.
La angustia
Hay experiencias, cosas.. en las que estamos solos, absolutamente solos. Sientes el abismo bajo los pies, te falta el suelo, y no tienes donde agarrarte. Sólo caes y caes al vacío. Si consigues resistir la caída, si por cualquier casualidad te levantas y descubres que no caías sino que volabas..da igual. Da igual si fracasas o si triunfas. Lo que importa es qué sientes mientras lo haces.
Caigo, caigo..y no creo que vuele
Varias vidas
Dame varias vidas y déjame vivirlas todas al mismo tiempo.
En una vuelvo.
En otra huyo.
En otra te paso.
En otra no dudo.
En otra no lloro.
En esta te escribo.
En una vuelvo.
En otra huyo.
En otra te paso.
En otra no dudo.
En otra no lloro.
En esta te escribo.
Dilige, et quod vis fac
Querido amor,
Somos dos personas atormentadas, que no son lo que parecen, que no son lo que quieren ser. En lucha continua consigo mismas. No te pongas en medio en el fragor de la batalla, que la sangre salpica y las lanzas en forma de palabras afiladas rasgan las almas.
Querido amor,
En filosofía, “definir” consiste en traducir una cosa a términos lo más sencillos posibles, hasta que se llegua al átomo que es imposible seguir dividiendo en objetos más sencillos.
Querido amor,
Tú y yo somos dos personas que se quieren. No hay definición más sencilla.
“Ama y haz lo que quieras” – decía Agustín de Tarraste (San Agustín). Si te callas, hazlo por amor; si gritas, también hazlo por amor; si corriges, también por amor; si te abstienes, por amor; si dañas, por amor; si perdonas, por amor. Que la raíz del amor esté dentro de ti y nada podrá salir sino lo que es bueno.
No hay deuda o culpa que te una a otro ser humano si os amáis. Porque si amas estás haciendo lo único que has de hacer con tu vida. Porque si él siente que le amas, sobrarán explicaciones, como el que tropieza y sigue andando y no se queda mirando a la piedra que le hizo tropezar. Porque el amor es humano y está preñado de equívocos y confusiones, de heridas y remiendos, de lágrimas y rabia.
¡Qué corta es la vida, sobre todo si no la vives porque te pierdes pensando en el mañana!
Querido amor,
El último mañana es la muerte.
No pienses en el mañana antes de que llegue.
O piensa en un mañana sin besos.
Somos dos personas atormentadas, que no son lo que parecen, que no son lo que quieren ser. En lucha continua consigo mismas. No te pongas en medio en el fragor de la batalla, que la sangre salpica y las lanzas en forma de palabras afiladas rasgan las almas.
Querido amor,
En filosofía, “definir” consiste en traducir una cosa a términos lo más sencillos posibles, hasta que se llegua al átomo que es imposible seguir dividiendo en objetos más sencillos.
Querido amor,
Tú y yo somos dos personas que se quieren. No hay definición más sencilla.
“Ama y haz lo que quieras” – decía Agustín de Tarraste (San Agustín). Si te callas, hazlo por amor; si gritas, también hazlo por amor; si corriges, también por amor; si te abstienes, por amor; si dañas, por amor; si perdonas, por amor. Que la raíz del amor esté dentro de ti y nada podrá salir sino lo que es bueno.
No hay deuda o culpa que te una a otro ser humano si os amáis. Porque si amas estás haciendo lo único que has de hacer con tu vida. Porque si él siente que le amas, sobrarán explicaciones, como el que tropieza y sigue andando y no se queda mirando a la piedra que le hizo tropezar. Porque el amor es humano y está preñado de equívocos y confusiones, de heridas y remiendos, de lágrimas y rabia.
¡Qué corta es la vida, sobre todo si no la vives porque te pierdes pensando en el mañana!
Querido amor,
El último mañana es la muerte.
No pienses en el mañana antes de que llegue.
O piensa en un mañana sin besos.