logotipo

img_google
Los ángeles no dejan de llorar
La realidad es bruta y la vida PUTA. Crónicas de vidas ansiosas.
Acerca de
¿Llorar? ¡Sí, pero de pie y trabajando! --Alejandro Casona --
Visitantes
Banda Sonora
 
Corazón, coraza
Recuerdo que la primera vez que tuve una insuficiencia cardíaca pensé que me iba a morir. No vi mi vida pasar, ni pensé en todo lo que me quedaba por hacer. Solamente me asusté muchísimo y me colapsé. Esperaba que en cualquier momento me dijeran que era una exagerada, y que no me pasaba nada. Pero no me lo decían. Sólo sacaban carpetas, anotaban con su letra de médico y pedían más pruebas.

No fue grave, solo un incordio durante algún tiempo, y algún pequeño susto, de la que reconozco ser responsable. No me tomaba las pastillas, no hacía vida sana, vivía cada vez más en una noria emocional... Me rebelaba tratándome mal, a ver si así conseguía algo. Mecanismo infantil a la par que inútil.

Todo eso ya ha pasado. Pero... ha quedado cicatriz. Cada vez que algo me hace daño, golpea directamente al corazón. Parece que se me para. Me comienza un hormigueo por el brazo y pienso que no puedo competir en una vida en la que mientras se corre se mete el codo justo al corazón.

Siempre dije que de mis poemas favoritos, el mejor.., "Corazón, coraza". ¿Ahora lo entiendes?