LA ETERNA INSATISFECHA
Advertencia: Este cuento crea autorreflexión, y aunque elementos subliminales hayan podido salir a flote, no me siento identificada con la desafortunada princesa.
Había una vez una chica que se creía una princesa. Sabía que no era muy guapa, pero también sabía que tenía un halo que la recubría haciéndola bella a los ojos de los demás. Sabía que la veían como una chica inteligente, de gran sonrisa que a todos encandilaba como el famoso flautista del cuento. Allá por donde iba, cosechaba corazones y miradas y todos los hombres que había deseado habían caído rendidos a sus pies.
Sin embargo, en la soledad y oscuridad de su cuarto, la inseguridad la atemorizaba. Porque sabía que todo era una maravillosa y perfecta…fachada. Sabía que no era guapa, y de hecho se acercaba más a la fealdad que a la belleza. Se sabía inteligente para algunas cosas, pero para otras extremadamente tonta y torpe. Y sobre todo, sabía que su única salvación era estar con personas que jamás descubrieran ni quisieran descubrir qué había detrás de su mirada. Sus amigos, se contaban con los dedos de la mano amputada de un manco. Sólo tenía conocidos, compañeros y familiares.
Tenía un hermoso palacio y un carruaje lujoso, todo para ella sola. Era la primogénita de la familia y también la más mimada. Pero nada de lo que tenía, sentía habérselo ganado. Sentía que ella no era ella, sino todo lo que tenía y la ocultaba el paso.
Se comprometió con un consejero del reino, que llegó a ser muy poderoso, quizás por el azar más que por trabajo. A los ojos ajenos, eran la pareja perfecta, pues él además era guapo. En ocasiones, pensaba en romper el compromiso, pues en el fondo ella estaba insatisfecha. Demasiados desplantes y desprecios, demasiados reproches y lamentos, para una relación que apenas había levantado el vuelo. Sin embargo, todo compromiso, otorga cierta seguridad, aunque sea con el mismo diablo. Y el caso no era tan extremo.
--¿Y ahora por qué estás mal? – le preguntaba el consejero
-- Lo único que he querido lo he perdido
--¡Pues deja ya de llorar y arranca! ¿No ves que estás haciendo un mundo de esto y yo sí que tengo verdaderos problemas? Esta noche cenamos con mis amigos
--No me apetece
--Si no vienes, ahí te quedas
--¡Por favor, quédate conmigo!
--Ya hablaremos por la mañana – y la conversación acababa con el ruido de la puerta y las bisagras
Hacía tiempo un príncipe se le había cruzado en su camino. Viejo amigo, de la aristocracia, siempre habían tenido una especial relación, siempre solo como amigos. De su insatisfacción surgió la idea de cómo sería su vida si un día se enamoraran. Imaginaba una vida tranquila, llena de esas pequeñas cosas que se viven de día para volver a soñarlas sobre la almohada. Imaginó el paso del tiempo sobre sus cuerpos y cómo les irían apareciendo canas. Imaginó cómo serían sus hijos y les puso nombres y les puso cara. Y después, rompió el ensueño, pinchando la burbuja con su propia espada.
Ya era tarde para ella, eterna insatisfecha, que no se sentía nada; que sentía miedo cuando pensaba que alguien pudiera quererla por lo que ocultaba bajo la fachada. El príncipe era de esos que amaba las almas y las desnudaba. Demasiado riesgo vivir desnuda en un mundo frío que detestaba. Echó al príncipe de sus sueños y puso punto y final a un párrafo sin palabras.
Siguió con su consejero, con días pares e impares, repartiéndose pie izquierdo y derecho, alternando las mañanas.
--¿Por qué no nos vamos juntos a algún lado apartado? Me apetece estar sola y tranquila, juntos – preguntaba casi rogando
--Eres una egoísta. Tú no sabes lo que es tener amigos, pero yo tengo muchos y no voy a descuidarlos por tus bobadas. ¡Con todo lo que hago por ti y lo que te aguanto…! – le contestaba el consejero escupiendo palabras
Y siguió sintiéndose incompleta, sola y desamparada todas las noches en las que dormía sola en su cama. Soñaba con nuevos caminos y siempre acababa pensando, que eligiera el que eligiera, siempre sería una desgraciada. Conservaba a su príncipe cerca, por si algún día nacía de ella el valor de vivir en lugar de dejarse vivir. Pero ella misma se condenada a estar eternamente insatisfecha porque no tenía valor de luchar por alguien, porque se hacía limitada a ser sólo objeto de lucha, amante no amada.
--No valoras nada de lo que hago por ti – le reprochaba el consejero – parece mentira que me desprecies y desprecies como te cuido, con lo que yo te quiero…Aguanto hasta a tu familia y ni siquiera me quejo.. – y ella aguantaba las lágrimas pero no le aguantaba la mirada.
Y cuando ya no podía más, cuando sentía el abismo tan cerca que quería tirarse…
--Venga, princess, ponte guapa, que te llevo a cenar al sitio más caro del reino y te regalo besos y te abrazo como en tus sueños – reculaba el consejero.
Pero ella seguía siendo la eterna insatisfecha, porque quizás el secreto de la felicidad es arriesgar de vez en cuando y luchar por lo que se ama, perdiendo todo lo que se tiene, que, en realidad, no vale nada.
Había una vez una chica que se creía una princesa. Sabía que no era muy guapa, pero también sabía que tenía un halo que la recubría haciéndola bella a los ojos de los demás. Sabía que la veían como una chica inteligente, de gran sonrisa que a todos encandilaba como el famoso flautista del cuento. Allá por donde iba, cosechaba corazones y miradas y todos los hombres que había deseado habían caído rendidos a sus pies.
Sin embargo, en la soledad y oscuridad de su cuarto, la inseguridad la atemorizaba. Porque sabía que todo era una maravillosa y perfecta…fachada. Sabía que no era guapa, y de hecho se acercaba más a la fealdad que a la belleza. Se sabía inteligente para algunas cosas, pero para otras extremadamente tonta y torpe. Y sobre todo, sabía que su única salvación era estar con personas que jamás descubrieran ni quisieran descubrir qué había detrás de su mirada. Sus amigos, se contaban con los dedos de la mano amputada de un manco. Sólo tenía conocidos, compañeros y familiares.
Tenía un hermoso palacio y un carruaje lujoso, todo para ella sola. Era la primogénita de la familia y también la más mimada. Pero nada de lo que tenía, sentía habérselo ganado. Sentía que ella no era ella, sino todo lo que tenía y la ocultaba el paso.
Se comprometió con un consejero del reino, que llegó a ser muy poderoso, quizás por el azar más que por trabajo. A los ojos ajenos, eran la pareja perfecta, pues él además era guapo. En ocasiones, pensaba en romper el compromiso, pues en el fondo ella estaba insatisfecha. Demasiados desplantes y desprecios, demasiados reproches y lamentos, para una relación que apenas había levantado el vuelo. Sin embargo, todo compromiso, otorga cierta seguridad, aunque sea con el mismo diablo. Y el caso no era tan extremo.
--¿Y ahora por qué estás mal? – le preguntaba el consejero
-- Lo único que he querido lo he perdido
--¡Pues deja ya de llorar y arranca! ¿No ves que estás haciendo un mundo de esto y yo sí que tengo verdaderos problemas? Esta noche cenamos con mis amigos
--No me apetece
--Si no vienes, ahí te quedas
--¡Por favor, quédate conmigo!
--Ya hablaremos por la mañana – y la conversación acababa con el ruido de la puerta y las bisagras
Hacía tiempo un príncipe se le había cruzado en su camino. Viejo amigo, de la aristocracia, siempre habían tenido una especial relación, siempre solo como amigos. De su insatisfacción surgió la idea de cómo sería su vida si un día se enamoraran. Imaginaba una vida tranquila, llena de esas pequeñas cosas que se viven de día para volver a soñarlas sobre la almohada. Imaginó el paso del tiempo sobre sus cuerpos y cómo les irían apareciendo canas. Imaginó cómo serían sus hijos y les puso nombres y les puso cara. Y después, rompió el ensueño, pinchando la burbuja con su propia espada.
Ya era tarde para ella, eterna insatisfecha, que no se sentía nada; que sentía miedo cuando pensaba que alguien pudiera quererla por lo que ocultaba bajo la fachada. El príncipe era de esos que amaba las almas y las desnudaba. Demasiado riesgo vivir desnuda en un mundo frío que detestaba. Echó al príncipe de sus sueños y puso punto y final a un párrafo sin palabras.
Siguió con su consejero, con días pares e impares, repartiéndose pie izquierdo y derecho, alternando las mañanas.
--¿Por qué no nos vamos juntos a algún lado apartado? Me apetece estar sola y tranquila, juntos – preguntaba casi rogando
--Eres una egoísta. Tú no sabes lo que es tener amigos, pero yo tengo muchos y no voy a descuidarlos por tus bobadas. ¡Con todo lo que hago por ti y lo que te aguanto…! – le contestaba el consejero escupiendo palabras
Y siguió sintiéndose incompleta, sola y desamparada todas las noches en las que dormía sola en su cama. Soñaba con nuevos caminos y siempre acababa pensando, que eligiera el que eligiera, siempre sería una desgraciada. Conservaba a su príncipe cerca, por si algún día nacía de ella el valor de vivir en lugar de dejarse vivir. Pero ella misma se condenada a estar eternamente insatisfecha porque no tenía valor de luchar por alguien, porque se hacía limitada a ser sólo objeto de lucha, amante no amada.
--No valoras nada de lo que hago por ti – le reprochaba el consejero – parece mentira que me desprecies y desprecies como te cuido, con lo que yo te quiero…Aguanto hasta a tu familia y ni siquiera me quejo.. – y ella aguantaba las lágrimas pero no le aguantaba la mirada.
Y cuando ya no podía más, cuando sentía el abismo tan cerca que quería tirarse…
--Venga, princess, ponte guapa, que te llevo a cenar al sitio más caro del reino y te regalo besos y te abrazo como en tus sueños – reculaba el consejero.
Pero ella seguía siendo la eterna insatisfecha, porque quizás el secreto de la felicidad es arriesgar de vez en cuando y luchar por lo que se ama, perdiendo todo lo que se tiene, que, en realidad, no vale nada.
Comentario:
Ola guapa!!
me confese ocntigo y ahora lo hago con todos los lectores de tu blog...
SOY UNA INSATISFECHA!!!
UNA CATACALDOS!"!! como me define mi madre...
pico en todos los trabajos, oportunidades, ilusiones...y ahora no me centro en el amor....
todavia no he movido ficha....
voy a morirme al mirarles a los ojos...
no quiero dejar esta relacion, por miedo a que se unda...a como responderan los amigos, a si nunca le quise o le quiero y lo descubro ahora....
no quiero volver a intentarlo por si le hago daño, aunque creo que ya se lo hice ilusionandole....
no renuevo el blog porque no tengo fuerzas....
a ver que hago...ya te contare.
fdo: la eterna egoistaa insatisfecha
me confese ocntigo y ahora lo hago con todos los lectores de tu blog...
SOY UNA INSATISFECHA!!!
UNA CATACALDOS!"!! como me define mi madre...
pico en todos los trabajos, oportunidades, ilusiones...y ahora no me centro en el amor....
todavia no he movido ficha....
voy a morirme al mirarles a los ojos...
no quiero dejar esta relacion, por miedo a que se unda...a como responderan los amigos, a si nunca le quise o le quiero y lo descubro ahora....
no quiero volver a intentarlo por si le hago daño, aunque creo que ya se lo hice ilusionandole....
no renuevo el blog porque no tengo fuerzas....
a ver que hago...ya te contare.
fdo: la eterna egoistaa insatisfecha
Comentario:
hola mi niña!!!!!!
q razón tienes mi aRma!!
No arriesgamos y preferimos quedarnos en la situación actual por no saber cómo repercutirá en nuestro entorno, por no saber si podremos hacerle frente, por no saber de qué manera nos afectará...por mil y un interrogantes q se nos presentan y nos agobian con el simple hecho de pensar en un cambio.
Niña tengo muchas ganas de verteee!!!
TE quiero un mundo!!!!!!!!!
Coge el móvil
q razón tienes mi aRma!!
No arriesgamos y preferimos quedarnos en la situación actual por no saber cómo repercutirá en nuestro entorno, por no saber si podremos hacerle frente, por no saber de qué manera nos afectará...por mil y un interrogantes q se nos presentan y nos agobian con el simple hecho de pensar en un cambio.
Niña tengo muchas ganas de verteee!!!
TE quiero un mundo!!!!!!!!!
Coge el móvil
Comentario:
Algunos están un poco vagos de escritura?? Venga vamos un par de lineas no cuesta tanto.
Ah! no se me olvide, un beso para Cristina, que se acordó de saludarnos nada mas llegar.
bueno mini shakira, a ver si renuevas el blog un poco. mil besos.
Ah! no se me olvide, un beso para Cristina, que se acordó de saludarnos nada mas llegar.
bueno mini shakira, a ver si renuevas el blog un poco. mil besos.
Comentario:
La princesa sueña, inventa,
imagina y eso la salva.
Lucha, princesa, lucha
rompe tu presente que no te agrada
transforma tus sueños
y crea tu mañana.
Que no es más feliz
el que todo tiene..
sino el que se lo labra.
imagina y eso la salva.
Lucha, princesa, lucha
rompe tu presente que no te agrada
transforma tus sueños
y crea tu mañana.
Que no es más feliz
el que todo tiene..
sino el que se lo labra.
Comentario:
y siguiendo con Sabina...:
"yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer."
Pues sí, el cuento crea autorreflexión... ^^ Como siempre, merece la pena leerte.
Saludos de "La eterna indecisa".
"yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer."
Pues sí, el cuento crea autorreflexión... ^^ Como siempre, merece la pena leerte.
Saludos de "La eterna indecisa".
Comentario:
Perdon, es:
"y morirme contigo si te matas,
y matarme contigo si te mueres..."
"y morirme contigo si te matas,
y matarme contigo si te mueres..."
Comentario:
Lo que no entiendo es como nos dejas un hueco para que pongamos comentarios a verdades como las tuyas, que no se pueden comentar.
Solo te dejo unos versos, que bien podrian ser de ese consejero real, pero son de Sabina, en ocasiones rey de la palabra:
"yo no quiero 14 de febrero, ni cumpleaños feliz,
yo no quiero domingos por la tarde, yo no quiero columpio en el jardin,
lo que yo quiero, corazon cobarde,
es que mueras por mi,
y matarme contigo si te matas,
y morirme contigo si te mueres.
Por que el amor cuando no muere mata,
por que amores que matan nunca mueren..."
Quien quiere lo material teniendo un amor asi? Alguna vez todos lo hemos tenido.
mil sueños basilea.
Solo te dejo unos versos, que bien podrian ser de ese consejero real, pero son de Sabina, en ocasiones rey de la palabra:
"yo no quiero 14 de febrero, ni cumpleaños feliz,
yo no quiero domingos por la tarde, yo no quiero columpio en el jardin,
lo que yo quiero, corazon cobarde,
es que mueras por mi,
y matarme contigo si te matas,
y morirme contigo si te mueres.
Por que el amor cuando no muere mata,
por que amores que matan nunca mueren..."
Quien quiere lo material teniendo un amor asi? Alguna vez todos lo hemos tenido.
mil sueños basilea.