logotipo

img_google
Los ángeles no dejan de llorar
La realidad es bruta y la vida PUTA. Crónicas de vidas ansiosas.
Acerca de
¿Llorar? ¡Sí, pero de pie y trabajando! --Alejandro Casona --
Visitantes
Banda Sonora
 
AUNQUE TÚ NO LO SEPAS Y YO ME AVERGÜENCE
Me gustaría decir muchas cosas que no digo y me gustaría no decir otras que digo, metralla que rasga mi piel y penetra en mi carne. A veces la verdad espanta, asusta, y consigue el efecto contrario al que deseas.

Me invita a un café por soportarle, a él, desconocido borracho ya de mañana. Es muy guapo y no parece tonto. Me abre el camino para que huya de los demonios de la noche anterior.

No se pueden ocultar las lágrimas si son de sangre. Lo manchan, lo inundan todo y no sé donde esconderme para que se marchen. Hemos hecho un trato, y con mi palabra se ha ido también mi corazón, ese que late en el pecho a punto de estallar, conectado directamente con mi lagrimal.

El desconocido tiene nombre, y ya no es desconocido. Sé en qué trabaja, que tiene sobrinos, que estuvo en la expo de Sevilla en el 92, que era el deportista de la clase y que vive en el mismo portal que su amigo Jose. El no-desconocido me mira, me mira sólo a mi, me quita el gorro en un descuido y siento que me va a descubrir.

Me mira, como me mirarías tú, pero él me mira sólo a mi.
No soy lo suficiente. Nunca lo fui y sigo sin serlo, es lo que pienso, mientras él me mira. Mis pasados me lo confirmaron, me lo confirma mi presente. Temo y tiemblo, tiemblo y lloro


Me ha quitado el gorro, y ahora espero a que me abra la camisa, que deje mi pecho al descubierto para que vea la herida, inundada de palabras nunca dichas.

Dispara. Dispara otra vez, por favor...no me dejes moribunda. Remátame y no me dejes morir, porque no te voy a decir mentiras para seguir viva. La verdad, aunque mate. Puede que no sea hoy, ni mañana...pero sé que ahí seguirá la metralla. No te lo diré, no lo sabrás. Hemos hecho un trato, y con mi palabra se ha ido también mi corazón. Eres libre, yo no, porque yo soy lo suficiente, pero tú si lo eres.

Me despido del no-desconocido, por ti no volveré a verle. Aunque tu no lo sepas y yo me avergüence.
No