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Los ángeles no dejan de llorar
La realidad es bruta y la vida PUTA. Crónicas de vidas ansiosas.
Acerca de
¿Llorar? ¡Sí, pero de pie y trabajando! --Alejandro Casona --
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Banda Sonora
 
Agua salada
Puede que no sea lo que tú pensaste que yo era. Puede que yo tampoco sea lo que pensé que yo era. Pero aquí me tienes con las manos preparadas para dibujarte una sonrisa. Porque hace tiempo que mi alma se confundió entre tu caperuza roja y las letras que tejías entre escaleras y universos infinitos. Porque de alguna manera, somos almas alegres, que un día se dejaron invadir por la tristeza pero que aquí aguantan, con la cabeza alta y las piernas dispuestas para seguir andando.

Al menos no mentimos con falsas sonrisas y al menos llevamos nuestro dolor con dignidad, no lamentándonos de nuestro desitno sino destinando nuestros lamentos a construirnos un mañana, donde no sé que habrá pero sé lo que sobrará. Sobrarán las risas irónicas, las miradas que matan, la sangre que mana de nuestro corazón roto.

Las palabras se clavan como espadas en la espalda. Mírame a los ojos cuando me dispares. Dispárame a mi, si hace falta. Pero ni una lágrima más desperdiciada, como diamantes que se tiran al agua del mar. Agua salada con agua salada. Nada. No es nada. Nada hacia la orilla.
 
Comentario:
joder, me vais a hacer llorar!!!
 
Comentario:
Puede, porque por poder, pueden ser tantas cosas... Cómo exigir que me prestes un frasquito de tu esencia, si yo no sé ni dónde encontrar la mía. Me quité la caperuza ante tus lágrimas de ángel. Me puse a nadar sin encontrar orillas y empecé a patalear. Y es que con alas se vuela, pero no se nada; que las alas mojadas sólo sirven para ahogar.

Nos caeremos las veces que sea y nos volveremos a levantar, ¿verdad? Porque somos kamikazes que saltamos al vacío. Luego, si hace falta, nos repartimos las heridas y partimos por la mitad la sonrisa que destella en la recámara. Que no hay balas ni más armas que tu mirada. Mi mirada, la suya y esa que está más allá.

Agua salada en cada rasguño. Que escueza, pero enciende la luz. Sube a la torre del faro y prende la luz. Mañana será mi mano la que se alargue a por ti. Mañana como quien dice pasado, o el otro, o cualquiera; como quien dice que gracias, que cuando sea, si quieres, estoy aquí. Con capucha o sin ella. Eso sí, con las ganas y las acuarelas de la ilusión.

:*
No