Dejar huella

No quiero ni imaginar lo que hubieras hecho con mi colección de pasos. Yo, que los tengo todos tan guardaditos. Etiquetas de nómada en unos y en otros. Voluntad de repetirse sólo en algunos. Retales de mundos diminutos cosidos a suelas de piel, de cuero, de esparto, de goma, de plástico barato… Están todos los pasos de trapecista en la cuerda floja, los del monstruo devorador de relojes, las grandes zancadas para cruzar avenidas, el silencio acostumbrado a caminar de puntillas, el paso de cebra que me costó la vida, los trotecillos apresurados en mitad de la calzada, la espiral del gato convertida en glorieta…
Ahora que lo dices, me faltan aquellas huellas de agua que dejé en tu terraza, la noche que llovió a corazón abierto. Todo el universo repartido en espejos, todos los espejos sobre tus baldosas, todas las baldosas desnudas bajo mis pies descalzos. Y yo estampando huellas como quien reparte besos. Recuerdo que me dolían las piernas de pisar tanto suelo, y los labios de besarte tanto…
Comentario:
Como la vida misma.
Un besazo
Un besazo
Comentario:
He vuelto a releer este post, jor Isabel, me alaucina tu sensibilidad, tremendamente cruel.
Comentario:
malvisto, esos pasos se los vamos a dejar de merienda a la conciencia, que siempre anda hambrienta.
pirata, a mí me alegra muchísimo que vengas por aquí. Un beso (y un nudo, para que no te me escapes del todo)
wolffo, sí, yo también he visto a esos individuos que transitan tanto en grupo como en solitario por carreteras secundarias, pero yo lo que creo es que vienen de una rave
Un abrazo grande.
pirata, a mí me alegra muchísimo que vengas por aquí. Un beso (y un nudo, para que no te me escapes del todo)
wolffo, sí, yo también he visto a esos individuos que transitan tanto en grupo como en solitario por carreteras secundarias, pero yo lo que creo es que vienen de una rave
Un abrazo grande.
Comentario:
Ay, sabelilla, qué colección más apetitosa de ver contigo. Es de esas que uno quiere que el coleccionista le vaya explicando, mientras caminamos por algún lado, un poco oscuro, pa qué engañarnos.
Quiero aportar, humildemente, los pasos valientes de los paseúntes, que son los pasos dados en carreteras secundarias por los grupos de aldeanos que, no me preguntes por qué, salen en grupos y subgrupos a caminar por las carreteras, como si cobraran por usarlas o algo así.
¿Los tenías, los tenías?
Hay que decir una cosa, aparte de la tontería que acabo de decir: cuando estás en vena, tía, eres la mejor. La mejor.
Quiero aportar, humildemente, los pasos valientes de los paseúntes, que son los pasos dados en carreteras secundarias por los grupos de aldeanos que, no me preguntes por qué, salen en grupos y subgrupos a caminar por las carreteras, como si cobraran por usarlas o algo así.
¿Los tenías, los tenías?
Hay que decir una cosa, aparte de la tontería que acabo de decir: cuando estás en vena, tía, eres la mejor. La mejor.
Comentario:
Hola, guapa. Me alegra leerte.
Comentario:
eso en cuanto a los pasos dado: pues qué decir de los imaginados, de los soñados, de los que uno DEBio haber dado; a veces se camina cien cuadras sin llegar a ningún lado; otras, es cuestiño de segundos.
abrazos
abrazos