Cena en casa de Edu
El sábado noche estuve cenando en casa de Edu... aunque con la particularidad de que además de invitado fui el que preparó la cena. Aunque debo reconocer que no hubiera salido igual de bien sin la inmejorable ayuda de Silvia, que me hizo de pinche.
De la cena en sí, deciros que empezamos con una ensalada variada (llevaba queso, jamón dulce, tomate, lechuga, salmón ahumado... en fín, un montón de cosas ricas) y continuamos con pollo strogonoff; sí, ya se que lo suyo hubiera sido hacer el típico y clásico buey de apellido ruso... pero en la variedad (y la diferencia) está el gusto, ¿no? Pues eso.
El postre (un pastel de chocolate) y unos tés cerraron la parte gastronómica de la velada.
Actualización (25 de abril)
Bueno, debo reconocer que el resultado final no fue malo, aunque debo decir (Starbase) que la apariencia final del Pollo Strogonoff no fue la que yo hubiese deseado: al hacerlo en una cacerola alta, más que dorarse, la carne se cuece... lo que conlleva que suelte más líquido fruto de esa cocción. Por lo tanto, y al no poder escurrir ese líquido el conjunto quedó demasiado liquidote. Pero prometo que la próxima ocasión en la que lo prepare intentaré mejorar esos “problemillas técnicos”. Pero amigos/as, no siempre se va a cocinar con todo a favor... y eso que no he explicado el “percance con la sal” jajajajaja Si, resulta que el salero con el que echaba la sal en la cacerola se abrió y vertió su (salado, por supuesto) contenido en el pollo ya preparado (solo faltaba salpimentar). Así que imaginaos al cocinero (yo mismo) echando mano al azúcar para compensar el desaguisado (nunca mejor dicho).
Y por lo que se ve, mis comensales quedaron satisfechos... al menos Vicky sí ;-)

De la cena en sí, deciros que empezamos con una ensalada variada (llevaba queso, jamón dulce, tomate, lechuga, salmón ahumado... en fín, un montón de cosas ricas) y continuamos con pollo strogonoff; sí, ya se que lo suyo hubiera sido hacer el típico y clásico buey de apellido ruso... pero en la variedad (y la diferencia) está el gusto, ¿no? Pues eso.
El postre (un pastel de chocolate) y unos tés cerraron la parte gastronómica de la velada.
Actualización (25 de abril)
Bueno, debo reconocer que el resultado final no fue malo, aunque debo decir (Starbase) que la apariencia final del Pollo Strogonoff no fue la que yo hubiese deseado: al hacerlo en una cacerola alta, más que dorarse, la carne se cuece... lo que conlleva que suelte más líquido fruto de esa cocción. Por lo tanto, y al no poder escurrir ese líquido el conjunto quedó demasiado liquidote. Pero prometo que la próxima ocasión en la que lo prepare intentaré mejorar esos “problemillas técnicos”. Pero amigos/as, no siempre se va a cocinar con todo a favor... y eso que no he explicado el “percance con la sal” jajajajaja Si, resulta que el salero con el que echaba la sal en la cacerola se abrió y vertió su (salado, por supuesto) contenido en el pollo ya preparado (solo faltaba salpimentar). Así que imaginaos al cocinero (yo mismo) echando mano al azúcar para compensar el desaguisado (nunca mejor dicho).
Y por lo que se ve, mis comensales quedaron satisfechos... al menos Vicky sí ;-)

Comentario:
Como huésped negado para la cocina, tan sólo me queda agradecer la desinteresada colaboración del Cocinillas y su pinche Silvia (impresionantes cortes a cuadritos) por el despliege de medios en mis patéticos fogones.
Comentario:
Va bien de vez en cuando ponerle un toque personal a las recetas, aunque sea cambiando el ingrediente principal.Yo como comensal quede satisfecha.
Saludos
Saludos
Comentario:
Ah, ya aparece. Sorry.
Comentario:
Cocinillas, la foto del strogonofffffff no aparece.
Anda, que te cuesta payo, que tengo curiosidad...
Anda, que te cuesta payo, que tengo curiosidad...