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La HUiDa
Detrás de Cada HUiDa, Estabas Tú ...
Acerca de
A todos mis familiares y amigos, por estar siempre ahi.Por vuestro apoyo incondicional.Por enseñarme que otro mundo es posible. Por traerme de vuelta cuando me voy de HUiDa. Por vuestro tiempo. Por vuestra entrega. Por enseñarme donde esta el camino. Por hacerme el dia a dia más facil. Por entragarme vuestro corazón. Por las noches de tertulia. Por Tantas y Tantas Cosas...
Sindicación
 
ElTren de nuestras vidas.-
La historia la presenta un tal Mario, desauciado en la vida. Tremendamente solo en el paso de sus dias por el caminar del tiempo. Pues Mario un día cocnocioa a una muchacha.
Siempre la veia en el tren camino del trabajo, la observaba, la dibujaba en su mente para cuando se perdiera por la parada antes de la que se bajaba él, fuera recuerdo eterno hasta el próximo día.
Pasaron y pasarón los días y Mario la seguia observando. Sin decir nada, ella tambien observaba que la miraban. Pero ninguno decia nada, aunque sus miradas se cruzaban y se fundian en un punto infinito de aque viejo y pintorreado vagón.
Ña historia se repetia, diariamente. Sus miradas cruzadas y su bocas cerradas, paralizadas, indecisas.
Mario un día se planteó de decirle algo, preguntarle su nombre, o algo asi.
Pues bien a la mañana siguiente cuando ella subio al tran, ella se acerco y se sento en el asiento de en frente. Era su oportunidad, Mario cojio aire y se disponia ahacer le alguna pregunta mientras intercambiaban miradas entrecortadas, indecisas.
Mario empezaba a inquietarse y no se decidía. Pues bien pasaba y pasaban los días y ninguno se decidia a decir nada.
Ella llevaba una semana sentando se en frente de Mario.
Él sse disponia a decirle algo , pero no podia. Un dia allegar a su casa, se perjuró que le preguntaria su nombre.
Así que como todas las mañana, aunque hoy era distinto, se levanto un poco antes de lo que solia hacerlo. Desayunó, se aseó y se dirijio hacia la estación de tren, puntual como nunca. Hoy no era dia de carreras tras el viejo y pintorreado vagón. Se monto, con atenlación, se sentó donde siempre lo hacia, esperando que se dibujara la silueta de su amada. De que aquella puerta se abriera. Para que apareciera ella.
acercando se a la pasrada de su amada, el corazón le latia cada vez más y mas fuerte, Sentia un nerviosismo interior, que nuca ante lo habia experimentado. Llego la parada, se abrio l a puerta mientras entraba gente, en el murmullo y barullo intentaba ver la cabellera rubia de su objetivo, la sonrisa timida. Tras sentarse todos los que componina el barullo, observo que la puerta no el traia nada. Que su amada hoy no habia ido. Que el asiento de enfrente se volvio vacio, y frio.
Que su corazñon se apagaba poco a poco. Su mirada se perdio tras la ventana que apuntaba al horizonte , a cual quier punto de la infinidad del cielo, se desmoronó su estrategia, el temor le apoderó.
Sentia vacio, que no era nadie, que hoy el sol no habia salido para el.
Descubrió que su puntualidad inglesa de esta mañana, no le srivio para nada.
Que la puerta del tren viejo y pintado, no le trajo aquella mirada complice, y que perdio la oportunidad de saber si quiera su nombre.
Aunque perpeljo en el tren sentado, comprendió que perdió el TREN de su vida.....

Hasta la próxima HUiDa.-


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