Andando ...
Ultimamente ando algo despistado, como de bajón... Pero no bajo de moral, más bien alto de pereza. Como a todos, supongo, esto de empezar nuevo año me descentró un poco, un poco demasiado, así que poco a poco vuelvo a la rutina necesaria, esa que nos ayuda a centrarnos (diferente de la otra rutina, la pesada y aburrida...).
Así que, como siempre cuando parece que ando dos pasos por delante mía, me paro un ratito. Y es que a veces es necesario pararse, darse cuenta de las cosas que estamos haciendo, de las que hemos hecho y de las que queremos, a partir de ahora, hacer. Y darse cuenta también de las cosas buenas que tenemos así como de las malas, puesto que son necesarias también, en su justa medida (Si no tuvieramos nada malo, no sabriamos apreciar lo bueno...¿verdad?)
En fin, que en el trabajo me va la mar de bien, (aunque a veces hago más horas de las que quisiera...) y soy de los muy pocos afortunados que, en Madrid, podemos ir a trabajar andando algunos días de la semana (suelo cambiar de oficina entre semana...).
Así que volviendo a mi rutina diaria, intentaré escribir más a menudo en el blog, volver a leeros más a menudo también y vuelvo a pasear muchas mañanas por el frio Madrid, vuelvo a reencontrarme con toda la gente que, a esas horas ya, corren por las calles y, aunque todos tapados por gorros y bufandas, todos ya más o menos nos conocemos y cruzamos a diario en nuestro camino. Y este viernes, camino al trabajo, me pare un momento al cruzar el enorme puente que hay por encima de una de las carreteras de entrada a Madrid, y hice una foto con mi movil. Porque ya es de día, porque la ciudad se despertaba, porque las nubes ya han alcanzado las nuevas torres que se construyen en el centro de Madrid y porque, aunque me iba a trabajar, andaba sin prisa. Porque si me paro y pienso llego antes que si voy corriendo.

Así que, como siempre cuando parece que ando dos pasos por delante mía, me paro un ratito. Y es que a veces es necesario pararse, darse cuenta de las cosas que estamos haciendo, de las que hemos hecho y de las que queremos, a partir de ahora, hacer. Y darse cuenta también de las cosas buenas que tenemos así como de las malas, puesto que son necesarias también, en su justa medida (Si no tuvieramos nada malo, no sabriamos apreciar lo bueno...¿verdad?)
En fin, que en el trabajo me va la mar de bien, (aunque a veces hago más horas de las que quisiera...) y soy de los muy pocos afortunados que, en Madrid, podemos ir a trabajar andando algunos días de la semana (suelo cambiar de oficina entre semana...).
Así que volviendo a mi rutina diaria, intentaré escribir más a menudo en el blog, volver a leeros más a menudo también y vuelvo a pasear muchas mañanas por el frio Madrid, vuelvo a reencontrarme con toda la gente que, a esas horas ya, corren por las calles y, aunque todos tapados por gorros y bufandas, todos ya más o menos nos conocemos y cruzamos a diario en nuestro camino. Y este viernes, camino al trabajo, me pare un momento al cruzar el enorme puente que hay por encima de una de las carreteras de entrada a Madrid, y hice una foto con mi movil. Porque ya es de día, porque la ciudad se despertaba, porque las nubes ya han alcanzado las nuevas torres que se construyen en el centro de Madrid y porque, aunque me iba a trabajar, andaba sin prisa. Porque si me paro y pienso llego antes que si voy corriendo.

Entre limones...

Desde luego, un título curioso. No para mi post, puesto que este título pertenece a una novela.
¿Porqué mencionarlo aquí? Porque leí en la presentación de la novela lo siguiente : "Entre Limones. Historia de un optimista"
Y solo eso ya me gustó, aunque no lo he leido. No, al menos, todavía...
Y hoy es un día de esos donde vale la pensa hablar y escribir sobre historias optimistas. Porque la vida da muchas vueltas, porque nunca sabemos qué pasará con ella, pero siempre tendemos a pensar lo peor, ¿verdad? Es difícil, pero hay que intentar ser optimista, porque los problemas existen y existirán, pero vida no hay más que una y hay que vivir, muy a nuestro pesar, con ellos. Con nuestros problemas.
Y la vida, como en los blogs, sigue. Y hoy, como en otras ocasiones ya hice, dedico mi post a una fecha especial, a un día especial. Un día que es hoy mismo, un día que espero que sea especial puesto que la fecha lo es y la ocasión lo merece. Un día también para ser optimistas, para sonreir, para celebrar, para que todos nos demos cuenta, aunque solo sea por este día, de las cosa buenas que tenemos.
Porque hoy, viernes 9 de Febrero, es un dia especial para alguien. Un día para la felicidad y para felicitarla :
Feliz Cumpleaños Trizia !
