...
Olvide la mujer
la perdí en ese rincón de la angustia
Parí la musa,
la cree por necesidad
para no ausentarme del mundo
para seguir siendo parte
Avejenté mi inocencia
consumí mi pureza
dentelle mi cuerpo
protegiendo mi alma
Desahuseada
con la mirada en nube
con los recuerdos tatuados
en los párpados
sin herencia, sin huellas
contemplo como la mujer
se desvanece,
como me va dejando





