logotipo

img_google
7 vidas tiene un gato
---- Y la curiosidad una a una se las va quitando ----
Bienvenido a mi morada. Entre libremente,por su propia voluntad,y deje parte de la felicidad que trae. Contador Gratis
Sindicación
 
Un ciclo se cierra
He decidido que voy a dejar mi trabajo, porque prefiero usar ese tiempo para estudiar (y para descansar, y para salir, y para ver películas... bueno, qué más da, el caso es que lo dejo). Voy a seguir trabajando hasta el 17 de Diciembre, domingo, que será mi último día. Y me siento un poco mal...

Como no veo nunca a mi jefa (porque yo trabajo sólo fines de semana y festivos, justo los días que no va ella) pensaba llamarla para decírselo a finales de este mes (por lo de avisar con 15 días de antelación, porque esto es así, no me lo he inventado yo, ¿no?). Pero resulta que me llamó ella a mí el jueves, y ya se lo dije. En realidad me llamó el miércoles, pero yo estaba en clase así que no se lo pude coger. Cuando salí de clase ella también había salido del trabajo, así que pensé que ya me llamaría al día siguiente, el jueves. Lo que hizo fue mandarme un mensaje al móvil en el que decía que necesitaba hablar conmigo urgentemente, que por favor la llamara. La llamé inmediatamente y, en cuanto le dije "soy Lalaith", me dijo "cuelga que te llamo yo para que no gastes", lo que me pareció un detallazo por su parte. Bueno, pues el caso es que hablamos y me empezó a decir que me había puesto para trabajar todos los festivos de Diciembre, y que si el 6 de Enero podía ir por la mañana. Llegados a este punto le dije que bueno, que lo había estado pensando y que lo voy a dejar el fin de semana del 16-17. Me dijo que entonces nada, y colgamos. Ahí ya me sentí un poco mal, porque ella está ahora muy liada coordinando a todo el mundo, y encima ahora tiene que buscarse a alguien nuevo, que va a entrar a trabajar en plena Navidad, con quien hay que "perder tiempo" para enseñarle cómo funciona todo y tal y cual. Vaya, que es más lío aún.

Después de esto, el mismo jueves, me volvió a llamar. No se lo cogí porque estaba en la biblioteca repasando para el examen que tenía en media hora (que por cierto no me salió demasiado bien, cuando me lo sabía todo, todo y todo, pero bueno). Hoy me mandó otro mensaje mientras estaba en la tediosa-hasta-la-muerte clase de Botánica, diciendo que por favor la llamara. Al final me llamó ella (porque cuando llamé yo no sé dónde estaba que no lo cogió) y me dijo que si no podía aguantar hasta el 31 de Diciembre, que me lo pedía ya como un favor... Me sentí mal por la situación, porque es como si la estuviera fastidiando aposta... Pero evidentemente le dije que no, que no puedo (a mi la Navidad no me la quita nadie), que además voy a viajar y que lo siento, pero es imposible. Me dijo que vale, que eso era todo (en las úlimas frases le noté un tono ligeramente más borde, aunque sin llegar a ser realmente borde).

Me siento un poco mal por ella, porque ahora, aparte del lío que ya tiene de por sí, va a tener el lío añadido provocado por el hecho de que yo me vaya justo antes de la Navidad. Y me siento mal porque, aunque no la conozco mucho, las veces que he hablado con ella siempre me ha parecido muy amable y buena conmigo, no sé, por el tono de voz, por las palabras que usa... ya me podía haber tocado una cabronaza a la que disfrutaría fastidiando pero no, me ha tocado la jefa buenaza. Y lo siento por ella, porque la empresa, lo que es la empresa, me importa una mierda (el euro y pico que me descontaron del sueldo por llegar tarde, cuando después me quité tiempo de mis descansos hasta recuperarlo, me llegó al alma). Y los compañeros tan simpáticos que amablemente me echan el humo de sus distinguidos cigarros y porros a la cara me importan más o menos lo mismo; si por mi culpa van a tener que trabajar más, a mí plin, yo duermo en pikolín. Hay una pequeña proporción de compañeros que no fuman o no lo hacen delante de mí, y por ellos también me siento un poco mal. Pero en fin, que así son las cosas...
 
A ver si me relajo un poco
1. Estaba hace un rato en la biblioteca, tengo un examen el próximo Jueves y quería estudiar. Pues no he podido. Me he sentado en una mesa (las mesas son de 4, se sientan dos a un lado y 2 enfrente) en la que había un chico y una chica QUE NO PARABAN DE HABLAR. Creo que estudiaban Física, estaban haciendo ejercicios y comparaban resultados, o a lo mejor no tenían ni idea de nada y estaban viendo a ver si entre los 2 se enteraban a medias de algo. Pero el caso es que a la biblioteca se va a estar EN SILENCIO y si no puedes hacer eso, pues no vayas. Además han tenido la cara dura de seguir como si nada después de echarles yo 3 o 4 miradas asesinas, de las cuales se dieron cuenta perfectamente, bajaron el tono un segundo y siguieron como si nada. Espero que suspendan el examen, ala.

2. Me parece muy fuerte lo del PP. No me gusta hablar de política, pero es que esto es el colmo. Hacen un vídeo propagandístico en el que ilustran lo mal que está la sociedad española desde que gobierna el PSOE, y resulta que algunas de las imágenes son de cuando gobernaban ellos, y otras, de revueltas en países extranjeros que nada tienen que ver no ya sólo con el PSOE, sino con España. Y encima tienen la poca vergüenza de echarle la culpa a la empresa que contrataron para que montara el vídeo, ellos, pobrecitos míos, no han hecho nada. Y lo del Prestige fue un desastre natural. No me jodas.

3. El Domingo pasado fui al cine y, mientras esperábamos pacientemente a que empezara la película, nos pusieron el anuncio de Madrid, en el que ponen fotos de lugares madrileños muy conocidos, como la Gran Vía, hace muchísimos años, y acaban diciendo: "¿qué pasaría si nunca pasase nada?", como para hacerte ver que las obras que están haciendo en cada esquina de cada calle de cada barrio son buenísimas. Mi amigo comentó que vaya tontería de anuncio, porque la mitad de los lugares que salen en el anuncio estaban mejor antes que ahora. Y yo le doy la razón.

4. La película que vimos fue "Pequeña Miss Sunshine". ¡Qué peliculón! No paramos de reirnos de principio a fin. No esperaba que fuera a ser tan, tan, tan buena. ¡¡Genial!!
 
Paranoia
Soy una histérica paranoica. Esto es lo que he hecho hoy:

Me he levantado a las 7:30, he ido a la universidad, he tenido un par de clases, he ido a 2 reuniones sobre 2 viajes que no creo que haga, he comido, he tenido otra clase, me he despedido de algunos compañeros y me he ido hacia el metro para volver a casa. He ido en metro hasta Embajadores y ahí he cogido el tren. Hasta ahora, todo normal. Y aquí viene lo bueno.

Llega el tren, me subo y me siento en un asiento al lado de la ventana. Detrás de mí vienen dos chicos, yo diría que indios por la tonalidad de su piel y por cómo sonaba el idioma que hablaban (pero vamos, que igual eran de cualquier otro sitio). Uno de los chicos se sienta a mi lado, y el otro enfrente de él. De repente miro hacia mi izquierda y veo que el chico que se ha sentado a mi lado se está santiguando, pero como 4 o 5 veces seguidas. Vuelvo a mirar por la ventana mientras sigo escuchando mi música, pero lo que acabo de ver me parece muy extraño... ¿santiguarse en el tren? No había visto nunca una cosa así. Empiezo a pensar cosas raras... ¿se santigua nada más subir al tren? ¿por qué? ¿es que tiene que protegerse... por si pasa algo? ¿y qué puede pasar? A no ser que él sea la causa de lo que pase... Le miro disimuladamente, tanto él como su amigo tienen un aspecto absolutamente normal... pero él lleva puesto un abrigo, lo lleva abrochado hasta arriba y le queda bastante holgado. Una persona normal, si se pusiera a ello, pensaría que:

1. Tiene frío.
2. Se va a bajar dentro de poco y no le merece la pena quitarse el abrigo para volvérselo a poner en seguida.
3. Como se acaba de subir, aún no tiene tanto calor como para quitarse el abrigo, pero lo hará más adelante.

Yo, en mi estado paranoico, pienso que lleva una bomba. Por eso se santigua, porque va a morir y se encomienda a quienquiera que sea su dios. Por eso lleva el abrigo holgado, porque así no se nota. Y la bomba puede explotar en cualquier momento. Y yo voy sentada a su lado, así que palmo seguro.

El tren está entrando en Atocha... pienso en bajarme y esperar al siguiente. ¿Y si de verdad tiene una bomba? ¿Y si explota? ¿Y si relmente pierdo la vida en la próxima media hora? No quiero morirme, tengo tantas cosas por hacer... Pero es una locura, es una persona normal que no lleva ninguna bomba, el tren no va a explotar, no va a pasar nada. Pero, ¿y si pasa? El corazón me va a mil por hora, estoy muy nerviosa y tengo que tomar una decisión YA. El tren está aminorando, ya completamente dentro de la estación. Ya está casi parado... en menos de un segundo agarro mi abrigo, me cuelgo el bolso al hombro, me levanto casi de un salto y voy hacia la puerta todo lo deprisa que puedo. El tren para y yo ME BAJO. Sigo estando muy nerviosa, lo que acabo de hacer me parece una auténtica locura. Voy a la máquina a por un batido de chocolate mientras intento tranquilizarme.

¡¡¡ME HE BAJADO DEL TREN PORQUE PENSABA QUE EL CHICO QUE IBA SENTADO A MI LADO LLEVABA UNA BOMBA Y LA IBA A HACER EXLOTAR!!!

Me siento como una idiota, pienso que estoy como una cabra, que lo que he hecho no es normal... pero ya está hecho, intento dejar de pensar en ello. 6 minutos después llega el siguiente tren. Me subo y no hay asientos libres, así que tengo que hacer el trayecto de pie. ME LO MEREZCO.

PD1: El tren no explotó.

PD2: Quiero aclarar que me hubiera bajado igualmente del tren si el chico del abrigo holgado hubiera sido español, lo digo por si alguien me tacha de racista, o xenófoba. No soy ninguna de las dos cosas, pienso que cualquiera (ya sea indio, estadounidense, árabe, español, etc.) con un abrigo holgado puede llevar una bomba debajo.

PD3: En serio, esto que me ha pasado no es normal, ¿no?
 
Clase de Geografía en menos de 2 minutos
Pero qué bueno me ha parecido este vídeo:

 
Cartas para nadie
Acabo de mirar mi correo electrónico y tengo un e-mail confirmándome un pedido que nunca he realizado, de un teléfono móvil o algo así, no lo entiendo del todo porque está en portugués. Me hace gracia, resulta que hay por ahí un chico que tiene la misma dirección de e-mail que yo, pero la mía acaba en .com y la suya debe de ser .br o similar, y muchos de sus e-mails me llegan a mí por error, y muchos de sus amigos me agregan al messenger y luego me preguntan que quién soy, que por qué les he agregado, que no me conocen... gracias a una amiga argentina de este chico me enteré de por qué me llegan todos esos e-mails en portugués, y de que el chico se llama Marcelo. Hace tiempo me llegaron unos cuantos de chicas rusas que buscaban pareja, al parecer este chico está metido en algún foro de esos. Me dieron un poco de pena: nadie las contestó. Y también llegaron unos del gobierno, de algo relacionado con unas votaciones... si supiera con seguridad su dirección le mandaría un e-mail contándole cómo está la cosa, pero no estoy segura de cuál es. Mientras tanto seguiré recogiendo tu correo, Marcelo.
 
Un día de Noviembre
Me siento mal por cómo he hablado a un compañero del trabajo. Voy a intentar contarlo desde el principio.Yo entré a trabajar en la empresa en la que trabajo a mediados de Julio. Como sólo trabajo sábados, domingos y festivos, nunca está ningún jefe, con la consecuencia de que la gente hace lo que le da la gana (sin descuidar el trabajo, eso sí): juegan a la consola, ven los partidos de fútbol, hablan todo el rato, hablan por el móvil, comen, beben y... FUMAN. Yo soy no fumadora y la verdad es que me molesta bastante estar respirando el humo de los demás. El primer día de trabajo, de repente mi compañero Pipe me dijo: Oye, perdona, ¿te molesta que fume? y un segundo antes de que le dijera que sí, añadió: No, es que me acabo de fumar un cigarro, es que no me he dado cuenta de preguntártelo, ante lo cual yo pensé, "vale, así que acaba de fumar y ni me he dado cuenta, pues entonces no me molesta", y eso fue lo que le dije, que no me molestaba. Bien, pues pasaron los días y mis compañeros fumaban de vez en cuando, al principio siempre preguntándome antes y luego ya sin hacerlo. Y un día llegó Diego (no es que llegara nuevo, sino que volvía de sus vacaciones; es el hijo de la jefa, uno de los pocos con contrato indefinido y lleva bastante tiempo trabajando allí). Y Diego, que ni me conocía ni se presentó ni me dijo hola ni nada de nada, de repente se puso a fumar porque él lo valía, pasando del respeto a los demás, de la educación y de la ilegalidad del asunto. Y yo no decía nada... pero me di cuenta de que cuando coincidían Pipe y Diego, que era y es bastante a menudo, estaban y están constantemente fumando. Apagan uno y encienden otro. Tabaco y porros. Sí, porros. Y se quedan tan anchos. Como somos teleoperadores, tenemos 5 minutos de descanso cada hora. Y en 15 segundos se pueden plantar en la calle y pueden fumar a sus anchas. Pero ellos no se cogen ni un solo descanso, porque están muy entretenidos con los videojuegos. Así que fuman todo el rato en el espacio donde estamos todos, Y MOLESTA MUCHO.

Nando es otro compañero, el que mejor me cae, el que estuvo sentado a mi lado los primeros días, ayudándome en todo, buscándome la información que yo no encontraba, dándome trucos para hacer el trabajo mejor y más deprisa. Él también es fumador, pero nunca fuma delante de todos, sino que se coge sus descansos y se baja a la calle. Solamente le he visto fumando delante de todos 2 veces: una hace bastante tiempo, porque Pipe no paraba, así que por qué no iba a fumar él un cigarrillo, y hoy, que ha sido cuando le he dicho lo que él no se merecía.

La situación era ésta: estábamos trabajando Diego, Pipe, Nando, Sandra (una chica nueva que empezó ayer) y yo. 4 fumadores y una no fumadora. Pipe y Diego, como siempre, fumando sin parar. Y cuando empezaba a oler la sala, Diego abría la ventana y yo, que estaba sentada al lado de ella, me congelaba (afortunadamente el invierno ha vuelto a Madrid) y, al rato, la cerraba. Así que alternaba entre los estados de apestada y congelada. Me estaba poniendo de mal humor porque me estaba molestando mucho el humo (una cosa es fumar un cigarro, eso lo puedo aceptar aunque ESTÁ PROHIBIDO, y otra cosa es que yo de la mano y me cojan el brazo, la cabeza y el otro brazo) y porque, por razones que ni yo comprendo, no me atrevía a decirles que dejaran de fumar (¡QUE ESTÁ PROHIBIDO, QUE SI SE LO DIGO Y NO ME HACEN CASO SE LES CAE EL PELO, QUE NO ES HACERME A MÍ UN FAVOR, ES CUMPLIR LA LEY, OSTIAS!). Entonces me giro y veo que Nando está también fumando. Intento pensar en otra cosa, y al rato oigo a Sandra comentar que qué guay, podemos fumar y hacer de todo o algo así. Me giro y la veo con un cigarro en la mano, y obviamente pienso que ella se ha encendido otro (los otros 3 estaban fumando en ese momento). Entonces Nando dice: Lo malo es para Lalaith, refiriéndose a que yo no fumo y me están ahumando. Ante el comentario de Nando, noto la presión y el subidón de la ira, el corazón me empieza a latir más y más deprisa, no puedo callarme más y le digo, en un tono bastante alto y bastante borde: Pues sí, y Lalaith ya se está hartando, porque una cosa es fumar de vez en cuando y otra que estéis todos fumando constantemente, eso molesta mucho. Nando me mira con cara de arrepentimiento, Sandra le devuelve el cigarro, con lo que me doy cuenta de que ella no se había encendido otro sino que había dado una calada al de Nando, e inmediatamente me doy cuenta de que he descargado mi ira contra la única persona que no se lo merecía. Nando me dice que lo siente, que no volverá a fumar delante de mí, Sandra me dice lo mismo, Pipe y Diego están al teléfono (o haciéndose los locos, porque saben que lo que le estoy diciendo a Nando en realidad se lo estoy diciendo a ellos), y yo me arrepiento de lo que acabo de hacer (ojo, de haber desatado mi ira contra Nando, no de haberla desatado en sí). Le empiezo a decir a Nando que "no,no, si la verdad es que tú nunca fumas aquí", se lo digo unas mil veces... pero me queda un mal sentimiento. Él que es respetuoso con los compañeros y con la ley, se lleva mi bronca enfurecida, y los otros se quedan tan felices... Nando se fue antes que yo, si hubiera podido estar con él a solas, bien trabajando o bien de camino al metro, si hubiéramos salido a la misma hora, le habría dicho que lo sentía, que estaba muy cabreada porque Pipe y Diego no paran de fumar y me molesta y no me atrevo a decir nada y eso me cabrea aún más y que dije lo que dije porque su comentario de alguna manera fue la gota que colmó el vaso, pero que de ningún modo iba dirigido contra él, que fumar un cigarro un día esporádicamente no me molesta en absoluto... pero no le dije nada. Supongo que después de todo él entendió que yo no estaba enfadada con él sino con los otros, pero tendría que habérselo dicho yo de todas formas. Pero en fin... no soy perfecta.