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7 vidas tiene un gato
---- Y la curiosidad una a una se las va quitando ----
Bienvenido a mi morada. Entre libremente,por su propia voluntad,y deje parte de la felicidad que trae. Contador Gratis
Sindicación
 
Are you gonna love me back?
1. Hoy hace un año que fui a Barcelona, y desde que volví noto como que la ciudad me llama. Es muy raro. No veo el momento de regresar.

2. Es tiempo de cambios. Como nunca sabré si es para mejor, me lo creeré. Y seguiré adelante.

3. Lo peor es cuando ni siquiera se da cuenta. Pero yo lo noto. No es lo mismo. Conmigo no es igual.

 
...
Recuerdo perfectamente la última vez que le vi, y nunca podré olvidar que ni siquiera le dirigí la palabra. Y no a causa de un enfado ni nada parecido; simplemente, sucedió así. Fue el pasado Julio, en la comida familiar que hacemos todos los años. Como todos los años, ellos llegaron tarde y todos los demás ya estábamos sentados a la mesa, esperando. Era una mesa rectangular en esta ocasión, y yo estaba en uno de los extremos. Mis primos se sentaron cerca de mí, así que les saludé y durante la comida hablé con ellos. Mi tía pasó a saludar a todo el mundo y luego se sentó en su sitio. Mi tío entró al comedor y tomó asiento directamente, en el extremo opuesto al que yo estaba. Comimos y, tras los postres, me puse a jugar con mi primito de 3 años. Cuando me quise dar cuenta, mi tío ya se había ido, y entonces fue cuando pensé que era el único con el que no había hablado nada. No le di ninguna importancia; la próxima vez, pensé. Pues no habrá próxima vez.

De alguna manera había dado por hecho que él siempre estaría ahí. Sólo le veía en Navidad y verano, algunos años ni siquiera eso, pero en las ocasiones importantes siempre estaba ahí, aunque llegara tarde. Mis tías siempre contaban de él que una vez, hace muchísimos años, el médico le dijo que, por problemas de salud, tenía que dejar de fumar inmediatamente o moriría. Él siguió fumando. Era indestructible.

Hace 3 días, cuando mi madre me dijo que le habían ingresado en el hospital tras desplomarse en su jardín y no recuperar el conocimiento, no me asusté demasiado. Es tío J., pensé, se pondrá bien. La primera noche dicen que estuvo a punto de morir, pero no lo hizo. Claro que no, no se va a morir, seguía pensando yo. Y aún cuando me dijeron que, de recuperarse, sufriría graves daños cerebrales, yo seguía erre que erre, los médicos se equivocan. Estaba tan segura, que cuando esta tarde me ha llamado mi padre para decirme que se había muerto, de alguna manera no me lo he creído. De alguna manera, aún no me lo creo. Pero murió... No recuerdo lo último que le dije, porque la última vez que le vi no le dirigí la palabra. Mañana, aunque ya no me oiga, le diré adiós.
 
The hardest part
Ésta es la canción que últimamente no me saco de la cabeza...