logotipo

img_google
7 vidas tiene un gato
---- Y la curiosidad una a una se las va quitando ----
Bienvenido a mi morada. Entre libremente,por su propia voluntad,y deje parte de la felicidad que trae. Contador Gratis
Sindicación
 
Yo y los hooligans
Me hubiera gustado subirme a la estatua del oso y el madroño y gritar a pleno pulmón: ¡escoceses de mierda, marcháos a vuestro país!. Pero claro, una después de tantos años se tiene bastante cariño, y ni las 5 furgonetas de la policía ni las 2 ambulancias que pude contar hubieran llegado a tiempo de salvarme la vida.

Nunca me ha gustado generalizar y con respecto a los extranjeros que viven en este nuestro país (y precisamente en Madrid hay muchos muchos), no es que no me molesten, si no que, al contrario, me gusta que vengan y se encuentren bien aquí. Me gusta ir andando por la calle y, en un ratito, oir distintos idiomas. Pues sí, yo soy así. Pero es que lo de hoy no tiene nombre.

Ya sé que ha pasado otras veces, ya sé que es algo que parece que todo el mundo asume (lo cual no entiendo), pero hoy ha sido la primera vez que lo he vivido en primera persona.

Salía yo del cine y, como no me apetecía irme a casa inmediatamente, me puse a pasear. Y paseando, paseando, pues llegué a la Puerta del Sol. Ya mientras me acercaba oía un alboroto que me pareció muy extraño. Pensaba que era una manifestación... pero no. No eran manifestantes, sino un montón de energúmenos chillando a pleno pulmón y bebiendo cerveza. Era la pandilla de escoceses que había venido a ver el partido de no sé qué equipo contra el Atlético de Madrid. Eran unos indeseables que, en poco rato, dejaron toda la calle llena de basura, suciedad y olor a cerveza. Qué asco me dieron.

Me parece bien que vengan y se junten y alboroten, en el sentido de dar gritos, pero, ¿por qué tienen que ensuciar allá por donde pasan? ¿Por qué no pueden tirar las latas y bolsas vacías a la papelera como las personas normales? ¿Por qué tienen que provocar que haya un montón de coches de policía y ambulancia a su servicio? Y, lo peor de todo: ¿¿por qué me tienen que insultar a mí, que voy tranquilamente andando por la calle, con cuidado de no caerme en su piscina de cerveza, por el simple hecho de pertenecer al mismo país del equipo contra el que el suyo se va a enfrentar??

Lo que más pena me da es que una panda de energúmenos borrachos consiga provocar un sentimiento de odio hacia todo su país, como a mí me lo han provocado hoy. Aunque afortunadamente ya se me va pasando. Espero que se vuelvan a su casa y que no vuelvan nunca más (ellos en concreto, los escoceses normales, que digo yo que también existirán, que vengan cuando quieran).

Ah, y, además, su equipo perdió. ¡QUE SE JODAN!

 
¿Millonaria?
Perpleja, alucinada, flipada, extrañada, confundida, aturdida, turbada, trastornada, ofuscada y anodadada. Así me acabo de quedar. Y lo único que he hecho ha sido leer un e-mail, fíjate tú qué cosa.

Es que es muy fuerte. Estaba yo viendo mis e-mails, cuando me fijé en que tenía 6 pobres marginados en la carpeta de "correo no deseado". Como últimamente mi vida no es precisamente una vorágine de actividad, allí que me fui yo a ver qué e-mails eran esos que no merecían un lugar en mi bandeja de entrada. Y entre ellos había uno que, en principio, no parecía publicidad, y como no sabía quién lo mandaba ni por qué, decidí abrirlo. Y ahí fue donde me quedé como ya he descrito.

El e-mail en cuestión me lo manda un señor, cuyo nombre no difundiré por si le da por entrar aquí y se me enfada, que trabaja en una consultora legal, de la que me adjunta el número de teléfono y el de fax. Y me dice el estimado señor, así como quien no quiere la cosa y tras advertirme de que no se trata de un engaño, que soy la heredera de, atención atención, £3,600,000.00GBP. Y por si no lo he entendido, luego me lo pone en letra y en mayúsculas: TRES MILLONES SEISCIENTAS MIL LIBRAS BRITÁNICAS. Ala, y se queda tan ancho.

Me cuenta después algo muy extraño de que yo tengo el apellido identificativo y que, por lo tanto, puedo ser presentada como beneficiaria de la herencia. Y a todo esto, no sé ni quién se ha muerto.

Tras leer el e-mail no una ni dos, sino tres veces, y teniendo en cuenta que no conozco a nadie inmensamente rico ni a nadie británico, así que mucho menos a alguien inmensamente rico y británico, y que en ninguna parte se menciona mi nombre, he llegado a la evidente conclusión de que, ya que en él no se incluye ningún enlace a otras páginas a través de las cuales podrían obtener mis datos y utilizarlos de forma deshonesta, se trata de un error. Pero no deja de ser muy raro, ¿no?. El e-mail parece serio de verdad, pero dar esa información vía e-mail... y si la tienes que dar, ser tan torpe de confundirte y mandársela a otro que igual se hace ilusiones... no sé no sé. Yo he respondido al amable señor diciéndole que no sé de qué me habla y que creo que se ha confundido. Espero que me responda, para ver cómo acaba la cosa. Supongo yo que se quedará en nada. Vaya, estoy segura al 99'9%. Pero... ¿y si no es un error?. Con la de cosas que yo haría y a la de sitios que yo iría con ese dinero. En fin, si no me veis aparecer por aquí en unos meses... es que el e-mail iba completamente en serio, y dirigido a la persona correcta :)
 
Otro post por puntos
1. Últimamente no sé qué me pasa, que no se me ocurre qué escribir. Antes actualizaba este blog, como mínimo, una vez por semana. Ahora pasan los días y las semanas... y nada. Vacío, de alguna manera.

2. Mañana iba a ser la tercera vez en menos de un mes que fuera a un concierto de Daniel Drexler... pero me temo que no podrá ser: dolor de cabeza, tos, mocos, más tos, fiebre, mucha más tos... va a ser mejor que me quede en casa. Otra vez será. Pronto, espero. Yo cuando me engancho, me engancho.

3. Hoy he ido al médico. Y esto es, para mí, una gran novedad, un hecho remarcable: la última vez, antes de hoy, que fui al médico, fue en Enero de 2005. Todo un récord.

4. ¡Feliz Navidad! (sí... ya ha empezado: luces puestas en la calle, turrones y adornos en los supermercados y hasta un anuncio he visto ya con una canción navideña de fondo; es de locos).