logotipo

img_google
7 vidas tiene un gato
---- Y la curiosidad una a una se las va quitando ----
Bienvenido a mi morada. Entre libremente,por su propia voluntad,y deje parte de la felicidad que trae. Contador Gratis
Sindicación
 
El secreto está en la masa
Hace unos días, mirando un libro de cocina italiana, vi la receta para hacer la masa de la pizza, y tuve la genial idea de hacerla yo misma con mis circunstancias. Hice la pizza esta mañana, para comer. Así fue la cosa:

La masa de la pizza

Ingredientes (para 6 personas): 350 g. de harina, 30 g. de levadura, 4 cucharadas de aceite de oliva, sal y azúcar.

1. Diluir la levadura en un vaso de agua tibia, añadir una buena cucharada de harina, tapar y dejar reposar durante una hora en un lugar templado. -- Primer paso, primer problema. La levadura que he comprado, tras media hora recorriendo el Carrefour hasta conseguir encontrarla, es "de panadería" y por detrás de la caja pone que 1 sobre de ésta levadura (5'5 gramos) equivale a 14 gramos de levadura fresca tradicional. ¿Qué significa esto? ¿Cojo 30 g. o "el equivalente" a 30 g. de esta levadura? Tras un breve titubeo, decido poner 30 g. y seguir adelante.

2. Poner el resto de la harina sobre una superficie lisa y limpia y formar un volcán haciendo un hueco en el centro. Volcar en él la masa de la levadura, media cucharadita de sal, una pizca de azúcar y el aceite de oliva; mezclar y añadir agua poco a poco, amasándolo hasta obtener una masa elástica que se desprenda de las manos y no se pegue en la superficie de trabajo. Darle forma de bollo de pan y dejarla reposar durante dos horas (hasta que duplique su tamaño) en un lugar templado. -- Ahora sí que la hemos liado. Vale, limpio la encimera, que es lisa, y hago el volcán con la harina. Parece muy pequeño, pero así tendrá que ser. "La masa de la levadura" desde luego no parece una masa, está bastante líquida, así que mejor echo antes la sal, el azúcar y el aceite. Empiezo a echar "la masa de la levadura". Oh no, está rebosando el volcán de harina, se escurre por la encimera y empieza a caer al suelo, pasando por la lavadora, que está debajo de la encimera. Vale, no pasa nada, lo tengo todo controlado. Paro el derrame de levadura como puedo, intentando que toda "la masa" se mezcle con la harina para que deje de ser un líquido y deje de escurrirse. Consigo parar el derrame y, tras un rato intentando formar una masa con todos los ingredientes, me encuentro con las manos pegajosas y toda la encimera manchada con la masa. Intento juntarlo todo para hacer una gran masa pero es imposible, está pegada a la encimera y tampoco puedo quitarme la de las manos. Echo un poco de agua, manchando el vaso y el grifo de masa, pero sigue pegándose por todas partes. No pasa nada, está todo controlado. Voy a coger un plato para poner la masa, como pueda, y dejarlo reposar las 2 horas. Saco el plato, pongo el plato en el otro lado de la encimera, vuelvo a la masa y se cae y rompe el plato. Ahora absolutamente todo el suelo de la cocina está lleno de minúsculos cristalitos de porcelana, la encimera está llena de una masa dispersa y todo lo que toco lo mancho de masa. Bueno. Cojo otro plato y, no sé ni cómo, pongo toda la cantidad posible de masa encima (desde luego, no tiene forma de bollo de pan). Pongo el plato en una bandeja y me lo llevo a otra habitación a reposar. La cocina es un caos.

3. Amasar ligeramente para cortar la fermentación y extender la masa con un rodillo. Volver a formar un panecillo y dejar fermentar durante 15 minutos más antes de extender, formando una o dos pizzas, sobre una fuente plana y engrasada con un poco de aceite. -- Bien, vale. La masa realmente ha duplicado su tamaño, eso debe significar que todo va bien a pesar de todo. Vuelvo a la cocina con la bandeja (el plato ha sido engullido por la masa, que lo ha rebosado). Cojo la masa, que se me vuelve a pegar a las manos. La pongo en la encimera, a la que también se sigue pegando. Queda bastante cantidad de masa en el plato y la bandeja, pero no la puedo quitar. Bueno, da igual, voy a seguir con lo que tengo. Formo una especie de bloque sólido, amaso y amaso y cojo el rodillo. En cuanto el rodillo toca la masa, ésta se le pega, y no se quita nada bien. Es imposible extender la masa con el rodillo, así que lo despego como puedo (se lleva otro poco de masa con él) y sigo amasando con las manos. Ahora sí consigo hacer, más o menos y tras añadir un poco más de agua, un panecillo. Lo vuelvo a poner en el plato y lo dejo ahí quietecito otros 15 minutos. Pasan los 15 minutos, y vuelvo al ataque. Saco todas las sartenes del horno, las disperso como puedo por la sala, ya que en la cocina no caben, y la bandeja donde voy a poner la pizza. Despego la masa del plato y la pongo en la bandeja, completamente embadurnada de aceite. Intento nuevamente extender con el rodillo pero es imposible, se sigue pegando. Paso del rodillo. Intento extenderla con las manos pero se me sigue pegando. Restriego toda la masa en el aceite de la bandeja y, por fin, consigo que no se me pegue a las manos. Pongo la masa en el centro de la bandeja y empiezo a extenderla. Consigo que quede una forma rectangular bastante aceptable, aunque es imposible que de ahí salga comida para 6 personas.

4. Disponer los ingredientes sobre la pizza y hornear durante unos 15 o 20 minutos (hasta que la masa esté crujiente) en horno precalentado a 250º C. -- Es el momento más feliz de la mañana. Por fin sé que todo va a salir bien, ahora sólo hay que poner encima los ingredientes de la pizza: tomate, queso, jamón, bacon, cebolla y una salchicha. Meto la bandeja con la pizza en el horno, y a esperar. Tras 15 minutos de observar el campo de batalla que es la cocina (el suelo, barrido 2 veces, sigue teniendo cristalitos, gotas de agua -presuntamente- y algún pegote de masa; toda la encimera está sucia de la masa, así como todos los cacharros que había en el fregadero y los boles que tuve que tocar cuando fui a coger el plato; el estropajo y la bayeta están para tirarlos a la basura; la vitrocerámica tiene grasa incrustada de días anteriores y hay periódicos con grasa en la otra encimera) saco la pizza del horno. Definitivamente no hay comida para 6 personas, como mucho hay para 3 que coman poco (el resto de la masa está dispersa por la cocina, mis manos y hasta mi vestido). Además, a pesar de que la he dejado 15 minutos escasos, los bordes y los trocitos de salchicha se han quemado, y al verlo he sacado la bandeja tan rápidamente que yo también me he quemado los dedos. Pero ya está hecho. Ya sólo queda disfrutar comiendo... y luego ya se limpiará el desastre de la cocina.

La verdad es que la pizza estaba buenísima, pero, ¡a qué precio!
 
Comentario:
Risas varias.. "no pasa nada, todo controlado" lo mejor ; )

Un saludo
 
Comentario:
Mi padre intentó durante meses hacer empanadas como las de Ponferrada desde cero, masa incluida, y al final lo dejó por imposible, aquello no llegó más que a parecerse un poco. Ole por ti que le echas tesón para que salgan cada vez mejor. A ver esa segunda qué tal sale!
 
Comentario:
Jajajajaja!
Vaya odysea. Yo odyo tener que recoger la cocyna.


Bsos
 
Comentario:
A mi me encantan las pizzas q hace una tia mia de A Coruña, son muy ricas, una masa crujiente mmmmmm. Q rico :P
No