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7 vidas tiene un gato
---- Y la curiosidad una a una se las va quitando ----
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Sindicación
 
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Recuerdo perfectamente la última vez que le vi, y nunca podré olvidar que ni siquiera le dirigí la palabra. Y no a causa de un enfado ni nada parecido; simplemente, sucedió así. Fue el pasado Julio, en la comida familiar que hacemos todos los años. Como todos los años, ellos llegaron tarde y todos los demás ya estábamos sentados a la mesa, esperando. Era una mesa rectangular en esta ocasión, y yo estaba en uno de los extremos. Mis primos se sentaron cerca de mí, así que les saludé y durante la comida hablé con ellos. Mi tía pasó a saludar a todo el mundo y luego se sentó en su sitio. Mi tío entró al comedor y tomó asiento directamente, en el extremo opuesto al que yo estaba. Comimos y, tras los postres, me puse a jugar con mi primito de 3 años. Cuando me quise dar cuenta, mi tío ya se había ido, y entonces fue cuando pensé que era el único con el que no había hablado nada. No le di ninguna importancia; la próxima vez, pensé. Pues no habrá próxima vez.

De alguna manera había dado por hecho que él siempre estaría ahí. Sólo le veía en Navidad y verano, algunos años ni siquiera eso, pero en las ocasiones importantes siempre estaba ahí, aunque llegara tarde. Mis tías siempre contaban de él que una vez, hace muchísimos años, el médico le dijo que, por problemas de salud, tenía que dejar de fumar inmediatamente o moriría. Él siguió fumando. Era indestructible.

Hace 3 días, cuando mi madre me dijo que le habían ingresado en el hospital tras desplomarse en su jardín y no recuperar el conocimiento, no me asusté demasiado. Es tío J., pensé, se pondrá bien. La primera noche dicen que estuvo a punto de morir, pero no lo hizo. Claro que no, no se va a morir, seguía pensando yo. Y aún cuando me dijeron que, de recuperarse, sufriría graves daños cerebrales, yo seguía erre que erre, los médicos se equivocan. Estaba tan segura, que cuando esta tarde me ha llamado mi padre para decirme que se había muerto, de alguna manera no me lo he creído. De alguna manera, aún no me lo creo. Pero murió... No recuerdo lo último que le dije, porque la última vez que le vi no le dirigí la palabra. Mañana, aunque ya no me oiga, le diré adiós.
 
Comentario:
Me recuerdas UN MONTON a Elvira Lindo, tu expresión es fluida, sencilla y expresiva, esta muy bien, digno de una columna en un peridodico de tirada masiva a nivel nacional.

La muerte es asi de inesperada, entre tanto hay que vivir, y hay que intentar en la medida de lo posible saludar a todos los que uno quiere dentro de si saludar. No recuerdo quien lo dijo una vez, pero tiene toda la razón: "EL NO LLAMAR POR TELEFONO CUANDO UNO PUEDE Y QUIERE ES UN PECADO CAPITAL". Exagera, pero aqui no hay nadie que no pecara, en todo caso siempre intenta vivir el dia a dia con la misma intensidad con la que se nos presenta los reveses del destino...
 
Comentario:
Gracias a todos por vuestros comentarios.
 
Comentario:
Lo siento mucho, Lalaith. Leyendo esta entrada me has puesto los pelos de punta: qué bonito y qué triste a la vez.

Un beso.
 
Comentario:
Supongo que no te cansarás de recibirlos, así que otro abrazo de mi parte ;-)
 
Comentario:
En estos momentos prefiero no caer en tópicos. Así que, otro abrazo.
 
Comentario:
Lo siento, es difícil hacerse a la idea de que una persona querida ya no va a estar. Siempre creemos que van a estar ahí siempre.
Un abrazo para tí y tu familia
 
Comentario:
Lo siento muchisimo guapa. Espero que el adiós si lo oyera.

Un besazo.
 
Comentario:
Lo siento mucho, Lalaith. La muerte siempre nos pilla desprevenidos. Un abrazo.
 
Comentario:
A mí me pasó lo mismo con un tío mío en agosto...
Creo que tu tío estará ahí para escucharte ahora donde estés...

Un abrazo.
 
Comentario:
Me sumo a ese abrazo y le añado un beso
 
Comentario:
No creo tener palabras para aliviar tu pena. Así que, mejor, me callo y te doy un abrazo.

Besos
No