Saca el pañuelo por la ventanilla aunque no haya tráfico!!!! yo lo hice (o de cómo te voy a poner a parir)
Pues sí, gentes y gentas de esta España camisa blanca de mi esperanza y rincones varios del mundo que me leéis, pues sí, algo así a lo del te voy a poner a parir fue lo que le vino a decir el ginecólogo a A, mi A,
vuestra ya A el día 30 de abril quedando en ingresarla el día 3 de mayo (sí, sí, como lo de los fusilamientos de Goya pero en plan parto) para aquello que ya os contaba yo de ponerle una cinta con nosequé hormonas y luego, el día 4 ya seguir con aquello otro de la oxitocina, la dilatación, fase expulsiva y demás cosas y fases en las que consiste un parto. Y como así habíamos quedado y habíamos quedado en ingresarnos así como que a primerísima hora de la mañana pues allí que ese día 3 de mayo allí que nos levantamos a A y yo a las 6AM (esa bonita hora a la que me levanto), allí que encendimos la televisión por aquello de distraernos mientras desayunamos y allí que nada más encender el aparato, nada más empezar a ver la imagen y escuchar la voz del presentador del noticiario de turno, ¡zas!, nos encontramos de narices con un Isabel Pantoja detenida que nos dejó así como que en estado de shock por varios minutos y en estado de semishock por el resto del día (que es que claro, uno lo analiza después -porque uno es muy de analizar las cosas después- y se da cuenta de que en realidad esto de la detención de Isabel -yo es que soy muy pantojita y como pantojita que soy le llamo así, Isabel, directamente- no era más que un designio divino, una muestra de que algo importante iba a pasar aquel 3 de mayo).
Total, que con ese Isabel Pantoja detenida y un debate semijurídico (que es que eso es lo que tiene ser una pareja así como que muy de juristas, muy de:
abogada ella, asesor jurídico él, que tan pronto te detienen a la Pantoja pues como que uno lo analiza y lo analiza en profundidad) debate semijurídico -estaba diciendo yo- sobre la pertinencia o no de haberla detenido a esas horas de la noche, esa noche en el calabozo y demás penurias que estaba pasando la pobre Isabel, amén del afán de protagonismo desmedido que le vemos al Ilmo. Sr. Juez Instructor de la causa... y tras el debate -o más bien durante el mismo- pues allí que nos ponemos a repasar la bolsa con las cosas de nuestra habichuelilla floreciente, hija, princesita o nasciturus que todavía era, allí que también repasamos nuestra bolsa, allí que decidimos que todo está en orden y allí que nos lanzamos a las calles en dirección al coche con la extraña sensación de saber que en unos días regresaríamos a casa pero que regresaríamos con una nueva personita de la que ya sabíamos muchas cosas pero de la que en realidad no sabíamos nada.
Allí que llegamos al coche, allí que nos introducimos dentro, allí que yo arranco, allí que salgo del garaje y allí que nada más salir a la calle se me viene a la cabeza aquello de Saca el pañuelo por la ventanilla aunque no haya tráfico!!!! yo lo hice que me había dicho Nico,
Nico Abad (el mismo Nico que antes fue NicoWiki y que pudo haber sido NicoCuatro o NicoMelosétododeTV pero que desde que él lo confesase fue Nicobikini para ahora ser simplemente Nico o -como me dice A cada vez que lo ve en la tele: mira, tu chico) y que yo no pude sacarme de la cabeza en todo el trayecto que separa la Town de la City que está cerca de la Town y, por ende, en todo el trayecto que separa nuestra casa de la maternidad en la que A, mi A, vuestra ya A iba a ser puesta a parir... pero es que claro, entre que todo mi trayecto transcurría por autopista, que a esas horas pues como que pocos coches o vehículos a motor nos encontramos y que yo no tengo pañuelos sino que en cualquier caso lo mío son tissues pues como que no le encontraba yo mucho sentido a eso de sacar el pañuelo por la ventanilla, máxime cuando de todos es sabido que si uno abre la ventanilla en la autopista pues como que se genera una ventisca interior de padre y muy señor mío así como que medio te aturde, además de gastar combustible a mogollón, y oyes, con una criatura en camino pues como que no, que no, que uno ha de controlar ya mucho los gastos... pero que conste que me quedé yo con la espinita de hacer eso del pañuelo y la ventanilla o del tissu y la ventanilla -eso ya según el refinamiento de cada cual-.
Total, que tras kilómetros y kilómetros de autopista (iba a decir eso de cienes y cienes de kilómetros pero decir eso sería mentir y exagerar en extremo porque son sólo unos 45 kilómetros lo que nos separan -más o menos-) allí que llegamos a la maternidad, allí que aparcamos, allí que entramos en recepción, allí que decimos que nos queremos ingresar, allí que la de recepción nos dice que sí, que sí pero que esperemos un segundo que es que está ingresando a su prima (que eso del ingreso de su prima pues como que la buena de la recepcionista se lo contaba a todo y toda aquel y aquella con la que se cruzaba, hablaba o simplemente cruzaba una mirada... digo yo que lo haría por aquello del tráfico de influencias y eso que dice abuela de "Dios te de un amigo aunque sea en el infierno" o de que "el que tiene padrino se bautiza y el que no..." -¿se queda morico?...
que es que se me ha olvidado como sigue pero vamos, que digo yo que desde siempre al no bautizado se le dicemorico-). Toral, allí que la prima ingresa (le iban a hacer una histerectomía a la pobre, vamos, a quitarle el útero que es lo que viene siendo en realidad eso de la histerectomía o que iban a vaciarla, que es como denomina el populacho o pueblo llano a eso de quitar el útero pero que a mí personalmente no me gusta nada a la par que me parece harto vulgar y desagradable) la prima ingresa -estaba diciendo yo- y allí que al segundo ingresamos nosotros, bueno, ingresaba A pero como yo soy muy de entender el embarazo y la maternidad así como muy en plan cosa de dos pues como que si A, mi A, vuestra ya A estaba ingresada pues allí que yo también lo estaba... así que allí que nos suben a la habitación, allí que desplegamos nuestros enseres, allí que comentamos el calor que hacía, allí que nos aventuramos a la adivinación del futuro en plan responder las preguntas claves de "¿y cuándo crees que nacerá?", "¿y cómo crees que será?" y "¿crees que me va a doler mucho?" y demás cuestiones básicas de todo parto cuando allí que hace su entrada estelar nuestro ginecólogo, allí que me pide amablemente que abandone el establecimiento (cosa que todavía no entiendo porque ya medirás tú si a estas alturas me voy yo a asustar yo de verle algo a mi mujer o ver lo que él hace tras 9 meses de embarazo con más de 9 consultas médicas, ecografías, citologías, tomas de muestras, análisis y tactos realizados en mi presencia), allí que yo abandono el establecimiento y allí que al ratito de volver al mismo y comentar con A aquello de lo de la cinta, las hormonas, sus efectos reblandecedores sobre el útero y demás pues como que allí que A empieza a tener contracciones, allí que el monitor comienza a poner se loco y allí que a eso de las 12 del mediodía A ya tenía contracciones cada 2 minutos.
Allí que al ratito vuelve el ginecólogo con la matrona, allí que de nuevo me piden amabablemente que abandone el establecimiento y, claro, yo lo abandono porque el que aquí escribe -oséase moi- es así, muy de obedecer a la autoridad y muy de no cabrear ni discutir con el personal, máxime cuando tu mujer pues como que vive entre contracciones y ellos van a ser los que la atiendan a ella y a tu hija... allí que de nuevo ellos se van, de nuevo yo regreso al interior del establecimeinto y allí que A me dice que va bien de contracciones pero que el cuello del útero sigue igual y que no ha dilatado nada... allí que vienen más contracciones, allí que ella aguanta como buenamente pude, allí que yo le doy la mano, las manos y hasta le digo que si quiere morderme que me muerda y allí que A me mira, agarra aún con más fuerza mi mano, la aproxima a su boca y cuando yo ya creía que me esperaba todo un señor bocado digno del Tiburón de Spielberg allí que, ¡zas!, va A y lo que me da es un beso.
Vamos, todo un ejemplo de saber estar el de A, mi A, vuestra ya A que aún rota de dolor por la contracción mantuvo la elegancia y el saber estar a la par que el amor por el que aquí escribe -cosa que yo agradezco y agradeceré eternamente, claro está- y es que mi A es así, muy sufrida y sufridora ella, muy de llevar su dolor, muy de comentárselo a los más allegados pero también muy de mostrarlo a los demás bien vestido, bien maquillado y bien arregalo, que claro, el ajeno o ajena que la ve pues como que más que dolor lo que percibe es una simple molestia... Y de verdad que todo eso esta muy bien y queda así como que muy fino y tal, pero claro, cuando una esá pariendo y cuando una ya lleva 7 horas de contracciones cada 2 minutos o minuto y medio y allí no hay dilatación alguna y por mucho que el ginecólogo diga que camine pues como que ya ni un paso es capaz de dar pues eso, que de nada sirve decir que a una le duele mucho si cuando llega la matrona, enfermera o ginecólogo de turno una se recompone de tal forma que explica su dolor con un "es que me duele mucho", tranquilo y sereno, dicho como la que mira por la ventana y se dice un "pues parece que va a llover", porque claro, la matrona, enfermera o ginecólogo de turno pues como que ve eso y lo que piensa y lo que dice es un "bueno, le duele mucho pero yo la veo divina" y claro, pues como que a paseo que te manda, vamos, que te vuelve a decir eso de "camnia, camina, que eso te viene muy bien"... total que así, entre pasillo arriba, pasillo abajo, entre contracción y contracción y abandone y regrese al establecimiento pues como que nos pasamos más de esas 7 horas sin que la dilatación hubiese hecho acto de presencia...
Vamos, que lo mismito que la canción esa infantil que dice lo de un elefante se balanceaba sobre la tela de una araña y como veía que no se caí fue a llamar a otro elefante" (que luego por obra y gracia de la adolescencia el elefante se transforma en alemana, el balanceo en meneo, la tela de una araña
en tienda de campaña y el caimiento en corrimiento) lo mismito que esa cancioncilla infantil -intentaba decir yo- pues así que se lo tomaron las contracciones y al ratito allí que ya las tenía A cada minuto y allí que regresa de nuevo el ginecólogo, allí que yo ya abandono el establecimiento sin que ya me digan nada (que es que yo también es que soy muy así de una para ver y otra para aprender o muy de Santo Tomás, una y no más), y cuando regreso a él pues allí que el ginecólogo me informa que "le hemos roto la bolsa de las aguas" y "le hemos puesto una Dolantina que le aliviará el dolor -la notarás algo borracha- además de ayudarle a dilata", y allí que yo entro y me encuentro a una A más serena pero como que a medio camino entre el "aquí me las den todas y el sueño etílico porque la pobre entre contracción y contracción (vamos, entre minuto y minuto) como que se queda dormida despertando sólo con el dolor y durmiendo de nuevo cuando éste pasa. Al ratito allí que vuelve de nuevo el ginecólogo y allí que le ponen la oxitocina, gota a gota y allí que la oxitocina impone su ley y en nada pues como que la dilatación avanza viento en popa a toda vela y ya tenemos 4 centímetros.
Con esos cuatro centímetros la bajan ya a quirófano para ponerle la epidural (bendita epidural, que es que como que yo no comprendo ni la mala fama, ni la mala prensa ni la necesidad de algunos y algunas de considerar más parto, más madre o más mujer a aquella que se retuerce de dolor porque sí, por no ponerse la epidural, para a lo mejor estar un huevo de horas y al final no conseguir más que una bonita cesárea porque de tanto dolor y tanto no a la epidural queda destrozá y sin fuerzas para seguir empujando y como que el niño o niña sea como sea tiene que nacer? vamos, que no sé, que para mi es como si alguien fuera o fuese a empastarse una muela y le dijera o dijese al dentista un ?no, no, yo sin anestesia? yo, empaste natural, empaste natural?) me preguntan si voy a querer estar en el parto, asiento con la cabeza y al segundo una enfermera me trae un pijama de médico azul cerúleo
(que ya habíamos visto que es lo mismo que el azul de Cyan o azul cian) para que me prepare y que tan pronto me llamen ellos baje a quirófano. Me cambio, espero y desespero en la habitación y al minuto suena el teléfono: baja, y yo bajo y me encuentro a A ya tumbada, tranquila y sin una gota de dolor, tiene frío pero está tranquila y sin dolor, hablamos, nos reímos y comentamos con la matrona. LLega el ginecólogo, prepara todo su kit para la donación de la sangre del cordón umbilical, comprueba la dilatación y A ya está completamente dilatada. Me piden que me cambie de lado y yo me cambio pero como no quiero perderme ningún de talle pues como que paso kilos y kilos de ponerme detrás de A y me pongo a su lado, frente a la comadrona y al lado del monitor y nadie parece decirme que allí no puedo estar así que cojo confianza y me quedo y.... ¡comenzamos la fase expulsiva!, allí que el ginecólogo le explica a A que con cada contracción ha de coger aire y luego empujar como para hacer de cuerpo (sí, así de fino también es nuestro ginecólogo), allí que cuando se ve venir la contracción le indica a A que coja aire, allí que yo le ayudo a sostener la cabeza mientras ella empuja y allí que tras escuchar lo que decía el médico y la matrona, tras ver la técnica, tras saber como ya sabía cuándo es que iba a venir cada contracción y como ya he dicho que yo soy muy de Santo Tomás, una y no más pues allí que me digo un ¡ea! un es mi mujer, es mi hija y es nuestro parto y allí que me convierto en todo un doctor (toda una Meredith Grey que me sentía yo) y tomo la dirección del parto con frases estelares como: ahí viene otra, ¡toma aire! y, empuja, empuja, venga, venga, venga, empuja, empuja, un poquito más... o "empuja, empuja, empuja, un poquito más, que ya le veo la cabeza, que es que ya tiene la cabeza de fuera"... y es que era verdad, en dos contracciones pues como que la cabeza ya estaba de fuera y en las dos siguientes más pues como que nuestra habichuelilla floreciente, hija, princesita o nasciturus que acaba de dejar de ser ya estaba fuera, sobre las manos del ginecólogo, diciendo un pequeño >b>"ay" pero sin llorar, ni gritar, ni añadir ni un punto ni una coma a ese pequeño ay!.
Allí estaba ella, Camino, rosadita y limpita, con muy poquita sangre sobre la espalda y tres manchitas de grasa sobre la cabeza, allí estaba esperando pacientemente a que el ginecólogo terminase el procedimiento del cordón, allí estaba y al segundo allí estaba sobre A, que la miraba medio incrédula y le decía un qué guapa eres! mientras la besaba... y luego ya eso de pesarla (2 kilos 970 gramos), limpiarla, vestirla y envolverla en su mantita y ponerla al calor de una lamparita mientras esperaba a que el ginecólogo terminase el bonito cuadro de punto de cruz que estaba realizando sobre A (porque sí, la pobre como que salió de quirófano con todo un señor cuadro de punto de cruz o petit poit
-que no es lo mismo pero que es igual-)... y mientras pasaba todo eso pues como que el que aquí escribe -oséase moi- allí estaba, al lado de A, su A, vuestra ya A, viendo de lejos a su niña, a su princesita, pero al lado de su otra princesa que acababa de terminar el mejor trabajo de su vida... y es que no sé, igual no se entiende, pero una vez que Camino ya había nacido, una vez que todo estaba bien, una vez que ya la había visto, tocado y dicho lo bonita que era y lo mucho que la quería y la iba a querer, pues como que por mucho que la matrona (argentina ella) no parase de repetir y repetir aquello de "qué linda, re-linda, es el bebé más bonito que he visto nunca, pero si es que parece que tiene ya una semana" y aquello otro de "podés acercarte... pero mirala, mirala, con los ojos abiertos mirando todo... es una diva, es una diva!!!!" pues como que el que aquí escribe -oséase moi again de again- no quería estar más que al lado de A, mi A, vuestra ya A porque no sé, en ese momento supo que tenía toda una vida para ser tres pero que era la última oportunidad que tenía de ser dos, de ser sólo ellos, sólo nosotros, de mirarse y saber lo que piensa y siente el otro sin ni siquiera decir nada y no me parecía justo perder ese momento, alejarme de ella y dejarla sola mientras salía la placenta, mientras la cosían... sabía que teníamos toda una vida para ser tres, como también sabía que aquél era un momento de dos.
Plus, Plis, Plas... ¡mañana más!
vuestra ya A el día 30 de abril quedando en ingresarla el día 3 de mayo (sí, sí, como lo de los fusilamientos de Goya pero en plan parto) para aquello que ya os contaba yo de ponerle una cinta con nosequé hormonas y luego, el día 4 ya seguir con aquello otro de la oxitocina, la dilatación, fase expulsiva y demás cosas y fases en las que consiste un parto. Y como así habíamos quedado y habíamos quedado en ingresarnos así como que a primerísima hora de la mañana pues allí que ese día 3 de mayo allí que nos levantamos a A y yo a las 6AM (esa bonita hora a la que me levanto), allí que encendimos la televisión por aquello de distraernos mientras desayunamos y allí que nada más encender el aparato, nada más empezar a ver la imagen y escuchar la voz del presentador del noticiario de turno, ¡zas!, nos encontramos de narices con un Isabel Pantoja detenida que nos dejó así como que en estado de shock por varios minutos y en estado de semishock por el resto del día (que es que claro, uno lo analiza después -porque uno es muy de analizar las cosas después- y se da cuenta de que en realidad esto de la detención de Isabel -yo es que soy muy pantojita y como pantojita que soy le llamo así, Isabel, directamente- no era más que un designio divino, una muestra de que algo importante iba a pasar aquel 3 de mayo).Total, que con ese Isabel Pantoja detenida y un debate semijurídico (que es que eso es lo que tiene ser una pareja así como que muy de juristas, muy de:
Allí que llegamos al coche, allí que nos introducimos dentro, allí que yo arranco, allí que salgo del garaje y allí que nada más salir a la calle se me viene a la cabeza aquello de Saca el pañuelo por la ventanilla aunque no haya tráfico!!!! yo lo hice que me había dicho Nico,
Nico Abad (el mismo Nico que antes fue NicoWiki y que pudo haber sido NicoCuatro o NicoMelosétododeTV pero que desde que él lo confesase fue Nicobikini para ahora ser simplemente Nico o -como me dice A cada vez que lo ve en la tele: mira, tu chico) y que yo no pude sacarme de la cabeza en todo el trayecto que separa la Town de la City que está cerca de la Town y, por ende, en todo el trayecto que separa nuestra casa de la maternidad en la que A, mi A, vuestra ya A iba a ser puesta a parir... pero es que claro, entre que todo mi trayecto transcurría por autopista, que a esas horas pues como que pocos coches o vehículos a motor nos encontramos y que yo no tengo pañuelos sino que en cualquier caso lo mío son tissues pues como que no le encontraba yo mucho sentido a eso de sacar el pañuelo por la ventanilla, máxime cuando de todos es sabido que si uno abre la ventanilla en la autopista pues como que se genera una ventisca interior de padre y muy señor mío así como que medio te aturde, además de gastar combustible a mogollón, y oyes, con una criatura en camino pues como que no, que no, que uno ha de controlar ya mucho los gastos... pero que conste que me quedé yo con la espinita de hacer eso del pañuelo y la ventanilla o del tissu y la ventanilla -eso ya según el refinamiento de cada cual-.Total, que tras kilómetros y kilómetros de autopista (iba a decir eso de cienes y cienes de kilómetros pero decir eso sería mentir y exagerar en extremo porque son sólo unos 45 kilómetros lo que nos separan -más o menos-) allí que llegamos a la maternidad, allí que aparcamos, allí que entramos en recepción, allí que decimos que nos queremos ingresar, allí que la de recepción nos dice que sí, que sí pero que esperemos un segundo que es que está ingresando a su prima (que eso del ingreso de su prima pues como que la buena de la recepcionista se lo contaba a todo y toda aquel y aquella con la que se cruzaba, hablaba o simplemente cruzaba una mirada... digo yo que lo haría por aquello del tráfico de influencias y eso que dice abuela de "Dios te de un amigo aunque sea en el infierno" o de que "el que tiene padrino se bautiza y el que no..." -¿se queda morico?...
que es que se me ha olvidado como sigue pero vamos, que digo yo que desde siempre al no bautizado se le dicemorico-). Toral, allí que la prima ingresa (le iban a hacer una histerectomía a la pobre, vamos, a quitarle el útero que es lo que viene siendo en realidad eso de la histerectomía o que iban a vaciarla, que es como denomina el populacho o pueblo llano a eso de quitar el útero pero que a mí personalmente no me gusta nada a la par que me parece harto vulgar y desagradable) la prima ingresa -estaba diciendo yo- y allí que al segundo ingresamos nosotros, bueno, ingresaba A pero como yo soy muy de entender el embarazo y la maternidad así como muy en plan cosa de dos pues como que si A, mi A, vuestra ya A estaba ingresada pues allí que yo también lo estaba... así que allí que nos suben a la habitación, allí que desplegamos nuestros enseres, allí que comentamos el calor que hacía, allí que nos aventuramos a la adivinación del futuro en plan responder las preguntas claves de "¿y cuándo crees que nacerá?", "¿y cómo crees que será?" y "¿crees que me va a doler mucho?" y demás cuestiones básicas de todo parto cuando allí que hace su entrada estelar nuestro ginecólogo, allí que me pide amablemente que abandone el establecimiento (cosa que todavía no entiendo porque ya medirás tú si a estas alturas me voy yo a asustar yo de verle algo a mi mujer o ver lo que él hace tras 9 meses de embarazo con más de 9 consultas médicas, ecografías, citologías, tomas de muestras, análisis y tactos realizados en mi presencia), allí que yo abandono el establecimiento y allí que al ratito de volver al mismo y comentar con A aquello de lo de la cinta, las hormonas, sus efectos reblandecedores sobre el útero y demás pues como que allí que A empieza a tener contracciones, allí que el monitor comienza a poner se loco y allí que a eso de las 12 del mediodía A ya tenía contracciones cada 2 minutos.Allí que al ratito vuelve el ginecólogo con la matrona, allí que de nuevo me piden amabablemente que abandone el establecimiento y, claro, yo lo abandono porque el que aquí escribe -oséase moi- es así, muy de obedecer a la autoridad y muy de no cabrear ni discutir con el personal, máxime cuando tu mujer pues como que vive entre contracciones y ellos van a ser los que la atiendan a ella y a tu hija... allí que de nuevo ellos se van, de nuevo yo regreso al interior del establecimeinto y allí que A me dice que va bien de contracciones pero que el cuello del útero sigue igual y que no ha dilatado nada... allí que vienen más contracciones, allí que ella aguanta como buenamente pude, allí que yo le doy la mano, las manos y hasta le digo que si quiere morderme que me muerda y allí que A me mira, agarra aún con más fuerza mi mano, la aproxima a su boca y cuando yo ya creía que me esperaba todo un señor bocado digno del Tiburón de Spielberg allí que, ¡zas!, va A y lo que me da es un beso.
Vamos, todo un ejemplo de saber estar el de A, mi A, vuestra ya A que aún rota de dolor por la contracción mantuvo la elegancia y el saber estar a la par que el amor por el que aquí escribe -cosa que yo agradezco y agradeceré eternamente, claro está- y es que mi A es así, muy sufrida y sufridora ella, muy de llevar su dolor, muy de comentárselo a los más allegados pero también muy de mostrarlo a los demás bien vestido, bien maquillado y bien arregalo, que claro, el ajeno o ajena que la ve pues como que más que dolor lo que percibe es una simple molestia... Y de verdad que todo eso esta muy bien y queda así como que muy fino y tal, pero claro, cuando una esá pariendo y cuando una ya lleva 7 horas de contracciones cada 2 minutos o minuto y medio y allí no hay dilatación alguna y por mucho que el ginecólogo diga que camine pues como que ya ni un paso es capaz de dar pues eso, que de nada sirve decir que a una le duele mucho si cuando llega la matrona, enfermera o ginecólogo de turno una se recompone de tal forma que explica su dolor con un "es que me duele mucho", tranquilo y sereno, dicho como la que mira por la ventana y se dice un "pues parece que va a llover", porque claro, la matrona, enfermera o ginecólogo de turno pues como que ve eso y lo que piensa y lo que dice es un "bueno, le duele mucho pero yo la veo divina" y claro, pues como que a paseo que te manda, vamos, que te vuelve a decir eso de "camnia, camina, que eso te viene muy bien"... total que así, entre pasillo arriba, pasillo abajo, entre contracción y contracción y abandone y regrese al establecimiento pues como que nos pasamos más de esas 7 horas sin que la dilatación hubiese hecho acto de presencia...Vamos, que lo mismito que la canción esa infantil que dice lo de un elefante se balanceaba sobre la tela de una araña y como veía que no se caí fue a llamar a otro elefante" (que luego por obra y gracia de la adolescencia el elefante se transforma en alemana, el balanceo en meneo, la tela de una araña
en tienda de campaña y el caimiento en corrimiento) lo mismito que esa cancioncilla infantil -intentaba decir yo- pues así que se lo tomaron las contracciones y al ratito allí que ya las tenía A cada minuto y allí que regresa de nuevo el ginecólogo, allí que yo ya abandono el establecimiento sin que ya me digan nada (que es que yo también es que soy muy así de una para ver y otra para aprender o muy de Santo Tomás, una y no más), y cuando regreso a él pues allí que el ginecólogo me informa que "le hemos roto la bolsa de las aguas" y "le hemos puesto una Dolantina que le aliviará el dolor -la notarás algo borracha- además de ayudarle a dilata", y allí que yo entro y me encuentro a una A más serena pero como que a medio camino entre el "aquí me las den todas y el sueño etílico porque la pobre entre contracción y contracción (vamos, entre minuto y minuto) como que se queda dormida despertando sólo con el dolor y durmiendo de nuevo cuando éste pasa. Al ratito allí que vuelve de nuevo el ginecólogo y allí que le ponen la oxitocina, gota a gota y allí que la oxitocina impone su ley y en nada pues como que la dilatación avanza viento en popa a toda vela y ya tenemos 4 centímetros.Con esos cuatro centímetros la bajan ya a quirófano para ponerle la epidural (bendita epidural, que es que como que yo no comprendo ni la mala fama, ni la mala prensa ni la necesidad de algunos y algunas de considerar más parto, más madre o más mujer a aquella que se retuerce de dolor porque sí, por no ponerse la epidural, para a lo mejor estar un huevo de horas y al final no conseguir más que una bonita cesárea porque de tanto dolor y tanto no a la epidural queda destrozá y sin fuerzas para seguir empujando y como que el niño o niña sea como sea tiene que nacer? vamos, que no sé, que para mi es como si alguien fuera o fuese a empastarse una muela y le dijera o dijese al dentista un ?no, no, yo sin anestesia? yo, empaste natural, empaste natural?) me preguntan si voy a querer estar en el parto, asiento con la cabeza y al segundo una enfermera me trae un pijama de médico azul cerúleo
(que ya habíamos visto que es lo mismo que el azul de Cyan o azul cian) para que me prepare y que tan pronto me llamen ellos baje a quirófano. Me cambio, espero y desespero en la habitación y al minuto suena el teléfono: baja, y yo bajo y me encuentro a A ya tumbada, tranquila y sin una gota de dolor, tiene frío pero está tranquila y sin dolor, hablamos, nos reímos y comentamos con la matrona. LLega el ginecólogo, prepara todo su kit para la donación de la sangre del cordón umbilical, comprueba la dilatación y A ya está completamente dilatada. Me piden que me cambie de lado y yo me cambio pero como no quiero perderme ningún de talle pues como que paso kilos y kilos de ponerme detrás de A y me pongo a su lado, frente a la comadrona y al lado del monitor y nadie parece decirme que allí no puedo estar así que cojo confianza y me quedo y.... ¡comenzamos la fase expulsiva!, allí que el ginecólogo le explica a A que con cada contracción ha de coger aire y luego empujar como para hacer de cuerpo (sí, así de fino también es nuestro ginecólogo), allí que cuando se ve venir la contracción le indica a A que coja aire, allí que yo le ayudo a sostener la cabeza mientras ella empuja y allí que tras escuchar lo que decía el médico y la matrona, tras ver la técnica, tras saber como ya sabía cuándo es que iba a venir cada contracción y como ya he dicho que yo soy muy de Santo Tomás, una y no más pues allí que me digo un ¡ea! un es mi mujer, es mi hija y es nuestro parto y allí que me convierto en todo un doctor (toda una Meredith Grey que me sentía yo) y tomo la dirección del parto con frases estelares como: ahí viene otra, ¡toma aire! y, empuja, empuja, venga, venga, venga, empuja, empuja, un poquito más... o "empuja, empuja, empuja, un poquito más, que ya le veo la cabeza, que es que ya tiene la cabeza de fuera"... y es que era verdad, en dos contracciones pues como que la cabeza ya estaba de fuera y en las dos siguientes más pues como que nuestra habichuelilla floreciente, hija, princesita o nasciturus que acaba de dejar de ser ya estaba fuera, sobre las manos del ginecólogo, diciendo un pequeño >b>"ay" pero sin llorar, ni gritar, ni añadir ni un punto ni una coma a ese pequeño ay!.Allí estaba ella, Camino, rosadita y limpita, con muy poquita sangre sobre la espalda y tres manchitas de grasa sobre la cabeza, allí estaba esperando pacientemente a que el ginecólogo terminase el procedimiento del cordón, allí estaba y al segundo allí estaba sobre A, que la miraba medio incrédula y le decía un qué guapa eres! mientras la besaba... y luego ya eso de pesarla (2 kilos 970 gramos), limpiarla, vestirla y envolverla en su mantita y ponerla al calor de una lamparita mientras esperaba a que el ginecólogo terminase el bonito cuadro de punto de cruz que estaba realizando sobre A (porque sí, la pobre como que salió de quirófano con todo un señor cuadro de punto de cruz o petit poit
-que no es lo mismo pero que es igual-)... y mientras pasaba todo eso pues como que el que aquí escribe -oséase moi- allí estaba, al lado de A, su A, vuestra ya A, viendo de lejos a su niña, a su princesita, pero al lado de su otra princesa que acababa de terminar el mejor trabajo de su vida... y es que no sé, igual no se entiende, pero una vez que Camino ya había nacido, una vez que todo estaba bien, una vez que ya la había visto, tocado y dicho lo bonita que era y lo mucho que la quería y la iba a querer, pues como que por mucho que la matrona (argentina ella) no parase de repetir y repetir aquello de "qué linda, re-linda, es el bebé más bonito que he visto nunca, pero si es que parece que tiene ya una semana" y aquello otro de "podés acercarte... pero mirala, mirala, con los ojos abiertos mirando todo... es una diva, es una diva!!!!" pues como que el que aquí escribe -oséase moi again de again- no quería estar más que al lado de A, mi A, vuestra ya A porque no sé, en ese momento supo que tenía toda una vida para ser tres pero que era la última oportunidad que tenía de ser dos, de ser sólo ellos, sólo nosotros, de mirarse y saber lo que piensa y siente el otro sin ni siquiera decir nada y no me parecía justo perder ese momento, alejarme de ella y dejarla sola mientras salía la placenta, mientras la cosían... sabía que teníamos toda una vida para ser tres, como también sabía que aquél era un momento de dos.Plus, Plis, Plas... ¡mañana más!
Comentario:
Y yo sin estar pendiente del blog...
que guapa!!!!!!!!! aunque no me extraña con los padres que tiene eh?
A ver si te puedo invitar a algo para celebrarlo.
saludos
que guapa!!!!!!!!! aunque no me extraña con los padres que tiene eh?
A ver si te puedo invitar a algo para celebrarlo.
saludos
Comentario:
Precioso.
Ya no sé si eres más padrazo o maridazo.
Ya no sé si eres más padrazo o maridazo.
Comentario:
Llevo mucho tiempo entrando por aquí aunque nunca me he animado a comentar hasta ahora. Cuando terminé de leer el post, me emocionó tanto que tenía que dejarte un comentario y decirte que ha sido un parto muy emocionante, que has sido un caballerazo al quedarte al lado de tu A al final del parto y que tienes un niña preciosa. Muchos Besos.
Comentario:
K parto mas bien relatado. Vamos k me estaba yo imaginando en el hospital ya y todo. K bien te acuerdas de todos los detalles!!
Joe, no me canso de ver las fotitos de Camino, es tan riquiña! k graciosa!
Joe, no me canso de ver las fotitos de Camino, es tan riquiña! k graciosa!
Comentario:
..bonito final..que no deja de ser más que un bonito comienzo.
Eso sí, no sé contuviste, porque vamos estoy yo en tu lugar y oigo aquello de : "camina, camina" y con la misma me doy media vuelta, y del mamporro que le suelto, por muy ginecólogo que fuera, así como que empotrado en la pared que le dejo, y después en plan western americano, diría una frase lapidaria, que terminaría con un: "Eso, para que vuelvas a faltar a mi hija..."
Eso sí, no sé contuviste, porque vamos estoy yo en tu lugar y oigo aquello de : "camina, camina" y con la misma me doy media vuelta, y del mamporro que le suelto, por muy ginecólogo que fuera, así como que empotrado en la pared que le dejo, y después en plan western americano, diría una frase lapidaria, que terminaría con un: "Eso, para que vuelvas a faltar a mi hija..."
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Parece mentira, pero es cierto... Has relatado mi propio parto, desde las 8 de la mañana hasta las 17,15h de la tarde... venga oxitocina y buscapina y nada... de 2 cm no pasaba, que si te rompo la placenta... y nada
Solamente dos diferencias, yo tuve un principito de 2,970 k, y a mi en lugar de decirme "Tú camina, camina..." a mi me espetó un caballo de la remonta que yo tenía por comadrona un "¡¡¡Deja de leer tanto y concentrate en lo que tienes que hacer que es parir!!!
En fin, que como siempre, cuentas las cosas de una forma que haces que a una se le caiga tó, incluida la baba.
Por cierto, ¡¡Parto con Epidural siempre, siempre, siempre...!!
Lo mejor...Ese último momento solamente para dos.¡Chapeau por ti, greli!
Un besote gordo para los tres.
Solamente dos diferencias, yo tuve un principito de 2,970 k, y a mi en lugar de decirme "Tú camina, camina..." a mi me espetó un caballo de la remonta que yo tenía por comadrona un "¡¡¡Deja de leer tanto y concentrate en lo que tienes que hacer que es parir!!!
En fin, que como siempre, cuentas las cosas de una forma que haces que a una se le caiga tó, incluida la baba.
Por cierto, ¡¡Parto con Epidural siempre, siempre, siempre...!!
Lo mejor...Ese último momento solamente para dos.¡Chapeau por ti, greli!
Un besote gordo para los tres.
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Esto es lo que yo digo un reportaje verité. Pero yo que soy tan polémico te diré que lo de la Panto es una simple coincidencia porque esa tía es gafe, muy gafe. Y conozco yo al periodista que le hizo la entrevista antes de ser detenida (gran éxito, el de la dentención digo) y desde entonces, además de no poder publicar la entrevista, las cosas le van de mal a peor...
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gre...que bonito...
grazie
besitos
grazie
besitos
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Me has dejado sin palabras.
BRAVO.
Un abrazo y gracias por compartirlo
BRAVO.
Un abrazo y gracias por compartirlo
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¡Enhorabuena!
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WOW!
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Bonita descripción... y bonito nacimiento... largo...largo... pero inolvidable.. She ya está en vuestros brazos.... ainssssssss
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Me he emocionado leyéndote!!!... que bonito relato
