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La Mujer Que Calculaba
Instruida, la virtud calcula tan bien como el vicio (Honoré de Balzac)
Acerca de Ada
Soy una mujer de ciencias con una pluma clavada en la mano. Me gusta escribir pero no tengo mucho tiempo, así que este blog será el desahogo perfecto para mi vocación frustrada.
Sindicación
 
Mis compañerOs
Si mis cálculos no fallan, llevaba ya bastante tiempo sin actualizar el blog. Pido disculpas, es que por fin han empezado las clases y me he reencontrado con mi habitual falta de tiempo para casi todo.

No recuerdo si lo he dicho o no en posts anteriores: estudio Informática. La carrera me apasiona, he descubierto mi vocación, pero tengo un leve problema: en mi facultad sólo hay............. tíos.

Ya, un problema, dirán algunos. Estar rodeada de un montón de machos para ti sola, qué suerte..... Hombre, si estás buscando novio, pues mira, sí...... Pero es que yo ¡ya tengo! (Por supuesto también es Informático, aunque lo conocí antes de entrar en la carrera..... si es que lo mío es Destino y lo demás.....).

Como consecuencia de estar rodeada de tíos todo el día, he desarrollado dos mecanismos vitales que espero no pasen a mis hijas por herencia:

1. Veo el fútbol. Hago quinielas. Leo el As. Sé qué es el Pro-Evolution Soccer. Creo que hasta entiendo el fuera de juego. Y no porque me guste, ¿eh? Es para poder participar en las conversaciones de ellos.

2. Jamás de los jamases llevo tacones. Al entrar en la biblioteca, son como un indicativo luminoso de que una mujer está entrando, lo cual pasa... dos veces al día. Claro, todos miran.

También hay momentos memorables: aquellos en los que coincidimos dos tías en la misma clase. Entonces comenzamos a echarnos miraditas como diciendo: "Aquí estamos" o: "Hablamos?"
Porque en mi facultad, si eres mujer, es casi más difícil romper el hielo con una tía que con un tío.

Otro fenómeno sociológico es el de las aglomeraciones en la cafetería. Entras y ves, como mucho, tres acumulaciones humanas. Una por cada chica que haya en el bar (la acumulación es inversamente proporcional al grado de compromiso que tenga la chica con su novio).

Y claro, mi novio ha tenido que aprender a no ser celoso, porque si quiero estar con alguien en mi facultad ha de ser con hombres.

De todos modos, siempre es inevitable sentirse atraída por alguno. Aunque tengas novio, es algo humano. Tienes tantos hombres a tu alrededor que sin querer los clasificas, sabes con quién conectas y con quién no, y al final, cuando uno en concreto te cae muy bien, descubres lo obvio: que aparte de tu novio, es el único en toda facultad que también tiene novia. Si es que...
 
Medidas Perfectas
Si mis cálculos no fallan, nos estamos volviendo locos.

Vivimos en un mundo demasiado preocupado por la imagen. De cara al público todos decimos que la belleza está en el interior, pero claro, para quedarse satisfecho con ese tópico hay que ser guapo de cojones.... Por ejemplo, Laetitia Casta lo dice y seguro que se queda tan pancha...

Lo de la preocupación por la imagen es algo que ya había asumido e incluso compartido, pero lo que me mata es que sigan haciendo estudios para descubrir medidas y proporciones ideales. ¿No teníamos bastante con el 90-60-90? ¿Con tres decepciones no es suficiente? (Aclaro: 1ª decepción: 79; 2ª decepción: 72; 3ª decepción: 85. También aclaro que no son mis medidas, las mías son peores)
Pues parece ser que no, que todavía no se han cansado.

Vía Muy Interesante me he enterado de que un estudio demuestra la existencia de una especie de cociente de la belleza, que es el resultado de dividir la medida de la cintura entre la medida de las caderas. El cociente ideal es 0,7. Supuestamente la afortunada poseedora de tal cifra en su anatomía despierta instintos primarios, emana fertilidad y provoca erecciones a doscientos metros de distancia.

Un cociente superior es sinónimo de masculinidad, pocas curvas y antisexy. Uno inferior transmite la sensación de que la mujer en cuestión sufre algún tipo de enfermedad. Vamos, que estamos apañás. Por cierto, la Barbie está muy malita (su cociente es de 0,5).

Espero que esto termine aquí y que no se inventen más medidas y proporciones ideales, tipo "el tamaño del ombligo ha de ser como el de la uña del dedo gordo. Si no, eres fea".

Yo creo que los metrosexuales esos no son hombres que se cuidan. No, no.......eso es una tapadera.....son metrosexuales porque llevan un metro escondido para medir a sus víctimas..... ¿Que no sale el 0,7? Pos a seguir buscando..... (Es bromilla... Me encanta que los hombres también os cuidéis, os animos a todos).

Saludos. Voy a quemar mi metro.