Blogs.ya.com Quitar publicidad
Ríete si puedes (y quieres)
un blog de risa (o eso intento)
Acerca de
Blog destinado a la recogida de risas diversas para luego manufacturarlas en autoestima para uso propio y privado.
Sindicación
 
YO QUIERO SER FUNCIONARIA
Yo de mayor quiero ser funcionaria.
Por eso me he comprado el curso "Cómo llegar a ser funcionaria de forma rápida y eficaz" y como me encuentro generosa (por una vez en la vida, sí, debe ser la vejez) he decidido compartirlo con vosotros.

LECCION 1: EL PERIÓDICO

Coja el periódico, acorde con los gustos políticos de la administración a la que oposite.
Ábralo con estilo y léalo como si su trabajo dependiera de ello.
Pase las hojas con parsimonia, usted tiene todo el tiempo del mundo antes de que sea la hora de finalización de su trabajo.
Si en su escritorio existen las nuevas tecnologías, utilice Internet para leer el periódico. Ahorrará un euro y no soportará tanto peso, pues el comprar y portar el periódico todos los días, provoca una lesión muy generalizada entre los funcionarios que suele terminar en baja de varios meses.

LECCION 2: EL DESAYUNO

Cierre el periódico, mire su reloj y coja las cosas para bajar a desayunar.
Deje el periódico en su escritorio, ya podrá terminar de leerlo en el resto de jornada laboral.
Baje por el ascensor con estilo y vaya usted al bar de todos los días, donde suelen ir todos los funcionarios. Allí tendrá alternancia con sus futuros compañeros.
Tarde todo el tiempo que necesite para desayunar, y luego de un paseo. Transcurrido un buen rato desde que abandonó el periódico, suba a su escritorio y siéntese de nuevo a leerlo.

LECCION 3: EL CIUDADANO

Pida a algún amigo o familiar que efectúe su papel como ciudadano.
El ciudadano tendrá que coger una pregunta al azar de la sección preguntas del ciudadano y solicitar lo que le pone la pregunta.
El ciudadano se acerca a su escritorio para consultarle una cosa. Sin dejar que termine la frase, déle un formulario para su petición, otro para la persona a quién tiene que delegar el asunto y por último dígale que espere ahí.
Cuando el ciudadano termine de rellenarlo todo, dígale que ya le llamarán cuando resuelvan el expediente.
El ciudadano puede cabrearse si le ha salido la pregunta ¿Dónde están los aseos?
Como buen funcionario tendrá que enseñarle al ciudadano el típico cartel, sé amable, sé feliz y hacer como que no le escucha.

LECCION 4: PENÚLTIMO PASO

Cuando usted supere los primeros pasos, vaya a por el último de ellos.
Coja su coche. Aparque en la puerta del club de alterne al que va su vecino, el que siempre es presidente del tribunal en las oposiciones y espere a verle salir del puticlub (llamemos las cosas por su nombre). Hágale una foto y recuérdele que se presenta a la oposición en la que él es el presidente.
Tiene usted su puesto de funcionario asegurado.

LECCIÓN 5: ÚLTIMO PASO

Devuélvale el carrete y las fotos comprometidas a su vecino tan pronto como jure su plaza.
Ya nadie podrá quitársela.
 
UN GRAN DIA
Un día, una se levanta y pisa la caca del perro nuevo que le han regalado. Vaya, exclama, ¡mierda! (y nunca mejor dicho). Pero para consolarse decide pensar que, al menos, fue con el pie izquierdo.

Al oír el alboroto del grifo de la ducha, el perro nuevo se levanta meneando la colita y una piensa, ya podría ser mi novio el que estuviera meneando la colita ahora, pero claro, está trabajando y no puede ser.

Una se ducha y cuando ha conseguido quitarse la "caquita izquierdil", alcanza la mano para coger el gel de baño y… se ha terminado. Vaya, ¿y ahora qué? Pues el champú especial rizos que me compré una vez con ánimo de que me rizara como por arte de magia el pelo. Evidentemente, nunca funcionó. Así que empiezo a ducharme con el champú y descubro que tengo que ir yendo a la depilación ya, que empiezo a tener ya pelitos largos en las piernas.

Termino mi ducha, me seco vigorosamente mientras aparto al perro de mi pijama que está en el suelo para echarlo a lavar… ¡¡¡¡¡mierda, se está meando en mi pijama¡¡¡¡¡¡
No te pongas nerviosa- me digo de forma histérica- tómate la vida con filosofía, ahora el pijama ya no está para lavar, está para tirar. Míralo por el lado bueno, así podrás comprarte uno nuevo, uno bonito, uno precioso… y envolver con el pijama al perro y tirarlo a la acequia. ¡No! El perro no tiene la culpa, sólo hay que enseñarlo a hacer sus necesidades en la caja de cartón. Y así estoy pensando en mis cosas cuando al ir al ponerme la falda descubro que el JODIDO champú que no me rizaba el pelo de la testa, me ha rizado el de las piernas, y llevo hasta tirabuzones y todo. Bueno- me digo ya con un tic en el ojo- será momento de empezar una nueva moda, de depilarme o de ponerme pantalón.

Al final elijo el pantalón, que es más rápido. Doy un salto para que me venga, otro salto a la vez que meto barriguita (para los que no lo sepáis, la barriguita es sinónimo de barrigaza para cuando una no tiene un buen día), salto tres a la vez que meto barriguita y tiro con más fuerza y … el pantalón se queda a medio, a sólo un centímetro de poder abrocharme el botón.

¡¡¡MIERDA, MIERDA, MIERDA, MIERDA….!!!!!!

Pues nada, tendré que quitármelo cuando, OH, sorpresa, se me ha quedado encallado. No baja. No hay manera. Intento quitármelo de todas las formas, tirando fuerte, saltando, echándome aceite para que resbale, rezando... pero nada. Así, que muy enfadada, por este GRAN DIA, decido probar una vez más salta que te salta cuando… OH, la mierda de al lado de la cama que no la había limpiado aún. La piso, me resbalo, me agarro al escritorio para no caerme, y me tiro el escritorio encima con el ordenador y todo. Me he roto una pierna y un brazo y no puedo moverme, pero al menos el ordenador sigue funcionando y con mi otro brazo, puedo escribir este artículo para preguntaros dos cosas:

1ª ¿Quién dijo que pisar una mierda con el pie izquierdo da buena suerte?

2ª ¿Alguien quiere un perro?

HAY QUE JODERSE
 
CONSEJOS ANTE UN EVENTO FAMILIAR
Después de haber pasado una agradable tarde con la familia, he aprendido unos valiosos consejos que voy a transmitiros a todos los que leáis esto:

CONSEJO UNO:

Cuando acudas a una reunión familiar, nunca lleves una botella de vino si sabes que va a estar el marido de tu tía, el cual se pasa todo el rato bebiendo.
CONSECUENCIA: Se pone a cantar como la Jurado, cogiendo la funda del sofa como mantón y desafinando más que Enrique Iglesias cuando no tiene equipo de sonido al lado.

CONSEJO DOS:

Cuando veas a tu tío político haciendo eso, no se te ocurra echarle flores como a la Jurado.
CONSECUENCIA: Tu tío político entonces se empeña en ponerse una flor en los dientes y que bailemos un tango: una lámpara rota y un morado en el culo del batacazo que nos dimos.

CONSEJO TRES:

Cuando vayas a una reunión familiar, nunca te pongas una flada corta. CONSECUENCIA: Tendrás a tu abuela diciendo que qué verguenza con esas piernas tan gordas que luces, y a tu primo el gracioso, señalándolas y diciendo "y a su derecha las famosas y colosales columnas de Lanamberguan..."

CONSEJO CUATRO:

Cuando vayas a una reunión familiar, píensalo antes y llama diciendo que estás enferma. CONSECUENCIA: No tendrás que lamentar las cinco horas perdidas de tu vida.


HAY QUE JODERSE CON LAS REUNIONES FAMILIARES.