Ironman en Lanzarote 2005: El efecto "sex appeal" de los deportistas en la isla.
Lanzarote, Islas Canarias. (Ambos Medios) Marzo 15, 2005. -- Jennifer Garner, (que no es la novia de Ben Affleck) una sexóloga que visita la isla todos los años, viene estudiando con su equipo, la influencia del deporte en la sexualidad humana. Suele sentarse todas las tardes a la vera de las las Playas en Puerto del Carmen, a observar la colorida pasarela de gente que viene y va. Anota todo: cómo se visten, qué cortes de cabello llevan, qué colores de ropa usan, si caminan o no con la columna erguida, si las parejas van de la mano o no, si se besan en la calle y cómo lo hacen.
El triatlón comienza el 21 de Mayo, pero ella ya está observando los síntomas de inicio del Ironman Lanzarote 2005, un proceso que considera de lo más interesante a nivel de estudio de la sexualidad humana: "-El triatlón nos ha abierto una línea de investigación nueva. Vengo dos meses antes, cuando comienzan a aparecer más ciclistas en las carreteras, y los deportistas más autoexigentes viajan por anticipado para familiarizarse con el clima y comenzar a entrenar en los circuitos. Intento entrevistarlos. Esta isla multicultural es para mí la perfecta incubadora, un "hotel gigante de conductas interculturales", porque en Lanzarote, puedo observar no sólo el comportamiento sexual de los deportistas de todo el mundo, sino que también la reacción conductual de varias culturas con respecto al deporte. Es que hasta aquí, vienen turistas de todas partes y de todas las edades...el impacto que produce a la gente el contacto con este evento deportivo, es natural, ya que se exhiben por las calles cuerpos fibrosos, casi perfectos, e individuos hiperconcentrados en sí mismos.".
Los profesionales de triatlones suelen competir contra sí mismos y no con los demás, y en muchos casos su vida sexual se ve involucrada en este proceso de autoexigencia. Se imponen rutinas con horarios y dietas estrictas y en muchos casos reducen sus actividades sexuales en la obsesión por utilizar toda su energía para cumplir con sus objetivos. Los mejores entrenadores, saben que el buen estado físico y mental de un "hombre de hierro" o una "mujer de hierro" , depende también de una vida sexual armoniosa y satisfactoria, pero en la mayoría de los casos la presión por obtener el mayor rendimiento de sus deportistas, les lleva a entrenarlos en rutinas de aislamiento, lo mismo que las concentraciones de los equipos de fútbol, donde las visitas de sus parejas en muchos casos, no están permitidas durante varios días antes de una competición importante. El resultado es una performance mejorada en la prueba, y una necesidad de tolerancia mayor por parte de sus parejas a relegar el sexo para otro momento. Así ambos, competidor y su pareja, supeditan su conducta amorosa al resultado de la competencia. En algunos casos la frustración del deportista es intensa y si no ha logrado sus metas, puede experimentar una especie de depresión "post-triatlón". Por el contrario, si sale satisfecho de su performance, habrá un ritual de festejo que liberará también la presión y dará la posibilidad de expresar la sexualidad.
Jenniffer comenta que sin embargo, a nivel social, se produce un efecto de incremento en las conductas de seducción y posesividad: la presencia de los triatlonistas en las playas, las calles y carreteras de Lanzarote, eleva el nivel de prácticas sexuales de los espectadores, del mismo modo que lo hacen otros eventos sociales como el carnaval. En sus notas, va registrando desde el inicio las actitudes de la gente: "-...En Marzo comienzan los primeros síntomas de lo que llamamos con mi equipo "el síndrome sexual del triatlón": los turistas que vienen a Lanzarote ven esos cuerpos fantásticos de hombres y mujeres que aparecen en las carreteras o en la Playa Grande de Puerto del Carmen, donde suelen demandar el alquiler de apartamentos para verles más de cerca. Los ciclistas, concentrados en sí mismos o montados en sus bicicletas, exhibiendo el trasero perfecto a los conductores...(una parte del cuerpo que está considerada en este momento la más atractiva para todos los sexos). En muchos casos podemos observar escenas de celos o señales gestuales como fruncir el seño, intentar distraer la atención del que está mirando, tomar a la pareja con firmeza, etc. Es una conducta de lo más natural en situaciones donde un estímulo externo se convierte en una aparente "amenaza". En los humanos es más difícil detectar estas conductas porque están inhibidas por nuestra educación. Se supone que "debemos disimular nuestras emociones", pero los cuerpos siempre hablan y los gestos dicen lo que se está pensando.
También en las playas, cuando los deportistas entrenan para la prueba de natación, se vé claramente la intención de seducir de los turistas jóvenes, y los deportistas usan la ropa de neoprene (ahora más "sexy" con la tecnología "Fastskin", que imita la piel del tiburón), y provocan una reacción inmediata: las mujeres dejan de asolearse, se levantan de su poltrona...comienzan a exhibir sus cuerpos, acomodándose el pelo. Los hombres se miran su panza, se tocan los bíceps, como comprobando "si está todo en su lugar, y fruncen el seño". Cuando hay un grupo de mujeres solas u hombres solos, la atención se dispara y son pocos los que se quedan tendidos. La mayoría se sienta o se pone de pie en la arena.
Tal vez el momento más interesante de estudio, es la avenida en el momento de llegada a la meta: curiosamente, es cuando las parejas más se toman de la mano o se toman por la cintura...otra conducta de inseguridad y posesividad. Ella o él están mirando modelos de perfección...y esa pareja al llegar a su hotel estará estimulada o por excitación o por celos.".
También se incrementa la demanda de alquiler de apartamentos a grupos de solteros y solteras, fans del deporte o que vienen "a ligar" con los deportistas. "-Para mí, (comenta Jenniffer), el mejor alojamiento para ver el Ironman, es alquilarse un apartamento en Puerto del Carmen. Los mejores son los Apartamentos Club Guinate y Apartamentos Cactus, justo en una ladera muy bien ubicada, buenos precios y comodidades. Dentro del complejo tengo la privacidad y tranquilidad para escribir al borde de la piscina. Allí tengo todos los años mi oasis dentro del ruido de las calles, ya que no llega a mi habitación. Si quiero tomar fotos del evento, voy a la terraza y consigo buenas tomas panorámicas, y cuando quiero observar las recciones de la gente, tengo acceso directo a la avenida y a la playa. En las discotecas de Puerto Del Carmen suelo hablar con chicas y chicos, y me cuentan que averiguan cuáles son las zonas más frecuentadas por los deportistas, sobre todo por las noches cuando termina la competición. De hecho la fiesta de cierre del Ironman es una de las más concurridas, ya que es un evento de liberación de presión y se la pasan fantástico".
Nos quedamos con ganas de que comience el Ironman, y ya estamos saliendo a fotografiar a los ciclistas. Estaremos a la espectativa de las notas de Jenniffer, ya que revelan un aspecto nuevo y especialmente "excitante", sobre la isla de Lanzarote. Un color, digamos rojo, de esta paleta mágica que hasta ahora no habíamos tenido en cuenta.
Más información:
Apartamentos Club Guinate y Cactus
El triatlón comienza el 21 de Mayo, pero ella ya está observando los síntomas de inicio del Ironman Lanzarote 2005, un proceso que considera de lo más interesante a nivel de estudio de la sexualidad humana: "-El triatlón nos ha abierto una línea de investigación nueva. Vengo dos meses antes, cuando comienzan a aparecer más ciclistas en las carreteras, y los deportistas más autoexigentes viajan por anticipado para familiarizarse con el clima y comenzar a entrenar en los circuitos. Intento entrevistarlos. Esta isla multicultural es para mí la perfecta incubadora, un "hotel gigante de conductas interculturales", porque en Lanzarote, puedo observar no sólo el comportamiento sexual de los deportistas de todo el mundo, sino que también la reacción conductual de varias culturas con respecto al deporte. Es que hasta aquí, vienen turistas de todas partes y de todas las edades...el impacto que produce a la gente el contacto con este evento deportivo, es natural, ya que se exhiben por las calles cuerpos fibrosos, casi perfectos, e individuos hiperconcentrados en sí mismos.".
Los profesionales de triatlones suelen competir contra sí mismos y no con los demás, y en muchos casos su vida sexual se ve involucrada en este proceso de autoexigencia. Se imponen rutinas con horarios y dietas estrictas y en muchos casos reducen sus actividades sexuales en la obsesión por utilizar toda su energía para cumplir con sus objetivos. Los mejores entrenadores, saben que el buen estado físico y mental de un "hombre de hierro" o una "mujer de hierro" , depende también de una vida sexual armoniosa y satisfactoria, pero en la mayoría de los casos la presión por obtener el mayor rendimiento de sus deportistas, les lleva a entrenarlos en rutinas de aislamiento, lo mismo que las concentraciones de los equipos de fútbol, donde las visitas de sus parejas en muchos casos, no están permitidas durante varios días antes de una competición importante. El resultado es una performance mejorada en la prueba, y una necesidad de tolerancia mayor por parte de sus parejas a relegar el sexo para otro momento. Así ambos, competidor y su pareja, supeditan su conducta amorosa al resultado de la competencia. En algunos casos la frustración del deportista es intensa y si no ha logrado sus metas, puede experimentar una especie de depresión "post-triatlón". Por el contrario, si sale satisfecho de su performance, habrá un ritual de festejo que liberará también la presión y dará la posibilidad de expresar la sexualidad.
Jenniffer comenta que sin embargo, a nivel social, se produce un efecto de incremento en las conductas de seducción y posesividad: la presencia de los triatlonistas en las playas, las calles y carreteras de Lanzarote, eleva el nivel de prácticas sexuales de los espectadores, del mismo modo que lo hacen otros eventos sociales como el carnaval. En sus notas, va registrando desde el inicio las actitudes de la gente: "-...En Marzo comienzan los primeros síntomas de lo que llamamos con mi equipo "el síndrome sexual del triatlón": los turistas que vienen a Lanzarote ven esos cuerpos fantásticos de hombres y mujeres que aparecen en las carreteras o en la Playa Grande de Puerto del Carmen, donde suelen demandar el alquiler de apartamentos para verles más de cerca. Los ciclistas, concentrados en sí mismos o montados en sus bicicletas, exhibiendo el trasero perfecto a los conductores...(una parte del cuerpo que está considerada en este momento la más atractiva para todos los sexos). En muchos casos podemos observar escenas de celos o señales gestuales como fruncir el seño, intentar distraer la atención del que está mirando, tomar a la pareja con firmeza, etc. Es una conducta de lo más natural en situaciones donde un estímulo externo se convierte en una aparente "amenaza". En los humanos es más difícil detectar estas conductas porque están inhibidas por nuestra educación. Se supone que "debemos disimular nuestras emociones", pero los cuerpos siempre hablan y los gestos dicen lo que se está pensando.
También en las playas, cuando los deportistas entrenan para la prueba de natación, se vé claramente la intención de seducir de los turistas jóvenes, y los deportistas usan la ropa de neoprene (ahora más "sexy" con la tecnología "Fastskin", que imita la piel del tiburón), y provocan una reacción inmediata: las mujeres dejan de asolearse, se levantan de su poltrona...comienzan a exhibir sus cuerpos, acomodándose el pelo. Los hombres se miran su panza, se tocan los bíceps, como comprobando "si está todo en su lugar, y fruncen el seño". Cuando hay un grupo de mujeres solas u hombres solos, la atención se dispara y son pocos los que se quedan tendidos. La mayoría se sienta o se pone de pie en la arena.
Tal vez el momento más interesante de estudio, es la avenida en el momento de llegada a la meta: curiosamente, es cuando las parejas más se toman de la mano o se toman por la cintura...otra conducta de inseguridad y posesividad. Ella o él están mirando modelos de perfección...y esa pareja al llegar a su hotel estará estimulada o por excitación o por celos.".
También se incrementa la demanda de alquiler de apartamentos a grupos de solteros y solteras, fans del deporte o que vienen "a ligar" con los deportistas. "-Para mí, (comenta Jenniffer), el mejor alojamiento para ver el Ironman, es alquilarse un apartamento en Puerto del Carmen. Los mejores son los Apartamentos Club Guinate y Apartamentos Cactus, justo en una ladera muy bien ubicada, buenos precios y comodidades. Dentro del complejo tengo la privacidad y tranquilidad para escribir al borde de la piscina. Allí tengo todos los años mi oasis dentro del ruido de las calles, ya que no llega a mi habitación. Si quiero tomar fotos del evento, voy a la terraza y consigo buenas tomas panorámicas, y cuando quiero observar las recciones de la gente, tengo acceso directo a la avenida y a la playa. En las discotecas de Puerto Del Carmen suelo hablar con chicas y chicos, y me cuentan que averiguan cuáles son las zonas más frecuentadas por los deportistas, sobre todo por las noches cuando termina la competición. De hecho la fiesta de cierre del Ironman es una de las más concurridas, ya que es un evento de liberación de presión y se la pasan fantástico".
Nos quedamos con ganas de que comience el Ironman, y ya estamos saliendo a fotografiar a los ciclistas. Estaremos a la espectativa de las notas de Jenniffer, ya que revelan un aspecto nuevo y especialmente "excitante", sobre la isla de Lanzarote. Un color, digamos rojo, de esta paleta mágica que hasta ahora no habíamos tenido en cuenta.
Más información:
Apartamentos Club Guinate y Cactus





