logotipo

img_google
LA OCTAVA VOZ v.2.0
Las letras son la desnudes del alma, es la piel expuesta de cada autor, es mi expresión
Acerca de
El octavo grito ya salió... ahora mi voz es más fuerte
Sindicación
 
ESCLAVO Y ESCLAVISTA
Primeramente, Quién es esclavo y quien el esclavista?.
Yo soy esclavo y también esclavista. Tú eres esclavo y también esclavista, el de por allá es esclavista, y ello es esclavo.

Podemos tomar cualquier rol, o los dos. Porque tenemos la potencia de ser esclavos y la potencia de ser esclavistas. Llevamos escondidos la posibilidad de dominar y al mismo tiempo la posibilidad de sólo obedecer sin voluntad. La mayoría de nosotros pasa de un rol a otro sin darse cuenta, o simplemente por costumbre, por moda, o por inercia.

Somos esclavos, porque nos vemos dominados de miedos, de terquedades, de muros “autoconstruidos” para no poder avanzar. Somos esclavos cuando dejamos de desear, cuando nos estancamos sin querer prosperar. Somos esclavos cuando aceptamos verdades que no son nuestras, cuando aceptamos discursos de orates u oradores que manipulan nuestra realidad haciéndola igual a la de ellos. Somos esclavos cuando “decidimos sin decidir”; cuando nos dejamos llevar por apariencias de Materia, por Verbos aguados y por Sueños de otros.

Somos esclavos aunque tengamos la voluntad de serlo. Somos esclavos de nuestra ignorancia. Somos esclavos de nosotros mismos por ponernos barreras imaginarias. Somos esclavos por falta de fuerza. Somos esclavos de nuestros excesos y vicios. Somos esclavos de todo aquello que nos domina… de sociedades sin humanismos, de religiones con carencias de amor, de ídolos de metal hueco, de caminos sin bifurcaciones y del cielo que pintamos tan alto para no alcanzarlo.

Somos esclavistas sin dominar nuestros miedos, porque atemorizamos al resto. Somos esclavistas cuando NO destruimos los muros de otros, sino mas bien los elevamos aún más. Somos esclavistas cuando “prosperamos” a costa de otros, cuando ponemos piedras para que los demás caigan y no nos alcancen. Somos esclavistas cuando decimos verdades irreales, cuando damos discursos de fantasía o manipulamos la realidad. Somos esclavistas cuando “decidimos decidir por los demás”, cuando marginamos por apariencias, cuando usamos el Verbo sin sustento, cuando alcanzamos nuestro Sueño sin esfuerzo.

Somos esclavistas porque tenemos la voluntad de serlo, porque manipulamos la voluntad de los demás para que sean nuestros esclavos, Somos esclavistas cuando aún siendo ignorantes, aparentamos ser sabios. Somos esclavistas de nosotros mismos, por poseernos, por haber esclavizado el amor innato en nosotros, por haber hecho de nuestra Alma y Conciencia esclavos de la Materia.

Somos esclavistas porque hemos formado la sociedad inhumana, porque hemos hecho un vituperio de la religión, porque siendo alfareros sólo hemos creado ídolos huecos. Somos esclavistas porque damos caminos rectos hacia nuestras pretensiones, porque sabiendo que el cielo está cerca hemos dado la ilusión de ser un Ideal inalcanzable.

Hemos dado Cadenas al Hombre. Hemos encadenado el Alma y la Conciencia, tratando de aparentar la libertad de la Materia. Hemos impuesto cadenas ocultas a nosotros mismos y a los demás; pero mantenemos la llave a espaldas nuestras.

¿Cuándo llegará el momento de terminar con el esclavo y esclavista?… ¿Qué rol tomaremos cuando no haya posibilidad de ser esclavo o esclavista?
Etiquetas:    
 
LOS PROPOSITOS
Como Materia, Alma y Conciencia es nuestro propósito nacer, vivir, multiplicarnos y morir?

Somos Materia con tarea, Alma con Ideal y Conciencia con Meta. No existimos sólo para ocupar un espacio de tierra, ni para malgastar lo que la naturaleza nos brinda, ni para engendrar más seres que habiten el mundo. Estamos y Existimos para algo que va más allá de nuestro propio entendimiento.

Existimos para evolucionar, para realizar cambios, para mejorar el mundo. Porque somos quienes llevamos ese peso. Somos los únicos seres pensantes, libres, con voluntad, con moral, con valores, con preceptos. Los únicos capaces de decidir; de someter a nuestro albedrío a los demás seres que tienen a veces la desdicha de compartir con nosotros el mundo.

Tenemos diferentes propósitos: los propios, los ajenos y los colectivos.

Los propios, como el poder. Hacemos muchas cosas para alcanzar el poder, para sentirnos seres superiores, para someter a nuestros semejantes o para ser admirados por otros.

Y existen diferentes caminos: el que quiere dinero como medio para llegar al poder, el que estudia y es profesional para alcanzar poder, el que se corrompe y desea corromper a otros para tener poder.

Pero no se crea que el poder es malo. Al contrario, es un atributo fuerte que es poseído si somos capaces de manejarlo; o simplemente nos posee si somos mediocres al sostenerlo.

Si somos fuertes, si pensamos en algo más allá de nosotros mismos, si pensamos en los demás; seremos capaces de utilizar el Poder alcanzado para construir, para mejorar, para crecer, para liberar, para dar.

Si somos enclenques de Conciencia, el Poder nos dominará, convirtiéndonos en seres sin voluntad, esclavizados y esclavizando a los demás. Nos hará destruir, derrumbar, matar, esclavizar, encadenar, quitar.

Los propósitos ajenos son aquellos que tienen otros hacia nosotros. El deseo de los padres de “hacernos” (o convertirnos) profesionales, el deseo de extraños para convertirnos en súbditos, el deseo de pocos para convertirnos en seres libres, el deseo de políticos por burlarnos, el deseo de autoridades por engañarnos, el deseo de la religión por “encauzarnos” (aunque nunca hayamos salido del camino).

Los propósitos colectivos son aquellos que como comunidad, como pueblo, como nación, como mundo realizamos en pro o en contra de nuestra prosperidad.
Si quisiéramos prosperar, buscaríamos primero el “bien común”, luego el desarrollo de nuestra colectividad y por último compartir el conocimiento con las fronteras y más allá de ellas.
Si buscamos dominar, buscamos cambiar el pensamiento de nuestra comunidad, cambiar el “bien común” por la ambición de querer lo de los demás. Luego buscamos “armar” la colectividad y por último invadir y arrasar a las fronteras y más allá.

Somos seres con una Conciencia propia, con capacidad de elegir el camino que deseamos seguir, con capacidad para decidir si queremos ser libres o queremos ser esclavos de los demás. Porque nosotros tenemos esa potestad. Somos Conciencia con capacidad de vincular la Materia y el Alma para “concienciar” al falto de conciencia. Porque si en verdad somos libres, queremos liberar a los demás.

Y qué hacer para liberar al esclavo de cadenas ocultas?
Etiquetas:   
 
Materia, Alma y Algo más

Miro al espejo y veo una mujer de curvas anchas, estatura mediana y rostro inexpresivo. Miro la sombra y veo la superficie llena de apariencias, sólo una forma que engloba lo que otros también ven.
Miro el reflejo en el agua y veo la imagen física distorsionada que permite el reflejo de lo que va más allá de una simple mirada.
Porque es eso, el algo más allá de la mirada, más allá de las curvas anchas, más allá de las apariencias. Es el todo, el alma, lo inteligible para Platón. Con lo que se nace y no se hace, lo que viene desde la concepción.
Este es mi concepto de lo que soy.
¿Cuál es el concepto de lo que eres tú?

Con estas sencillas líneas quiero empezar a hablar de lo que en realidad enmarca nuestro ser… qué hay dentro de nosotros?...somos materia?... somos espíritu y materia, tal como los dualistas creen?... o somos materia, alma y algo más?

Somos materia… porque somos un ente palpable físicamente, tenemos huesos y músculos para movernos por los caminos que este mundo tiene; tenemos nervios y tacto, para sentir formas y sensaciones; tenemos pulmones para absorber el aire a nuestro alrededor, tenemos boca y gusto, para saborear lo que el mundo nos ofrece; tenemos oídos para escuchar lo que la naturaleza quiere decir.

Somos un finito número de partículas que forman nuestro cuerpo por el cual nos conectamos con el exterior, con aquel espacio alrededor nuestro, para comunicarnos con otros y sentir el árbol, el viento, el mar, la tierra, y sentir a otros.

Somos alma… aquel ente que se instala en este cuerpo, que como creían Sócrates, Platón y Aristóteles, vienen con un conocimiento desde el mundo de lo Inteligible, de aquel donde residen las almas hasta que ven el cuerpo donde instalarse. El alma es sabia, porque ya viene conociendo de VERDAD, BELLEZA y FELICIDAD, porque cuando vemos algo y decimos que es bello, es porque lo sentimos en un espacio no corporal, es porque lo sabemos dentro de nosotros mismos.


El alma es la imagen del cielo, aquella parte de nosotros que no pisa tierra, que no camina sino mas bien se suspende de nuestro cuerpo, aquel que trae el concepto de Verdad, Belleza y Felicidad. Aquella que es la Sustancia, la presencia que se siente, pero no se toca. La que se acongoja y alegra.

La materia es producto de la tierra, somos polvo y en polvo nos convertiremos. La materia es lo duro, la protección, la coraza que la naturaleza nos da para cuidarnos del mundo exterior. Aquella que es apariencia, la que ves por la mirada simple, la que se toca. La que expresa llantos y risas.

Pero pienso que hay algo más… está la Conciencia, el propio ser. Aquel que conecta alma y cuerpo, aquel que decide que hacer, el que tiene el conocimiento del alma y lo transmite mediante el movimiento de las manos cuando pinta la belleza que lo rodea, mediante las palabras cuando desea expresar su verdad, y mediante las risas cuando siente felicidad.

Somos materia, alma y conciencia, somos terrenales, divinos y propios; somos creados por la naturaleza que nos da el cuerpo, por el Ser Superior que nos da el alma, y somos productos de nuestra propia creación cuando nosotros mismos damos luz a la Conciencia.
Somos hijos y padres de nosotros mismos.

Y en base a todo lo dicho anteriormente, cuál es nuestro propósito?
Etiquetas: