LOS PROPOSITOS
Como Materia, Alma y Conciencia es nuestro propósito nacer, vivir, multiplicarnos y morir?
Somos Materia con tarea, Alma con Ideal y Conciencia con Meta. No existimos sólo para ocupar un espacio de tierra, ni para malgastar lo que la naturaleza nos brinda, ni para engendrar más seres que habiten el mundo. Estamos y Existimos para algo que va más allá de nuestro propio entendimiento.
Existimos para evolucionar, para realizar cambios, para mejorar el mundo. Porque somos quienes llevamos ese peso. Somos los únicos seres pensantes, libres, con voluntad, con moral, con valores, con preceptos. Los únicos capaces de decidir; de someter a nuestro albedrío a los demás seres que tienen a veces la desdicha de compartir con nosotros el mundo.
Tenemos diferentes propósitos: los propios, los ajenos y los colectivos.
Los propios, como el poder. Hacemos muchas cosas para alcanzar el poder, para sentirnos seres superiores, para someter a nuestros semejantes o para ser admirados por otros.
Y existen diferentes caminos: el que quiere dinero como medio para llegar al poder, el que estudia y es profesional para alcanzar poder, el que se corrompe y desea corromper a otros para tener poder.
Pero no se crea que el poder es malo. Al contrario, es un atributo fuerte que es poseído si somos capaces de manejarlo; o simplemente nos posee si somos mediocres al sostenerlo.
Si somos fuertes, si pensamos en algo más allá de nosotros mismos, si pensamos en los demás; seremos capaces de utilizar el Poder alcanzado para construir, para mejorar, para crecer, para liberar, para dar.
Si somos enclenques de Conciencia, el Poder nos dominará, convirtiéndonos en seres sin voluntad, esclavizados y esclavizando a los demás. Nos hará destruir, derrumbar, matar, esclavizar, encadenar, quitar.
Los propósitos ajenos son aquellos que tienen otros hacia nosotros. El deseo de los padres de “hacernos” (o convertirnos) profesionales, el deseo de extraños para convertirnos en súbditos, el deseo de pocos para convertirnos en seres libres, el deseo de políticos por burlarnos, el deseo de autoridades por engañarnos, el deseo de la religión por “encauzarnos” (aunque nunca hayamos salido del camino).
Los propósitos colectivos son aquellos que como comunidad, como pueblo, como nación, como mundo realizamos en pro o en contra de nuestra prosperidad.
Si quisiéramos prosperar, buscaríamos primero el “bien común”, luego el desarrollo de nuestra colectividad y por último compartir el conocimiento con las fronteras y más allá de ellas.
Si buscamos dominar, buscamos cambiar el pensamiento de nuestra comunidad, cambiar el “bien común” por la ambición de querer lo de los demás. Luego buscamos “armar” la colectividad y por último invadir y arrasar a las fronteras y más allá.
Somos seres con una Conciencia propia, con capacidad de elegir el camino que deseamos seguir, con capacidad para decidir si queremos ser libres o queremos ser esclavos de los demás. Porque nosotros tenemos esa potestad. Somos Conciencia con capacidad de vincular la Materia y el Alma para “concienciar” al falto de conciencia. Porque si en verdad somos libres, queremos liberar a los demás.
Y qué hacer para liberar al esclavo de cadenas ocultas?
Somos Materia con tarea, Alma con Ideal y Conciencia con Meta. No existimos sólo para ocupar un espacio de tierra, ni para malgastar lo que la naturaleza nos brinda, ni para engendrar más seres que habiten el mundo. Estamos y Existimos para algo que va más allá de nuestro propio entendimiento.
Existimos para evolucionar, para realizar cambios, para mejorar el mundo. Porque somos quienes llevamos ese peso. Somos los únicos seres pensantes, libres, con voluntad, con moral, con valores, con preceptos. Los únicos capaces de decidir; de someter a nuestro albedrío a los demás seres que tienen a veces la desdicha de compartir con nosotros el mundo.
Tenemos diferentes propósitos: los propios, los ajenos y los colectivos.
Los propios, como el poder. Hacemos muchas cosas para alcanzar el poder, para sentirnos seres superiores, para someter a nuestros semejantes o para ser admirados por otros.
Y existen diferentes caminos: el que quiere dinero como medio para llegar al poder, el que estudia y es profesional para alcanzar poder, el que se corrompe y desea corromper a otros para tener poder.
Pero no se crea que el poder es malo. Al contrario, es un atributo fuerte que es poseído si somos capaces de manejarlo; o simplemente nos posee si somos mediocres al sostenerlo.
Si somos fuertes, si pensamos en algo más allá de nosotros mismos, si pensamos en los demás; seremos capaces de utilizar el Poder alcanzado para construir, para mejorar, para crecer, para liberar, para dar.
Si somos enclenques de Conciencia, el Poder nos dominará, convirtiéndonos en seres sin voluntad, esclavizados y esclavizando a los demás. Nos hará destruir, derrumbar, matar, esclavizar, encadenar, quitar.
Los propósitos ajenos son aquellos que tienen otros hacia nosotros. El deseo de los padres de “hacernos” (o convertirnos) profesionales, el deseo de extraños para convertirnos en súbditos, el deseo de pocos para convertirnos en seres libres, el deseo de políticos por burlarnos, el deseo de autoridades por engañarnos, el deseo de la religión por “encauzarnos” (aunque nunca hayamos salido del camino).
Los propósitos colectivos son aquellos que como comunidad, como pueblo, como nación, como mundo realizamos en pro o en contra de nuestra prosperidad.
Si quisiéramos prosperar, buscaríamos primero el “bien común”, luego el desarrollo de nuestra colectividad y por último compartir el conocimiento con las fronteras y más allá de ellas.
Si buscamos dominar, buscamos cambiar el pensamiento de nuestra comunidad, cambiar el “bien común” por la ambición de querer lo de los demás. Luego buscamos “armar” la colectividad y por último invadir y arrasar a las fronteras y más allá.
Somos seres con una Conciencia propia, con capacidad de elegir el camino que deseamos seguir, con capacidad para decidir si queremos ser libres o queremos ser esclavos de los demás. Porque nosotros tenemos esa potestad. Somos Conciencia con capacidad de vincular la Materia y el Alma para “concienciar” al falto de conciencia. Porque si en verdad somos libres, queremos liberar a los demás.
Y qué hacer para liberar al esclavo de cadenas ocultas?





