UNA MUJER DESVALIDA
Dice mi amigo Carlos que voy haciendo la guerra allá donde voy, pero que en el fondo soy todo corazón y necesito que me protejan; y esto me lo dijo porque fui a pedirle ayuda para abrir una botella de zumo.
“Soy una mujer desvalida…..¿me puedes abrir la botella..?”.
Me abrió el puto zumo y me atusó el pelo con cariño.
Y es cierto, voy arrasando como si el mundo fuera mío, defiendo la independencia de cada uno con uñas y dientes y cuando más lanzada voy, en el momento más inesperado un hombre me llama guapa por la calle y agacho la mirada porque no quiero que me vea sonrojar, disimulo la sonrisa de niña tímida y apresuro el paso muerta de vergüenza.
No sé si esto es tener corazón, sé que esto es ser vulnerable, que en el fondo me gusta que me cuiden aunque diga que yo sola puedo con todo; me gusta que me abran las puertas, me regalen flores, me den un beso de buenos días y un abrazo de buenas noches y que me sequen las lágrimas a besos de terciopelo.
Después de estar casi 5 meses de baja debido a una enfermedad de la que hablaré en otro post, he vuelto al trabajo para redescubrir a mis compañeros y a mi misma; el primer día a mi vuelta, me temblaban las piernas de los nervios, sabía que había habido cambios y no tenía ni idea de lo que me encontraría allí; pasé media hora recibiendo besos y abrazos, y eso es mucho en una plantilla que no llega a 20 personas, Silvia y Christian, dos argentinos, me abrazaron tan fuerte que casi me ahogo.
Fue un día bonito, la verdad, normalmente mi pose distante me impide disfrutar de estas muestras de cariño, pero ya no, ya no puedo ser la de antes, primero porque no quiero, porque todo ese afecto me revolvió por dentro y me ha hecho sentir deseos de más y deseos de ser mejor persona, y segundo por mi enfermedad, porque ella me ha abierto los ojos y he visto que la vida es efímera y absurda si no se vive al 100%, con los ojos abiertos y con ganas de ser feliz.
Cada lunes llego sonriente, con ganas de saber de ellos, con mono de su cariño y de sus conversaciones, y así pasan las horas, con la política de Carlos, el misticismo de Carmen, los bailecitos de Teresa, los líos amorosos de Rafa, el existencialismo de Silvia, el pudor de Jesús, la risa de Mercedes, la ternura de Isabel y de diez compañeros más, y yo les observo, y río, y discuto, y corro a por una coke de la máquina para no perderme los detalles, y vuelvo agitada, expectante esperando no tener que coger el teléfono ahora, ahora no, porque alguno de ellos se ha desnudado y nos cuenta de un hijo en otro pais al que no ve hace 8 años, y se le nublan los ojos y yo soy él, y sus lágrimas, y su hijo al otro lado del mar, y su pena, y su risa después, y me siento querida y afortunada por recibir tantas cosas de ellos, por ser capaz de percibirlas y porque pase lo que pase, mañana será otro día. Y he descubierto, que me gusta ser vulnerable.
Abrazos.
“Soy una mujer desvalida…..¿me puedes abrir la botella..?”.
Me abrió el puto zumo y me atusó el pelo con cariño.
Y es cierto, voy arrasando como si el mundo fuera mío, defiendo la independencia de cada uno con uñas y dientes y cuando más lanzada voy, en el momento más inesperado un hombre me llama guapa por la calle y agacho la mirada porque no quiero que me vea sonrojar, disimulo la sonrisa de niña tímida y apresuro el paso muerta de vergüenza.
No sé si esto es tener corazón, sé que esto es ser vulnerable, que en el fondo me gusta que me cuiden aunque diga que yo sola puedo con todo; me gusta que me abran las puertas, me regalen flores, me den un beso de buenos días y un abrazo de buenas noches y que me sequen las lágrimas a besos de terciopelo.
Después de estar casi 5 meses de baja debido a una enfermedad de la que hablaré en otro post, he vuelto al trabajo para redescubrir a mis compañeros y a mi misma; el primer día a mi vuelta, me temblaban las piernas de los nervios, sabía que había habido cambios y no tenía ni idea de lo que me encontraría allí; pasé media hora recibiendo besos y abrazos, y eso es mucho en una plantilla que no llega a 20 personas, Silvia y Christian, dos argentinos, me abrazaron tan fuerte que casi me ahogo.
Fue un día bonito, la verdad, normalmente mi pose distante me impide disfrutar de estas muestras de cariño, pero ya no, ya no puedo ser la de antes, primero porque no quiero, porque todo ese afecto me revolvió por dentro y me ha hecho sentir deseos de más y deseos de ser mejor persona, y segundo por mi enfermedad, porque ella me ha abierto los ojos y he visto que la vida es efímera y absurda si no se vive al 100%, con los ojos abiertos y con ganas de ser feliz.
Cada lunes llego sonriente, con ganas de saber de ellos, con mono de su cariño y de sus conversaciones, y así pasan las horas, con la política de Carlos, el misticismo de Carmen, los bailecitos de Teresa, los líos amorosos de Rafa, el existencialismo de Silvia, el pudor de Jesús, la risa de Mercedes, la ternura de Isabel y de diez compañeros más, y yo les observo, y río, y discuto, y corro a por una coke de la máquina para no perderme los detalles, y vuelvo agitada, expectante esperando no tener que coger el teléfono ahora, ahora no, porque alguno de ellos se ha desnudado y nos cuenta de un hijo en otro pais al que no ve hace 8 años, y se le nublan los ojos y yo soy él, y sus lágrimas, y su hijo al otro lado del mar, y su pena, y su risa después, y me siento querida y afortunada por recibir tantas cosas de ellos, por ser capaz de percibirlas y porque pase lo que pase, mañana será otro día. Y he descubierto, que me gusta ser vulnerable.
Abrazos.
Comentario:
hola, te encuentro por un comentario en el blog de la roci y me alegro de haberlo hecho. Nunca es bienvenida una enfermedad, pero si gracias a ella has descubierto lo importante que es sentirse querida, vivir cada día en plenitud y ser feliz por ello, enhorabuena (espero que estés recuperada del todo)
Un abrazo.
Un abrazo.
Comentario:
Claro que sí, no hay mayor placer que entregarse a la vida y a los demás sin miedos.
Yo después de haber agachado mil veces la cabeza ante un piropo de un desconocido, un día me descubrí sonriendo y diciendo gracias. Es mucho mejor.
No sé nada de tu enfermedad, pero te mando mucha fuerza y un abrazo.
Yo después de haber agachado mil veces la cabeza ante un piropo de un desconocido, un día me descubrí sonriendo y diciendo gracias. Es mucho mejor.
No sé nada de tu enfermedad, pero te mando mucha fuerza y un abrazo.
Comentario:
Hola!!! me ha encantado este post! al principio,cuando te describias,me sentía muy identificada contigo! en mi caso,también solía creer que no necesitaba que nadie me protegiera,que yo era independiente...pero también he descubierto,que soy vulnerable,y como a tí,me hace sentir bien! Por otro lado es genial que te sientas querida y que aprecies las pequeñas cosas de la vida y sobretodo de las personas...
Un besoo! te enlazo que me ha encantado tu blog!
Un besoo! te enlazo que me ha encantado tu blog!
Comentario:
dios mio que optimismo el lunes por la mañana. cuanto tendriamos que aprender de ti!!
Comentario:
Quiero pensar que lo de tu enfermedad es agua pasada y te encuentras totalmente recuperada, y me alegro de que veas la vida con más optimismo.
Gracias por tu comentario de aclaración sobre mi "delicadeza"... joderrrrrr me has emocionado, e incluso has conseguido que ahora suelte un taco, pero no de cabreo, sino de timidez, porque a mi me pasa un poco como a ti, parezco fuerte pero me dicen algo bonito y no puedeo evitar sentirme vulnerable y sonrojarme, pues no creo ser merecedora de tanta alabación por tu parte.
Un beso de corazón....
Gracias por tu comentario de aclaración sobre mi "delicadeza"... joderrrrrr me has emocionado, e incluso has conseguido que ahora suelte un taco, pero no de cabreo, sino de timidez, porque a mi me pasa un poco como a ti, parezco fuerte pero me dicen algo bonito y no puedeo evitar sentirme vulnerable y sonrojarme, pues no creo ser merecedora de tanta alabación por tu parte.
Un beso de corazón....
Comentario:
Uy, qué bien parece sentarte esta etapa nueva.
Si te gusta ser vulnerable te deseo lo mejor, mientras tanto déjame a mi la pose distante que le daré mejor uso, jeje..
Un abrazo.
Si te gusta ser vulnerable te deseo lo mejor, mientras tanto déjame a mi la pose distante que le daré mejor uso, jeje..
Un abrazo.
Comentario:
Hola Hada!!!!!!!!!!!!! por lo leído deduzco que todo va bien y que cada mañana te levantas con una sonrisa, muy bueno y que dure,por otro lado, pienso que és mejor ser vulnerable y atreverse a sentir que no el llevar una armadura en el corazón y no sentir nada, claro que siempre és una herida lo que esconde una armadura........en fin....un beso.
Comentario:
Pero que es esto, una cruzada en favor del abrazo??' Pues me sumo con gusto,
Un abrazo
Un abrazo
Comentario:
Querida HADAJANTA:
Joder que bien escribes, y que alegria leerte.
La verdad es que tienes toda la razón. Con este post confirmas lo que yo siempre he defendido: la indolencia, la altivez, el mantenerse siempre al margen y el nó empatizar con tu entorno, no son cosas positivas ni aconsejables para una buena convivencia con los demas y tambien con uno mísmo.
En ocasiones es necesario que se produzca un punto de inflexión, una raya de lapicero que nos marca la posición de un estado vital de "antes" u otro distínto de "despues".
Seguramente tu has trazado esa raya. Con sus inconvenientes y sus ventajas, sabrás sacar todo lo mejor de esta nueva situación.
Ochocientos trillones de besos.
Joder que bien escribes, y que alegria leerte.
La verdad es que tienes toda la razón. Con este post confirmas lo que yo siempre he defendido: la indolencia, la altivez, el mantenerse siempre al margen y el nó empatizar con tu entorno, no son cosas positivas ni aconsejables para una buena convivencia con los demas y tambien con uno mísmo.
En ocasiones es necesario que se produzca un punto de inflexión, una raya de lapicero que nos marca la posición de un estado vital de "antes" u otro distínto de "despues".
Seguramente tu has trazado esa raya. Con sus inconvenientes y sus ventajas, sabrás sacar todo lo mejor de esta nueva situación.
Ochocientos trillones de besos.





